INICIAR SESIÓNGiancarlo:
Desde ese día en las aguas termales nuestra relación ha ido viento en popa, incluso todos estos días hemos terminado durmiendo juntos. Algo que normalmente solemos hacer los fines de semana por cuestiones de tiempo, pero esta vez no nos importó. Hoy es jueves y faltan un día para partir a nuestra excursión.
He terminado la mayoría del trabajo temprano para tener todo listo para mañana. Tengo que llevar una carpa, las bolsas de dormir, leña, linternas, quizá nos sea de utilidad el viejo telescopio del abuelo, unas cuantas herramientas, el set de la parrilla. Todo eso se encuentra en el cobertizo, espero que este todo bien hace años que no voy de campamento.
Voy caminando y observo que una camioneta porsche se estaciona en la entrada, es algo extraño porque no esperaba la visita de nadie. Sin embargo ver a esa persona bajar del auto me lleno de rabia además al saber de inmediato que su visita traería problemas por que dudo que este aquí para un reencuentro de padre e hijo.
-¿Qué hace aquí? – Le pregunto fríamente.
-Si que ha cambiado algo este pueblo aunque sigue igual de feo. – Comenta mientras echa un vistazo.
-¿Qué hace aquí? – Repito.
-Así que es verdad que vive contigo.- Se sorprende.
-Vete. – Le ordeno.
No vine a hablar contigo. – Responde. – Si no con la mujer que sales.
-Ella tampoco tiene nada que hablar contigo. -Le respondo.
-Supongo que estarás al tanto de que ella es la ex mujer de mi hijo. – Habla creyéndose un ser omnipotente.
-Tú mismo dijiste ex. No tiene nada que hacer aquí. – Le aclaro.
-Claro que si, alguien tiene que hacerse cargo de la niña que dejo la nueva mujer de mi hijo, quien mejor que ella. Admítelo Giancarlo, te fastidia tener las sobras de él. Ve esto como un favor. – Se expresa de una forma déspota y trata a Antonella como si fuera un objeto.
-Nunca necesite tus favores. – Le contesto.
-No seas terco, ella es una caza fortunas, primero se metió con Giovanni hasta se casó con él, como no le resulto busca a otro sujeto con dinero para vivir de él. Es algo que está haciendo ahora. – Intenta ser razonable.
-Tú debes ser un experto en cazar fortunas, un don nadie como tu busco a una pobre tonta, la sedujo, se casa con ella para que en la menor oportunidad robarle todo además de dejarla con un hijo que te negaste a reconocer, tuviste suerte que ella tuvo un trágico accidente cuando fue a exigirte que cumplieras tu responsabilidad y luego está tu segunda esposa otra mujer adinerada que tuvo una muerte misteriosa y accidental por último tu tercera esposa otra mujer adinerada con un gran capital para invertir en tu empresa. Todo aquello lo hizo un don nadie como tu. – Le recuerdo. Puedo ver como la mirada de odio y desprecio aumentan en su rostro.
-Tu no entiendes nada, para ti la vida siempre ha sido sencilla. – Me contradice con un alegato que no tiene pies y cabeza.
-Sencillo debe ser tener que terminar en un orfanato y luego escapar de él para vivir en la calle sin la protección de nadie… - Le informo. Veo cierta pesadumbre en su mirada. – Un niño no debería dormir en la calle solo a merced de los diversos depredadores que lo que desean es explotarlos de alguna forma. Sobrevivir cada día es lo que importaba.
Nadie te dijo que huyeras del orfanato. – Se atreve a criticar.
Permitir que abusaran física, psicológica y hasta sexualmente… En la calle hay una salida, en ese otro lugar era una cárcel para niños. – Le explico. – Hace unos años salió un reportaje de ese lugar mostrando los horrores que hacían y que en ese tiempo desconocía para mi era simplemente ver niños llorando… Si que fue muy sencilla mi vida.
-… - Se quedó en silencio.
Te agradezco el hecho que me abandonaras porque sino sería un monstruo como tu hijo o peor aún ser alguien igual a ti. – Le doy una sonrisa burlona.
Ella se lo busco. – Dice como si nada. – Le ofrecí dinero para que lo dejara, se negó así que tuvo que atenerse a las consecuencias.
-Todo porque interfería en tus negocios. Ahora te libraste de ella déjala tranquila. -Intento razonar con él.
-Necesito una niñera. Quien sabe tal vez hasta me dé un nieto porque dudo que esa niña lleve mi sangre pero a veces los hijos se encaprichan con tonterías. – Es tan déspota que da náuseas y en la vida permitiré que ese tipo le ponga un dedo encima.
-Busca a otra mujer, Antonella no quiere nada con tu hijo. – Le respondo.
-Que me lo diga ella ¿Por cierto conoce el nexo que existe entre nosotros? – Pegunta.
-¿Cuál? No tengo ninguno con usted. – Le aclaro.
-Queramos o no soy tu padre e Giovanni es tu medio hermano, algo que ella desconoce, me pregunto cuál sería su reacción al enterarse. – Podía ver el veneno salir de su boca.
-¿Cuál sería la de tu hijo al descubrir que su padre fue procesado por el homicidio de su madre? Fuiste acusado de homicidio accidental pero al tener un buen abogado y suficiente dinero conseguiste la pena mínima en la que lo único que debías hacer es firmar un libro y no salir del país por un tiempo. – Ese es mi as bajo la manga.
-¿Cómo? No te atreverías. – Hay angustia en su rostro.
-Si fastidias no durare en devolverte el favor. – Lo reto. – No soy el mismo niño desvalido de antes.
-Señora Esther hola, vine solo por unas cosas que olvide. -Escucho a Antonella cerca de la entrada.
Ambos retamos con la mirada, no quiero que se acerque a ella, ojala Antonella se valla sin tener que pasar por aquí.
-Giancarlo estas aquí… - Al ver a Massimo Coppola se quedo callada.
-Hablando del rey de roma miren quien se asoma, justo hablábamos de ti. – Interviene. Ella aprieta muy fuerte mi mano además que veo el desconcierto en su rostro. – Sería bueno tener una conversación solamente los dos, el tema del que deseo hablar no le incumbe nadie más.
-Yo no tengo nada que discutir con usted. – Le contesta.
-Ya la oyó así que retírese. – Agrego.
-Me conoces Adatto y puedo ser molesto cuando lo quiero. – La amenaza. – Por el momento lo único que pido es hablar.
Medita por unos segundos: Estoy de acuerdo siempre y cuando usted acepte mi decisión sobre lo que desee hablar conmigo.
-Bien. -Dice.
-Antonella no tienes que hablar con ese hombre. -Intento persuadirla.
-Voy a estar bien, no te preocupes. -Me sonrió para que no me preocupe.
-Cualquier cosa me llamas voy a estar cerca. – Le digo antes de retirarme.
Antonella:Las cosas que me ha contado ese hombre han sido terribles, pero ahora comprendo las razones que tiene Giancarlo para sentirse así, Giovanni estaba tan sorprendido como yo, y yo, simplemente Sali de allí tan rápido como pude, no he logrado comunicarme con Giancarlo, tiene su celular apagado, seguramente esta demasiado ocupado con sus pendientes, y quizás es mejor que no le cuente nada de lo que he averiguado, aunque admito que me duele que me oculte una cosa así, realmente, no se ni que debo pensar al respecto, han pasado solo unas horas desde que me entere de la verdad y no se como debo sentirme o como debo reaccionar al respecto.Giancarlo:Me siento hecho una furia, tan es así que realmente no puedo ni me quiero controlar. Se demasiado bien de que se trata todo este repentino interés después de tantos años, y esos regalos supuestamente desinteres
Giancarlo:Antonella esta rara, es como si me escondiera algo y si intento preguntar me advierte que no está para interrogatorios. Lo único bueno de hoy que fuimos donde Michael para que nos diga que todo está bien y que en unos días los sentiremos. Porque lo del sexo de los gemelos vamos a dejarlo como para nuestro aniversario de relación, es decir al día siguiente de la vendimia, ella lo decidió sin consultarme, pero mejor no la contradije porque me vio con mirada asesina si protestaba.Al final me pidió quedarse en casa de su madre porque deseaba ponerse al día con ella tal vez hasta ir de compras. Me ha dejado de lado. Aprovechare para hacer una visita pendiente, una que espero que me de la paz que estoy buscando.Antonella:Hace tiempo que no venía a la casa de los Spencer, la última vez fue cuando Alondra me hizo queda
Hola mis lectores, quiero pedir una disculpa si no he subido actualizaciones, e estado ocupada con cuestiones familiares, a partir del lunes retomo la actualizacion para el final de esta hermosa historia, gracias por su paciencia. Espero puedan comprender que la situacion se fue de mis manos y por ello les ofreco una disculpa. Espero sus comentarios y esperen tambien una nueva historia que pronto estara disponible en la aplicacion, se que han preguntado pro las actualizaciones pero hasta hoy tuve tiempo de avisar, nuevamente espero comprension y amor, de verdad una gran disculpa por las molestias que esto genero, no era mi intencion fallarles. Yubel.
Adam:Antonella sale más temprano de lo habitual y también al irse, siempre se va antes que llegue Giancarlo. Estoy segura que ese par a discutido por algo lo peor es que ninguno de los dos se abre. Antes ella lo hacia pero desde lo sucedido con Teodora le cuesta confiar, no hay necesidad que lo diga sus acciones lo muestran. Tal vez ya no esta tan contenta aquí y quiere irse, después de aquello quien no. Todos conocíamos la historia entre Giancarlo y Teodora, ninguno fue digno de advertirle.—Chau Adam, te veo mañana. – Se despide igual que todos los días.—Antonella ¿Podemos hablar un momento? – Le pregunto.Duda un momento: Está bien.—Acompáñame al otro salón. – Le indico, no es bueno discutir esto en público.—¿Qu&ea
Antonella: Desde la operación Giancarlo a estado serio y extremadamente sobreprotector. No entiendo el motivo, mi madre dice que es por el embarazo sin embargo antes no estuvo así, sin olvidar esos obsequios que llegan a los bebes. Quiero reclamarles a los de la tienda y exigir saber quien los envía porque puede ser algún loco, Giancarlo no deja. Según él porque son tonterías sin importancia, lo peor es que sospecho que conoce al misterioso remitente. Supongo que no tendría que preocuparme pero me es molesto. Lo que ha sido más difícil en este tiempo es tener quieto a Giancarlo, es peor que niño chiquito. Desde la operación si no esta a mi lado saca loco a Adam para ver las cosechas. Al menos ya tomo de nuevo el interés en el trabajo porque Adam me conto que desde que me fui su único plan era como comunicarse conmigo y solucionar todo, después cuando se entero que iba a ser padre se leyó todos los libros sobre paternidad, cuidados en el
Giancarlo:Despierto y lo primero que busco con la mirada es a Antonella o a Adam.—Hasta que por fin despiertas. – Escucho una voz indeseable.—¿Qué haces aquí?— Mi tono es molesto.—No deberías alterarte luego de una operación, es riesgoso. – Por desgracia tiene razón.—¿Qué quieres? Hasta donde recuerdo usted y yo no tenemos ningún parentesco. – Le contesto.—Negar lo innegable. Mírate, eres igual a mi. – Me dice.Me rio: Yo no le quite su herencia a nadie, ni abandone a una mujer embarazada y menos a mi hijo. Tampoco soy un golpeador.—El enojo se ve en su rostro.—Son situaciones que ameritaron dichas acciones. – Se justifica.—No me interesa







