1 Respostas2025-12-30 11:54:07
El padre de Matilda, Harry Wormwood, es uno de esos personajes que te hacen rechinar los dientes desde el primer momento. Es un vendedor de autos usados deshonesto, egoísta y completamente desinteresado en su hija. Su relación con Matilda es tan fría como un iceberg en invierno; no solo la ignora, sino que activamente menosprecia sus intereses y su brillantez. En lugar de celebrar su amor por los libros y su inteligencia fuera de lo común, Harry ridiculiza sus pasiones, llamándola «tonta» por preferir la lectura sobre la televisión. Es como si vivieran en universos paralelos: Matilda, curiosa y llena de luz, y él, atrapado en su mezquindad y superficialidad.
Lo más triste es que Harry representa ese tipo de padre tóxico que niega el potencial de su hijo por pura ignorancia o envidia. En una escena memorable del libro (y la película), llega a destruir un ejemplar de «Moby Dick» que Matilda había tomado prestado de la biblioteca, solo porque considera que leer es una pérdida de tiempo. Su actitud refleja una falta total de conexión emocional; ni siquiera intenta entenderla. Matilda, por su parte, desarrolla una resiliencia admirable, usando su ingenio para defenderse, como cuando le tiñe el pelo con peroxido o le pega su sombrero a la cabeza con superpegamento. Es una relación donde el cariño brilla por su ausencia, pero Matilda sale adelante gracias a su fuerza interior y a la ayuda de otros adultos que sí valoran su extraordinaria mente.
4 Respostas2026-01-09 00:52:18
Hoy me apetece aclarar un rumor sobre cine y Matilde Asensi. No, hasta donde sé no existe una adaptación cinematográfica de gran estreno basada en ninguna de sus novelas; ninguna de las películas comerciales que uno vería en salas se ha hecho todavía a partir de sus libros. Sí ha habido interés por parte de productores y opciones puntuales sobre derechos, porque obras como «El último catón» o «Iacobus» llaman mucho la atención por su mezcla de misterio y aventura histórica, pero eso no es lo mismo que una película terminada y estrenada.
Creo que parte de la explicación es que sus tramas suelen ser densas, con viajes, contextos históricos y personajes múltiples; eso encaja mejor en formatos largos, como series, que en una película de dos horas. Yo mismo me imagino estas historias convertidas en miniserie, con tiempo para desarrollar esos detalles que las hacen tan absorbentes.
En mi caso lo veo como una pena y una oportunidad: pena porque me encantaría ver esos paisajes y persecuciones en pantalla grande; oportunidad porque el auge del streaming aumenta la posibilidad de que, antes o después, alguien apueste por una adaptación con calma y respeto al material original.
4 Respostas2026-01-09 07:22:45
Siempre me ha fascinado cómo el público y la crítica a veces van por caminos distintos, y con Matilde Asensi sucede algo parecido. No es conocida por acumular los grandes galardones literarios nacionales como el Premio Planeta o el Nadal; su fama proviene más bien de superventas y del cariño del público. Obras como «El último catón» e «Iacobus» la convirtieron en un fenómeno comercial en España, traducidas a muchos idiomas y colocadas en primeras posiciones de ventas, lo que en la práctica es un reconocimiento enorme.
Además de ese músculo comercial, ha recibido reconocimientos menos mediáticos pero valiosos: premios y distinciones de ámbito local, menciones en ferias del libro y premios otorgados por lectores y asociaciones culturales. Esos galardones suelen premiar la capacidad de enganchar al lector y el aporte al turismo cultural en rutas históricas, algo muy ligado a sus novelas. Personalmente creo que ese tipo de reconocimiento, aunque menos brillante en titulares, dice mucho sobre su impacto real en la sociedad lectora española.
2 Respostas2025-12-30 23:31:09
El padre de Matilda en la película es un vendedor de autos usados bastante deshonesto. Me encanta cómo la película retrata su personalidad exagerada y casi caricaturesca; es el típico personaje que piensa que engañar a la gente es un talento. Danny DeVito, que además dirige la película, le da ese toque de comedia absurda que hace que odies al personaje pero al mismo tiempo te rías de sus excentricidades.
Lo interesante es cómo contrasta con Matilda, quien es inteligente y bondadosa. Su padre representa todo lo que ella rechaza: la mediocridad, la falta de ética y el desprecio por el conocimiento. Hay una escena memorable donde él destruye un libro frente a ella, simbolizando ese conflicro generacional. La película, basada en el libro de Roald Dahl, usa estos personajes para criticar la antiintelectualidad de manera divertida pero mordaz.
4 Respostas2026-01-09 21:43:50
Me encanta rastrear títulos de mi autora favorita por librerías y mercados online. Si busco algo concreto como «Iacobus» o «El último Catón», lo primero que miro es Casa del Libro: suele tener stock tanto en tapa dura como en edición de bolsillo y también vende el formato digital. FNAC y El Corte Inglés son otra parada segura, sobre todo cuando quiero comparar precios o ver si hay una edición especial. Amazon.es también los tiene casi siempre, con la ventaja de envíos rápidos y reseñas de otros lectores.
Para piezas más raras o ediciones agotadas me paso por librerías independientes y tiendas de segunda mano como Re-Read, o echo un ojo en Todocoleccion y Wallapop. Además utilizo todostuslibros.com para localizar en qué librería física de mi ciudad hay un ejemplar; funciona genial cuando quiero sostener el libro antes de comprarlo. Siempre me hace feliz apoyar a una librería local, así que si pueden encargarlo y reservarlo para mí, lo agradezco mucho.
1 Respostas2025-12-30 02:40:48
El padre de Matilda en la película original de 1996, basada en el libro de Roald Dahl, es Harry Wormwood, un personaje que encarna todo lo opuesto a la dulzura y la comprensión. Interpretado por Danny DeVito, quien también dirigió el filme, Harry es un vendedor de autos usados deshonesto, egoísta y completamente desinteresado en su hija. Su obsesión por los negocios turbios y la televisión barata lo convierten en una figura casi caricaturesca, pero increíblemente memorable dentro del universo de Dahl.
Lo fascinante de Harry Wormwood es cómo refleja esa mezcla de comedia y crueldad tan característica del autor. No solo ignora a Matilda, sino que activamente menosprecia su inteligencia, llegando a llamarla «tonta» por preferir libros sobre programas televisivos. Danny DeVito le da un carisma grotesco; cada escena suya es un despliegue de gestos exagerados y frases cínicas que, paradójicamente, hacen que el personaje sea odiosamente divertido. Su relación con su esposa Zinnia, igualmente negligente, completa ese retrato satírico de una familia disfuncional que contrasta con el mundo mágico que Matilda descubre gracias a la señorita Honey.
Curiosamente, el casting de DeVito como padre y director añade una capa metatextual. Él y su esposa real, Rhea Perlman (quien interpreta a Zinnia), logran transmitir esa química caótica que hace creíble su dinámica familiar. Harry Wormwood no es solo un villano; es un símbolo del materialismo y la ignorancia que Matilda debe superar. Su arco, aunque mínimo, tiene un momento revelador cuando queda calvo por las travesuras telequinéticas de su hija—un giro poético que Dahl habría aprobado sin dudar.
2 Respostas2025-12-30 19:06:02
El padre de Matilda en «Matilda» de Roald Dahl es un personaje diseñado para representar la antítesis de la curiosidad y el amor por el aprendizaje que ella encarna. Su rigidez no solo refleja una mentalidad autoritaria, sino también un profundo desprecio por lo intelectual. Dahl lo pinta así para contrastar con la pureza de Matilda: él ve el mundo en términos de transacciones y control, mientras que ella encuentra magia en los libros.
Su estrictez es una herramienta narrativa. No solo crea conflicto, sino que también resalta la resiliencia de Matilda. Al negarle afecto y educación, su padre (y su madre) fuerzan a Matilda a buscar refugio en la biblioteca y a desarrollar sus poderes telequinéticos. Es un símbolo de cómo los adultos pueden fallarle a los niños, pero también de cómo estos pueden florecer a pesar de eso. La exageración casi caricaturesca del personaje sirve para criticar la negligencia parental y el materialismo vacío.
2 Respostas2025-12-30 02:00:42
En el libro «Matilda» de Roald Dahl, el padre de Matilda, el señor Wormwood, aparece desde las primeras páginas como un personaje central en su vida cotidiana. Es un vendedor de autos usados deshonesto, más preocupado por sus negocios turbios que por su hija. Dahl lo retrata con un humor ácido: siempre gritando, subestimando a Matilda y obsesionado con la televisión. Su presencia es constante en escenas familiares, especialmente cuando regaña a Matilda por leer libros en lugar de ver televisión como él.
La relación entre Matilda y su padre es un hilo conductor importante. Wormwood simboliza la ignorancia y la avaricia, contrastando con la inteligencia y curiosidad de su hija. Una escena memorable es cuando él destruye un libro de biblioteca de Matilda, lo cual desencadena su primera demostración de poderes telequinéticos. Su papel disminuye hacia el final, cuando Matilda se muda con la señorita Honey, pero su influencia negativa marca el inicio del viaje de la protagonista.