Home / Romance / Corazón de arena y hielo / Capítulo 75: La Cena de Cristal (Parte 2)

Share

Capítulo 75: La Cena de Cristal (Parte 2)

Author: Malv14
last update publish date: 2026-09-08 00:01:14

Y entonces, en el abismo de su desesperación, sucedió.

Debajo del mantel largo y pesado, oculto a los ojos de todo el mundo, una mano grande, áspera y ardiente envolvió su rodilla.

El contacto físico fue como un ancla de acero macizo arrojada en medio de un huracán. Valentina dio un pequeño respingo, pero la mano de Aleksei no se apartó; se deslizó suavemente por su muslo hasta encontrar sus d

Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Corazón de arena y hielo   Capitulo 79: De Hombre a Hombre

    La pesada puerta de caoba se abrió con lentitud, revelando el pasillo débilmente iluminado. Valentina cruzó el umbral arrastrando los pies, con los hombros hundidos y el rostro completamente bañado en lágrimas. Afuera, apoyado contra la pared de piedra con los brazos cruzados y la mandíbula tensa, Aleksei la esperaba. Al verla colapsar contra el marco de la puerta, el magnate acortó la distancia en un instante, envolviéndola entre sus brazos antes de que sus rodillas tocaran el suelo.—Me odia —sollozó Valentina, aferrándose a la camisa de su esposo, escondiendo el rostro en su pecho—. Su corazón está roto. Siente que me falló como padre, Aleksei. No quiere escucharme.El rostro de Aleksei se endureció. La furia y el dolor de Arturo eran justificados, pero ver a la mujer que amab

  • Corazón de arena y hielo   Capítulo 78: El Corazón de un Padre

    El eco de la confesión de Aleksei aún vibraba en las gruesas paredes forradas de caoba del despacho. A través de los inmensos ventanales de cristal, las luces implacables del horizonte de Nueva York destellaban en la fría oscuridad, testigos mudos de cómo el mundo entero de Arturo acababa de desmoronarse en cuestión de segundos.—Sí. Fui un monstruo.Esas cinco palabras pronunciadas con la voz grave y calmada del magnate ruso fueron el detonante definitivo. La estupefacción en el rostro de Arturo se evaporó, siendo reemplazada por una rabia tan primitiva, pura y abrasadora que le devolvió la fuerza a sus piernas. Ya no era un anciano aterrorizado por la quiebra; era un padre que acababa de descubrir que el peor depredador posible se había metido en su casa, d

  • Corazón de arena y hielo   Capítulo 77: La Verdad al Descubierto parte 2

    Arturo retrocedió un paso, como si lo hubieran abofeteado.—Pero... el dinero... el rescate de las deudas...—Las deudas iban a destruirte, papá —continuó Valentina, llorando tan fuerte que las palabras se le atropellaban—. La fiscalía ya estaba preparando las auditorías. Te iban a confiscar todo. Te iban a acusar de fraude por los desfalcos de los antiguos socios y te iban a meter en una celda por el resto de tu vida. Yo lo sabía. Sabía que ibas a ir a prisión si no conseguía una inyección de capital inmediata, y no podía permitir que murieras ahí adentro.El rostro de Arturo perdió todo rastro de color. La comprensión de lo cerca que había estado del abismo pareció golpearlo de frente, pero aún no entendía cómo se habían salvado. Sus ojos viajaron lentamente desde el rostro empapado en lágrimas de su hija hasta la figura imponente, estoica y silenciosa de Aleksei.—Si no invirtió en la constructora... ¿entonces qué pasó? —preguntó Arturo, con un hilo de voz que apenas era un susurro

  • Corazón de arena y hielo   Capítulo 76: La Verdad al Descubierto parte 1

    El pesado roble de la puerta del despacho se cerró con un clic sordo, aislando instantáneamente la música alegre y el bullicio de los invitados que inundaban el resto de la propiedad. Dentro de esas cuatro paredes forradas de caoba y repletas de maquetas arquitectónicas, el silencio se volvió denso y absoluto. A través de los inmensos ventanales de cristal que dominaban la pared norte, las luces incesantes del horizonte de Nueva York parpadeaban en la fría oscuridad, un océano de acero y hormigón que Arturo había ayudado a construir a lo largo de su vida y que ahora parecía observar la inminente tragedia en absoluto silencio.Valentina se quedó pegada a la puerta, con las manos temblando tan violentamente que tuvo que entrelazar los dedos sobre su vientre para intentar disimularlo. El aire no le llegaba a los pulmones. Sentía que cada latido de su corazón era un golpe de martillo contra sus costillas.Ajenos al pánico que la devoraba, Arturo caminó con paso ágil hacia el elegante mueb

  • Corazón de arena y hielo   Capítulo 75: La Cena de Cristal (Parte 2)

    Y entonces, en el abismo de su desesperación, sucedió.Debajo del mantel largo y pesado, oculto a los ojos de todo el mundo, una mano grande, áspera y ardiente envolvió su rodilla.El contacto físico fue como un ancla de acero macizo arrojada en medio de un huracán. Valentina dio un pequeño respingo, pero la mano de Aleksei no se apartó; se deslizó suavemente por su muslo hasta encontrar sus dedos temblorosos y helados que descansaban sobre su regazo. Él no dudó ni una fracción de segundo. Entrelazó sus dedos largos y firmes con los de ella, apretando con una fuerza férrea, casi posesiva, que la obligó a reconectarse de golpe con la realidad.Aleksei no la miró. Desde el exterior, seguía siendo el invitado de honor perfecto, la viva imagen del poder, la cortesía y la sofisticación. Sostenía su copa de cristal con la mano libre, sonriendo ligeramente

  • Corazón de arena y hielo   Capítulo 74: La Cena de Cristal (Parte 1)

    El aire nocturno de Cuautla soplaba con esa calidez húmeda y dulce que Valentina siempre había asociado con la palabra hogar. En el enorme patio central de la casa familiar, flanqueado por gruesos pilares de cantera y rodeado de enredaderas de bugambilias, se había dispuesto una inmensa mesa de roble macizo para albergar a casi dos docenas de invitados. Tíos, primos y los amigos más allegados a la familia habían acudido al llamado de Arturo para celebrar, con un banquete fastuoso, el regreso de la hija pródiga.La mesa estaba vestida con manteles de lino crudo y la mejor vajilla que la familia poseía. Decenas de copas de cristal tallado reflejaban la luz parpadeante de las velas y los faroles rústicos, creando un juego de destellos dorados que danzaba sobre los rostros sonrientes de los comensales. El sonido constante de los cubiertos chocando contra la porcelana se mezclaba con las carcajadas estridentes, el tintineo d

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status