Share

Capítulo 103

Author: Xenia Estela
Los pasos de Leonardo se detuvieron de golpe y sus pupilas se contrajeron.

En medio del desconcierto, apretó los puños sin darse cuenta.

Dentro, Carmen quedó tan impactada al escuchar que su hija quería divorciarse como el hombre que estaba afuera.

Desconcertada, preguntó:

—¿Por qué? ¿No amas a Leonardo? ¿Cómo puedes estar pensando en divorciarte? Cecilia, ¿te volviste loca?

—Mamá, nunca había tenido las cosas tan claras. Quiero divorciarme.

Carmen se puso nerviosa.

—Si tu abuelo y los demás esc
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Cuando me volví a casar, mi ex acabó en la UCI   Capítulo 295

    La mujer estaba sentada con aire despreocupado, sosteniendo una daga corta entre los dedos, que deslizaba distraídamente por el filo helado. Cuando habló, forzó la voz para hacerla más grave. Sonó ronca e indiferente, sin dejar traslucir la menor emoción.—Leonardo, cuánto tiempo sin verte.Leonardo frunció el ceño y clavó la mirada en ella.—¿Cuánto tiempo sin verme? ¿Acaso te conozco?La mujer guardó silencio durante unos instantes.Cecilia volvió a preguntar:—¿Quién eres? ¿Por qué nos secuestraste?—Hoy solo uno de ustedes podrá salir vivo de aquí. ¿Quién está dispuesto a morir para que el otro pueda vivir?Leonardo se interpuso de inmediato entre la mujer y Cecilia.—¡No te atrevas a tocar a mi esposa! ¡Si le haces el menor daño, te juro que no te lo perdonaré!—Vaya, qué marido tan devoto. Entonces, ¿estás dispuesto a sacrificarte para que sobreviva?—¡Quiero que los dos salgamos vivos de aquí! Estamos unidos para siempre. ¡Jamás abandonaría a Cecilia!Leonardo lo afirmó con abso

  • Cuando me volví a casar, mi ex acabó en la UCI   Capítulo 294

    Al leer el mensaje, Sebastián también se quedó desconcertado.—¿Leonardo también ha desaparecido?—Voy a llamar para averiguar qué pasó.La información provenía de uno de los hombres que habían enviado a investigar.Poco después, Emilio recibió una noticia que los dejó a ambos atónitos. Leonardo había desaparecido alrededor de las diez de la noche, cuando regresaba a casa. La familia Chaves ya había denunciado su desaparición a la policía, pero hasta el momento nadie sabía dónde estaba.Las diez de la noche coincidían precisamente con la hora a la que Cecilia le había enviado el mensaje.¿Y si el secuestro no tenía nada que ver con algún conflicto personal de Cecilia? ¿Y si el verdadero objetivo era Leonardo?—Envía a otro grupo de personas a investigar la desaparición de Leonardo. Averigua dónde desapareció y revisa las cámaras de seguridad de los alrededores. ¡Tiene que haber alguna pista!Los dos habían desaparecido prácticamente al mismo tiempo. Si encontraban a Leonardo, sin duda

  • Cuando me volví a casar, mi ex acabó en la UCI   Capítulo 293

    —Pero anoche...—Había bebido demasiado y solo estaba hablando por hablar. Una cosa es fanfarronear cuando está borracho y otra muy distinta atreverse a hacerlo de verdad. No tiene el valor para tanto.—Por cierto, hay otra persona que también podría estar involucrada.—¿Quién?—Alicia Salas, la prima de la señorita Cecilia.Emilio le contó de nuevo el enfrentamiento que había tenido lugar entre Alicia y Cecilia, según lo que había averiguado.Sebastián frunció el ceño.—¿Qué está haciendo Alicia ahora?—Está cenando con varios compañeros de trabajo. Por lo que se ve, no hay nada fuera de lo normal. ¿Quiere que la traigamos para interrogarla?—No hace falta. Envía a dos hombres al lugar donde está cenando y que la interroguen allí. En cuanto tengan alguna respuesta, me informan de inmediato.—Sí, señor.En ese momento, uno de los guardaespaldas se acercó apresuradamente para informarles:—Señor Sebastián, encontramos una puerta trasera oculta. No estaba cerrada con llave. ¡Es muy proba

  • Cuando me volví a casar, mi ex acabó en la UCI   Capítulo 292

    Después de terminar un compromiso de negocios, Sebastián, algo entonado por el alcohol, subió al auto y por fin vio el mensaje que Cecilia le había enviado."Hay alguien en mi..."Sebastián frunció el ceño, desconcertado. ¿Había alguien en su qué?¿Qué quería decir con eso?Tras quedarse pensativo unos segundos, le respondió:"¿En tu qué?"Emilio puso el auto en marcha. Mientras tanto, Sebastián no dejaba de revisar el celular, pendiente de que Cecilia le contestara.Esperó un buen rato, pero no recibió respuesta. Al final, decidió llamarla directamente.El celular solo emitió el tono de llamada, sin que nadie contestara.Sebastián frunció el ceño y volvió a intentarlo, pero ocurrió lo mismo.Una extraña sensación de inquietud se apoderó de él. Con voz grave, ordenó:—Ve a casa de Cecilia.Emilio frenó de golpe.Temiendo haber oído mal, preguntó:—Señor Sebastián, ¿vamos a casa de la señorita Cecilia?—Sí.Veinte minutos después, el auto se detuvo frente a la villa de Cecilia.Sebastiá

  • Cuando me volví a casar, mi ex acabó en la UCI   Capítulo 291

    —Piensa lo que quieras, pero ahora lárgate de aquí.Cecilia la empujó hacia la puerta.Ya no tenía intención de seguir intentando hacerla entrar en razón. La experiencia le había enseñado que por mucho que alguien intentara aconsejarte, había lecciones que solo se aprendían a base de golpes. Cuando una persona estaba destinada a cometer ciertos errores, no había manera de evitar que los cometiera.No tenía por qué meterse en los asuntos de los demás ni interferir en sus decisiones.Además, ella misma había perdido la cabeza por amor en el pasado, así que sabía mejor que nadie que, cuando alguien se obsesionaba con una persona, no había consejo que pudiera hacerlo entrar en razón.Alicia se quedó fuera, con la puerta cerrada en las narices. Furiosa y arrepentida de haber ido, empezó a golpearla con los puños y a insultar a Cecilia a gritos.—¡Cecilia, no creas que no sé que no soportas verme feliz! La otra vez te pedí que me apoyaras en mi carrera y te negaste. Ahora te pido que me ayud

  • Cuando me volví a casar, mi ex acabó en la UCI   Capítulo 290

    Cecilia soltó un bufido de desprecio.—La que ha perdido la razón eres tú. ¿De verdad vale tanto la pena ese sinvergüenza como para que vengas a defenderlo?—¡Samuel no es ningún sinvergüenza! Es un hombre extraordinario. El proyecto Nueva Esperanza que él representa acaba de ganar un premio internacional. Es un proyecto capaz de corregir defectos congénitos del cuerpo humano y beneficiar a toda la humanidad. ¡Es un hombre admirable!—¿Y qué? ¿Adónde quieres llegar?Alicia se mordió el labio, como si le costara decir lo que tenía en mente. Sin embargo, al final reunió el valor para hablar.—Por eso lo admiro. Espero que dejes de hacerlo dudar de sus sentimientos. Tú ya estuviste casada, aunque ahora estés divorciada, sigues siendo una mujer que se casa por segunda vez, y ya no estás a la altura de Samuel. ¿Para qué sigues teniéndolo pendiente de ti? Solo te aprovechas de que está enamorado para alimentar tu vanidad.Al escuchar aquellas palabras salir de la boca de Alicia, Cecilia se q

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status