ANMELDEN¿Qué quieres Giovanni? – Resignada a tener que ver a un frío Giancarlo.
-jejejeje disculpa. – Ríe como tonto. – Creo que llame en un mal momento.
-Puedes decir que sucede. – Esta vez sueno más molesta que antes.
-Quería informarte que a Selene le van a dar el alta en dos semanas. -Habla emocionado.
-Que bueno. – Intento sonar alegre aunque no es algo que sienta del todo.
Deseaba que fueras la primera en saberlo. – Dice haciendo que sienta un poco de culpa. - ¿Quieres venir el siguiente fin de semana para arreglar el cuarto de Selene?
Su pedido me toma por sorpresa y no sé porque siento que el mal humor de hace un momento vuelve junto una mezcla ee tristeza. Si fuera otra persona la que me lo pidiera iría con gusto pero con Giovanni. -¿Qué dices Antonella?
-No puedo. Tengo cosas que hacer en el trabajo. – Es mi respuesta que suena realmente fría.
-¿Segura? Será muy útil tu ayuda. – Intenta convencerme.
-No puedo, pero lo que necesitas será una cuna, ropa, pañales, leche, biberones nada del otro mundo. Puedes pedir ayuda en la tienda. No te la van a negar. – Le explico.
Yo no sé de esas cosas, si necesitas ayuda pídela en la tienda… Fue lo último que te dije antes de partir de Tailandia. – Me recuerda.
Crees que me niego por eso. – Me sorprende que piense aquello, además ni siquiera recordaba aquel incidente.
Sí. – Es su respuesta llena de reproche.
En primer lugar yo no tengo ninguna obligación contigo. Puedo ayudarte como un favor. No tengo que estar atendiendo tus llamados cada vez que quieras. – Le respondo.
-Dijiste que me ayudarías. – Sigue.
-Tú no eres nadie para exigirme o reclamarme algo. – Le recuerdo.
-No piensas venir por estar con ese. – Se enoja.
La verdad es que hice planes con Giancarlo, no voy a cambiarlos por ti. – Le confirmo sus sospechas.
-¿Sigues con ese hombre? – Pregunta ofendido.
Ese hombre me ha hecho muy feliz, me ha enseñado que es que alguien te amé.
Le replico.
-Yo te he amado y lo sigo haciendo. – Me confronta.
-Claro. – Me burlo. – Con golpes, abuso y siendo controlador… Eso tú le llamas amar. Por favor no me hagas reír.
-Fui un mal hombre contigo, lo admito. Quiero cambiar reivindicarme, sólo quiero que me apoyes. – Me pide.
Te daré una mano en la medida de lo posible sin embargo no esperes que deje mi vida de lado por atender tu llamado. – Le aclaro.
-Todo por ese sujeto. – Continua
Giancarlo es mi pareja así que acostúmbrate. Como no tienes más que decir hasta la próxima. – Le cuelgo.
Con que derecho me reclama, me exige algo que en si alguien en su sano juicio lo mandaría a lo profundo de los infiernos. Giancarlo tiene toda la razón de enojarse, ahora como consigo que él no este todo frío. Si acepto en que él tenía toda la razón en molestarse, no hubiera contestado y así estaría en sus brazos.
Termino de vestirme y llevo mi bolso con mi ropa junto la toalla. Subo la pequeña cuesta, busco en los alrededores a Giancarlo, quizá todavía no se ha ido. Mi suposición es correcta, él está recostado a los pies de un árbol escuchando música. Me acerco a él corriendo, al estar al frente: Tenías razón, no debí contestar.
Me ve de reojo: Vamos. – Se levanta
-¿Qué quieres que diga? – Lo veo con mirada de cachorrito.
-Nada. – Me despeina, toma mis cosas y sigue su camino sin quitarse los audífonos. Por mi parte agacho mi cabeza como niña regañada, lo sigo a una distancia prudencial con los sentimientos a flor de piel ¿Qué puedo decirle para que no esté así?
-¿Qué es lo que deseaba? – Habla.
Mi primera intención fue decirle que fastidiar, lo medite unos segundos para luego responderle: Avisarme que Selene sale en dos semanas y si quería ayudarlo con las cosas para el cuarto de la bebé.
-Eso significa que nuestro pequeño viaje se cancela. – Se le escucha resignado.
-No… Quiero ir contigo. -Le digo.
-Si quieres ir con él, ve. Sé que te gustan ese tipo de compras. – Suena comprensivo.
-Una cosa es que me gustara ir contigo a comprar las cosas para Kayra y otra es ir con Giovanni. – Le explico.
-No veo la diferencia, vas a la misma tienda a ver ropa y objetos para una niña. – Está pensativo.
-La compañía es la diferencia. – Le explico.
-Es lógico que él valla, es su hija. – Me dice.
-Por ese motivo se pueden suscitar confusiones. – Quiero que entienda mi punto de vista.
-¿Cómo cuáles? – Pregunta inocente.
Avanzo rápido para plantarme frente a él: ¿Acaso no te molestaría que piensen que él es mi pareja y estoy esperando un hijo de él?
-Yo sé que eso no es verdad. – Habla todo tranquilo. – Además lo mismo sucedería si vamos ambos juntos.
-Con nosotros eso no interesaría. – Prefiero ver a otro lado porque mis mejillas comenzaron a teñirse de rojo.
-Supongo que a él no le agrado la idea. – Cambia de tema. – Que te negaras.
Si, se comportó horrible, está bien que acepte ayudarlo un poco sin embargo no es una obligación que lo haga. – Le sigo la conversación porque sé que el tema relacionado a tener niños no es de su agrado.
-Se atrevió a reclamarte, se pasó. Tú le estás haciendo un favor. – Me apoya.
-Si, se puso muy pesado e irritante. Debí hacerte caso y continuar lo que hacíamos. – Suspiro al final.
Podemos continuar en casa. – Me propone, dejando las cosas en el suelo.
-¿No estás cansado? – Lo veo incrédula y juguetonamente.
Siempre quiero una dosis de ti, nunca va ser suficiente. – Me toma de la cintura y ve fijamente.
-¿En serio señor Madicci? – Dudo de sus palabras aunque sigo el juego que comencé.
Porque me gustas de todos modos y en cada lado y perspectiva tu.- Dice recitando la letra de una canción que escuche hace un tiempo cuando una de mis amigas aprendía italiano.
-Esa es la primera parte de la canción tan solo tú de Nek. – Le comunico.
-Si tu me faltas se me hace un nudo, no respiro y me duele el corazón.- Sigue por mi parte lo abrazo sé lo que sigue en la letra. – Porque me pides que te perdone, si me abrazas no te cansas de jugar, así consigues que muera un hombre. Con la inocencia de pudor que no tendrás.
-Tan solo tú viviendo en mi, siempre tú para mi, tan solo tú y dime que yo también para ti seré. – Continuo con el coro.
-Porque eres bella y me haces daño mas no te importa o ni siquiera tú lo vez, después esperas llegar la noche para amarnos como la primera vez. – Me ve acusadoramente, si que describe cierta parte de nuestra relación. – Tan solo tú en mi soñar, siempre tu seguirás, tan solo tú para mí no se ve nadie más aquí, anulado estoy conquistado, tu esclavo soy, no hay nada más, tan solo tu viviendo en mi, siempre tu solo para mi, tan solo tu diciéndome, solo tu solo para mi,
Tan solo tu de todos modos de cada lado y perspectiva tu, si tu me faltas se me hace un nudo.- Continuo
Yo también para ti seré, tan solo tu viviendo en mi siempre tu para mi, tan solo tú y dime que todo el resto no importa, no nos importa, todo el resto solo tu. Antonella no me importa nadie más en este momento que solo tú. – Termina de decir.
– Lo abrazo más fuerte. – Lamento ser..
-No digas nada, olvida ese mal rato. Además que me encantan tus compensaciones. – Me corta.
No espero más y lo beso, este hombre es maravilloso, se merece todo mi amor.
Antonella:Las cosas que me ha contado ese hombre han sido terribles, pero ahora comprendo las razones que tiene Giancarlo para sentirse así, Giovanni estaba tan sorprendido como yo, y yo, simplemente Sali de allí tan rápido como pude, no he logrado comunicarme con Giancarlo, tiene su celular apagado, seguramente esta demasiado ocupado con sus pendientes, y quizás es mejor que no le cuente nada de lo que he averiguado, aunque admito que me duele que me oculte una cosa así, realmente, no se ni que debo pensar al respecto, han pasado solo unas horas desde que me entere de la verdad y no se como debo sentirme o como debo reaccionar al respecto.Giancarlo:Me siento hecho una furia, tan es así que realmente no puedo ni me quiero controlar. Se demasiado bien de que se trata todo este repentino interés después de tantos años, y esos regalos supuestamente desinteres
Giancarlo:Antonella esta rara, es como si me escondiera algo y si intento preguntar me advierte que no está para interrogatorios. Lo único bueno de hoy que fuimos donde Michael para que nos diga que todo está bien y que en unos días los sentiremos. Porque lo del sexo de los gemelos vamos a dejarlo como para nuestro aniversario de relación, es decir al día siguiente de la vendimia, ella lo decidió sin consultarme, pero mejor no la contradije porque me vio con mirada asesina si protestaba.Al final me pidió quedarse en casa de su madre porque deseaba ponerse al día con ella tal vez hasta ir de compras. Me ha dejado de lado. Aprovechare para hacer una visita pendiente, una que espero que me de la paz que estoy buscando.Antonella:Hace tiempo que no venía a la casa de los Spencer, la última vez fue cuando Alondra me hizo queda
Hola mis lectores, quiero pedir una disculpa si no he subido actualizaciones, e estado ocupada con cuestiones familiares, a partir del lunes retomo la actualizacion para el final de esta hermosa historia, gracias por su paciencia. Espero puedan comprender que la situacion se fue de mis manos y por ello les ofreco una disculpa. Espero sus comentarios y esperen tambien una nueva historia que pronto estara disponible en la aplicacion, se que han preguntado pro las actualizaciones pero hasta hoy tuve tiempo de avisar, nuevamente espero comprension y amor, de verdad una gran disculpa por las molestias que esto genero, no era mi intencion fallarles. Yubel.
Adam:Antonella sale más temprano de lo habitual y también al irse, siempre se va antes que llegue Giancarlo. Estoy segura que ese par a discutido por algo lo peor es que ninguno de los dos se abre. Antes ella lo hacia pero desde lo sucedido con Teodora le cuesta confiar, no hay necesidad que lo diga sus acciones lo muestran. Tal vez ya no esta tan contenta aquí y quiere irse, después de aquello quien no. Todos conocíamos la historia entre Giancarlo y Teodora, ninguno fue digno de advertirle.—Chau Adam, te veo mañana. – Se despide igual que todos los días.—Antonella ¿Podemos hablar un momento? – Le pregunto.Duda un momento: Está bien.—Acompáñame al otro salón. – Le indico, no es bueno discutir esto en público.—¿Qu&ea
Antonella: Desde la operación Giancarlo a estado serio y extremadamente sobreprotector. No entiendo el motivo, mi madre dice que es por el embarazo sin embargo antes no estuvo así, sin olvidar esos obsequios que llegan a los bebes. Quiero reclamarles a los de la tienda y exigir saber quien los envía porque puede ser algún loco, Giancarlo no deja. Según él porque son tonterías sin importancia, lo peor es que sospecho que conoce al misterioso remitente. Supongo que no tendría que preocuparme pero me es molesto. Lo que ha sido más difícil en este tiempo es tener quieto a Giancarlo, es peor que niño chiquito. Desde la operación si no esta a mi lado saca loco a Adam para ver las cosechas. Al menos ya tomo de nuevo el interés en el trabajo porque Adam me conto que desde que me fui su único plan era como comunicarse conmigo y solucionar todo, después cuando se entero que iba a ser padre se leyó todos los libros sobre paternidad, cuidados en el
Giancarlo:Despierto y lo primero que busco con la mirada es a Antonella o a Adam.—Hasta que por fin despiertas. – Escucho una voz indeseable.—¿Qué haces aquí?— Mi tono es molesto.—No deberías alterarte luego de una operación, es riesgoso. – Por desgracia tiene razón.—¿Qué quieres? Hasta donde recuerdo usted y yo no tenemos ningún parentesco. – Le contesto.—Negar lo innegable. Mírate, eres igual a mi. – Me dice.Me rio: Yo no le quite su herencia a nadie, ni abandone a una mujer embarazada y menos a mi hijo. Tampoco soy un golpeador.—El enojo se ve en su rostro.—Son situaciones que ameritaron dichas acciones. – Se justifica.—No me interesa







