—Hace apenas unos minutos te llevé a casa y ya me estás llamando, Elisha. ¿Por qué? No me digas que… me extrañas —El tono de Vicktor sonaba seductor, como de costumbre, lleno de confianza.Amora, que estaba recostada cómodamente en el sofá mientras jugaba con las puntas de su cabello, esbozó una sonrisa maliciosa antes de responder:—Tienes demasiado alta la autoestima, señor Caldwell.Una pequeña carcajada siguió a sus palabras.—Es porque soy demasiado guapo y encantador. Cualquiera podría extrañarme fácilmente —respondió Vicktor, presumiendo sin el menor reparo.Amora arqueó una ceja, dejando escapar una risa cristalina.—Sí, sí, como tú digas.Pero aquella risa no era una señal de admiración, sino una burla oculta. Para ella, Vicktor no era más que un hombre estúpido al que resultaba fácil manipular.De repente, la voz de Vicktor se volvió más seria.—Dime, ¿para qué me llamaste?—Solo quería preguntar… ¿cuándo podré empezar a trabajar? O al menos, ¿cuándo podré hacer la sesión de
Last Updated : 2026-09-27 Read more