El viento helado de la tarde agitaba levemente las hojas de los árboles frente a la residencia. Clarissa permanecía de pie en la acera, sosteniendo la sombrilla sobre su cabeza mientras observaba al hombre frente a ella con una mezcla de desconcierto y repulsión.—¿Te convertiste en el propietario de la casa? —preguntó Clarissa, sintiendo una punzada de frialdad en la voz.Lucian acomodó las solapas de su saco con una vanidad ensayada, manteniendo una sonrisa llena de suficiencia.—Me convertí en el casero de tu madre de manera totalmente intencionada —admitió él, dando un paso al frente con absoluta soltura—. Pensé que valorarías la atención. Al fin y al cabo, lo hice para poder cuidar de ella de cerca mientras estés lejos.Clarissa apretó el mango de la sombrilla con los nudillos blancos.—¿Cuidar de ella? —repitió con una amargura que le rasgó la garganta—. No digas tonterías, Lucian. No estás cuidando a nadie. Lo único que pretendes es mantener un lazo forzado para seguir intentan
Last Updated : 2026-09-25 Read more