4 Réponses2026-02-14 12:04:06
Me encanta que preguntes por las medidas, es un detalle que suele generar confusiones al empezar un proyecto de impresión.
No tiene por qué ser obligatorio que la portada mida exactamente 18x11: todo depende de la unidad (¿centímetros o pulgadas?), del formato que te pida el impresor y de si esa medida es el tamaño final (trim) o solo el frente. Si hablamos de 18×11 centímetros, es una medida plausible para un tomo pequeño, pero lo normal es preparar el archivo con sangrado (bleed) y margen de seguridad: por ejemplo, añadir 3 mm de sangrado por lado y dejar unos 5 mm dentro del borde para que el texto no quede cortado. Además, si tu cubierta es envolvente (frente, lomo y contraportada) hay que sumar el ancho del lomo, que varía según el número de páginas y el tipo de papel.
Mi consejo práctico: pide la especificación del imprenta y trabaja en CMYK a 300 ppp, convierte las fuentes a contornos o incrústalas, y exporta en PDF de alta calidad con marcas de corte. Yo siempre verifico el tamaño final con una plantilla antes de mandar a imprimir y así evito sorpresas en el resultado.
4 Réponses2026-02-14 15:56:50
La verdad, en España he visto láminas de todo tipo dentro del merchandising oficial, y sí, en ocasiones aparecen piezas del tamaño 18x11 (centímetros) aunque no es la medida más estándar del mercado.
En eventos y ediciones especiales, muchas editoriales o distribuidoras incluyen láminas o postales promocionales como extras en reservas o packs limitados; esas piezas suelen venir en formatos pequeños para coleccionar o guardar junto al tomo. A veces la unidad se llama «lámina», otras veces «postal» o «card», y puede rondar los 18x11 cm, pero también hay variaciones de 17x11, 18x12 o A6 adaptadas según proveedor.
Para distinguir si son oficiales, busco sellos, logos del distribuidor, referencias de licencia o el tipo de papel; lo oficial casi siempre trae marca del licenciatario o etiqueta holográfica. Personalmente me encanta encontrar esas láminas en las reservas porque son detalles sencillos pero cuidados, perfectos para coleccionar o enmarcar pequeño, y me dejan con muy buena sensación sobre la edición.
4 Réponses2026-02-14 07:15:28
Depende mucho de dónde y cómo se vaya a ver ese póster. Si la idea es imprimirlo para colgarlo en paredes, repartirlo en mano o colocarlo en un stand, yo prefiero preparar 18x11 a alta resolución para asegurar que todo quede nítido y con colores fieles.
Yo suelo pedir 300 ppp (dpi) para piezas que se miran de cerca: eso significa un archivo de 5400 x 3300 píxeles para 18x11 pulgadas. Además dejo bleed (sangrado) —al menos 3 mm o 1/8 de pulgada— y márgenes seguros para que nada importante quede cortado. Entrego el archivo en CMYK, en PDF/X-1a o TIFF a máxima calidad, con las fuentes incrustadas o convertidas a curvas y las imágenes sin compresión agresiva.
En mi experiencia, es mejor confirmar con la imprenta si aceptan PDF/X o necesitan otro perfil; a veces piden 300 ppp pero aceptan 150 ppp para distancias de lectura mayores. Personalmente prefiero no escatimar en resolución porque corregir una imagen pixelada después es un dolor de cabeza.
4 Réponses2026-02-14 03:17:41
Tengo una costumbre de medir todo dos veces antes de cortar, así que te cuento lo que suelo comprobar: una etiqueta que diga 18x11 no siempre significa que la imagen quedará visible sin recorte. Muchos marcos indican el tamaño del papel o del marco exterior, pero la apertura real (el hueco donde se ve la ilustración) suele ser un poquito menor por el reborde interior que sujeta el vidrio y el paspartú. Ese reborde puede cubrir entre 2 y 5 mm (o alrededor de 1/8 de pulgada) en cada lado, así que si tu lámina mide exactamente 18x11, lo más seguro es que se pierda algo del borde.
Mi consejo práctico: mide la apertura visible del marco con una regla y compárala con tu ilustración; si la diferencia es menor a 3–5 mm por lado, considera usar un paspartú o pedir que te corten la obra con un margen extra. Otra opción que me gusta es el montaje flotante: la pieza queda pegada sobre un fondo y se ve toda sin que el reborde la tape. Al final, si quieres cero recorte, busca un marco con apertura un poco mayor o encarga un paspartú a medida; así mantienes la composición intacta y te evitas sorpresas cuando lo cuelgues. En lo personal prefiero dejar un pequeño margen para no perder ningún detalle importante.