Amor Furtivo
Tiffany duerme profundamente con su antifaz puesto, emitiendo un ronquido ligero que rompe el silencio.
Entro al baño para orinar, pero en cuanto cierro la puerta, las imágenes del video vuelven a asaltarme con una violencia erótica que me deja sin aliento. Me apoyo contra la pared, cerrando los ojos. Recuerdo la escena exacta en la que mis manos apresaban su trasero, ayudándola a moverse sobre mí en ese ritmo frenético. Puedo ver su ceño fruncido, sus ojos nublados por un placer que la sobrepasaba, la forma en que se mordía el labio inferior para no gritar mientras se aferraba a mi nuca como si fuera su único anclaje.