Chapter: CAPITULO 8: Nueve citas médicas y mi esposo no fue a ninguna(POV: Ivy)Me despertó el teléfono a las ocho y veinte. Era el mismo número que el domingo no alcancé a devolver, porque me distraje encontrando a mi marido metido dentro de mi mejor amiga.—¿Señora Blackstone? De Marlowe. Estamos cerrando trimestre y su expediente quedó incompleto.—¿Qué? Si yo no falté nunca…—Usted no —me interrumpió—. Su esposo. ¿Le reprogramo las citas?Me senté en la cama.—¿Cuántas tiene pendientes?La oí teclear.—Nueve, señora. Todas.—¿Todas?—Desde que abrieron el expediente. No ha venido ni una vez.Se me fue el aire.¿Nueve citas en todo este tiempo y mi esposo no había asistido a ninguna?Mientras yo tenía que aguantarme las agujas en el estómago a las siete de la mañana. Las piernas en alto como una imbécil. Esa sala de sillas azules donde una vez le presté un pañuelo a una mujer que lloraba. ¡Y el hijo de puta ni siquiera fue a que le sacaran sangre!—Ciérrelo.—¿Perdón?—El expediente. Ciérrelo.—¿A nombre de quién lo archivo?Me quedé en silencio, s
Última actualización: 2026-09-05
Chapter: CAPÍTULO 7: EL HOMBRE QUE ME SALVÓ HACE CUATRO AÑOS... ERA MI SUEGRO(POV: Ivy)—¡Estás loco! —A Harold se le fue el color de la cara de golpe—. Papá, estás… ella es mi esposa.—Fue.—¡Es mi esposa! —Harold dio un paso, y por primera vez le tembló la voz sin que intentara disimularlo—. Todo lo que tengo me lo diste tú. La casa, el puesto, el apellido, la silla. Todo. ¡Ella no!—Y tú la cambiaste por la mujer de tu socio, delante de veinte personas. —Rocco volvió a mirarme—. El viernes tu madre entra al programa como una Blackstone. Y va a ser verdad. Solo que no por él.Yo seguía sin poder hablar.Casarme con él era una locura. La ciudad entera acababa de ver el video de mi marido con mi mejor amiga ¿y en cuatro días iban a ver a la esposa engañada entrando a un juzgado del brazo de su suegro? Lo que dijeran de Harold no iba a ser nada comparado con lo que dijeran de mí.Y aun así, si firmaba con Rocco... mi madre entraba el viernes. No firmaba, y me quedaba esperando el permiso de un hombre que ya había decidido no dármelo nunca.¿Esto era una propues
Última actualización: 2026-09-04
Chapter: CAPÍTULO 6: DESCUBRÍ QUE FUI LA SUSTITUTA DE MI MEJOR AMIGA DURANTE TRES AÑOS(POV: Ivy)No retrocedí ni un paso, pero sentí cómo se me iba el color de la cara.—¿Me estás chantajeando con mi madre, solo porque no quieres que nadie más se entere de lo poco hombre que eres? ¿Te da miedo que tu rollito con Bianca arruine tu reputación y tus acciones en la empresa? —murmuré, con un hilo de voz, tragándome la rabia.Harold dio un paso hacia mí.—Te estoy protegiendo, Ivy, lo creas o no. Si sales a hablar —bajó la voz, y no me miró a mí, miró a Rocco—, no vas a ser la única que salga perjudicada.Solté una risa cargada de ironía.—No sé de qué hablas. ¿Protegerme de qué? ¡Si aquí el que la ha cagado has sido tú!—No hace falta que sepas de qué hablo, no me colmes la paciencia —insistió—. ¡Solo di que sí y ya, mujer, por favor! ¡Deja de hacerte la víctima!—¿La víctima? —La rabia me subía por el pecho.—¿Y qué quieres que piense todo el mundo, Ivy? ¿Que después de todos estos años de matrimonio eres la esposa perfecta a la que yo abandoné sin motivo? ¡Eres incapaz de
Última actualización: 2026-09-04
Chapter: CAPÍTULO 5: FUI A ROGARLE A MI SUEGRO Y TERMINÉ NEGOCIANDO CON ÉLPOV: RoccoA la mañana siguiente, bajé a las seis, antes que nadie, con la excusa de revisar los correos de la noche anterior. La verdad era otra: dos noches atrás la había tenido contra la pared de mi cuarto y desde entonces no había dormido más de tres horas seguidas. Bajar temprano era lo único que me quedaba parecido a la disciplina. Planeaba evitarla a toda costa.Ayer, después de la junta, salí a cerrar con dos socios y no volví a mirar el teléfono. Cuatro llamadas suyas entre las siete y las once de la noche. Las vi a las cinco de la mañana y no devolví ninguna. No funcionó. La oí bajar diez minutos después, descalza otra vez, y entró a mi despacho con el teléfono apretado contra el pecho como si fuera a explotarle en las manos.—Necesito... —Se detuvo. Parecía odiar decir lo que estaba a punto de decir—. Necesito que metas a mi madre en el programa de tu fundación.Me quedé con la taza a medio camino.—Buenos días también.—Rocco —insistió, con un ligero temblor en la voz.N
Última actualización: 2026-09-03
Chapter: CAPÍTULO 4: MI ESPOSO ME HUMILLÓ DELANTE DE TODOS POR NO DARLE UN HIJOPOV: IvyDesperté enredada en sábanas que no eran las mías, con el brazo de Rocco Blackstone todavía cruzado sobre mi cintura, y no supe si quería llorar o reírme.Me sentía sucia. Me sentía bien. Las dos cosas juntas, y eso me dio más asco que lo que habíamos hecho.¡Se lo merecía! Harold se lo merecía, carajo, se lo merecía todo.Pero eso no evitó que el estómago se me revolviera al ver la hora: siete y cuarto de la mañana, en la cama de mi suegro.No me moví. Conté los segundos, viendo cómo salir sin despertarlo, maldiciéndome por no haber pensado en eso antes.Recogí mi abrigo… no, maldición, era el suyo. ¿Debía tomarlo y fingir que lo de anoche nunca había pasado? Tal vez podría hacerle creer a mi suegro que anoche bebió y se acostó a dormir y que yo nunca salí de mi cuarto… Salí al pasillo justo cuando Irina cruzaba con una bandeja hacia la cocina.—Buenos días, señora Blackstone —susurró, sin detenerse, sin mirarme dos veces, como si encontrarme saliendo del cuarto de mi sueg
Última actualización: 2026-09-03
Chapter: CAPÍTULO 3: TERMINÉ EN LA CAMA DE MI SUEGRO ESA MISMA NOCHE(POV: Rocco)—Desde hace tiempo, Ivy. Eres difícil de ignorar. No contestó enseguida. El silencio duró demasiado para los dos.Bajó del auto sin esperar a que le abriera la puerta.Irina abrió la puerta principal antes de que llegáramos, veinte años trabajando para mí y aun así se quedó con la mano en el picaporte al verla así, sin anillo, con mi abrigo, el pelo rojo pegado a la cara por la lluvia, el rímel corrido hasta la mandíbula.—Señor Blackstone, no esperaba… —Prepara la habitación de huéspedes —la interrumpí—. Ahora.Cerró la boca y desapareció escaleras arriba.Ivy se quedó parada en el vestíbulo, temblando todavía, aunque ahí adentro no hacía frío.—Mañana voy a ir a trabajar —afirmó con la voz recuperando el filo—. Voy a entrar por la puerta principal de tu empresa, me voy a sentar en mi escritorio, y voy a terminar el proyecto que tu hijo trató de arrebatarme el mes pasado. No le voy a dar a él ni a Bianca la satisfacción de verme desaparecer.—No esperaba que lo hiciera
Última actualización: 2026-09-03