4 Réponses2026-02-04 00:26:07
Recuerdo el olor a leña y corteza la primera vez que hice papel con fibras de higuera en un taller improvisado; ese aroma te conecta enseguida con todo el proceso.
En España, si quieres reproducir la técnica tradicional del papel amate —que en su origen es mesoamericana— lo lógico es adaptarla a nuestras especies locales, como la higuera («Ficus carica») o la morera. Se empieza recolectando la corteza interior con cuidado: se retira primero la corteza exterior y se corta solo la capa interna, en tiras, evitando despojar completamente el árbol para que no muera. Después la corteza se deja en remojo y se hierve con una solución alcalina tradicional (ceniza de madera disuelta en agua o cal hidratada) durante varias horas para ablandar y eliminar pectinas y resinas.
Tras el hervido se enjuaga bien y se golpea la fibra sobre una mesa o piedra con un mazo de madera hasta obtener láminas fibrosas maleables. Las tiras húmedas se colocan en capas superpuestas y se golpean hasta que las fibras se entrelacen y formen una hoja coherente; a continuación se prensa para sacar el agua y se seca al sol o en un lugar ventilado. El acabado puede incluir bruñido con piedra lisa o un ahumado ligero para oscurecer y conservar, siempre con respeto por el origen cultural de la técnica y garantizando prácticas sostenibles. Personalmente, me encanta cómo cada hoja resulta única y recuerda que trabajar la corteza es un arte lento que exige paciencia y respeto por los árboles.
4 Réponses2026-02-04 17:46:46
Siempre me intriga cómo ciertos materiales cruzan el Atlántico y se reconfiguran en manos de artistas: en el caso del papel amate, lo que noto es que su uso entre creadores españoles es bastante minoritario y suele aparecer más en proyectos puntuales que en prácticas habituales.
He visto amate aparecer en instalaciones y libros de artista donde la textura y la carga simbólica del papel aportan una voz distinta. Normalmente llegan a España a través de intercambios culturales, residencias con artesanos mexicanos o ferias de arte latinoamericano; allí los artistas españoles lo incorporan para collages, estampación o como soporte para tintas y aguadas. En museos y centros culturales (por ejemplo, exposiciones vinculadas a América Latina en instituciones grandes) es donde más se pueden identificar piezas hechas sobre amate.
Personalmente me fascina esa mezcla: el papel trae una geografía y una técnica que transforman la obra. No es tan habitual como el papel artesanal europeo, pero cuando se usa suele ser con intención y respeto por su procedencia, lo cual me parece importante y muy enriquecedor.
3 Réponses2026-03-01 13:27:55
Me desperté con música suave y eso cambió el tono de la mañana: poner una canción que me ponga en calma o me haga sonreír es el primer acto de cariño que me doy. Empiezo con agua tibia y limón para sentir que mi cuerpo recibe algo bueno; esa pequeña elección me recuerda que merezco cuidados básicos. Luego hago cinco minutos de respiraciones profundas: inhalo en cuatro, retengo dos, exhalo en seis. Es corto pero efectivo para bajarme del piloto automático y volver a mi cuerpo.
Después dedico cinco minutos a escribir tres cosas que agradezco y una intención para el día, nada pretencioso, solo lo necesario para alinear mi cabeza. Me miro al espejo y digo una frase afirmativa, a veces torpe, a veces solemne, pero siempre real: reconocer mi valor en voz alta me ancla. También dejo el teléfono en modo avión hasta después del desayuno; proteger mi inicio de día de noticias y redes sociales es una forma directa de amor propio.
Termino preparando algo nutritivo, aunque sea simple, y elijo una prenda que me haga sentir cómodo. Estos rituales no son performativos: son pequeñas decisiones que acumulan respeto por mí mismo y me permiten afrontar el día con menos autoexigencia. Al salir de casa siento que hice algo por mí, y esa sensación me acompaña como un escudo sutil.
2 Réponses2026-04-01 09:29:18
Me ha dado un gustazo seguir este movimiento: este año Jordi Amat firmó con «Persis Solo». Desde que empecé a leer sobre su trayectoria, siempre me ha parecido un central con mucha lectura de juego, y ver que eligió la liga indonesia para esta etapa me pareció una jugada interesante tanto a nivel deportivo como personal.
A lo largo de su carrera ha pasado por equipos europeos y ha demostrado adaptabilidad; por eso no me sorprende que haya decidido fichar por un proyecto que busca consolidar su defensa y sumar experiencia internacional. En «Persis Solo» se nota la intención de incorporar jugadores con recorrido para elevar el nivel del vestuario y ayudar a los jóvenes a crecer. Creo que Jordi puede aportar calma, salida de balón y liderazgo, justo lo que suelen necesitar los equipos que quieren competir de forma más constante en sus torneos.
Desde el punto de vista del fan, lo que más me motiva es cómo estos fichajes pueden dinamizar la liga local: la llegada de alguien con experiencia europea atrae atención mediática, aporta rivales distintos y eleva el perfil del club. Personalmente, tengo curiosidad por ver cómo encaja en el sistema táctico y qué vínculo genera con la afición: un defensa con buena personalidad puede convertirse en pieza clave en poco tiempo. En resumen, la noticia de su firma con «Persis Solo» me parece un acierto para ambas partes y algo que seguiré con ganas esta temporada.
1 Réponses2026-03-23 00:28:19
Me flipa cómo Kiko Amat consigue historias que suenan a calle, a bandas y a bares húmedos, así que siempre ando rastreando librerías para ver qué ediciones aparecen y dónde encontrarlas en España. Si buscas sus libros, lo más cómodo es empezar por las grandes cadenas y tiendas en línea que manejan stock amplio: 'Casa del Libro' suele tener varias ediciones y reimpresiones, 'Fnac' suele contar con ejemplares en sus tiendas físicas y web, y 'El Corte Inglés' también incorpora títulos de autores contemporáneos como Amat en su sección de libros. Amazon.es, aunque es comercio en línea, también vende su obra tanto en formato físico como en digital y puede servir para localizar ediciones agotadas o importadas.
Si prefieres apoyar librerías independientes —y créeme, yo prefiero ese rollo—, muchas de ellas encargan títulos bajo demanda si no los tienen en estantería. En ciudades grandes encontrarás cadenas culturales y librerías especializadas que habitualmente tienen autores contemporáneos: en Barcelona hay librerías como 'La Central' y 'Laie' que suelen traer novedades y fondos; en Madrid también hay sucursales de 'La Central' y librerías independientes que trabajan por encargo. Además, existen cadenas de segunda mano como 'Re-Read' donde a veces aparecen ejemplares descatalogados o ediciones anteriores a buen precio. No subestimes los fondos de librerías de barrio: preguntar por el autor o facilitar el ISBN acelera muchísimo la búsqueda.
Otra vía práctica es recurrir a la web de la editorial que publica cada libro: muchas editoriales mantienen tienda o listado de puntos de venta y, si la tirada está agotada, informan sobre reediciones o próximas reimpresiones. Si necesitas una copia concreta (edición con prólogo, tapa dura o traducción especial), pedirla por encargo en tu librería habitual suele funcionar; yo lo he hecho un par de veces y en pocas semanas la suelen traer. También recomiendo mirar en plataformas de libros de segunda mano y coleccionismo (todocoleccion, Wallapop y similares) para ejemplares fuera de circulación.
En ferias del libro, presentaciones y salas culturales es habitual encontrar ejemplares firmados o puestos de venta temporal; si sigues a Kiko Amat en redes o a las librerías independientes de tu ciudad, te enterarás de eventos y reposiciones. En resumen, si quieres comprar sus libros en España: revisa primero 'Casa del Libro', 'Fnac', 'El Corte Inglés' y Amazon para disponibilidad inmediata; apóyate en librerías independientes como 'La Central' y 'Laie' para ediciones más cuidadas; explora tiendas de segunda mano como 'Re-Read' y plataformas online para copias agotadas; y no dudes en pedir ejemplares por encargo a tu librería de confianza. Al final, encontrar el ejemplar perfecto forma parte del viaje lector, y cada librería tiene su encanto a la hora de descubrir o redescubrir a autores como Kiko Amat.
5 Réponses2026-03-23 09:18:46
Me acelera ver cómo Kiko Amat mezcla la cultura musical con la novela urbana; su escritura suena a cassette gastado y a bar de madrugada.
En «Rompepistas» y «Eres el mejor, Cardenal» se percibe esa familiaridad con el punk, el indie y la escena underground: frases cortas que golpean, personajes marginales con códigos propios y una mirada irónica hacia la sociedad. También noto ecos del noir y del hardboiled americano —esa tradición de Chandler y Hammett— en la manera en que construye ambientes oscuros y calles que parecen conspirar contra los protagonistas.
Además, hay una vena de literatura pulp y de beat —pienso en Burroughs o en Kerouac— que le da ritmo y esa sensación de viaje desordenado. No puedo dejar de leer en sus páginas cierta influencia de la crudeza de Bukowski en la representación de lo sórdido, pero sin caer en la autocompasión: más bien en la celebración irónica del fracaso y la supervivencia. Al final, me quedo con la sensación de que Amat remezcla todo eso para hablar de una ciudad viva y ruidosa, y eso me entusiasma cada vez que vuelvo a sus libros.
5 Réponses2026-03-23 12:33:15
Me llamó la atención cuando lo descubrí entre las estanterías de una librería de barrio: Kiko Amat publicó su primera novela con la editorial Anagrama, la casa catalana que muchos asociamos con narrativa contemporánea de corte urbano. Recuerdo pensar que encajaba perfecto en ese sello por su lenguaje directo y sus personajes marginales; la edición tenía ese aire sobrio pero contundente que caracteriza a Anagrama.
Al leerlo, me vino a la cabeza cómo ciertas editoriales marcan el destino de una obra: Anagrama le dio visibilidad y un público que buscaba ese tipo de historias, algo que todavía disfruto comentando en tertulias y blogs. A veces miro esa primera novela con cariño, porque fue un punto de partida que conectó a Amat con muchos lectores jóvenes y también con críticos que no lo conocían. En definitiva, su debut llegó precisamente a través de una de las editoriales más reconocibles del circuito literario en España.
2 Réponses2026-04-01 17:58:11
Me llamó la atención desde el primer titular que leí: sí, Jordi Amat obtuvo la nacionalidad indonesia con la intención clara de ser elegible para jugar con la selección de Indonesia. Lo que me parece interesante es cómo encaja esto en las reglas de la FIFA y en la carrera del propio Amat: él jugó en categorías juveniles de España, pero nunca llegó a debutar con la selección absoluta española, así que al conseguir la nacionalidad indonesia cumplía el requisito básico de tener la nacionalidad del país al que quieres representar. Además, la federación indonesia ha estado activamente gestionando naturalizaciones y convocatorias de futbolistas con vínculos culturales o con la posibilidad de integrarse en el proyecto nacional, y Jordi encaja en esa estrategia por su experiencia en Europa y su perfil defensivo consolidado.
En lo personal, veo dos planos muy claros. Por un lado, como aficionado que valora la calidad técnica y la experiencia, me emociona la idea de que Indonesia pueda sumar a un central con recorrido en ligas europeas; alguien con liderazgo, posicionamiento y experiencia en sistemas tácticos exigentes suele elevar el nivel del grupo. Por el otro lado, también entiendo el debate: hay gente que piensa que la naturalización “para jugar” puede desvirtuar proyectos a largo plazo si no viene acompañada de desarrollo de cantera local. En cualquier caso, la decisión de Amat parece pragmática y profesional: él busca continuidad internacional y la federación busca competitividad. La parte burocrática no es menor —tratamientos de pasaporte, homologaciones ante FIFA y papeleo—, pero todo indica que se hizo cumpliendo las normas necesarias para que pudiera ser convocado.
Al final lo veo como una jugada lógica dentro del fútbol moderno, donde las nacionalidades y las identidades futbolísticas se cruzan más que antes. Si funciona, Indonesia gana experiencia; si no, se hará balance sobre el modelo. En lo personal, me quedo con la curiosidad de ver cómo Amat se adapta al estilo y al ambiente de la selección y si su llegada impulsa a otros jugadores del país a subir el nivel en sus clubes locales.