Recuerdo que cuando descubrí «Calibre», quedé fascinado por su interfaz limpia y su funcionalidad para organizar mi biblioteca digital. Investigando un poco, encontré que sí existe una versión en español, pero no está específicamente localizada para España. La traducción parece más genérica, adaptada para un público hispanohablante amplio. Aunque funciona perfectamente, algunos términos pueden sonar un poco extraños si estás acostumbrado al español de España.
Lo bueno es que la comunidad es muy activa y hay foros donde usuarios comparten modificaciones y parches para ajustar detalles regionales. Si te animas, incluso puedes contribuir con traducciones más específicas. Al final, lo importante es que la esencia del programa se mantiene intacta, independientemente del dialecto.