3 Respuestas2026-01-16 10:43:58
Me flipa cómo Fundéu convierte reglas en consejos útiles que se pueden aplicar al escribir todos los días.
Suele insistir en cosas básicas pero poderosas: cuidar la ortografía y la puntuación, usar correctamente las tildes (incluidas las mayúsculas), y evitar barbarismos y anglicismos cuando hay alternativas en español. También recalcan diferencias que confunden a mucha gente, como 'por qué/porque/porqué/por que', 'a ver' frente a 'haber', y 'sino' frente a 'si no'. Esas pequeñas distinciones elevan la claridad del texto de forma inmediata.
Otro punto que me encanta es su atención a la tipografía y el estilo: recomiendan usar comillas angulares «» para títulos, dejar espacio antes del signo de porcentaje ('50 %'), y ser coherente con números y abreviaturas. Además, Fundéu anima a evitar el dequeísmo y el queísmo, a preferir oraciones concisas y a no abusar de voz pasiva. Para mí, aplicar estos consejos hace que un texto resulte más profesional y más amable para el lector, como si le hubieras dedicado un poquito más de cuidado.
3 Respuestas2026-01-16 14:34:41
Me fascina ver cómo «Fundéu» combina criterio humano y vigilancia tecnológica para seguir las tendencias del lenguaje en España. Desde mi experiencia trabajando con textos y titulares, noto que su método no es arbitrario: vigilan el pulso de los medios, recogen dudas de periodistas y ciudadanos, y cruzan todo eso con bases de datos lingüísticas y corpus. Esa mezcla les permite detectar neologismos, anglicismos y usos polémicos antes de que se consoliden, y ofrecer alternativas claras y prácticas.
En mi rutina editorial valoro especialmente su consultorio y las recomendaciones breves: hay respuestas rápidas para dudas puntuales y artículos más largos que explican el porqué de una elección. También organizan informes y notas que ayudan a entender por qué una forma se impone o debería evitarse, siempre con ejemplos de prensa real y de redes. Me resulta útil cómo equilibran una postura normativa moderada con observaciones descriptivas —es decir, aconsejan con criterio pero sin negar la realidad del uso.
Al final, lo que más me gusta es su tono pedagogico y accesible: facilitan decisiones concretas a quien escribe para un público amplio, y su trabajo acaba moldeando prácticas en redacciones y plataformas digitales. Para alguien que vive del lenguaje, ese acompañamiento es oro puro.
3 Respuestas2026-01-16 21:17:31
Mi truco cuando me surge una duda gramatical es ir directo al consultorio online de Fundéu: en su web encontrarás un apartado específico para consultas donde puedes buscar preguntas ya resueltas o formular la tuya. Normalmente empiezo por el buscador del sitio porque muchas dudas comunes ya tienen respuesta: tienen un archivo amplio que funciona como una base de datos muy útil para ver ejemplos reales y recomendaciones precisas.
Si necesito algo más puntual, reviso las recomendaciones semanales y los boletines: Fundéu suele publicar explicaciones claras sobre uso, dudas ortográficas y giros problemáticos del español, siempre respaldadas por la colaboración con la RAE y la Agencia EFE. Cuando voy a plantear una consulta, me preocupo de incluir la frase completa, el contexto (si es periodístico, académico o informal) y las variantes que me inquietan; así la respuesta suele ser más concreta.
Me gusta también seguir sus redes porque, además de las respuestas, comparten mini-guías y ejemplos que refrescan lo aprendido; eso me ayuda a interiorizar las reglas y a evitar repetir errores en textos propios. Al final, consultar la Fundéu se ha vuelto para mí una rutina casi tan natural como buscar una palabra en el diccionario, y siempre me deja una explicación clara y aplicable.
3 Respuestas2026-01-16 01:11:14
Me fijo mucho en los titulares y en los textos breves, así que he aprendido a identificar los fallos que la Fundéu suele corregir en los medios: acentos olvidados, confusiones entre «porque/por que/porqué/por qué», el clásico «haber» frente a «a ver», y el dúo «sino» versus «si no». También me llama la atención el uso excesivo de anglicismos y calcos del inglés —palabras como deadline, feedback o hosting aparecen sin necesidad cuando existe un término en español que funciona igual o mejor—. Todo eso empaña la claridad y la credibilidad de una nota.
Otro grupo de errores recurrentes es la puntuación: comas mal puestas, abolición de los signos de interrogación y exclamación de apertura, y el abuso del gerundio para dar sensación de continuidad donde no corresponde. En cuanto a cifras, la Fundéu insiste en escribir porcentajes y números con criterio: usar numerales cuando conviene, separar miles correctamente y no mezclar símbolos sin explicación. Tampoco faltan faltas de concordancia, uso indevido de mayúsculas en nombres comunes y problemas con prefijos unidos o separados.
Lo que más valoro es que las recomendaciones buscan precisión sin convertir el lenguaje en algo frío: proponen soluciones prácticas para titulares y textos informativos, ayudan a mantener un estilo claro y evitan ambigüedades, lo que a la larga mejora la confianza del lector. Me quedo con la idea de que revisar estos detalles es una forma de respeto hacia quien lee.
3 Respuestas2026-01-16 16:07:19
Me flipa cómo «FundéuRAE» se ha convertido en una especie de manual de emergencia para quienes escribimos y hablamos en español con cierto cuidado.
En su web hay un montón de recursos: recomendaciones puntuales sobre anglicismos, fichas que explican cuándo conviene adaptar un extranjerismo y cuándo es mejor optar por una alternativa en español, y un archivo de consultas que puedes buscar por palabras. También suelen explicar criterios prácticos, por ejemplo, si una palabra inglesa ya está asentada en el español o si existe una opción clara y preferible. He usado esas fichas para decidir entre «app» y «aplicación», o «email» y «correo electrónico», encontrando la explicación y ejemplos que necesitaba.
Además, hay notas para los medios y guías breves que ayudan a mantener consistencia en textos periodísticos o corporativos. Me gusta que no se trata solo de prohibir anglicismos: muchas recomendaciones explican contextos, usos regionales y alternativas naturales. En mi experiencia, consultar «FundéuRAE» ahorra tiempo y evita dudas tontas en textos, y además te da argumentos para defender una elección lingüística con fundamento. Al final me deja con la impresión de que escribir bien es más accesible cuando hay recursos claros y aplicables.