A la mañana siguiente, el sol entró suavemente por la ventana del bufete de abogados donde Valeria tenía su cita. El despacho era amplio, con estantes llenos de libros de derecho y una vista limpia de la ciudad. Sentado detrás de un gran escritorio de madera, el licenciado Mendoza, uno de los abogados de familia más reconocidos, revisaba los documentos que Valeria le había entregado. Lindsey estaba sentada a su lado, sosteniendo la mano de Valeria para darle apoyo. —Señora Valeria, he revisado los términos iniciales de la demanda —dijo el abogado, acomodándose los lentes—. Dado que hubo una cohabitación manifiesta con otra persona en el mismo domicilio conyugal y antecedentes de maltrato psicológico, tenemos argumentos más que suficientes para exigir la disolución inmediata del matrimonio y una compensación económica importante. —No quiero compensaciones, licenciado —interrumpió Valeria con serenidad pero con firmeza—. No me interesa quedarme con la mansión, ni con autos, ni con l
Last Updated : 2026-09-24 Read more