เข้าสู่ระบบLas personas que conocían a Dave nunca habrían esperado verlo con ropa tan sencilla, sentado en una cafetería modesta, frente a una mujer que parecía completamente fuera de lugar en ese ambiente.
¡Esa idea parecía imposible!
—Es un placer conocerte. ¿Cómo te llamas? —preguntó Bianca, tratando de sonreír a pesar de sentirse nerviosa.
Dave se sintió aliviado de que ella no lo reconociera.
—Soy Evans —dijo, dando solo su apellido.
Bianca pensó que no quería compartir su nombre completo, lo cual le parecía bien, así que no insistió.
—Señor Evans, ¿qué bebida le gustaría? —preguntó ella.
—Un americano, por favor.
—Claro.
Bianca sonrió y hizo una seña al camarero.
Dave aprovechó la oportunidad para estudiar sus rasgos: una frente suave, una nariz recta, labios rosados y un cuello esbelto. Había una pequeña marca roja en la base de su cuello, como una flor en flor.
Los recuerdos de su noche juntos inundaron su mente, haciéndolo tragar saliva nerviosamente. Tiró de su cuello, sintiéndose fuera de aire.
Cuando Bianca volvió a mirarlo después de hacer el pedido, fue directa al grano.
—Señor Evans, su apariencia encaja con lo que estoy buscando. Ahora, ¿cuál es su precio?
¿Su precio?
Recordando la pequeña cantidad de dinero que dejó sobre la mesita de noche, Dave soltó una risa.
—Hablemos primero de los detalles del trabajo.
—Por supuesto —respondió Bianca de inmediato, enderezándose en su asiento. Explicó: —Necesito que seas mi novio en mi fiesta de compromiso el próximo fin de semana.
Al ver cómo la expresión del hombre pasaba de estar intrigado a confundido, Bianca se dio cuenta de que había dicho algo contradictorio. Rápidamente añadió: —Verás, me enteré recientemente de que mi prometido me está engañando. Pero no tengo pruebas, y mi padre no me cree. Él quiere que me case con el tipo, así que tuve que publicar ese anuncio. Resumiendo, tu trabajo es arruinar la fiesta de compromiso.
Dave parecía sorprendido.
Nunca imaginó que esta mujer necesitara un novio falso para sabotear su propia fiesta de compromiso.
Como el hombre permaneció en silencio, Bianca pensó que tal vez no quería el trabajo. Intentó convencerlo, diciendo: —Sé que es una tarea difícil, y estoy dispuesta a pagarte bien. ¿Qué te parece? Te pagaré el doble de tu tarifa habitual.
Bianca pensaba que encontrar a un hombre tan guapo como él era raro, y asumía que él necesitaría el dinero si estaba aceptando este trabajo. Así que ofreció una recompensa tentadora.
Finalmente, Dave levantó la mirada, y sus ojos se encontraron, lo que hizo que Bianca se sintiera incómoda.
Incapaz de soportarlo, fingió beber agua, evitando su mirada.
Pero desde la esquina de su ojo, Bianca notó que el hombre seguía mirándola.
Le recordó al hombre del hotel esa noche.
Bianca negó con la cabeza. ‘No, no podía ser.’ El mundo era enorme. ¿Cómo podría el extraño de esa noche haber visto su anuncio?
‘Las posibilidades de que eso ocurriera eran como ganar la lotería,’ pensó.
Justo entonces, el camarero trajo el café.
Para aliviar la tensión, Bianca dio un sorbo a su café, y Dave hizo lo mismo.
—Está bien. Acepto —dijo Dave de repente.
Tan pronto como Dave dejó su taza, habló, su voz profunda y cautivadora tomando a Bianca por sorpresa.
—¿Señor Evans, lo escuché bien? —preguntó Bianca, sorprendida.
Dave asintió sutilmente.
Había elegido mantener su identidad en secreto y seguir su plan hasta que entendiera sus verdaderas intenciones.
—¡Eso es genial! No te preocupes. ¡Pagaré lo que sea necesario! —dijo Bianca generosamente, sonriéndole con emoción.
—¿Qué exactamente necesitas que haga? —preguntó Dave, frunciendo ligeramente el ceño.
Bianca lo miró de arriba abajo cuidadosamente, luego entrecerró los ojos lentamente.
—¿Qué pasa?
—Te conseguiré ropa mejor mañana —ofreció Bianca, sonriendo ampliamente.
Dave miró su atuendo casual, y su expresión se oscureció. ‘¿Creía ella que lucía demasiado pobre para estar con ella?’
Sin embargo, Bianca no notó el cambio en la expresión de Dave. Continuó con entusiasmo: —Ya luces genial, pero quiero que mi “novio” luzca increíblemente rico y deslumbrante. Así, se destacará sobre todos en la fiesta de compromiso, incluyendo a mi horrible prometido. Entonces, necesitarás llevar ropa que se ajuste a esa imagen. Pero no te preocupes, ¡yo me haré cargo del costo, y podrás quedarte con la ropa después!
Dave dejó de jugar con la taza de café en sus manos.
Nunca había dejado que una mujer le pagara por algo.
—Como la ropa es para mí, yo pagaré por ella —ofreció él.
—¡No, no, insisto! Me estás haciendo un gran favor.
—Pero...
—¡Nada de objeciones! Yo soy quien manda ahora, así que más vale que me escuches.
Una chispa de sorpresa brilló en los ojos de Dave, y su mirada hacia Bianca cambió.
Charlaron un poco más antes de que Bianca mirara su reloj y dijera: —Señor Evans, ya se está haciendo tarde. Tengo que irme. Nos vemos mañana en el centro comercial, ¿de acuerdo?
Dave asintió en señal de acuerdo. Con eso, Bianca se levantó y se fue.
Dave esperó un momento antes de salir del café.
De repente, un elegante y limitado coche Bugatti gris se detuvo frente a él.
El asistente de Dave, Zane Miller, rápidamente salió y le abrió la puerta.
—Señor Evans, noté que la señora se fue, así que vine a recogerlo.
Sin decir una palabra, Dave le entregó su chaqueta a Zane, se metió en el coche y se acomodó.
Zane se puso al volante y le dio a Dave una bolsa de papel. Dentro había un traje hecho a medida.
Al echar un vistazo a la chaqueta desgastada que Dave acababa de quitarse, Zane suspiró en silencio. La chaqueta no parecía coincidir en lo más mínimo con el estilo de su jefe.
—Señor Evans, creo que deberíamos deshacernos de esta chaqueta.
Pero justo cuando Zane estaba a punto de salir del coche con la chaqueta, una voz fría lo detuvo.
—Quédate con ella.
—¿Para qué?
—La necesitaré mañana.
Zane estaba demasiado sorprendido para reaccionar. Con tantos trajes de lujo a su disposición, ¿por qué iba a optar por usar esta chaqueta barata?
Sacudiendo la cabeza con desconcierto, Zane no podía entender la decisión de su jefe. ‘¡Debe estar loco!’
Esa noche, Bianca le envió un mensaje para confirmar la hora de su cita al día siguiente. Después de enviar el mensaje, se acomodó en la cama y se quedó dormida.
Llegó al centro comercial designado exactamente a las tres de la tarde al día siguiente.
Este era uno de los destinos de compras de primer nivel de la ciudad, con una colección de marcas internacionales de diseñadores de renombre.
—Buenas tardes, Señor Evans —saludó Bianca a Dave cuando lo vio esperando en la entrada principal. Sus manos estaban metidas en los bolsillos y llevaba la misma chaqueta que usó el día anterior.
Unos meses después, Ashley y Rupert recibieron largas condenas de prisión. Sus nombres se desvanecieron en la oscuridad, olvidados por el mundo.Nadie les prestó más atención. Todas las miradas seguían puestas en la deslumbrante pareja cuya boda había conquistado corazones.Incluso meses más tarde, el misterio de la boda de Dave y Bianca seguía vivo.Había conjeturas interminables, pero nada confirmado. Los invitados guardaban silencio, los medios solo tenían fragmentos de imágenes, y el mundo se quedó preguntándose.La única visión pública fueron los impresionantes fuegos artificiales que iluminaron el cielo nocturno cuando el crucero regresó a medianoche.Luces brillantes cubrieron el horizonte, y los medios no tardaron en llamarla “la boda más misteriosa y romántica de todas”.El evento quedó flotando como un sueño, dejando al mundo maravillado ante una historia de amor casi demasiado hermosa para ser real.Cinco años después.La madrugada aún estaba oscura cuando Bianca, ya vestid
Al mismo tiempo, Reese, Sophia, Michael, Brandon y varios más publicaron sus felicitaciones más sinceras en las redes sociales por la boda de Dave y Bianca.La ola de mensajes cálidos subió rápidamente a lo más alto de las tendencias en línea. Aunque la fastuosa ceremonia no era pública, la noticia del matrimonio de Dave y Bianca atrajo una enorme atención.Mientras tanto, Bianca no sabía nada del revuelo en internet. Acababa de bajar del coche, caminando detrás de Dave hacia un imponente crucero.Una suave brisa marina rozó su rostro y, por un instante, creyó escuchar una voz familiar. Se giró, pero solo Dave estaba a su lado.La multitud estalló en vítores, sus voces llenas de elogios para la pareja.Bianca no había esperado una multitud tan grande en su boda, pero no se detuvo a pensarlo. La avalancha de bendiciones era más que suficiente.La boda del magnate multimillonario era un espectáculo en el que se reunía la élite mundial. Si Bianca hubiera sabido el verdadero peso de los p
—Creo que tienes razón —dijo otra persona—. Todos sabemos que Dave es el heredero de la familia Evans, ¿pero Bianca? Nadie conoce realmente su origen. ¿De verdad crees que alguien como Lucas dejaría que cualquier mujer se casara con Dave? Tiene que haber más en su historia.—Exacto. Y recuerda, Bianca acaba de firmar un contrato con Universal Pictures. Con todo lo que está pasando hoy, si esto no fuera en Edenfield, juraría que es una princesa de otro reino.—Tal vez eso es lo que es, una boda real entre una princesa y un príncipe. Estamos presenciando algo extraordinario, algo que solo ocurre una vez en la vida.En la pantalla, apareció Dave cargando con cuidado a Bianca para meterla en el coche nupcial, provocando otra oleada de exclamaciones en la multitud.—¡Vaya, miren a las damas de honor de Bianca!—Wow… esa es Sophia, la actriz galardonada. Y Brenda… espera, ¿quién está detrás de ellas?—¿Esto es realmente una boda? Parece más bien una alfombra roja llena de celebridades de pr
Madison había dejado de lado su trabajo y había volado desde el extranjero. Ahora, estaba totalmente enfocada en preparar la boda en Edenfield.—Esta vez demostraré mi valía. No nos subestimen solo porque la familia de Bianca no sea tan poderosa como el Phoenix Alliance Group —dijo Madison mientras sus dedos se movían con rapidez sobre el teléfono—. Leonel, piensa bien. ¿A quién no hemos llamado todavía? No podemos permitir que el lado de Bianca se vea vacío. Voy a cobrar todos los favores que alguna vez me debieron.—Mamá, ¿no estás exagerando? El señor Evans jamás trataría mal a Bianca. Está loco por ella. ¿Te das cuenta de lo enorme que será esta boda? La gente dice que el costo superará los diez mil millones de dólares —respondió Leonel, desconcertado.¿Su madre intentaba casar a su hija o iniciar un duelo con la familia Evans?—¡No me importa! ¡Invita a cuanta gente sea posible! —replicó Madison.En la Emerald Artists Agency, Diana manejaba con cuidado cada detalle, mientras Bran
Las cicatrices del pasado de Nancy seguían siendo profundas. Mejor enterrarlas que arriesgarse a otro desengaño. Noche tras noche, luchaba con sus sentimientos, sin saber cómo enfrentarse a Brandon.Bianca ladeó la cabeza, pensativa. —Diana, recuerdo cómo solías ser su mayor fan, siempre defendiéndolo en Twitter, como si no pudiera hacer nada mal. Lo adorabas en aquel entonces. —Hizo una pausa y preguntó con suavidad—: Entonces, ¿qué hay en tu corazón de verdad? En línea eres su defensora, pero en persona lo sigues rechazando.Los labios de Diana se apretaron y sus puños se cerraron. Los recuerdos de los errores de Brandon le mordían el alma. Lo quería, pero no podía mostrarlo, alejándose poco a poco. A veces, incluso lo hería con palabras duras, desgarrada por la tormenta que llevaba dentro.Pero últimamente, estar cerca de él había despertado algo imposible de ignorar; aún tenía un lugar en su corazón.—¿Bianc, de verdad así me ves? —preguntó Diana con una sonrisa torcida, un destel
Para dejar todo en claro, Madison sacó su teléfono con una sonrisa. —Soy fan de ella.Bianca se quedó helada, mirando incrédula junto con todos los demás. ¿Su madre… fan de Reese? El giro había llegado más rápido que el final de una telenovela.—¿Qué? ¿Acaso no puedo tener una actriz favorita? —Madison les lanzó una mirada ante sus caras atónitas—. No se sorprendan tanto. Sinceramente, nunca pensé que Leonel pudiera conquistar a alguien tan increíble como Reese.El orgullo brilló en sus ojos mientras se giraba hacia Bianca. —Siempre presioné a Leonel para que encontrara a una buena mujer, pero él seguía actuando indiferente. Ahora veo que no perdía el tiempo; estaba saliendo en secreto con una celebridad maravillosa. ¡Y todavía tuvo el descaro de ocultárselo a su propia madre!Leonel gimió por dentro. No había querido mantenerlo en secreto, pero con la carrera de Reese en pleno ascenso, no tenía otra opción.—Mamá, ya te lo dije, no podemos hacerlo público todavía.Madison agitó la ma







