Capítulo 93Maria EduardaPasaron diez días, momentos que parecían una eternidad. Todos los días iba al hospital, me ponía aquella ropa blanca que me hacía sentir como una astronauta entrando en una cápsula, pero nunca podía tocarlo realmente, abrazarlo, decirle que todo estaría bien con mi propio cuerpo, con aquella cercanía que tanto anhelaba.Durante ese tiempo, lo observaba en silencio, prestando atención a cada pequeño cambio. Primero, los monitores mostraron que el nuevo corazón estaba funcionando. Después, comenzó a respirar con menos ayuda de las máquinas. Y entonces, lentamente, la hinchazón de sus ojos y su rostro empezó a disminuir. Cada avance, por pequeño que fuera, llenaba mi pecho de esperanza. Pero él seguía dormido.Hoy, cuando entré en la habitación, algo era diferente. Lo sentí incluso antes de verlo. El médico me miró con una sonrisa discreta, y fue entonces cuando me di cuenta.Estaba despierto.—¿Maicon?Mi voz salió casi en un susurro. Me acerqué a la cama, dete
Last Updated : 2026-11-02 Read more