Filter dengan
Status pembaruan
SemuaSedang berlangsungSelesai
Sortir dengan
SemuaPopulerRekomendasiRatingDiperbarui
En Vivo: La Hundí con Pruebas en Su Boda

En Vivo: La Hundí con Pruebas en Su Boda

Una empleada de mi empresa se fue a desahogarse en TikTok porque, según ella, yo no le aprobaba la licencia por matrimonio. “Tenemos un bajo índice de matrimonios, una baja natalidad, y es culpa de ustedes, malditos capitalistas. ¡Ni siquiera me apruebas la licencia por matrimonio! ¿Para ti solo soy una esclava? Me creí tus mentiras, eso de ‘vamos a ser una empresa de puras mujeres, una empresa amigable con las mujeres’, y mírate ahora: se te cayó la máscara; ya se te vio la cara de capitalista que exprime a la gente hasta dejarla seca.” El video explotó de la nada; un montón de jóvenes se sintieron identificados y se me fueron encima en redes, al punto de que hasta me mandaron navajas por correo. Yo, como jefa, me lancé a hacer un live y me le fui directo contra ella. “Lo siento, pero la licencia por matrimonio de Blanca no la voy a aprobar. Puede denunciar ante el Ministerio de Trabajo y pedir una audiencia de conciliación; si no hay acuerdo, puede demandarme en un juzgado laboral si quiere.” El live reventó de gente. Entre los que la apoyaban, aparecieron supuestos abogados y hasta se ofrecían a ayudarla gratis a demandarme, pero Blanca se quedó con el gesto tenso, como si no tuviera salida. “Yo solo quería mi licencia; nunca pensé en renunciar, y mucho menos en demandar a Samantha…”
Baca
Tambahkan
Renací Y Me Río Viendo A Mi Amiga Y Mi Mestizo

Renací Y Me Río Viendo A Mi Amiga Y Mi Mestizo

Mi amiga, Sofía Santos, la misma que siempre juró que jamás se casaría, me acompañó a la clínica el día de mi inseminación artificial. Pero justo cuando estaba por elegir la muestra de esperma... ¡me la robó! En ese instante lo entendí: ella también había vuelto a vivir. En mi vida anterior, yo solo quería tener un hijo mestizo, así que decidí hacerlo por mi cuenta. Recuerdo que Sofía se burlaba de mí, diciéndome que era una tonta por querer tener un hijo de un desconocido. Lo que nadie imaginó fue lo que vino después: dos semanas más tarde terminé en la corte real. Resultó que el donante que había elegido era, nada menos, que un príncipe extranjero. No solo quiso casarse conmigo, sino que juró que nuestro hijo heredaría el trono. De repente, mi hijo y yo nos convertimos en figuras importantes de la familia real. Las joyas que me regalaban pesaban tanto que apenas podía sostenerme de pie. Mientras tanto, Sofía, tan obsesionada con sus ideas de liberación y ese afán de ir siempre contra todo, terminó metiéndose con la gente equivocada. La despidieron de su trabajo y quedó vetada de la industria. Cuando se enteró del bautizo de mi hijo, viajó desesperada para buscarme. Pero en cuanto la recibí, hizo lo impensable: empujó a mi hijo al suelo, matándolo al instante, y luego me arrojó ácido. —¿Por qué a ti te va tan bien? —gritaba—. ¡Eres una maldita desgraciada, no lo mereces! Cuando volví a abrir los ojos, estaba otra vez en el mismo día... el día en que Sofía me acompañó a la clínica.
Baca
Tambahkan
Traición antes del parto: ¿yo soy la amante?

Traición antes del parto: ¿yo soy la amante?

En mi octavo mes de embarazo, mi esposo —agente de investigaciones— por fin logró sacar un poco de tiempo y me acompañó por primera vez al hospital para mi control prenatal. Pero apenas cruzamos la entrada, su teléfono satelital encriptado comenzó a vibrar con insistencia. El nombre en la pantalla apareció solo un instante, pero a él, que siempre se mantiene sereno, le bastó para ponerse tenso de inmediato. —Amor… hay una alerta roja. Acaba de aparecer otro fugitivo internacional. Yo… lo siento… Se le notaba la angustia. Con ese tono firme, propio de quien está acostumbrado a dar órdenes sin réplica, se disculpó a toda prisa… y se fue. Me quedé mirando cómo su todoterreno se alejaba a toda velocidad, hasta desaparecer. Para entonces, mis uñas ya habían destrozado el formulario del control prenatal. Con mi enorme vientre, salí a la calle, detuve un taxi y dije sin perder tiempo: —Hola, siga a ese vehículo. Ja… ¿un fugitivo con alerta roja? Vaya mentira más absurda. Ni siquiera la Oficina de Seguridad Nacional de mi padre recibió ningún aviso. Y él, siendo apenas un simple inspector que solo asistía en los casos… ¿qué “fugitivo” tan urgente tendría que atrapar? “Quiero ver con mis propios ojos quién es ese jefe que se atreve a darle una orden tan urgente”.
Baca
Tambahkan
Ele Escolheu o Lado Errado

Ele Escolheu o Lado Errado

Eu viajei com a minha sogra. A gente fez o check-in no Hotel Solenne, na Cidade de Rivera, e resolveu ir direto para a piscina. Então, apareceu uma mulher, toda montada em grife e arrogância, apertando o nariz como se a gente fedesse. — Este é um hotel de luxo. Como foi que pessoas como vocês entraram aqui? Entraram escondidas só para usar a piscina? Aff, depois disso eu vou até precisar fazer um exame. Que mulher insuportável. — Esta é a piscina de um hotel. — Eu rebati na mesma hora. — Os hóspedes nadam. Se isso te incomoda tanto, então vai construir uma só para você. O rosto dela se retorceu de raiva. — Com licença? Você faz ideia de quem eu sou? Meu marido é o dono desse lugar. Nós sempre ficamos na suíte principal. Então sumam daqui. Vocês têm cheiro de pobreza. Estão contaminando a água. Georgina e eu trocamos olhares gélidos. Afinal, aquele era o hotel do filho dela, que ainda era o meu marido. "Desde quando ele tinha uma segunda esposa?"
Baca
Tambahkan
Para Passar o Natal com a Assistente, o Marido Deu Calmantes à Criança

Para Passar o Natal com a Assistente, o Marido Deu Calmantes à Criança

Para sair com a assistente no dia de Natal, meu marido colocou calmantes no leite em pó da nossa filha. Enquanto eu corria aflita para levar Isabela ao hospital com febre alta, acabei vendo, por acaso, Renato subir as escadas com a assistente no colo. — A Camila torceu o pé. Vim acompanhar ela no atendimento! Nossa filha estava sendo operada, e ele sequer olhou para trás. Apertei com força o bilhete premiado de dez milhões de reais no bolso. Já era hora de desistir desse casamento de sete anos.
Baca
Tambahkan
An Unexpected Love

An Unexpected Love

A young girl starting her senior year of high school, busy parents, drama at school, a boy she tries to deny her feelings for but little does she know he feels the same way she does, but she doesn’t want the drama but she can’t help how she feels, bad things happen and she just wants to get through school so she can leave her crappy town and move on and make something of herself but Keegan refuses to give up on her. Will she eventually give in and give him a chance or will Destiney turn him away and live her life the way she wants to.
Romance
2.9K DibacaTamat
Baca
Tambahkan
A Irmã de Consideração do Meu Noivo Roubou Meu Vestido

A Irmã de Consideração do Meu Noivo Roubou Meu Vestido

Cresci fora do país. Com medo de eu arrumar um genro estrangeiro, a minha mãe resolveu me arranjar um noivo bonito e talentoso em São Paulo, e me chamou de volta para o noivado. Quando fui à Boutique de Luxo escolher meu vestido de noivado, eu me encantei por um vestido longo tom creme, tomara que caia. Quando me preparei para experimentá-lo, uma mulher olhou de soslaio para o vestido em minhas mãos e disse à atendente: — Esse modelo é bem diferente, deixa eu experimentar. A atendente, com ação brusca, arrancou o vestido das minhas mãos. Eu, indignada, disse: — Cada coisa tem sua ordem! Eu vi esse vestido primeiro, vocês ainda têm noção de justiça? Mas ela me olhou com desprezo e respondeu: — Esse vestido custa 188 mil. Você, uma pobretona, consegue pagar isso? — Eu sou irmã de consideração de Eduardo Monteiro, presidente do Grupo Monteiro. Em São Paulo, quem decide o que é “justo” é só a Família Monteiro! Que coincidência! Eduardo Monteiro é meu noivo. Imediatamente liguei para Eduardo: — Sua irmã de consideração acabou de roubar meu vestido de noivado. Como você vai resolver isso?
Baca
Tambahkan
Mein Tod treibt meine drei Brüder in den Wahnsinn

Mein Tod treibt meine drei Brüder in den Wahnsinn

Meine Stiefschwester schob mir die Schuld für ihre Allergie in die Schuhe. Also sperrten mich meine drei Brüder in einen engen, stickigen Keller und verriegelten die Tür mit einer Kette. Ich schlug mit aller Kraft gegen die Kellertür und flehte sie an, mich rauszulassen. Der älteste Bruder, ein erfolgreicher Geschäftsmann, funkelte mich nur kalt an, bevor er ging: „Du schikanierst Lilli sonst schon genug! Und lässt du sie noch absichtlich Meeresfrüchte essen, obwohl du genau weißt, dass sie allergisch ist? Willst du sie umbringen? Denk hier drinnen gut darüber nach, was du getan hast! ” Der zweite Bruder, inzwischen ein berühmter Sänger, und der dritte, ein genialer Maler, spotteten nur: „So böse wie du bist, tust du auch noch so, als wärst du unschuldig. Bleib schön hier drin und leid ein bisschen! “ Dann nahmen sie die zitternde Lilli in den Arm und fuhren mit ihr ins Krankenhaus. Die Luft wurde immer knapper, jeder Atemzug tat weh. Ich spüre, wie mir langsam schwarz vor Augen wird. Irgendwann blieb mir keine Luft mehr – und ich starb dort unten. Drei Tage später kamen meine Brüder mit Lilli aus dem Krankenhaus zurück. Da dachten sie plötzlich wieder an mich. Aber da war ich längst tot–erstickt in diesem engen Keller.
Baca
Tambahkan
Tras la humillación en la piscina

Tras la humillación en la piscina

Lo que debía ser un viaje tranquilo con mi suegra se convirtió en una pesadilla. Tras llegar al hotel, fuimos juntas a la piscina del lugar a relajarnos. Sin embargo, una mujer elegantemente vestida se nos acercó, tapándose la nariz y con total desprecio nos dijo: —Este es un hotel de lujo, ¿cómo es posible que haya gente como ustedes aquí? No serán esas personas que se cuelan para usar la piscina, ¿verdad? ¡Es un asco compartir la piscina con ustedes! Me da miedo que nos contagien alguna enfermedad. Mi suegra y yo nos sentimos muy incómodas por sus palabras, pero aún así le respondí, indiferente: —La piscina del hotel es pública , todos los huéspedes pueden usarla. Si no te parece bien, construye una en tu casa. La mujer, furiosa, levantó las cejas y, gritando, dijo: —¿Te atreves a responderme? ¿Sabes quién es mi esposo? Este hotel es de él, y la suite más cara siempre ha sido mía. ¡Les ordeno que se larguen inmediatamente! Huelen a pobreza y han contaminado el agua. ¡Qué asco! Mi suegra y yo nos miramos y, al instante, pudimos ver el mismo desprecio en nuestros ojos. Este hotel es propiedad de Nicolás, ¿en qué momento se convirtió él en el esposo de esa mujer?
Baca
Tambahkan
El día que todo cambió: renacer antes del bungee

El día que todo cambió: renacer antes del bungee

Yo estaba embarazada de ocho meses. Pero cuando mi esposo, Mateo Díaz, me obligó a acompañar a su amiga de infancia, Clara Vegas, a hacer bungee, no me quejé ni protesté. Simplemente asentí. Todo porque, en mi vida pasada, Clara no estaba contenta. Para animarla, Mateo le ofreció cumplirle un deseo. Clara le confesó que su mayor anhelo era que alguien la acompañara a saltar en bungee. Mateo, que le tenía pánico a las alturas, inmediatamente me pidió que yo la acompañara. Me negué en el acto, alegando mi embarazo. Clara, al ser rechazada, se entristeció y terminó yendo a un bar para ahogar sus penas. Allí, alguien le puso algo en la bebida y fue violada. Después, devastada por el dolor, le dejó una nota de suicidio a Mateo: “Si ese día no hubiera ido al bar, ¿todo habría sido diferente?” Al leer la nota, Mateo me agarró del cuello: —¿Por qué no accediste a acompañar a Clara? ¿Acaso habrías muerto si lo hacías? Finalmente, Mateo me estranguló hasta la muerte, y el niño que llevaba en mi vientre se fue conmigo. Al abrir los ojos de nuevo, había vuelto al día en que Mateo me pidió que acompañara a Clara a hacer bungee...
Baca
Tambahkan
Sebelumnya
1
...
454647484950
Pindai kode untuk membaca di Aplikasi
DMCA.com Protection Status