Mag-log in6
La boca de Cole se abrió por completo, totalmente sorprendido. Aquella tenía que ser una doble de Claire.
Porque la esposa de su mejor amigo siempre había sido tímida y callada. Apenas hablaba. Y aunque la criticaran, prefería guardar silencio antes que responder.
—¿Qué? ¿Tengo algo en la cara? —preguntó Claire con una sonrisa.
Cole asintió, confesando:
—Te has vuelto feroz. Me gusta esta versión de ti.
—Gracias. Tenía que aprender a hablar por mi matrimonio. Tengo que salvar a Hunter y lo nuestro, Cole… y voy a necesitar tu ayuda.
—Siempre estoy aquí para ustedes dos, Claire. Solo dime cómo puedo ayudarte.
Le gustaba su determinación.
—Bien, escúchame —dijo, sosteniendo su mirada—. Quiero reunir información sobre Zara. Cole, siento que su regreso fue intencional… y que la muerte de su esposo no fue natural.
La espalda de Cole se tensó. Frunció el ceño, reprimiendo su descontento.
—Entiendo que quieras salvar tu matrimonio, Claire. Pero creo que estás juzgando mal a Zara. Salía con ella cuando estaba con Hunter. Es una persona pura. No sería capaz ni de hacerle daño a una mosca… mucho menos de romper tu matrimonio.
—Quiero creer eso. Por eso necesito tu ayuda. Ayúdame a conseguir información sobre ella, Cole.
—No creo que pueda ayudarte en esto —negó con la cabeza, apenado—. Conozco a Zara… y te conozco a ti. Las dos están sufriendo por el mismo hombre. Tienes que hablar con Hunter y arreglarlo. No quiero involucrarme en esto si se trata de Zara.
—¿Dices eso por tu amistad con Hunter?
—También… pero sobre todo porque conozco a Zara. Es inocente, Claire. No creo que haya matado a su marido para estar con Hunter. Entiendo tu miedo… pero es una suposición absurda.
Se levantó, incómodo.
—Si hubiera querido estar con él, lo habría hecho hace dos años rechazando su compromiso. Hunter habría cruzado océanos por ella. Pero no lo hizo. Se casó sin hacer ruido. Piensa con lógica. Zara no es la causa de tu desgracia… lo es tu propio marido.
Claire miró sus manos sobre su regazo.
Quizás Cole tenía razón.
Pero él no estaba casado. No sabía lo que era perder a la persona que amas.
No tenía que enfrentarse a un antiguo amor que reaparecía justo en su aniversario. No era su matrimonio el que pendía de un hilo.
Claire estaba soportando más de lo que podía. Su instinto le decía que Zara no era tan simple como parecía. Y si no lo era… pronto lo descubriría.
—Gracias por venir a verme, Cole. Lo recordaré siempre. Pero haré lo que tenga que hacer.
—Entonces, buena suerte. Pero si Hunter se enfada y hace algo contra ti… espero que no culpes a nadie. Ya te advertí —frunció el ceño—. Zara es humilde, sencilla. No encontrarás nada malo en ella… porque no lo hay.
Con eso, se marchó, dejando tras de sí una sensación amarga. Claire entendió que había perdido a un amigo.
Aun así, tomó en serio sus palabras… pero decidió acudir a otro contacto: un amigo de la escuela, Monty. Era detective profesional y sabía encontrar información incluso si estaba enterrada bajo capas y capas.
—Hola, Claire. Vi la noticia en internet… siento que tengas que pasar por eso —dijo Monty.
—No es nada. No te preocupes. Yo me encargo.
—Siempre me ha gustado tu carácter, Claire. Eres fuerte… vas a llegar lejos.
Monty siempre había estado de su lado.
Sin perder tiempo, Claire le explicó sus sospechas.
—Solo quiero salvar mi matrimonio, Monty. Haré lo que sea por mantener a mi esposo. Por eso necesito tu ayuda.
Tras un suspiro, él respondió:
—Cuenta conmigo. Siempre quise trabajar contigo, pero nuestras profesiones eran muy distintas. Esto… me hace ilusión.
Claire le agradeció. Después de colgar, decidió ir a ver a sus padres para hablar con ellos con total confianza.
Cuando llegó, su padre estaba leyendo documentos en la sala y su madre en la cocina. Scott había ido a la universidad en el coche de su padre, ya que Claire había usado el suyo temprano.
—Claire… —el cuerpo de Dominic se tensó al verla.
Dejó los papeles y la abrazó con fuerza. Su madre también corrió hacia ellos.
—Ay, cariño… qué bueno verte en casa —dijo Andrea, emocionada.
Se sentaron en el sofá, con Claire en medio y sus padres a ambos lados. La forma en que la miraban la puso nerviosa.
Los Argent eran la segunda familia más rica de Bloomcrest; los MacIntyre, la primera.
Pero en algo los superaban: el amor.
Los Argent se querían, se cuidaban. Eran una familia unida, llena de calidez. Tíos, primos… todos convivían como si fueran uno solo.
En cambio, los MacIntyre estaban dispersos. Apenas se veían. Incluso para una cena familiar tenían que coordinarse a través de secretarios, como si se tratara de una reunión de negocios.
Por eso, cuando Claire expresó sus sentimientos por el frío y distante nieto de en medio de los MacIntyre, Dominic le pidió que lo pensara bien. No eran una familia… eran piezas moviéndose según reglas.
—Perdón por asustarlos ayer —dijo Claire, apoyando la cabeza en el hombro de su padre.
Él besó sus manos. Su madre la abrazó.
No era culpa suya que su esposo resultara ser así.
Claire les contó que quería seguir en el matrimonio con Hunter. Sus padres intercambiaron miradas. Era evidente que ella se negaba a aceptar la realidad.
Su esposo… ya no estaba.
Aun así, guardaron silencio. La habían criado para no rendirse nunca. Para luchar siempre.
Aunque, esta vez… estaba luchando en el lugar equivocado.
No la corrigieron.
Cuando se levantó para irse, Dominic le acarició la cabeza.
—Esta casa siempre será tuya, cariño. Nunca dudes en volver.
—¿Por qué volvería? Tengo mi propio hogar… con mi esposo —respondió con una risa suave.
Sus padres forzaron una sonrisa.
No podrás negarlo por mucho tiempo, Claire… sabes que se acabó.
Pero no dijeron nada.
Claire se despidió. Sin embargo, al salir de la mansión, vio a un grupo de periodistas reunidos frente a la entrada. Micrófonos, cámaras… y los guardias intentando contenerlos.
Zara Levine… ¿crees que eres tan lista?
Claire alzó la barbilla y caminó hacia ellos con paso firme.
Déjame mostrarte tu reflejo.
Continuará…
Capítulo 235—¡Mierda! Lo siento, Claire. No pensé que se fuera a romper. De verdad, perdóname —se disculpó Tyler con genuina consternación.Observó cómo el rostro de Claire perdía todo el color mientras un par de lágrimas solitarias se escapaban de sus ojos. La habitación volvió a sumergirse en un silencio vulnerable y la tensión regresó con más fuerza.A pesar de todo, Tyler sonrió al ver su reacción.«Eres un tipo con mucha suerte, Hunter. Ojalá Ezma hubiera reaccionado así después de acostarse contigo. Pero esa perra no tenía ni un gramo de remordimiento en la cara. Hasta parecía aliviada de haberse librado de mí», meditó en silencio mientras intentaba recuperar la carta.Extendió la mano hacia los dos trozos de papel, pero Claire le dirigió una mirada cargada de advertencia, como si le estuviera pidiendo su propio corazón y no un simple pedazo de papel rasgado. Las grietas en sus labios lo dejaron impresionado, lo que amplió aún más su sonrisa interior.«Claire hasta se ha lastima
Capítulo 234Claire miró el reloj de la habitación por enésima vez con los ojos enrojecidos y ardiendo. Las lágrimas no habían cesado y, por más que intentaba distraerse, su mente era arrastrada de vuelta a aquel rincón turístico, reviviendo el momento exacto en que Hunter se había postrado de rodillas frente a ella, mientras ella lo aguardaba con arrogancia en medio de la multitud.Jamás se imaginó que Hunter llegaría a ese extremo. Era un hombre que llevaba el orgullo como si fuera una corona y cuya cabeza jamás se inclinaba ante nadie. Invencible y sumamente poderoso.Y, sin embargo, ella había logrado lo que ni sus más acérrimos enemigos habían conseguido tras gastar millones. Lo había puesto de rodillas y se había asegurado de que un vlogger grabara cada segundo. Estaba aterrorizada de revisar las redes sociales y enfrentar los comentarios sobre la humillante disculpa de Hunter que ya debían estar inundando internet.Claire respiraba con dificultad; las imágenes de Hunter la ahog
Capítulo 233—Pero, nena, me alegro de haberme quitado ese peso de encima, de lo contrario se habría quedado como una roca enorme sobre mi pecho. Quería que supieras todo eso para que podamos empezar de cero. Mi único error fue haberlo compartido en el momento equivocado... Y tú no estabas lista para oírlo. No debí——¡Vete al grano, MacIntyre! Una disculpa. Quiero tu discurso de arrepentimiento, no tu aburrida perorata de "me siento culpable" —Claire levantó una ceja con arrogancia mientras los espectadores a su alrededor gesticulaban o mostraban su desaprobación de diversas formas.Mis palabras estaban conmoviendo a la gente, tocando sus corazones, y probablemente Claire se dio cuenta de eso, por lo que decidió interrumpirme. Incluso la chica de la cámara frunció el ceño, aunque su rostro se ablandó de inmediato al volver a mirarme.Susurró algo hacia el micrófono prendido a su solapa mientras yo volvía a centrar toda mi atención en Claire. Mis cejas se fruncieron al verla mirar haci
Capítulo 232P.O.V. de HunterAdemás, me di cuenta de algo más. Ella quería esto... Pero no con el hombre que la había engañado.Sentí como si me estuviera desgarrando por dentro. En ese momento creí que habría sido mejor haberme dejado arrollar por el camión que estar aquí, atrapado en el auto con Claire, mientras ella se encogía, intentando alejarse de mí.No hay palabras para describir lo que sentí cuando decidí apartarme. Me puse la playera de nuevo. Una vez que la tuve puesta, me invadió una extraña vacilación al intentar que me mirara. Claire estaba sentada con los brazos aferrados a las rodillas, con la mirada perdida en el espacio que quedaba entre su pecho y sus piernas. Estaba tan pálida que dolía verla. La simple idea de tocarla me aterraba, como si mi tacto fuera a quebrarla aún más.—¿Qué quieres que haga, Claire? —le pregunté con un suspiro, sintiendo la mente completamente en blanco.No había pasado ni un día desde que comencé esta travesía y ya me sentía totalmente ago
Capítulo 231—¡HUNTERRRRRR! —Un grito desgarrador escapó de los labios de Claire antes de abalanzarse hacia mí.Sus brazos se envolvieron alrededor de mi cuello mientras tiraba de mí con fuerza, apartándome de la trayectoria del camión. Lo evitamos por apenas unos centímetros. El conductor me gritó desde el espejo retrovisor, llamándome idiota, antes de exhalar un fuerte suspiro de alivio.En verdad, un accidente fatal se había evitado por un margen mínimo. Todo gracias a mi paloma.Quedé tendido en el suelo, con la espalda apoyada contra el frío asfalto helado. Por más que mi cuerpo me pedía alejarme de aquellas punzadas gélidas, me quedé completamente inmóvil. Una sonrisa se dibujó en mis labios mientras envolvía con mis brazos a Claire, quien había caído sobre mí.Tenía la cabeza apoyada en mi hombro y el rostro enterrado en la sangría de mi cuello. Su respiración pesada y cálida envió una corriente eléctrica directa a mi entrepierna, incitándome a apretarla con más fuerza contra m
Capítulo 230P.O.V. de Hunter—Soy yo el que está sangrando y son tus ojos los que derraman lágrimas. ¿No te parece un poco extraño, paloma? —se quedó congelada; vi cómo sus nudillos se ponían blancos de tanto apretar los dedos para mantener sus emociones bajo control.Pero fracasó, y eso hizo que mi cuerpo vibrara de gratitud. Era un alivio saber que su corazón aún se preocupaba, a pesar de que sus ojos reflejaban un odio profundo.—Tus maldiciones... He estado pensando en ellas desde la primera vez que me maldeciste, paloma. No voy a ocultar cuánto duele escuchar todas esas palabras. Hacen que mi corazón sangre. Me pregunto si de verdad estás tan desesperada por ver mi sangre. Pero... ¿así será cuando esté sangrando y sufriendo en el tormento? —retrocedí un poco para poder mirarle el rostro.Mi amada brillaba enrojecida. Su tierna nariz parecía un tomatito cherry, mientras que el contorno de sus ojos brillaba en un tono rojo rosado. Sus pestañas húmedas proyectaban sombras sobre sus
10Hunter no tuvo que preguntar por su esposa en la recepción. Un médico que lo vio entrar, y que estaba hablando con una enfermera, dejó su conversación inconclusa para escoltar al heredero del imperio MacIntyre hasta la habitación de su esposa.Obviamente, Claire tuvo que ser llevada al piso VIP y
9Hunter miró fijamente su último mensaje con ojos fríos. “¿Haciéndote la difícil? Me gusta.” Murmuró mientras colocaba una mano bajo su cabeza. Estaba en el penthouse, en el sofá de la sala, mirando la puerta de la habitación donde estaba Zara. Aunque insistió en dormir en la cama con ella y ab
8 El crepúsculo se cernía sobre Bloomcrest mientras los vientos soplaban con calma. En su villa, Claire trabajaba incansablemente en la cocina. Estaba preparando comida para Hunter. Había una sonrisa alegre en su rostro, como si estuviera muy feliz en su matrimonio. Thea estaba ayudando en la coci
7Las cámaras destellaron justo cuando Claire cruzó la puerta y llegó a este lado para encontrarse con la multitud de periodistas que la esperaba. —¿Señora MacIntyre o señorita Argent? ¿Cuál prefiere? Irritada por la pregunta, Claire forzó una sonrisa en sus labios. Su sonrisa llevaba un toque de







