Share

capítulo 54

Author: D. Winter
last update publish date: 2026-11-01 00:03:24

Capítulo 54

Durante el trayecto, Killian nos había informado sobre la situación interna. El Consejo de ancianos había sido convocado de emergencia esa misma tarde. Selene y su padre, el líder del clan del Sur, llevaban días presionando a los consejeros para declarar a Dante incapaz de gobernar y derrocarlo formalmente, alegando que había abandonado sus deberes para perseguir los rastros de "una humana insignificante que ya estaba muerta". Sin olvidar las manipulaciones de la que solía ser mi m
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • CUIDANDO AL ALFA EQUIVOCADO   capítulo 56

    Capítulo 56Dante me guio por la cintura fuera del salón de conferencias, alejándome de la mirada inquisitiva de los consejeros. Apenas cruzamos el marco de las puertas dobles y dejamos atrás el murmullo de la asamblea, el peso del portazo pareció retumbar en las estructuras de la mansión. Apenas unos minutos antes, este lugar había sido un hervidero de traiciones reprimidas; Selene había intentado arrebatarle el mando a Dante aprovechando su ausencia, solo para terminar humillada junto con su padre, acorralados por las pruebas de su conspiración y expulsados con deshonra del núcleo de poder del Norte.Ahora, el silencio en el área residencial era espeso, sofocante, casi peligroso.Apretaba a Astra contra mi pecho mientras recorríamos los pasillos del piso superior. La bebé se había quedado dormida nuevamente, ajena a toda la tensión que se sentía en el ambiente. Debo admitir que nunca antes había pisado la mansión de los Valerius; no se parecía en nada a la otra casa a la que iba con

  • CUIDANDO AL ALFA EQUIVOCADO   capítulo 55

    Capítulo 55—Mide tus palabras, Selene —intervino Dante, dando un paso para interponerse parcialmente entre nosotras, dejando salir un gruñido gutural que hizo vibrar los cristales—. No estás hablando con una humana indefensa. Estás parada frente a la madre de la heredera legítima de la manada del Norte.Los ancianos del Consejo comenzaron a murmurar, escaneando el aire en busca de alguna prueba de linaje. En ese preciso instante, Astra, inquietada por la tensión y el tono de las voces, soltó un pequeño gemido y se removió dentro de la manta, abriendo los ojos de par en par.El ambiente pareció congelarse.La luz de las lámparas se reflejó directamente en las pupilas de mi hija: un par de orbes de un azul eléctrico, brillante y dominante, idénticos a los de su padre y cargados con la innegable energía de la estirpe Valerius. La bebé parpadeó con curiosidad hacia los desconocidos, pero la fuerza de su sangre era tan aplastante que no hacía falta ninguna prueba de laboratorio ni trámite

  • CUIDANDO AL ALFA EQUIVOCADO   capítulo 54

    Capítulo 54 Durante el trayecto, Killian nos había informado sobre la situación interna. El Consejo de ancianos había sido convocado de emergencia esa misma tarde. Selene y su padre, el líder del clan del Sur, llevaban días presionando a los consejeros para declarar a Dante incapaz de gobernar y derrocarlo formalmente, alegando que había abandonado sus deberes para perseguir los rastros de "una humana insignificante que ya estaba muerta". Sin olvidar las manipulaciones de la que solía ser mi mejor amiga: Francesca había movido los hilos desde las sombras para permitir que el complot avanzara. Esa era la única pieza que no lograba encajar. ¿Qué ganaba ella traicionando a su propio hermano, cuando lo único que buscaba meses atrás era encontrarlo para que tomara el control de la familia? Nada en esta casa tenía sentido.Dante abrió la puerta y bajó del vehículo. El aire helado de la noche le azotó el rostro, pero él ni siquiera parpadeó. Lo vi inhalar profundamente, llenándose los pulmo

  • CUIDANDO AL ALFA EQUIVOCADO   capítulo 53

    Capítulo 53El auto blindado de Dante se deslizaba por las avenidas de Anchorage con una suavidad pesada y amenazante. Desde las ventanas oscurecidas, el resplandor de los faroles urbanos se teñía de un azul metálico al rebotar contra las montañas de nieve acumuladas en las aceras. Este era el corazón del imperio Valerius. Durante los meses que pasé investigando en Venezuela, descubrí que la fachada no se reducía únicamente a las cadenas de hoteles de lujo que Francesca mencionaba con pedantería en cada reunión. La verdadera espina dorsal del clan estaba incrustada en consorcios financieros internacionales, astilleros y apariciones públicas impecables en revistas de negocios. Pero no había fotografías de Dante. La prensa solo conocía la mirada severa de su padre y la sonrisa calculadora de su hermana. Dante era el fantasma que gobernaba desde las sombras.Apreté a mi bebé contra el pecho, envolviéndola con la manta de lana para protegerla del aire gélido que se filtraba en la cabina c

  • CUIDANDO AL ALFA EQUIVOCADO   capítulo 52

    Capítulo 52​Apenas las primeras luces del amanecer empiezan a teñir el cielo salgo al porche. El aire matutino se siente pesado esta mañana, cargado de una calma que contrasta con la tormenta de sentimientos que llevo por dentro. El carro negro sigue estacionado al frente. Dante se encuentra afuera, caminando a pasos cortos mientras sostiene el celular pegado a su oreja; está en una llamada. Pero al escuchar el chasquido de la puerta principal cerrarse detrás de mí, corta la comunicación al instante y se gira para verme.​Poco le dura la compostura. Algo debe de ver en mi rostro, porque espero que la determinación que siento se esté reflejando y la esté mirando en este preciso momento. Sus ojos azules se clavan en los míos con una mezcla de sorpresa y expectación.​No veo a Killian por ningún lado y siento un alivio tremendo, porque él es el único que verdaderamente podría saber la causa real que se oculta tras lo que estoy a punto de decir.​—Cassandra... —murmura, dando un par de p

  • CUIDANDO AL ALFA EQUIVOCADO   capítulo 51

    Capítulo 51—Les dije a los dos que no los quería por aquí arriba. Tampoco lo quiero cerca de Adriana —le susurro a Dante con la voz quebrada por la ira y el pánico, pegándome a la pared del pasillo—. ¡Te lo dije, Dante! Tu hombre es un peligro para ella. ¡Quiero que se largue de esta casa! ¡No lo quiero aquí, me voy a volver loca! No puedo perder la cabeza porque tengo una bebé a la que cuidar.​—Tranquilízate, Cassandra, por favor... —pide Dante en un murmullo urgente, manteniendo un brazo extendido para protegerme mientras le hace una señal con la mano a Killian para que baje las escaleras. Killian obedece a regañadientes, desapareciendo en la oscuridad del primer piso—. Yo me encargo de él. Te juro que no va a pasar nada. Vuelve a la habitación.​Decir que pude pegar un ojo esa noche sería un eufemismo. La semilla del miedo ya estaba plantada. Pero dos noches después, la colisión definitiva termina por reventar.​La bebé se despierta llorando una vez más, como todas las madrugadas

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status