FAZER LOGINGiancarlo:
Desde que la recogí luce triste y pensativa, no para de mirar por la ventana del auto. No se encuentra al borde del llanto, pero se parece mucho a la Antonella que conocí al principio. ¿Qué le habrá dicho eso mujer? No quiero que ella siga así, quiero a la Antonella sonriente y amable.
—Giancarlo, ¿Crees que el dinero es más importante que el amor? — Me pregunta de repente.
—El dinero te da cosas materiales que al principio cubren tus necesidades básicas hasta llegar a los lujos — Le comienzo a responder.
—Entonces es mucho más importante — Esta apagada, con la cabeza gacha.
—El dinero atrae el odio, la envidia, la traición y dolor… Recuérdalo siempre, aunque la mayoría crea que el dinero da la felicidad, la verdad es que no es así, tan solo es un placebo — Le expreso mi conclusión luego de observar el resultado en el que termino la relación de mis padres, a pesar de saber poco, conocí suficiente parte de la historia para estar al tanto de lo que es capaz de hacer la codicia en una persona.
—No importa el medio que uses con tal de obtenerlo. ¿Verdad? — Aprieta los puños.
—Hay muchas formas de ganar dinero, depende de cada uno qué camino escoger — Le doy mi respuesta.
—Los sentimientos se dejan un segundo plano — Me sigue con esa actitud.
—Es recomendable en los negocios tener la cabeza fría — Le contesto una de las cosas que aprendí con los años.
—¿Entonces por qué estás conmigo? No ganas nada — Ahora está más molesta y triste.
—Tú no eres un negocio o forma de obtener dinero — Pienso que eso aplacaría su enojo sin embargo aumento.
—Déjame aquí — Habla repentinamente.
—No — Le respondo.
—Detente — Me ordena.
—No — La contradigo utilizando el mismo tono de voz que utiliza ella.
—Maldita sea déjame bajar de aquí — Esta furibunda.
—No — Le repito poniendo los seguros a la camioneta.
—Piensas mantenerme aquí encerrada todo el tiempo — Me dice, detengo el carro sin quitar los seguros.
—No sé qué hablaste con esa mujer, ni que ideas metió en tu cabeza… Sólo te digo una cosa, mi trabajo está lejos de lo que viene a ser mi vida privada. Tú no eres un negocio, si estoy contigo es porque quiero y porque te quiero. ¿Comprendiste? — Estoy exasperado por lo que decía.
—Mmm — Vuelve a su letargo de mirar por la ventana, continúa extraña.
—¿Qué te sucede? — Le pregunto tomando su mentón con delicadeza para que me vea.
—Nada — Niega con su cabeza. — Son cosas mías — dice finalmente.
—Esa mujer te ha dicho algo, no lo niegues — La veo fijamente.
—Sólo llévame a casa — Me pide.
—¿A la de tu mamá o a la mía? — Le pregunto.
—A la tuya — Habla luego de pensar un rato.
No hablamos nada, solo comienzo a manejar. Es gracioso, de lo que él día comenzó soleado y sin una sola nube, poco a poco comenzó a nublarse al igual que su estado de ánimo hasta que las gotas de lluvia chocan ahora contra el parabrisas ¿Ella estará al borde de las lágrimas? ¿Qué hizo que ella se pusiera así? ¿Esa mujer será la culpable? ¿Tal vez le hablo de él y lo ella lo extraña? Muchas veces me pregunto ¿Ella todavía lo querrá? ¿Volverá con él?
—Puedes abrir la puerta. Deseo tomar un baño — Se encuentra toda apagada.
Lo hago y ella se va, ni siquiera me espera. Tomo las cosas que compramos en la tienda. Veo el oso de peluche, quizá esa mujer empeoro las cosas, pero lo que comenzó todo fue este oso. Cuando se lo mostré ella se quedó en silencio, pensativa, como si recordara algo ¿Qué fue? Si le pregunto dudo que quiera contestar, siempre que deseo colarme en su pasado ella rehúye a esas preguntas. No insisto porque todos esos asuntos es mejor que queden ahí, en el pasado sin embargo ahora que la tienen así me preocupa.
Abro la puerta de mi apartamento y ni señas de ella, dejo las bolsas en la sala y voy a mi habitación, escucho la ducha, ella continua ahí adentro. Me acerco para ver si podía ayudarla en algo, estoy a punto de tocarle la puerta, me arrepiento al final, lo mejor es darle su espacio. Salgo por un libro que compre hace un tiempo.
Antonella:
Puedo oír como entra y deja las cosas, sus pasos acercan y detienen frente a la puerta del baño. Creo que tocara, no lo hace, luego de un par de minutos se aleja para irse de la habitación.
En todo este día he sido injusta con él, primero en la tienda cuando me mostro aquel peluche, pude ver que se angustio por mi reacción. Después algo me iba a decir, lo interrumpí porque vi a Alexandra y al final me quedé con ella sintiéndome mal. Incluso toda la frustración que sentía me la desquite con él. Antes de reunirme con Giancarlo debo aclarar todos mis pensamientos, él no merece que me comporte así con él.
Ahora lo que abarca mi mente es todo lo relacionado con aquella mujer que creí mi amiga. Hoy la desconocí por completo, todo lo que hizo para quedarse con Giovanni. Se jugó nuestra amistad, cualquier lealtad o lazo alguno que hicimos los dejo de lado. Estoy segura que ella fue una de las principales que ayuda a meterle ideas a Giovanni, aparte de acostarse con él y quién sabe qué otras cosas hizo. Pero dentro de mí, la justificaba pensando que si lo hizo fue por estar enamorada, acaso no dicen que en la guerra y en el amor todo se vale. Supuse que tal vez fui yo la que se interpuso en su relación. Después de todo fue Alexandra quien me lo presento como un amigo, en ese tiempo ellos no tenían nada, trate de cerciorarme de ello.
No creí que ella fuera capaz de convertirse en su amante, al principio sentí molestia, furia, tristeza, hasta que bueno al final fui aceptando las cosas y hoy al verla me compadecí de ella. Verla golpeada y demacrada en su estado, por lo visto Giovanni seguía siendo un mal marido.
En este momento no estoy segura de los sentimientos que profeso hacia ella. Luego de lo que me aclaro; que si estaba y soportaba todo lo que le hacía Giovanni es simplemente por interés. Fue como si me tiraran un balde de agua fría. Traiciono nuestra amistad, todas las cosas que sucedieron a raíz de aquello, incluso la perdida de mi bebé fue solo por dinero. ¿No pudieron buscar una mejor forma? Tal vez si me hubieran propuesto que me alejara de Giovanni por la vida de mi pequeño, lo hubiera hecho por más que en ese tiempo todavía estaba enamorada de él.
Había descubierto una serie de hechos, por no decir toda la porquería, que hacían mientras era la esposa abnegada, hasta me sentí culpable y menos que Alexandra. Sin embargo, lo que me entere hoy supera lo que imaginaba, me dan nauseas junto con mucho dolor.
¿Por qué tuvo que pasarme todo eso? ¿Por qué tuve que cruzarme en el camino de Giovanni Coppola? Pienso esto mientras doy unos golpes a la pared.
Antonella:Las cosas que me ha contado ese hombre han sido terribles, pero ahora comprendo las razones que tiene Giancarlo para sentirse así, Giovanni estaba tan sorprendido como yo, y yo, simplemente Sali de allí tan rápido como pude, no he logrado comunicarme con Giancarlo, tiene su celular apagado, seguramente esta demasiado ocupado con sus pendientes, y quizás es mejor que no le cuente nada de lo que he averiguado, aunque admito que me duele que me oculte una cosa así, realmente, no se ni que debo pensar al respecto, han pasado solo unas horas desde que me entere de la verdad y no se como debo sentirme o como debo reaccionar al respecto.Giancarlo:Me siento hecho una furia, tan es así que realmente no puedo ni me quiero controlar. Se demasiado bien de que se trata todo este repentino interés después de tantos años, y esos regalos supuestamente desinteres
Giancarlo:Antonella esta rara, es como si me escondiera algo y si intento preguntar me advierte que no está para interrogatorios. Lo único bueno de hoy que fuimos donde Michael para que nos diga que todo está bien y que en unos días los sentiremos. Porque lo del sexo de los gemelos vamos a dejarlo como para nuestro aniversario de relación, es decir al día siguiente de la vendimia, ella lo decidió sin consultarme, pero mejor no la contradije porque me vio con mirada asesina si protestaba.Al final me pidió quedarse en casa de su madre porque deseaba ponerse al día con ella tal vez hasta ir de compras. Me ha dejado de lado. Aprovechare para hacer una visita pendiente, una que espero que me de la paz que estoy buscando.Antonella:Hace tiempo que no venía a la casa de los Spencer, la última vez fue cuando Alondra me hizo queda
Hola mis lectores, quiero pedir una disculpa si no he subido actualizaciones, e estado ocupada con cuestiones familiares, a partir del lunes retomo la actualizacion para el final de esta hermosa historia, gracias por su paciencia. Espero puedan comprender que la situacion se fue de mis manos y por ello les ofreco una disculpa. Espero sus comentarios y esperen tambien una nueva historia que pronto estara disponible en la aplicacion, se que han preguntado pro las actualizaciones pero hasta hoy tuve tiempo de avisar, nuevamente espero comprension y amor, de verdad una gran disculpa por las molestias que esto genero, no era mi intencion fallarles. Yubel.
Adam:Antonella sale más temprano de lo habitual y también al irse, siempre se va antes que llegue Giancarlo. Estoy segura que ese par a discutido por algo lo peor es que ninguno de los dos se abre. Antes ella lo hacia pero desde lo sucedido con Teodora le cuesta confiar, no hay necesidad que lo diga sus acciones lo muestran. Tal vez ya no esta tan contenta aquí y quiere irse, después de aquello quien no. Todos conocíamos la historia entre Giancarlo y Teodora, ninguno fue digno de advertirle.—Chau Adam, te veo mañana. – Se despide igual que todos los días.—Antonella ¿Podemos hablar un momento? – Le pregunto.Duda un momento: Está bien.—Acompáñame al otro salón. – Le indico, no es bueno discutir esto en público.—¿Qu&ea
Antonella: Desde la operación Giancarlo a estado serio y extremadamente sobreprotector. No entiendo el motivo, mi madre dice que es por el embarazo sin embargo antes no estuvo así, sin olvidar esos obsequios que llegan a los bebes. Quiero reclamarles a los de la tienda y exigir saber quien los envía porque puede ser algún loco, Giancarlo no deja. Según él porque son tonterías sin importancia, lo peor es que sospecho que conoce al misterioso remitente. Supongo que no tendría que preocuparme pero me es molesto. Lo que ha sido más difícil en este tiempo es tener quieto a Giancarlo, es peor que niño chiquito. Desde la operación si no esta a mi lado saca loco a Adam para ver las cosechas. Al menos ya tomo de nuevo el interés en el trabajo porque Adam me conto que desde que me fui su único plan era como comunicarse conmigo y solucionar todo, después cuando se entero que iba a ser padre se leyó todos los libros sobre paternidad, cuidados en el
Giancarlo:Despierto y lo primero que busco con la mirada es a Antonella o a Adam.—Hasta que por fin despiertas. – Escucho una voz indeseable.—¿Qué haces aquí?— Mi tono es molesto.—No deberías alterarte luego de una operación, es riesgoso. – Por desgracia tiene razón.—¿Qué quieres? Hasta donde recuerdo usted y yo no tenemos ningún parentesco. – Le contesto.—Negar lo innegable. Mírate, eres igual a mi. – Me dice.Me rio: Yo no le quite su herencia a nadie, ni abandone a una mujer embarazada y menos a mi hijo. Tampoco soy un golpeador.—El enojo se ve en su rostro.—Son situaciones que ameritaron dichas acciones. – Se justifica.—No me interesa







