Filtrar por
Estado de actualización
TodoEn cursoCompletado
Ordenar por
TodoPopularRecomendaciónCalificacionesActualizado
Fui El Reemplazo De Mi Hermana

Fui El Reemplazo De Mi Hermana

Tras la muerte de mi hermana, firmé un contrato matrimonial por cinco años con su esposo, Horton Falcone, un hombre de la mafia. Me convertí en la madrastra de mi sobrino de cinco años, Luca. El día de mi cumpleaños, me puse el collar con la cruz de diamantes de mi difunta hermana, sin darme cuenta de lo que representaba. Durante la cena familiar, Luca se me acercó con una copa de vino tinto y me la aventó a la cara. El vino tinto escurrió por mis mejillas; su olor penetrante me ardía en los ojos y manchaba mi vestido blanco. Echó la cabeza hacia atrás para mirarme; tenía los ojos tan crueles como los de su padre. —No creas que vas a reemplazar a mi mamá nada más porque te casaste y entraste a la familia Falcone —dijo con una sonrisa maliciosa—. Tú tienes la culpa de que esté muerta. Ojalá te hubieras muerto tú. Así podría romper tu lápida en vez de celebrar este cumpleaños estúpido. ¡Cuando sea grande, voy a tirarte al Río Hudson! El recuerdo ardía tanto como el vino, y lo único que me quedaba era un sabor a desesperanza. Me quedé mirando al niño que había criado como propio durante cinco años y sentí mucho dolor. Había pensado que podía entregarme a la familia Falcone, que podría ganármelo con mi cariño. Pero ahora, ya estaba harta. Era una familia sin amor, con un niño que me veía como su enemiga. Dejé de engañarme. Era hora de dejarlo ir. Pero después de irme, ese padre arrogante y su hijo regresaron arrastrándose hacia mí como perros para suplicar mi perdón.
Historia corta · Mafia
6.0K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Abandonando o Nosso Amor

Abandonando o Nosso Amor

Depois que o irmão mais velho de Leo Carter morreu, a mãe dele propôs que ele se casasse com Ariel Sullivan, a viúva grávida do falecido. Leo recusou. — Fawn é a minha vida. — A voz dele soou fria, e o ar ao redor pareceu mais denso. — Eu preferia abrir mão de herdar o posto do meu irmão como Don a trair a minha esposa. Eu fiquei profundamente comovida com aquela devoção… até o dia em que, por acaso, eu ouvi uma conversa entre Leo e a mãe dele. — A criança na barriga de Ariel é claramente sua. — A mãe dele disparou, cortante. — Então por que você não vai se casar com ela? Leo soltou o ar devagar, e uma nuvem de fumaça escapou. O olhar dele se perdeu em algum ponto distante, indecifrável, como se nada ali o atingisse por completo. — Eu prometi à Ariel que deixaria meu irmão com um herdeiro. — A calma dele foi quase irritante, calculada demais. — Mas isso fica entre nós. Se a Fawn descobrir um dia… eu estou morto. A expressão da mãe dele escureceu, como se a paciência tivesse se partido. — E daí se ela descobrir? Ela nem pode ter filhos. — A voz dela veio carregada de desprezo. — Você vai acabar com a linhagem da família por causa dela? — Se ela descobrir, ela vai me deixar. — A frieza de Leo cortou como lâmina, perigosa. — E eu não sobrevivo sem ela. Se você quer um neto, então cale a boca. Eu me afastei cambaleando, como se tivesse levado um golpe. O sangue nas minhas veias foi esfriando aos poucos, até virar gelo. Leo me conhecia melhor do que qualquer um; ele sabia que, no meu mundo, amor não tolerava traição. Então, no instante em que ele me traiu, eu tomei a minha decisão. Eu iria embora.
Historia corta · Máfia
1.9K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Me fui embarazada del Don mafioso

Me fui embarazada del Don mafioso

Quedé embarazada de Alessio Moretti, el mejor amigo de mi hermano y el Don más joven y atractivo de Nueva York. Justo entonces regresó Bianca, su antigua amante… la misma que lo había dejado sin decir una sola palabra. Pensé que me dejaría por ella, pero él solo sonrió con esa calma arrogante. —Se fue sin dar explicaciones. No hay vuelta atrás. Mi hermano, Gianni Ricci, fue aún más frío: —Ella ya no es una Ricci. Mi única hermana eres tú. Les creí. Durante tres años, me dieron un cariño y una calidez que jamás había conocido. Pero todo se vino abajo cuando un video de mi padre adoptivo, borracho y golpeándome, se volvió viral. El mundo entero se burló de la “intocable princesa Ricci” … la misma que alguna vez fue tratada peor que una mendiga. Me rompí por dentro y corrí a buscar a las dos únicas personas en las que confiaba… pero me detuve en seco frente a la puerta de su despacho al escuchar la voz empalagosa de Bianca. —Gianni, Alessio… ¿filtrar ese video? ¿No fue demasiado cruel? Marcella está embarazada… La respuesta de mi hermano llegó al instante: —Justamente de eso se trataba. El embarazo debería ablandarla… pero ha estado paseándose como si fuera la dueña de todo, manteniéndote a ti al margen. Alessio soltó una risa suave: —No te preocupes por Marcella. No puede hacernos nada… y es demasiado blanda como para hacerle daño a nuestro hijo. Las lágrimas comenzaron a caer sin control y un dolor agudo me atravesó el pecho de golpe. "Tiene razón… este bebé es mi tesoro. Jamás le haría daño", pensé. Pero tú, Alessio… no voy a dejar que me controles. Me di la vuelta, sintiéndome entumecida, compré un vuelo y tomé una decisión. "Voy a desaparecer… me llevaré a mi bebé y saldré de su mundo para siempre", pensé.
Historia corta · Mafia
4.9K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
El Castigo del Don

El Castigo del Don

A medida que se acercaba mi fecha de parto, salió a la luz una discrepancia enorme en las cuentas de armas de la familia Galante. Por esto el mando tomó una decisión rápida: me enviaron a mí, Sophia Vitale, la esposa del Don —esa mujer que todos decían que no tenía nada mejor que hacer—, para inspeccionar de manera personal el arsenal y verificar el inventario. Yo creí que era una revisión de rutina. Por lo que nunca imaginé que la ahijada de mi esposo, Mónica Leona, lo usaría como tapadera para volar todo el arsenal por los aires. La explosión fue ensordecedora. El fuego rasgó el cielo y el concreto se desplomó a mi alrededor, aplastándome, mientras un dolor abrasador me desgarraba el estómago. Sin embargo, contrario a lo esperable, no llamé a mi esposo por su línea privada de máxima prioridad, sino que, en cambio, envié una señal de auxilio a mi padre. En mi vida anterior, en el instante en que había ocurrido la explosión, yo había usado ese mismo canal prioritario para llamar a mi esposo. El bebé había sobrevivido y Mónica había muerto en la explosión. Mi esposo había dicho que no me culpaba, que Mónica era una extraña y que un heredero importaba más. No escatimó en gastos, contrató a especialistas obstétricos de élite para vigilarme día y noche, diciéndome que me mantuviera tranquila y esperara el parto. Luego, el día en que entré en labor, él mismo nos encerró a mí y al bebé dentro de un almacén abandonado, el cual empapó con gasolina y encendió, quemándonos vivos. —Si no hubieras retrasado todo a propósito, ella no habría muerto. ¿De verdad creíste que haciéndote la víctima ibas a engañarme? Ni lo sueñes —dijo—. ¿Tanto te gusta jugar con fuego? Bien. Entonces te dejaré vivir su desesperación en carne propia. Cuando volví a abrir los ojos, estaba de regreso en el arsenal, justo en el instante exacto antes de la explosión.
Historia corta · Mafia
1.0K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Justicia De Plata

Justicia De Plata

Después de mi chequeo médico, estoy por salir de la enfermería de la manada, que se encuentra en el territorio de mi primo, cuando una sanadora toda maquillada me sujeta del brazo. —¡Ni un paso más! ¿En serio crees que puedes romper algo en la enfermería e irte así como si nada? ¡Ni lo pienses! Miro su cara desconocida y parpadeo, sintiéndome confundida. —¿Qué fue lo que rompí? Señaló los frascos de cristal de las repisas y arrugó la nariz con un gesto exagerado de asco. —¡Apestas! Tu olor contaminó todas las pociones y ahora no sirven para nada. El Alfa Xander las compró carísimas; todo vale quinientos mil. También me tienes que pagar por el daño emocional que me causaste, que son otros doscientos. —En total son setecientos mil. ¿Vas a pagar en efectivo o con tarjeta? Mi olor es una mezcla de violetas y ámbar. Es distinguido y elegante, como un atardecer de invierno. Entiendo que no a todos les guste ese aroma, ¿pero cómo puede decir que es contaminación? ¡Por favor! No entiendo por qué la enfermería en el territorio de Xander funciona como si fuera una red de extorsión. Me río de puro coraje y le digo: —Soy la prima del Alfa Xander. Yo no pago ni un centavo en su territorio. Si alguien tiene un problema con eso, que venga él y me lo diga a la cara. Pero la sanadora solo puso los ojos en blanco. —Ay, por favor. ¿Crees que con esos trucos tan baratos vas a llamar la atención de mi Alfa? ¡Ya quisieras! Si no pagas ahorita mismo, te voy a desnudar y te voy a aventar a la calle para que todos huelan lo asquerosa que eres. No tiene idea de a quién está amenazando. Respiro y me pongo en contacto con mi Beta. —Dile a Xander que, o destierra a esta sanadora de la manada, o yo lo desterraré a él.
Historia corta · Hombres Lobo
1.1K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Términos de Rendición

Términos de Rendición

Romance, seducción y un dulce sabor a venganza. Destruida por la traición de su prometido, Patricio Garza, Valeria Rivas hace lo impensable en una noche de desesperación: llama a la puerta de Damián Figueroa, el enigmático y peligrosamente atractivo magnate al que todos temen y desean en secreto. Lo que sigue es una noche de rendición absoluta, un fuego que consume toda razón y la deja marcada para siempre. Para Valeria, fue un acto impulsivo de revancha contra el hombre que le rompió el corazón. Poco imaginaba que acababa de caer en la red exquisitamente tejida por Damián, un hombre acostumbrado a conseguir siempre, exactamente, lo que desea. Valeria Rivas, antes la joya de la alta sociedad, admirada por su belleza, pero tristemente célebre por haberse humillado por amor a Patricio. La infidelidad la convirtió en el foco de los chismes de la ciudad, un hazmerreír público. ¿Quién diría que su caída más estrepitosa la llevaría directamente a los brazos del hombre más poderoso e inalcanzable de todos? Ella creyó que esa noche prohibida sería un borrón y cuenta nueva, un adiós silencioso. Él decidió que era solo el principio de su plan. Damián Figueroa no estaba dispuesto a soltar a la mujer que había despertado algo inesperado en él. Una noche, él la acorrala en su puerta. Su mirada arde con una mezcla de reproche y una posesión que la hace estremecer. —¿Creíste que podías usarme y luego marcharte como si nada? Desde entonces, escapar se vuelve una fantasía inútil. Cada noche, Damián la reclama, llevándola al límite entre el dolor y un placer adictivo que la deja temblando, agotada pero sintiéndose, para su propia confusión, más viva que nunca. «¡Dios mío! ¿Por qué este hombre... por qué es tan imposible resistirme a él?»
Romance
8.877.5K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
A Punição do Chefão

A Punição do Chefão

Quando a data do meu parto estava se aproximando, descobriram uma grande inconsistência nos registros de armas da família Galante. Então, a liderança tomou uma rápida decisão: Eles decidiram enviar a mim, Sophia Vitale, a esposa do Don, a mulher que eles diziam não ter nada melhor para fazer, para inspecionar pessoalmente o arsenal e verificar o inventário. Eu pensei que fosse só uma checagem de rotina e jamais imaginei que a irmã de criação do meu marido, Monica Leone, fosse aproveitar a oportunidade para explodir todo o arsenal comigo dentro. A explosão foi ensurdecedora. O fogo rasgou o céu. O concreto desabou ao meu redor, esmagando meu corpo enquanto uma dor alucinante rasgava meu abdômen. Mas eu não liguei para o meu marido em sua linha privada de segurança máxima. Em vez disso, enviei um sinal de socorro ao meu pai. Na minha vida passada, no instante da explosão, eu resolvi ligar para a linha de prioridade e chamar o meu marido. Meu filho sobreviveu, mas Monica acabou sendo obliterada na explosão. Meu marido disse que não era minha culpa. Ele falou que Monica era alguém de fora e que seu herdeiro era mais importante. Não poupou despesas e contratou especialistas obstétricos para me monitorar dia e noite. Disse que eu deveria manter a calma e esperar pelo parto. Então, no dia em que entrei em trabalho de parto, ele pessoalmente nos trancou, eu e meu bebê, dentro de um galpão abandonado, encharcado de gasolina, e nos queimou vivos. — Se você não tivesse se atrasado de propósito, ela ainda estaria viva. Você realmente pensou que bancar a inocente iria me enganar? Nem sonhando — ele disse — Você gosta tanto de brincar com fogo, né? Muito bem. Vou deixar você sentir na pele o desespero que ela sentiu naquele dia. Quando abri meus olhos novamente, estava de volta ao arsenal, no exato momento da explosão.
Historia corta · Máfia
1.9K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Um Dia Fui Seu Erro, Agora Sou Seu Arrependimento

Um Dia Fui Seu Erro, Agora Sou Seu Arrependimento

O maior erro que já cometi na vida foi me apaixonar pelo meu meio-irmão Alfa, Cayden Gates. Eu tinha 12 anos quando minha mãe se casou de novo, e ele foi o único na nova alcateia que me tratou com gentileza. Me apaixonei por ele à primeira vista. Quando eu tinha 16 anos, fui atacada por lobos selvagens, e ele enfrentou dez deles sozinho para me proteger. Aos 18, ele foi envenenado por prata. Quase morreu. Foi quando minha loba me disse que ele era meu companheiro destinado. Sem hesitar, doei minha medula óssea para salvá-lo. Naquela noite, olhando para ele dormindo com o rosto pálido, não resisti e beijei o canto dos seus lábios. Ele abriu os olhos naquele exato momento, o rosto corado. — Tessa, somos irmãos. Você não deveria ultrapassar esse limite. A partir daquele dia, ele começou a me evitar, como se eu fosse um erro que ele não podia se permitir cometer. Sua noiva, Rosie Lloyd, tinha sido diagnosticada com uma doença sanguínea rara, e eu era a única doadora compatível. Pela primeira vez, ele me implorou. — Se você aceitar salvá-la, eu concordo com qualquer coisa. Mas eu já estava fraca por causa do transplante de medula. Doar sangue de novo poderia me matar. Eu disse não, e no final Rosie morreu. Ele não derramou uma única lágrima, como se nada tivesse acontecido. Mas no funeral dela, ele destruiu o retrato que eu tinha pintado dele na frente de todos e disse friamente: — Que nojo você ter a audácia de sonhar em ficar com seu próprio irmão. Depois disso, me tornei uma vergonha, motivo de piada por onde passava. A humilhação e o desespero me consumiram por completo, e em um momento de confusão, caí no lago e me afoguei. Quando abro os olhos de novo, estou de volta ao momento em que ele me implora por sangue. Eu digo sim, calmamente. Considero isso a última dívida que tenho com a família Gates. Cayden, a partir de agora, acabou entre nós. Não existe mais nenhum laço nos unindo.
Historia corta · Lobisomen
7.8K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
El arrepentimiento del Alfa Maldito

El arrepentimiento del Alfa Maldito

He sabido desde la infancia que estaba destinada a aparearme con Kaden, el heredero Alfa de la manada Piedra de Luna. Como la única con el linaje bendecido por la Luna, soy la única loba capaz de romper la maldición que ha perseguido al linaje Alfa de Piedra de Luna durante generaciones. Hace un siglo, el ancestro de Piedra de Luna insultó públicamente a una Alfa caída durante su funeral. Se burló de ella diciendo: —Es solo una loba. ¿Por qué un funeral tan extravagante? ¿Cómo podría una hembra proteger a los nuestros? Probablemente se abrió camino hasta la cima durmiendo con otros. La Diosa Selene se enfureció. Lanzó una maldición perpetua. Cada heredero Alfa directo de la manada Piedra de Luna desarrollaría rasgos femeninos al cumplir los dieciocho años, regresando a la condición de un bajo Omega. Solo al aparearse con una loba bendecida por la Luna se podía levantar la maldición. Había estado enamorada de Kaden durante años y no quería nada más que salvarlo. Maya afirmó que ella también poseía el linaje bendecido por la Luna. Kaden intentó aparearse con ella, pero yo expuse su mentira y lo detuve. Obligado por sus padres, Kaden finalmente me convirtió en su Luna. Después de que me marcó, Kaden no retrocedió a Omega, pero tampoco despertó su linaje de Rey Alfa. Esa misma noche, una Maya desconsolada salió a caminar sola por el bosque, donde fue acorralada por una manada de renegados y despedazada. Mis padres y Kaden me odiaron por ello. Afirmaron que yo era una farsa cuyo linaje era impuro, y que por eso Kaden nunca ascendió verdaderamente. Estaban convencidos de que Maya era la verdadera bendecida por la Luna. Creían que mis celos y mentiras la habían matado y le habían robado a Kaden su oportunidad de convertirse en el Rey Alfa. En una noche de luna llena, Kaden me desgarró la garganta frente a toda la manada. Lanzó mi cuerpo a un pozo de plata para dejar que se corroyera. Lo último que escuché fue su rugido: —¡Perra mentirosa! ¡La muerte de Maya está en tus manos! Cuando abrí los ojos de nuevo, estaba de vuelta en el día en que Kaden llegó a la manada Luna de Plata para proponer apareamiento.
Historia corta · Hombres Lobo
1.8K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Me Forzó a Parir y Perdió Todo

Me Forzó a Parir y Perdió Todo

El día en que Elizabeth Marcial estaba a punto de dar a luz, Agustín Vázquez, mi esposo, me llevó por la fuerza al hospital para inducirme el parto, cuando yo apenas tenía siete meses de embarazo. Me encerró en la sala de partos con el rostro desencajado. —Mónica, el bebé de Elizabeth tiene una enfermedad rara. En cuanto nazca, morirá. El doctor dijo que necesita la sangre del cordón umbilical y unas células madre especiales que solo pueden obtenerse durante el parto para salvarse. Rafael ya murió. Ahora me toca a mí cuidar de ella y de ese niño. La aguja de inducción, de casi diez centímetros, se me clavó sin piedad. Las contracciones me hicieron sudar frío del dolor. —Elizabeth ha estado bien todo el embarazo. ¿Cómo que el bebé tiene una enfermedad rara? Yo, en cambio, he tenido que cuidarme desde el primer día. Si haces que nuestro bebé nazca tres meses antes de tiempo, nos vas a matar a los dos. Agustín frunció apenas el entrecejo y me inmovilizó con fuerza contra la cama. —El doctor ya lo explicó. Solo van a adelantar el parto dos meses. No te va a pasar nada. Al oír los gritos de Elizabeth en la sala de al lado, su mirada se endureció de golpe, como si hubiera llegado a una conclusión. —¿No será que, porque siempre estoy pendiente de Elizabeth, quieres aprovechar esta oportunidad para quitarla de en medio? Ya te dije hace tiempo que la cuido por Rafael. ¿Cómo puedes ser tan cruel? Miré la sangre que no dejaba de brotar y, entre lágrimas, le rogué que tuviera piedad de nuestro bebé. Le dije que, si eso era lo que quería, yo me divorciaría y los dejaría en paz. En los ojos de Agustín no había nada más que fastidio. —No digas tonterías. Soy su padre. ¿Cómo voy a querer hacerle daño? Después de que usaron la sangre del cordón umbilical de mi bebé y las células madre extraídas durante el parto para salvar al hijo de Elizabeth, ella y su hijo quedaron fuera de peligro. Solo entonces Agustín se acordó de venir a vernos. Pero cuando entró en la habitación, sobre la cama solo había dos certificados de defunción: el mío y el de mi bebé.
Historia corta · Romance
238 vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
ANTERIOR
1
...
373839404142
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status