تسجيل الدخولRespira agitadamente y continúa:— Soñaba con ser madre, pero Dominic acabó con ese sueño. Cuando regresé, todavía tenía esperanzas, pero al verla ocupando mi lugar... Ella me quitó a mi amor. Después me arrebató mis sueños y, como si no fuera suficiente, también me quitó a mis futuros hijos. ¿Sabías que Stella nunca sufrió de verdad? — dice entre lágrimas.— ¿Por qué me dices eso? ¡Y precisamente tú, que fuiste criada como una princesa! Yo no te hice nada, pero tú no dejas de perjudicarme, siempre por voluntad propia, porque quieres hacerlo — replico, sintiendo la injusticia.— Me alegro de que haya sido así. Debería haber hecho mucho más — dice Rose con una sonrisa amarga.— Pero, cariño, fuiste tú quien se marchó. Tú me abandonaste. Yo iba a casarme contigo. Eras tú — dice Dominic con un tono cariñoso, mirándola a los ojos.Ella está mentalmente vulnerable y él va a manipularla.— Te fuiste sin despedirte, sin dar noticias. Me dolió mucho. Entonces ella se quedó embarazada de Bruni
Bajamos. Dominic me toma de la mano y avanzamos con cuidado. Júlio se queda donde está, mientras Dominic y yo continuamos.Cuando llegamos a la entrada, Dominic me sujeta el rostro y me obliga a mirarlo. Me entrega el teléfono de Israel, con el número de Rose preparado.— ¿Sabes lo que tienes que hacer? — pregunta Dominic.— Sí — respondo.— Voy a entrar y, en cuanto esté dentro, te enviaré un mensaje. Entonces harás la llamada — dice él.— Está bien. Ten cuidado — le pido.Me besa y se marcha.Me quedo con el corazón en un puño, completamente nerviosa.Llego a la puerta justo cuando Camila está saliendo.— ¿Stella? — me llama Camila.— No hables alto. Después te lo explicaré. Ve al coche, por favor — le pido.— ¿Qué está pasando? — pregunta ella.— Ve, después te lo explicaré todo. Te lo prometo — insisto.Sin entender nada y asustada, se dirige al coche.Espero un poco hasta que llega el mensaje de Dominic.Es el momento.Hago la llamada. Rose contesta y yo cuelgo inmediatamente.Le
Finalmente, termina y coloca un vendaje.— He terminado, mi amor — dice.— Gracias, cariño — respondo.Me ayuda a levantarme y, entonces, me aprieta el trasero y me habla al oído.— Vas a ir a casa, acostarás a los niños, cada uno en su habitación, y me esperarás para que nos demos un baño juntos — susurra.Me besa el cuello y me provoca escalofríos.Después nos acercamos a Ernandes y Rodrigo.— Ya está en el maletero. ¿Y ahora qué? — pregunta Rodrigo.— Vosotros lo lleváis allí. Stella y yo iremos a casa. Júlio irá detrás con los niños para que no presencien nada — ordena Dominic.— Está bien. ¿Y cómo vamos a atrapar a Rose? — pregunta Ernandes.— Israel dijo que con un solo gesto podía matarlos — respondo.— Exactamente. ¿Habéis cogido su teléfono? — pregunta Dominic.— Aquí está. Ahora tenemos que encontrar la manera de desbloquearlo y llamarla — dice Rodrigo.— Tiene huella digital — comenta Ernandes.Abren el maletero del coche. Israel ya está despierto, pero permanece completame
Me levanto con dificultad y Ernandes me ayuda.— ¿Estás bien, hija? — pregunta preocupado.— Sí, creo que se me han abierto los puntos de la rodilla — respondo.Él mira la herida.— Está sangrando — dice con la voz entrecortada.Israel intenta levantarse, pero Dominic vuelve a golpearlo. Israel escupe sangre. Intenta defenderse, pero Dominic es más rápido y le asesta otro golpe con el bate de béisbol cubierto de alambre de púas.Israel ya está sangrando y Dominic continúa golpeándolo sin piedad. Finalmente, queda inconsciente en el suelo.Entonces llega Rodrigo.Me duele el abdomen y también la rodilla.— ¿Estás bien, mi amor? — pregunta Dominic con voz suave.— Sí, me duele el abdomen y la rodilla — respondo.Dominic me abraza y me besa la cabeza.— No te preocupes. Recibirá lo que se merece. ¿Quieres verlo? — pregunta.Niego con la cabeza.— Mi madre ya me había dicho que ese tipo no le daba buena espina — comenta Rodrigo.— ¿Y mis hijos? — pregunto, desesperada.— Están en el coche
— El tiempo demostró que estaba equivocado. Rose traicionó a Dominic en la primera oportunidad que tuvo. Tú, en cambio, no lo hiciste. Te mantuviste firme a su lado. Conoces todos los secretos oscuros de Dominic, todas sus maldades y sus bienes. Conoces hasta el último detalle. Incluso sabes cosas que yo, siendo su padre, desconocía. Siempre veo que, hagas lo que hagas, aunque no estés de acuerdo con él, te mantienes leal. Yo no entendía su obsesión contigo, pero ahora lo sé: tú eres la mejor parte de él. Lo calmas, le das un poco de paz y consigues que hable. No le quitas autoridad ni lo avergüenzas. Eres educada, amable, dulce y pura. Y él realmente te ama. Te ama de verdad, a su manera retorcida, pero te ama. Gracias a ti se convirtió en padre, algo que nunca habría sido con otra mujer. Ahora se ve a sí mismo como un hombre de familia y está orgulloso de ello — declara Otávio con una sinceridad que me emociona.— Señor Otávio, si hice todo eso y todavía lo hago, es porque realmente
Rose se sienta con nosotros y comienza la conversación. Finalmente, termino de cenar, y Bruninho también.— Bueno, ya terminé de cenar. Voy a subir a descansar con mis hijos. Con permiso — digo mientras me levanto.— Stella, ¿no te tomaste a mal lo que pasó esta tarde? — pregunta Rose.— ¿Ah, no? — interviene Celina.— Sí, señora Celina, me lo tomé muy mal y estoy bastante molesta con las dos. Con permiso. Vamos, hijos — respondo con firmeza.Salgo y subo las escaleras. Llevo a los niños a mi habitación. Entro con ellos y cierro la puerta con llave. Después, siento a Bruninho en la cama y acuesto a Liz.— Mi amor, voy a necesitar que me hagas un favor, ¿de acuerdo? — pregunto.— ¿Cuál, mamá? — pregunta Bruninho.— Cariño, papá y mamá van a hacer algo importante. Vas a ir a casa de la abuela Mara, pero es un secreto. Nadie de esta casa puede enterarse. Tú, Liz y Cometa vais a salir a escondidas. No puedes hacer ruido y tienes que cuidar de Liz. ¿Puedo contar contigo? — explico.— Sí, m







