FAZER LOGINAntonella:
Desde que peleamos, las cosas entre Giancarlo han estado algo distantes, así lo percibo. No estoy segura si es mi culpa o son todas las cosas que han sucedido desde ese día. Recuerdo que a la mañana siguiente Giancarlo me llamo avisándome que Nodal entro en trabajo de parto. Nuestra estadía en la ciudad termino y partimos de inmediato. Nuestro viaje de seis horas se redujo a tres horas y media.
Al legar al hospital, fue un sonriente Adam quien nos recibió. Está muy feliz, la pequeña Kaira nació al medio día, pesando dos kilos novecientos gramos, totalmente saludable. Nodal se encuentra muy bien sólo estaba cansada por lo que nos contó Adam. Pudimos ver a la bebé en la sala de recién de nacidos, Kaira es la viva imagen de su madre, es tan linda.
Luego en la tarde fuimos por un helado, en si insistí que vallamos creyendo que se animaría, pero no fue así. Intente darle tiempo para que pensara y que cuando regresara lo esperaría con una rica cena, no apareció hasta la media noche cuando decidí irme acostar después de guardar todo en la refrigeradora. En ese momento me sentí triste y molesta pero no le dije nada de lo que hice.
Pensé que a la mañana siguiente todo se solucionaría, pero no fue así porque desde entonces Giancarlo se encuentra muy ocupado. Me imagino que, al no tener a Adam para ayudarlo, él debe estar abrumado con todos los deberes. Sin embargo, siento como si me hubiera dejado de lado, comprendo que no tenga tiempo por el trabajo, pero a pesar de ello tengo esa extraña sensación de déjà vu
Me recuerda a los tiempos en los que estaba casada y como buena esposa esperaba a Giovanni con la casa limpia y la cena lista junto una radiante sonrisa. Pasaba horas esperándolo, muchas veces regresaba tan tarde que ni cuenta me daba por quedarme dormida en el sofá. Cuando despertaba estaba con una manta o acostada en la cama. No obstante, existían ocasiones en las que venía tan ebrio que se convertía en un monstruo que golpeaba, insultaba y terminaba abusando de mí. Siempre me repetía que todo era mi culpa por ser una buena para nada y tan poco mujer que no era capaz de satisfacer a su marido. Yo como tonta le creía.
Ahora me siento tan sola, ni siquiera he visto a Giancarlo el fin de semana. Sale tan temprano y regresa muy tarde que no nos hemos podido cruzar. El único medio por el cual me he podido comunicar es por sms o W******p en sí soy yo la que los escribe, pero no recibo respuesta de su parte.
Los días que estuve visitando a Nodal me enteré que hubo un problema en la hacienda con unos cultivos, ha sido grave porque Adam ha tenido que volver al trabajo. Espero verlo este fin de semana, aunque sospecho que él lo que quiere es evadirme, tal vez necesita tiempo para pensar y recapacitar lo entiendo luego del bochornoso encuentro con Giovanni, no me sorprendería que la siguiente vez que lo vea sea para informarme que terminamos. Debo prepararme para esa posibilidad.
Giancarlo:
Las cosas en la hacienda desde que Adam pidió su permiso, andan de mal en peor. Todo marchaba de maravilla hasta que descubrí que plantaciones de los productos ilícitos de Sebastián, están en mis tierras. Tengo dos teorías sobre cómo es que esas semillas llegaron a las tierras de cultivo. La primera es que el viento y la lluvia las trajeran y de forma accidental terminaron creciendo, pero al ver la tierra movida y el área que han abarcado, lo dudo. La segunda es que se infiltraron y lo sembraron apropósito.
Sea cualquiera de esas opciones no puedo ir donde Sebastián a reclamarle porque su solución sería que recogen su mercancía y me pagan, repitiendo ese ciclo una y otra vez, viéndome envuelto en esos sucios negocios que al final me llevara a la ruina.
Lo único que me queda por hacer es quemar esa área de cultivo. Recolectar no es una opción, si la policía se entera comenzara una investigación en la que el más perjudicado voy a ser yo. El dinero que gaste en juicios y abogados con el riesgo de caer en la cárcel por narcotráfico, no justifica las ganancias de la producción.
El incendio va tener que ser controlado para no afectar los otros cultivos. Va ser un gran dolor de cabeza y necesitare a todos mis hombres de confianza, mangueras, una cisterna y activar el sistema de regadío. Lo más importante es mantenerlo en secreto, la versión oficial es que una plaga infecto las plantas y para que no se propague lo mejor es tener que acabar con esa parte.
Con estos problemas he dejado completamente de lado a Antonella. Dicen que cuando uno quiere hace tiempo de donde sea, pero a la vez no deseaba hacer tiempo. Ver que el ex esposo de Antonella es mi medio hermano, me da vergüenza tener relación con el que lastimo a ella, por ello, intento evitarla lo más que pueda. Tengo hasta miedo de que pueda lastimarla. Sin querer termine enamorándome de la ex esposa de mi medio hermano, cabe la posibilidad que pueda hacerle daño, no, yo soy diferente.
Lo peor de todo esto es que fue fácil corroborar el parentesco que tengo con ese tipo, lo único que tuve que hacer fue poner su nombre en el buscador y encontré la suficiente información, junto unas fotografías de la familia Coppola incluso unas de la boda de Antonella. Luce tan diferente, puedo distinguir un gran brillo en sus ojos, se veía realmente feliz. Actualmente ese brillo es ligeramente más tenue y es cuando estamos juntos. Lo que me molesta más es que estoy seguro que aquel hombre al cual le guardo tanto rencor y me abandono estuvo enterado de lo que hacía su hijo.
Ahora no quiero ni imaginar la reacción de Antonella cuando se entere que soy medio hermano de ese.
—Giancarlo todo está listo para empezar — Me avisa Adam.
—Inicien — Doy la orden.
Ver como las llamas van arrasando todo el fuerzo realizado, más el tiempo perdido sin contar el dinero, me da tanta rabia. En verdad que los narcos son personas detestables. A pesar que me negué rotundamente a sembrar su hierba, no les intereso, lo hicieron de todas formas. Solo me falta atenerme a las consecuencias, puede que intenten algo y a la vez no porque, al final, no gane nada, termine perdiendo tiempo y dinero.
Antonella:
Van tres semanas en las que no he visto a Giancarlo. A lo mucho he recibido un sms de buenos días la semana pasada, ni siquiera ha llamado. He llegado a pensar que se ha ido de viaje y esa es la razón por la cual no lo veo. Pero la señora Esther me confirmo que lo vio en la mañana. A veces me cuestiono si tenemos una relación quizá terminamos y yo ni me entere.
Hoy es viernes, lo único que me queda es ir a pasar el fin de semana con mi madre, hace semanas que no la veo además que necesito despejarme. No quiero terminar comparando situaciones, sé que Giancarlo es muy diferente a Giovanni.
El salón está completamente limpio y listo para las clases del lunes al igual que los materiales para el resto de la semana que viene. Es hora de recoger a mi querida Amelie, si tengo suerte tal vez me cruce con Giancarlo. Después de todo Amelie va tras él sin embargo esta vez la encuentro durmiendo en la cama de Giancarlo. Creo que ella tampoco ha tenido mucha suerte en verlo. Tal vez lo extrañe y por eso se ha quedado dormida ahí.
La cargo para hablarle y hacerle cariños: — Ame, yo también lo extraño… Pero no podemos hacer nada, él tiene que trabajar para comprar tu bolsa de comida — Parece que ella comprendiera porque empieza a ronronear y frotar su cabeza en mis manos de forma dulce, consiguiendo que me alegre un poco.
Giancarlo:
Regreso temprano a casa esperando encontrarla y recuperar parte del tiempo perdido. No le prestado nada de atención a las justas si le envié un mensaje buenos días la semana pasada. Sé que pude escribir algo mejor como me importas, te extraño. No lo hice porque necesitaba pensar y después de todo. Mientras que ella por otra parte me llamo y también me dejo mensajes de texto, mostrando su comprensión y dándome ánimos.
Al entrar a la casa soy recibido por unos bulliciosos y consentidos perros. Hoy preferí que se quedaran y por otro lado no hay señas de la bola de pelos, los otros días era comprensible por ser demasiado tarde, pero esta vez es temprano. Voy donde la señora quizá ella sepa algo.
—Señora Esther ¿Ha visto a Antonella? — Le pregunto.
—Si, hace rato se fue a la ciudad. Me informo que regresara el domingo en la tarde — Me responde.
—mmm— Salgo y la llamo al celular. Luego de varios timbrazos ella recién me responde.
—Hola — Me recibe toda alegre.
—¿Dónde estás? —
—Rumbo a casa de mi madre — Habla con el mismo tono.
—Voy alcanzarte — Le aviso mientras voy por la camioneta.
—No es necesario. Voy y regreso el domingo —
—¿Estas molesta? — Ese tono alegre me preocupa.
—No — Lo niega. — No tengo porque estarlo, tu trabajo es importante —
—Tu también lo eres — Le aseguro.
—Lo sé…Termina todo lo que tengas que hacer. Regresando hablamos — Se le escucha cansada.
—Te extraño — Le confieso.
—… También lo hago. Pero tu trabajo es primero. Muchas personas dependen de ti. No los puedes defraudar. Cuídate, bye — Me cuelga.
Presiento que se encuentra molesta. Sus palabras y gestos aparentan lo contrario, no la culpa si lo está. No le conteste sus llamadas ni mensajes, estoy seguro que ella ha pasado algo similar con su ex esposo y en este momento se encuentra comparándome con él. Soy un tonto.
Antonella:
No esperaba su llamada, supuse que ni siquiera se daría cuenta que me había ido al estar tan ocupado. Tal vez fue mala idea dejarlo de lado este fin de semana, debería haber permitido que me acompañara sin embargo el querría saber si estoy molesta con él. Admito que un poco si, que le costaba contestar o llamarme por teléfono. No pedía que lo hiciera todos los días, aunque sea una vez en estas tres semanas. Su mensaje de buenos días no es lo mismo que oírlo a él decirlo.
No debo enojarme, si comparo a Giovanni con Giancarlo hubiese preferido mil veces ese trato a ser prácticamente violada cuando regresaba todo bebido y recibir golpes. Si es mejor ser ignorada, por lo que conozco de Giancarlo cuando nos veamos hablaremos tal vez discutamos, pero al final terminaremos en el rinrag de las cuatro perillas. Porque cuando él desea conseguir algo esa es su mejor forma de obtenerlo. Debería utilizar sus mismos métodos.
“Hay Giancarlo, me tienes loquita de amor” Me pregunto si tú te sentirás igual. Al menos te importo, eso es lo que dice ¿Debería llamarlo y pedirle que me alcance? Pero si se encuentra muy ocupado, le quitaría tiempo aunque él se ofreció para venir.
TIIII, TIIII. – Escucho un bocinazo del carro de lado, un Honda civic color negro y lunas polarizadas. Siento algo de temor, bajan la luna y me hacen señas indicándome que la llanta esta baja. Eso me extraña porque ayer hice revisar e incluso antes de partir. Hice un gesto con la cabeza de gracias.
De inmediato llamo a Giancarlo, pero no contesta. Ahora ya no es un solo coche son tres los que están rodeándome uno adelante, otro atrás y uno a mi lado izquierdo. Sigo intentándolo y se cae el celular al suelo, estoy sola. Pienso que hacer y recuerdo un consejo que me dio mi hermana hace tiempo, finge que vas a detenerte y luego aceleras.
Lo hago, pero no consigo perderlos, al contrario, se vuelven mucho más agresivos e intentan chocarme. Esquivo tres de sus intentos de choque, pero el cuarto consigo esquivarlo, pero mis llantas tocan la tierra y pierdo el control del vehículo, giro sin sentido hasta que hay un pequeño deslizadero caigo por ahí dando unas dos vueltas de campanas. Fue muy rápido y la vez demasiado lento.
Abro los ojos, pero los siento muy pesados además de sentirme muy confundida. Los cierro e intento oír lo que sucede a mi alrededor, escucho maullidos de Amelie junto a pasos, frenadas. Quiero seguir despierta, no deseo terminar así todavía sin siquiera ver Giancarlo.
—Giancarlo. – Susurro antes de quedar inconsciente.
Antonella:Las cosas que me ha contado ese hombre han sido terribles, pero ahora comprendo las razones que tiene Giancarlo para sentirse así, Giovanni estaba tan sorprendido como yo, y yo, simplemente Sali de allí tan rápido como pude, no he logrado comunicarme con Giancarlo, tiene su celular apagado, seguramente esta demasiado ocupado con sus pendientes, y quizás es mejor que no le cuente nada de lo que he averiguado, aunque admito que me duele que me oculte una cosa así, realmente, no se ni que debo pensar al respecto, han pasado solo unas horas desde que me entere de la verdad y no se como debo sentirme o como debo reaccionar al respecto.Giancarlo:Me siento hecho una furia, tan es así que realmente no puedo ni me quiero controlar. Se demasiado bien de que se trata todo este repentino interés después de tantos años, y esos regalos supuestamente desinteres
Giancarlo:Antonella esta rara, es como si me escondiera algo y si intento preguntar me advierte que no está para interrogatorios. Lo único bueno de hoy que fuimos donde Michael para que nos diga que todo está bien y que en unos días los sentiremos. Porque lo del sexo de los gemelos vamos a dejarlo como para nuestro aniversario de relación, es decir al día siguiente de la vendimia, ella lo decidió sin consultarme, pero mejor no la contradije porque me vio con mirada asesina si protestaba.Al final me pidió quedarse en casa de su madre porque deseaba ponerse al día con ella tal vez hasta ir de compras. Me ha dejado de lado. Aprovechare para hacer una visita pendiente, una que espero que me de la paz que estoy buscando.Antonella:Hace tiempo que no venía a la casa de los Spencer, la última vez fue cuando Alondra me hizo queda
Hola mis lectores, quiero pedir una disculpa si no he subido actualizaciones, e estado ocupada con cuestiones familiares, a partir del lunes retomo la actualizacion para el final de esta hermosa historia, gracias por su paciencia. Espero puedan comprender que la situacion se fue de mis manos y por ello les ofreco una disculpa. Espero sus comentarios y esperen tambien una nueva historia que pronto estara disponible en la aplicacion, se que han preguntado pro las actualizaciones pero hasta hoy tuve tiempo de avisar, nuevamente espero comprension y amor, de verdad una gran disculpa por las molestias que esto genero, no era mi intencion fallarles. Yubel.
Adam:Antonella sale más temprano de lo habitual y también al irse, siempre se va antes que llegue Giancarlo. Estoy segura que ese par a discutido por algo lo peor es que ninguno de los dos se abre. Antes ella lo hacia pero desde lo sucedido con Teodora le cuesta confiar, no hay necesidad que lo diga sus acciones lo muestran. Tal vez ya no esta tan contenta aquí y quiere irse, después de aquello quien no. Todos conocíamos la historia entre Giancarlo y Teodora, ninguno fue digno de advertirle.—Chau Adam, te veo mañana. – Se despide igual que todos los días.—Antonella ¿Podemos hablar un momento? – Le pregunto.Duda un momento: Está bien.—Acompáñame al otro salón. – Le indico, no es bueno discutir esto en público.—¿Qu&ea
Antonella: Desde la operación Giancarlo a estado serio y extremadamente sobreprotector. No entiendo el motivo, mi madre dice que es por el embarazo sin embargo antes no estuvo así, sin olvidar esos obsequios que llegan a los bebes. Quiero reclamarles a los de la tienda y exigir saber quien los envía porque puede ser algún loco, Giancarlo no deja. Según él porque son tonterías sin importancia, lo peor es que sospecho que conoce al misterioso remitente. Supongo que no tendría que preocuparme pero me es molesto. Lo que ha sido más difícil en este tiempo es tener quieto a Giancarlo, es peor que niño chiquito. Desde la operación si no esta a mi lado saca loco a Adam para ver las cosechas. Al menos ya tomo de nuevo el interés en el trabajo porque Adam me conto que desde que me fui su único plan era como comunicarse conmigo y solucionar todo, después cuando se entero que iba a ser padre se leyó todos los libros sobre paternidad, cuidados en el
Giancarlo:Despierto y lo primero que busco con la mirada es a Antonella o a Adam.—Hasta que por fin despiertas. – Escucho una voz indeseable.—¿Qué haces aquí?— Mi tono es molesto.—No deberías alterarte luego de una operación, es riesgoso. – Por desgracia tiene razón.—¿Qué quieres? Hasta donde recuerdo usted y yo no tenemos ningún parentesco. – Le contesto.—Negar lo innegable. Mírate, eres igual a mi. – Me dice.Me rio: Yo no le quite su herencia a nadie, ni abandone a una mujer embarazada y menos a mi hijo. Tampoco soy un golpeador.—El enojo se ve en su rostro.—Son situaciones que ameritaron dichas acciones. – Se justifica.—No me interesa







