Share

Capítulo 35

Author: Lady Santos
last update publish date: 2026-07-18 01:56:20

El viaje de California a México no fue tan largo como pensé.

Pensé que serían al menos diez horas de viaje pero solo fueron seis y más bien nos tardamos un poco más ya que la conductora insistió en qué fuera al hospital al verme tan mal herida, asi que en el momento en el que cruzamos la frontera, Valeria dejo a todos los pasajeros en la terminal y a mi me llevo al hospital.

—Señorita... ¿Nos podría decir cómo se hizo eso? —Trato de preguntarme el doctor, un muchacho joven que parecía que estab
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Amado Sargento — Giornalista   Capítulo 41

    Ya habían pasado al menos tres días donde no tenía ninguna noticia por parte de Morana.Ninguna por parte de los enlistados y ninguna por parte de los policías, la noticia de que estaba desaparecida ya se había vuelto viral en estados unidos después de que Adeline haya realizado un llamado a la prensa buscándola. Los policías ya estaban entrometidos en el tema y la estaban buscando en estados unidos a pesar de que el último rastro que se tuvo de ella fue en México.Detalle que ellos no sabían y mucho menos iba a informar, sería bueno el buscarla por aquí ya que mis enlistados estaban centrados en el país mexicano a pesar de no haber logrado resultados.-Atlas, aquí está tu almuerzo. -Me aviso mi hermana, dejando la comida en mi escritorio. Desde hace días en sus cejas se notaba la preocupación de no saber nada de su amiga, ya que siempre estaban fruncidas acentuando aún más las arrugas de su frente. A este paso llegaría a los 26 años con más arrugas que nuestro padre en el rostro. -¿

  • Amado Sargento — Giornalista   Capítulo 40

    -Tiene ya seis horas sin moverse. -El reloj había pisado las doce de la noche y el GPS de los aretes seguía marcando el mismo lugar, no parecía haber movimiento y sin el micrófono era incapaz de saber si ocurría algo allá dentro.Los enlistados que vigilaban a los alrededores no me daban noticia alguna de la chica, y tampoco creo que estén ejerciendo fervientemente su trabajo debido a que era un pedido algo fuera de lo común. Siendo más un pedido de cuestiones personales.El primer movimiento por parte del GPS se marcó después de horas, dando constantes vueltas en la misma habitación que me permitía diferenciar el mapa improvisado que habia hecho del lugar al reconocer los múltiples movimientos de Morana dentro de aquellas cuatros paredes, ahora mismo sabía que estaba en una habitación que daba hacia la calle con la puerta principal próxima, estando en un segundo piso.-George, atentos ya que hay posibilidades de que salga ahora. -avise por uno de los micrófonos, al notar como el GPS

  • Amado Sargento — Giornalista   Capítulo 39

    Estados Unidos, California.Atlas LecklerDías antes de los eventos del último capítulo...-¡Formación brigada 344! -Mi voz de mando llegó a todos los enlistados presentes en aquel lugar, portando sus vestimentas casuales que solían usar los días que salían fuera de la base militar. Mi plan inicial de esperar fuera de la mansión Kinsley fallo cuando mi propia hermana me llamo pidiendo que la fuera a buscar a casa y que la llevará al trabajo, por mucho que insistí que esto no era posible por cuestiones de trabajo, ella insistió incansablemente que yo no trabajaba a tan altas horas de la noche y que recordara que sus obligaciones de esta noche también me incluyen. Termino de quebrarse cuando sintió dentro del vehículo el nada disimulado perfume de cherrys de su amiga junto a el olor de cigarro de menta. Una combinación extraña y única que extrañamente no la llevo a dar con el hecho de que pertenecía a Morana, menos cuando había conseguido la colilla dentro del vehículo con los restos d

  • Amado Sargento — Giornalista   Capítulo 38

    A pesar de los deslices de la vida, ahora estoy en Cancún, junto a Valeria tomando el sol en aquella gran playa mientras comíamos ostras con esas pequeñas gotas de limón. Eso era vida en verdad, estar junto a tu nueva amiga mientras un hombre de piel oscura soltaba chistes de un humor cuestionable. Era el vendedor de ostras, quien nos las iba preparando en conjunto a ese espectáculo auditivo. Lo único malo es que lo escuchaba sin alcohol, si no que lo hacía con una agua de coco, negada a tomar cuando ya sabía que Valeria estaba embarazada. —¿Ustedes sabían que yo no tengo mamá? —Solto el hombre de piel oscura, haciendo que lo mire de reojo a través de mis lentes de sol. —¿Y eso? —Pregunto Valeria con curiosidad, preparada para una historia trágica y yo para un chiste más. —Por que el día que me dió a luz, la electricidad se fue en hospital y no me pudo encontrar. —Comence a soltar carcajadas al escucharlo, no sabía si me daba más risa lo que dijo o la cara de Valeria al ver que

  • Amado Sargento — Giornalista   Capítulo 37

    —Voy a la farmacia. —Le avisé a Valeria mientras me colocaba mis zapatos, al fin al segundo día de nuestro viaje me había dignado a ir a comprar la prueba de embarazo. Confío plenamente en que no paso nada, pero nunca se puede saber que cosas borro un mal momento de mi cabeza. Y que si en verdad había un niño dentro de mi vientre, ir a alguna clínica clandestina a deshacerme de él. Ya que yo no iba a darme el castigo de vivir toda mi vida viendo el rostro de alguien que nació a través de tan amarga noche. Y yo no le iba a dar a una criatura un castigo que no merecía, ya que nacería inocente de todo pecado pero la historia detrás de como llego al mundo haría que se atormente de por vida. Ya que sería incapaz de amarlo. —¡Trae unas gomitas! —¡Entendido! —Me despedí mientras salía de la habitación del hotel, el cual le dije a Valeria que yo iba a pagar al estar cansada de dormir por tantas horas continuas en el asiento del autobús, cosa que tampoco era buena para Valeria, quien es

  • Amado Sargento — Giornalista   Capítulo 36

    —Te puedo dar 81$ por cada gramo de este arete. —Me dijo el comprador de oro, el precio me pareció bien así que le vendí los dos aretes sin pensarlo mucho. Los dos aretes daban un total de tan solo 24 gramos y ya tenía en mi bolsillo nada más que casi dos mil dólares.-¿Está interesada en vender uno de esos collares también? -No, en otra ocasión puede ser. -tome mi dinero y lo guarde, no pretendía estar ahí otro segundo más ya que Valeria me estaba esperando. Dentro de una hora volvía a abordar el camión para seguir sus viajes, ahora iba a hacer una ruta hasta Guatemala y estaba claro que iba a ir. Mi impulsividad me llevo a estar más lejos de casa de lo que deseaba, y si fuera por mi era capaz de llegar hasta Caracas, que era donde estaba casi toda mi familia paterna, la cual tenía años sin ver. Pero más que estar afectada por lo que ocurrió deseaba reunir las fuerzas suficientes para poder ver a la cara a mi padre. Y también pensar profundamente si en verdad todo lo que pasó fu

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status