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ELSA RIVERS
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Novels by ELSA RIVERS

FANTASÍA SALVAJE

FANTASÍA SALVAJE

«Quítate la ropa». Un rubor le subió a las mejillas. Dudó apenas un instante antes de que los delicados tirantes de su vestido rojo se deslizaran de sus hombros. La seda cayó a sus pies, dejándola solo con tacones y un delicado encaje negro, temblando con una vulnerabilidad que jamás había conocido. Él se movió lentamente a su alrededor, un depredador en la penumbra. Sus dedos recorrieron su columna vertebral con delicadeza, deslizándose sobre la curva de su cadera y rozando la suavidad de su cuerpo. Ese simple roce le provocó escalofríos, y su cuerpo respondió con una intensidad que la dejó sin aliento. Sin previo aviso, la agarró del cabello, inclinando su cabeza hacia atrás hasta que sus miradas se cruzaron. Su mirada ardía con fuego oscuro. «Esta noche eres mía», dijo con voz baja y autoritaria. «Cada parte de ti. ¿Entiendes?». «Sí», susurró ella, apenas audible. «Soy tuya». En los rincones oscuros del deseo y la entrega, Wild Fantasy transporta a los lectores a un viaje embriagador a través de anhelos ocultos y lazos inquebrantables. Desde órdenes apasionadas hasta momentos de cruda vulnerabilidad, Wild Fantasy ofrece una colección de historias apasionantes que exploran la dominación y la sumisión, el intenso intercambio de poder y la emocionante línea que separa el control de la liberación. Cada relato está diseñado para sumergir al lector en mundos íntimos de anhelo, donde los límites se desdibujan y los deseos se encienden. Estas historias perduran mucho después de la última página, rebosantes de tensión, emoción y encuentros inolvidables que despiertan algo primigenio y adictivo. Una audaz obra de ficción romántica para quienes se atreven a explorar las profundidades de la fantasía y el fuego de la entrega absoluta.
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Chapter: CAPÍTULO 230 - El contrato que la ataba. PARTE 5
La promesa que fue suyanarración en primera persona—Ven aquí —dijo Belisario en cuanto la puerta de la suite en la finca andaluza se cerró tras nosotros; su voz ya sonaba ronca, cargada de esa misma hambre que nos había seguido desde Madrid—. Me he pasado todo el trayecto pensando en cómo me miraste en la gala, justo después de que retirara la reclamación. Ya me he cansado de andarme con rodeos; quiero dejarte tan marcada que nadie más pueda desearte. Apenas tuve tiempo de dejar la fotografía de su madre sobre la mesa antes de que sus manos me atraparan, girándome y empujándome contra la fría pared de yeso. Su cuerpo me encerró; sentí la dureza de su miembro, firme e insistente, presionando contra la parte baja de mi espalda a través de la tela de sus pantalones. —Dime que lo quieres con rudeza —gruñó cerca de mi oído, mientras una de sus manos se enredaba con fuerza en mi cabello y la otra subía mi vestido negro por encima de las caderas—. Dime que quieres que te folle como si el
Last Updated: 2026-10-25
Chapter: CAPÍTULO 229 - El contrato que la ataba. PARTE 4
La esposa que se negó a arrodillarsePunto de vista en primera persona«Llévate el anillo», dije en el instante en que Belisario entró en la suite de invitados, con el contrato falsificado aún arrugado en mi mano. «Si esta cláusula se presentó antes incluso de que estuviéramos ante el funcionario del registro, entonces cada noche que he pasado bajo tu techo ha formado parte de un plan mucho más amplio del que admitiste en Toledo. No voy a llevar tu apellido mientras alguien utiliza mi firma como arma». Él cerró la puerta tras de sí y cruzó la estancia; el calor de su cuerpo me llegó antes que sus manos. «No redacté esa cláusula ni autoricé su presentación. He pasado las últimas doce horas con Leocadio rastreando la marca de tiempo y el sello. Alguien en el despacho del abogado de la familia preparó la modificación semanas antes de la gala, aquella en la que apareciste vestida de rojo. No estoy aquí para defender una falsificación que jamás firmé. Estoy aquí porque esta mañana ha lleg
Last Updated: 2026-10-20
Chapter: CAPÍTULO 228 - El contrato que la ataba. PARTE 3
El pecado bajo el palacioVista en primera persona«Nunca debiste encontrar esa fotografía», dijo Belisario desde el umbral; su voz era baja y estaba cuidadosamente medida, como si cada palabra hubiera sido sopesada antes de salir de sus labios. «La mantuve guardada bajo llave por una razón que nada tiene que ver con ocultarte el pasado, sino con proteger la poca verdad que aún queda». Sostuve la imagen entre ambos; los bordes del papel estaban desgastados por los años que había pasado en aquel compartimento oculto. «Entonces, ¿por qué te casaste conmigo, Belisario? ¿Fue para proteger a mi familia de la subasta que tú mismo organizaste, o para silenciar aquello que mi madre enterró la noche en que estuvo junto a tu padre?». Él entró por completo en la biblioteca; la puerta se cerró tras él con una quietud definitiva que hizo que el aire se volviera más denso. «Me casé contigo porque el fideicomiso incluye una cláusula que permite a un descendiente del linaje Valcárcel impugnar la pr
Last Updated: 2026-10-20
Chapter: CAPÍTULO 227 - El contrato que la ataba. PARTE 2
Las reglas de su reinoNarrado en primera personaMe desperté con la luz gris pálida de una mañana madrileña y el suave chasquido de algo que se deslizaba por debajo de mi puerta. El reloj en la mesita de noche marcaba exactamente las siete. Al abrir la puerta, encontré una hoja de papel grueso de color crema sobre el suelo de mármol; la caligrafía era precisa y oscura. Se enumeraban doce reglas en líneas numeradas y claras: puntualidad en todos los compromisos sociales o profesionales, discreción ante la prensa, honestidad sobre cualquier asunto que pudiera poner en peligro el acuerdo, prohibición de recibir visitas sin previo aviso, no interferir con el personal doméstico... y así sucesivamente, conformando una cuidada arquitectura de control. Al pie de la lista, se había añadido una decimotercera regla, escrita con un trazo más marcado y personal que ya reconocí como suyo: «Nunca confundas mi protección con afecto». Me quedé allí un buen rato leyendo esa última frase, hasta que el
Last Updated: 2026-10-20
Chapter: CAPÍTULO 226 - El contrato que la ataba. PARTE 1
La novia de rojoNarración en primera personaTodavía estaba mirando la fotografía cuando apareció el mensaje debajo de ella; los píxeles eran lo suficientemente nítidos como para que pudiera distinguir la inclinación exacta de la firma de mi padre en un documento que, apenas unas horas antes, él había jurado no haber firmado jamás. «Tu familia tiene cuarenta y ocho horas. Cásate con Belisario de Alarcón o lo perderéis todo». El nombre del remitente aparecía allí, sin atisbo de disculpa: el propio Belisario. Leí las palabras dos veces, y luego una tercera, como si la repetición pudiera suavizar la exigencia; pero, lejos de atenuarse, la exigencia se volvió aún más pesada. Mi padre ya dormía en la habitación contigua, con el aparato de oxígeno emitiendo su constante y mecánica nana; no fui capaz de despertarlo para contarle esto. En su lugar, cerré el teléfono, lo presioné contra mi pecho y sentí el cristal frío a través de la fina seda de mi camisón. Cuarenta y ocho horas. Ese era tod
Last Updated: 2026-10-20
Chapter: CAPÍTULO 225 - Suyo para destruir, mío para arruinar. PARTE 15
La Verdad Bajo las Cenizas 2Punto de vista: Isadora—¿Y ahora qué hacemos?Lo miré. —Lo que debimos hacer desde el principio.—¿Qué?—Encontrar al verdadero enemigo.Rafael sostuvo mi mirada. Sus ojos bajaron un instante a mi boca, luego a mi vientre, y regresaron. —Sebastián.Asentí. —Sebastián.Por primera vez, la palabra no representaba solamente venganza. Representaba una guerra. Una guerra que ahora teníamos que librar juntos. Y el “juntos” me hizo sentir un calor distinto, más profundo, que se instaló entre mis piernas y se expandió.Rafael tomó mi mano. Fue un gesto sencillo. Sin órdenes. Sin posesión. Sin juegos. Solo su mano alrededor de la mía, el calor de su piel, el roce de sus dedos contra mi muñeca. Sentí el latido de su pulso. Quise llevarme esa mano a la boca, besar la palma, pero me contuve.—No voy a volver a usarte para llegar hasta él.—Más te vale.Una pequeña sonrisa apareció en su rostro. Esa sonrisa que siempre me desarmaba. —Sigues siendo difícil.—Y tú sigue
Last Updated: 2026-08-19
LAS PERLAS DEL ALFA; champán, marcas de garras y pecados

LAS PERLAS DEL ALFA; champán, marcas de garras y pecados

¿Alguna vez te has preguntado qué sucede cuando un poderoso alfa se encuentra con alguien lo suficientemente audaz como para desafiar su autoridad, estar a la altura de su intensidad y poner patas arriba su mundo, hasta entonces perfectamente ordenado? Eso es, precisamente, lo que te espera entre estas páginas. Soy Riley, Selena, Zara, Theo, Kai y todas las demás almas intrépidas y rebeldes que habitan esta colección. Somos audaces, indomables e imposibles de intimidar; buscamos, a propósito, a los alfas más peligrosos que existen. Les arrebatamos sus perlas solo para provocar una reacción, desafiamos su autoridad por pura diversión y transformamos grandes bibliotecas, subastas deslumbrantes y juegos de alto riesgo en escenarios inolvidables donde chocan el ingenio, el orgullo y una química irresistible. Prepárate para travesuras regadas con champán junto a las mesas de ruleta, collares de perlas que desencadenan escandalosos malentendidos, personalidades arrolladoras que colisionan bajo el resplandor de los horizontes urbanos y dramáticos enfrentamientos a bordo de un yate de lujo, bajo la luz de una luna de sangre. Encontrarás instintos primarios, desafíos públicos, persecuciones nocturnas que te dejarán sin aliento, rivalidades feroces y alfas posesivos que descubren, a su pesar, que seguirle el ritmo a una pareja rebelde no es tarea fácil. No se trata de un romance tierno y sencillo. Son historias audaces, lujosas e impredecibles, donde el poder se topa con la rebeldía, el suspense más oscuro se entrelaza con una obsesión peligrosa y los vínculos emocionales surgen de las formas más inesperadas. Si buscas personajes atrevidos, escenarios suntuosos, secretos apasionantes y relaciones que se niegan a seguir las reglas, bienvenido a estos pecados.
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Chapter: CAPÍTULO 120 - LAS PERLAS ROBADAS DEL ALFA. PARTE 7
El alfa que aprendió a arrodillarsePunto de vista: Leocadia Serrat (primera persona)—¿Lo ves? Incluso los rebeldes terminan aprendiendo la obediencia —dijo Eulàlia, con la hoja ceremonial firme en su mano, mientras los líderes de las manadas reunidos observaban en absoluto silencio—. Acércate al altar, pequeña perla. Entrégame lo que porta tu linaje y puede que tu madre salga de esta sala aún con vida. Avancé como si la rendición fuera el único lenguaje que me quedaba; el colgante que mi madre me había dejado se sentía cálido contra la palma de mi mano. Aureliano permanecía entre los alfas, con los hombros erguidos y una expresión indescifrable, interpretando el papel de un hombre que ya había aceptado la pérdida de todo lo que alguna vez comandó. «No lo mires», me dije. «No dejes que ella note que el calor de su presencia aún te alcanza, incluso ahora; incluso con cadenas de plata en las muñecas de tu madre y una hoja aguardando ante la más mínima vacilación». —No —dije al llegar
Last Updated: 2026-10-23
Chapter: CAPÍTULO 119 - LAS PERLAS ROBADAS DEL ALFA. PARTE 6
Siete perlas, una traiciónPunto de vista: Leocadia Serrat (primera persona) «Protegiste un secreto mejor de lo que protegiste a tus hijas», dije; las palabras escaparon de mis labios antes de que pudiera suavizarlas, antes de recordar que la mujer que permanecía en las sombras de la capilla abandonada era la misma cuya caligrafía me había guiado en cada decisión peligrosa desde la noche en que la primera perla ardió contra mi piel. «Dejaste que Mariona y yo creyéramos que habías muerto. Nos privaste de la información que necesitábamos para defendernos y, ahora, estás aquí esperando que te perdonemos, como si todos esos años de silencio no fueran más que otra estrategia que, casualmente, nos costó todo». Ysenda Serrat dio un paso hacia la tenue luz que se filtraba por los vitrales rotos. Parecía mayor que en las fotografías, más delgada; conservaba esa misma expresión obstinada en los labios que yo veo cada vez que me miro al espejo. «Sí», respondió, y en esa única palabra no había
Last Updated: 2026-10-23
Chapter: CAPÍTULO 118 - LAS PERLAS ROBADAS DEL ALFA. PARTE 5
El pecado bajo su pielPunto de vista: Leocadia Serrat (primera persona)«Has confundido el desafío con el poder», dijo Eulàlia, con una voz que destilaba la seguridad propia de quien jamás ha visto denegado nada importante. «Entrega las perlas que quedan, testifica que Aureliano asesinó a El Cuervo, y te diré exactamente dónde tienen retenida a tu hermana. Si te niegas, descubrirás qué les sucede a las mujeres que avergüenzan a familias poderosas, mientras el hombre por el que dicen preocuparse permanece encadenado por sus propios actos». Me encontraba en el salón de recepciones de la finca de los Veyra —el mismo lugar donde, tiempo atrás, Aureliano me sirvió vino y estuvo a punto de besarme— y sostuve su mirada sin parpadear. «Y tú has confundido una corona con una personalidad. Un hombre no es una reliquia familiar que puedas recuperar por la fuerza o mediante amenazas cuidadosamente formuladas. No voy a cambiar un tipo de cautiverio por otro solo porque hayas decidido que la verd
Last Updated: 2026-10-22
Chapter: CAPÍTULO 117 - LAS PERLAS ROBADAS DEL ALFA. PARTE 4
El yate de la Luna de SangrePunto de vista: Leocadia Serrat (primera persona)—No puedes protegerme manteniéndome en la ignorancia, Aureliano; tampoco puedes salvar a mi hermana decidiendo por mí cada riesgo, como si mi criterio fuera un lastre que solo tú estás capacitado para gestionar —dije, de pie en el centro del salón del ático, mientras el mensaje de El Cuervo seguía brillando en la tableta que teníamos entre ambos—. La invitación es clara: información sobre Mariona y la séptima perla, ofrecida a bordo de un yate privado que navegará más allá de la costa de Barcelona bajo una luna de sangre. Voy a ir, con o sin tu permiso; y si intentas encerrarme aquí, buscaré otra forma de subir a ese barco, aunque tenga que hacerlo a nado. Él permanecía de espaldas a los ventanales, oscurecidos por la tormenta; un músculo de su mandíbula se tensaba, como siempre ocurría cuando quería dar una orden sabiendo de antemano que yo me negaría a acatarla. —Tampoco salvarás a tu hermana cayendo en
Last Updated: 2026-10-22
Chapter: CAPÍTULO 116 - LAS PERLAS ROBADAS DEL ALFA. PARTE 3
La subasta de las promesas rotasPunto de vista: Leocadia Serrat (primera persona)—¿De verdad esperas que me quede sentada en ese ático, como una rehén bien vestida, mientras mi hermana está retenida en la finca de los Montclar? —dije, recorriendo de un lado a otro el despacho de paredes acristaladas mientras la tormenta seguía haciendo vibrar los ventanales—. Si asaltáis el lugar como pretendéis, la matarán antes incluso de que logremos cruzar las puertas exteriores. Me niego a cambiar un tipo de cautiverio por otro, solo porque este ofrezca mayor seguridad y vistas a la ciudad. Esta noche se celebra una subasta clandestina bajo el casino privado del paseo marítimo, organizada por un coleccionista al que llaman «El Cuervo»; se espera que allí aparezca la segunda perla. Entraremos juntos, tomaremos lo que necesitamos y nos marcharemos antes de que nadie se dé cuenta de que los documentos de procedencia son tan falsos como la mitad de las sonrisas que habrá en esa sala. Aureliano pe
Last Updated: 2026-10-21
Chapter: CAPÍTULO 115 - LAS PERLAS ROBADAS DEL ALFA. PARTE 2
La invitación del alfaPunto de vista: Leocadia Serrat (primera persona)—Quédate detrás de mí —repitió Aureliano, y esta vez la orden traía consigo todo el peso de un alfa que esperaba que el mundo se reordenara según su voluntad—. Sea lo que sea que acaba de entrar en este apartamento, no viene a negociar. Y preferiría no tener que explicarle a tu hermana por qué permití que su único familiar vivo muriera sobre un suelo de madera arañado, todo por una cuestión de orgullo. No me moví. El cuchillo permaneció firme en mi mano, incluso cuando el gruñido que provenía del dormitorio cerrado se volvió más profundo, sonando húmedo y hambriento. —No acepto órdenes de hombres que irrumpen en mi casa, me siguen a través de puertas biométricas y luego deciden que proteger equivale a poseer. Si quieres que me quede detrás de ti, prueba a pedirlo en lugar de dar órdenes; o mejor aún, di «por favor». Porque el último hombre que creyó que mi obediencia era algo automático descubrió que guardo reco
Last Updated: 2026-10-21
PECADOS; DESEOS DE CURVAS

PECADOS; DESEOS DE CURVAS

Siempre he sabido que mi cuerpo atrae todas las miradas. Cada curva cautivadora hace que la gente se gire a mirar, pero hay mucho más en mí de lo que se ve a simple vista. Soy una mujer segura de sí misma, juguetona, y me atraen los hombres que están a la altura de mi agudeza mental, que desafían mi seguridad y que, con una sola mirada imponente, son capaces de dejarme sin palabras. Curvas del Pecado: Deseos es una colección audaz de experiencias memorables protagonizadas por mujeres de curvas pronunciadas y hombres poderosos y carismáticos que saben cómo dejar huella. Desde un implacable director ejecutivo multimillonario, decidido a tener siempre la última palabra en su despacho de paredes de cristal, hasta misteriosos desconocidos a los que les encanta mantener a las mujeres en vilo: cada historia promete una emoción distinta. Estas mujeres poseen curvas irresistibles, una lengua afilada, secretos que proteger y una habilidad especial para verse envueltas en situaciones inesperadas. Los hombres con los que se cruzan son ambiciosos, impredecibles y están acostumbrados a conseguir siempre lo que quieren. Pero, cuando chocan personalidades fuertes, saltan chispas y nadie sale igual que como entró. Adéntrate en mundos lujosos y de alto voltaje, donde el poder se encuentra con la personalidad, la seguridad choca con la terquedad, y hasta los hombres más imperturbables descubren que hay mujeres imposibles de domar. Prepárate para diálogos ingeniosos, giros sorprendentes, emociones complejas, rivalidades divertidas y una química que te mantendrá enganchada a cada página. Una pequeña advertencia: estas historias podrían hacer que te sonrojes, que te quedes intrigada y que te preguntes qué pasará a continuación. Esta colección no es apta para personas apocadas. Prepárate para personalidades audaces, sorpresas emocionales, un encanto irresistible y encuentros inolvidables que dejarán una huella imborrable.
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Chapter: CAPÍTULO 90 - SU DESEO MÁS PELIGROSO. PARTE 5
TREINTA DÍAS EN EL INFIERNO 3«Gracias por tu preocupación; aunque te aseguro que nunca he confundido un apellido con una cualificación. Estaré encantada de hablar contigo sobre la situación financiera de la empresa, si prefieres una conversación que no gire en torno a mi aspecto o a mi relación con Alexander».Se hizo el silencio en la mesa.Alexander me miró con una expresión que no supe descifrar del todo.Victor se aclaró la garganta y cambió de tema.La cena continuó, aunque noté que Alexander se mostraba más atento cada vez que la conversación derivaba hacia la Fundación Blackwood o la historia de los negocios de su familia.En un momento dado, se inclinó hacia mí mientras los demás discutían una próxima adquisición.—¿Te lo estás pasando bien, o prefieres que te traiga algo más interesante?Mantuve la sonrisa para que lo vieran las personas sentadas frente a nosotros.—Estoy disfrutando de la oportunidad de descubrir cuántos hombres ricos pueden pasarse toda la noche hablando d
Last Updated: 2026-10-26
Chapter: CAPÍTULO 89 - SU DESEO MÁS PELIGROSO. PARTE 4
TREINTA DÍAS EN EL INFIERNO 2«Es precioso, pero espero que nadie espere que pague por las flores si se marchitan; nunca he logrado mantener una planta con vida más de tres semanas y odiaría empezar nuestro compromiso haciéndome responsable económicamente de una tragedia floral». La señora Collins se rió. «Las flores se cambian dos veces por semana, señorita Bennett, y no se le cobrará nada por los servicios incluidos en su alojamiento». Entré en la habitación, dejé el bolso sobre la cama y abrí el armario. Dentro había varios vestidos, un par de tacones elegantes y una selección de accesorios que, claramente, no provenían de mi equipaje. Me volví hacia la señora Collins. «¿Ha elegido Alexander esta ropa personalmente, o ha contratado a alguien cuya profesión consiste exclusivamente en vestir a mujeres según lo que los hombres ricos consideran atractivo?». «El señor Blackwood pidió a su estilista que preparara varias opciones para esta noche, pero le indicó que eligiera prendas
Last Updated: 2026-10-26
Chapter: CAPÍTULO 88 - SU DESEO MÁS PELIGROSO. PARTE 3
TREINTA DÍAS EN EL INFIERNO—Antes de que digas nada sobre mi padre, Alexander, quiero que entiendas que llevo quince años viviendo con preguntas sin respuesta. Si pretendes venderme otra mentira corporativa cuidadosamente empaquetada, te sugiero que nos ahorres a ambos el mal trago y me lo digas ahora mismo.Alexander levantó la vista de su escritorio cuando entré en su despacho por segunda vez aquella tarde. Su expresión no revelaba absolutamente nada, aunque la fotografía que descansaba junto a su mano derecha me indicó que esperaba mi regreso.—Has estado en mi despacho dos veces hoy, Amara, y en ambas ocasiones has llegado decidida a amenazarme, a insultar mi inteligencia o a acusarme de algo que aún no has demostrado. Así que, antes de continuar, ¿podrías explicarme por qué firmaste un contrato conmigo si crees que soy el responsable de la desaparición de tu padre?Cerré la puerta tras de mí y caminé hacia su escritorio, negándome a dejar que el entorno lujoso me distrajera de l
Last Updated: 2026-10-24
Chapter: CAPÍTULO 87 - SU DESEO MÁS PELIGROSO. PARTE 2
LA MUJER QUE DIJO «NO» 2Perspectiva de AmaraSentí esa pregunta más de lo que debería. —No te hagas ilusiones. —No lo hago. Me pregunto si siempre te pones tan a la defensiva cuando un hombre te mira. —Solo cuando parece que está calculando cuántos problemas puede causar antes de que le tire algo encima. Sonrió lentamente. —¿Y si te dijera que estoy calculando algo completamente distinto? —Entonces te diría que te guardes tus cálculos para ti. —Tomado nota. Se apartó, dándome espacio para respirar. Se lo agradecí. Pero también me molestó haberme dado cuenta de que lo hacía. Tomé el bolígrafo. Sin embargo, antes de firmar, pasé a la última página del contrato, donde se había adjuntado el cronograma de la auditoría interna. El número de caso de mi padre aparecía de nuevo, junto a una autorización para acceder, bajo supervisión, al archivo restringido. Miré a Alexander. —Si firmo esto, quiero tener acceso a los registros financieros relacionados con el Incidente 17B, suje
Last Updated: 2026-10-23
Chapter: CAPÍTULO 86 - SU DESEO MÁS PELIGROSO. PARTE 1
LA MUJER QUE DIJO «NO»Perspectiva de Amara«Quite la mano de mi cintura, señor Blackwood; a menos, claro, que quiera que toda la junta directiva sea testigo de lo rápido que puedo convertir su costoso traje en una escena del crimen». Alexander Blackwood bajó la mirada hacia su mano, que descansaba sobre la curva de mi cintura, y luego alzó los ojos hacia los míos con una calma exasperante. «Su cintura no es precisamente lo que está poniendo en peligro mi concentración, señorita Bennett. Y, si tiene intención de montar un espectáculo delante de doce miembros de la junta, le sugiero que lo haga después de que yo termine de explicarle por qué está a punto de perder este contrato». Lo miré fijamente, negándome a reconocer el calor que se extendía bajo la palma de su mano, o el hecho de que su cercanía había hecho que, de repente, me resultara difícil recordar el insulto —perfectamente razonable— que le tenía preparado. «En primer lugar, no tiene derecho a tocarme sin mi permiso; y, e
Last Updated: 2026-10-23
Chapter: CAPÍTULO 85 - Sangre y Sombra: El Juego del Dragón. PARTE 16
La última sombra del dragónNARRACIÓN EN PRIMERA PERSONAEl distrito ribereño olía a óxido, a barro del río y al penetrante regusto eléctrico del exceso de energía robada del Sistema cuando llegamos bajo un cielo que ya empezaba a teñirse de un morado negruzco por la tormenta inminente; la mano de Ramiro permaneció aferrada a mi nuca durante todo el trayecto desde el coche, como si aún necesitara la prueba física de que no me había escabullido por la grieta lo suficiente como para huir, y yo se lo permití porque las reliquias de jade en mis bolsillos ardían tanto que parecían a punto de marcarme la piel, y el vínculo entre nosotros vibraba, vivo y expuesto, por todo lo que habíamos hecho en la casa franca: por la visión, por la sensación de que él aún se filtraba fuera de mí con cada paso. Marco había elegido bien el lugar —una zona abandonada de almacenes y muelles destrozados donde el río se unía a los antiguos canales industriales, un terreno capaz de beberse la sangre sin rechist
Last Updated: 2026-08-18
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