Me encanta cómo Pullman vuelve a traer personajes que ya sientes cercanos mientras introduce nuevas piezas que cambian la mesa de juego. En «
book of Dust» volumen 3, lo que más sobresale es la presencia reafirmada de Lyra Belacqua —ahora con capas más complejas, decisiones
adultas y un peso moral que la sigue marcando— y de Malcolm Polstead, que continúa siendo el ancla emocional y práctico en el mundo que Pullman va cerrando. También sigue muy presente Pantalaimon, cuya relación con Lyra se profundiza y refleja muchas de las tensiones interiores del libro.
Además de los rostros conocidos, Pullman añade personajes nuevos que funcionan como motores de la trama: figuras políticas, agentes religiosos y científicos que traen conflictos ideológicos y prácticos. Esos personajes nuevos no siempre son puramente villanos o héroes; aparecen como representantes de bandos y filosofías que obligan a Lyra y a Malcolm a tomar partido o a redefinir su postura. En conjunto, el volumen 3 mezcla lo conocido con lo novedoso de forma que cada personaje,
viejo o nuevo, tiene peso narrativo y emocional. Al terminarlo, me quedé pensando en cómo Pullman usa sus personajes para explorar la responsabilidad y el precio de las decisiones en un mundo en transformación.