CAPÍTULO 63Mientras Maria Eduarda habla, noto que hay algo diferente en ella. Finalmente, después de todo, parece estar arrepentida de verdad. Aquellos ojos que aquella vez me miraron con desprecio, ahora muestran una vulnerabilidad que no esperaba. Y por mucho que haya endurecido mi corazón a lo largo de los años, no puedo ignorar el impacto que eso tiene en mí.Sostengo su mano y hay una chispa entre nosotros, un calor que me recuerda quién era antes de que todo se derrumbara... El pobre, pero sonriente recolector de materiales reciclables, que veía la vida de una manera tan sencilla y, al mismo tiempo, difícil.Las palabras de la italiana me endurecieron, pero eso no significa que no sepa reconocer cuando alguien realmente quiere hacer las cosas bien. Ella me humilló, sí, pero yo tampoco soy perfecto.Si vamos a empezar de nuevo, será a mi manera, y espero que ella lo sepa. No por debilidad, sino porque, demonios, si tengo que enfrentarme al infierno, prefiero tener a Maria Eduard
Last Updated : 2026-10-30 Read more