El polvo de la mampostería vieja flotaba en suspensión bajo los reflectores provisionales del Teatro Municipal, creando una atmósfera densa que se pegaba a la piel y a la ropa de los obreros. Las obras de la segunda fase avanzaban a contrarreloj, pero la tensión en el ambiente ya no respondía únicamente al cumplimiento de los plazos de entrega, sino a algo mucho más sutil y escurridizo: el murmullo de las miradas.Valeria cruzaba la platea principal con la carpeta de planos bajo el brazo, vistiendo un traje sastre en tono beige y tacones firmes que resonaban contra el suelo de cemento aún sin pulir. Intentaba mantener la compostura habitual, proyectando la imagen de la arquitecta directora que no tolera distracciones. Sin embargo, bastó un segundo para percibir el cambio en el aire.Dos de los capataces de obra, que revisaban unos conductos de ventilación junto al proscenio, interrumpieron su conversación de inmediato al verla pasar. No hubo un saludo formal ni el respeto mecánico de
Last Updated : 2026-11-06 Read more