El aire en la pequeña sala de estar se siente cargado, casi eléctrico, presagiando una tormenta que yo misma ayude a gestar. Sobre la alfombra, Leo, el pequeño que había puesto el mundo de Eliot patas arriba hace apenas tres semanas, juega con unos bloques de construcción, y al lado Rocco quien se convirtió casi en automático en su guardián, los dos están ajeno a la tensión que corta el ambiente como un cuchillo afilado.Decidimos hacer la reunión en casa de papá. Yo estaba sentada en el borde del sofá, con mis manos entrelazadas con tanta fuerza que mis nudillos adquirieron un tono blanquecino. Por su lado, Eliot, estaba de pie junto a la ventana, con la mirada perdida en las luces lejanas de la ciudad. Su postura es tensa, igual a alguien que espera el impacto de un tren.Lukas, mi hermano mayor, mi protector, mi mejor amigo, esta frente a nosotros, de pie junto a la mesa del comedor, con el rostro desencajado. El silencio se prolonga, duro y aterrador luego de contarle todo sin de
Last Updated : 2026-10-03 Read more