Home / Romance / El arte de la Revancha / Capítulo 30: Sombras de Dinero Sucio

Share

Capítulo 30: Sombras de Dinero Sucio

Author: @Maryurisve
last update publish date: 2026-09-26 22:05:24

Elías evaluó un detalle adicional, Edmundo no era un enemigo fácil de derrotar, de modo que no podía pasar por alto ninguna posibilidad.

—Rivas, no quiero que a Edmundo Solano le quede la suficiente liquidez ni para pagarse un abogado de oficio.

—Abogado Cuervo, ese hombre no es alguien fácil de tratar…

—Lo sé y no le tengo el menor temor—interrumpió Elías, con una frialdad que helaba la sangre—Si Edmundo intentó jugar sucio amenazando a la persona equivocada, me voy a encargar de que aprenda l
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • El arte de la Revancha   Capítulo 32:Tablero de contingencia

    Elías se encontraba en su despacho, por alguna razón se sentía un poco ansioso y esa noche no podía dormir, el reloj de la pared marcaba las tres de la mañana, cuando su teléfono privado vibró sobre la mesa de noche de su apartamento en la ciudad.El sonido, apagado pero insistente, interrumpió el análisis minucioso de los anexos financieros que estaba analizando tras su regreso del loft.—Dime, Rivas.—Doctor Cuervo... acaba de surgir algo imprevisto —informó Rivas, con un matiz de extrañeza en la voz—La jueza Salazar tuvo un accidente hace menos de una hora en la avenida principal.Elías se incorporó despacio, apartando los documentos sobre el escritorio.—¿Qué tan grave fue el accidente?—Nada que ponga en riesgo su vida. Un impacto lateral moderado al salir de una reunión. Tiene una fisura en la muñeca y un latigazo cervical leve, pero el informe médico preliminar indica un reposo absoluto e inamovible de al menos dos semanas. No estará en el despacho el día de mañana.Elías guard

  • El arte de la Revancha   Capítulo 31: En el fondo del fango

    Edmundo Solano apuró su vaso de whisky con un trago largo, sintiendo el ardor del alcohol en la garganta mientras caminaba a pasos agigantados por su oficina, en el sofá, Pamela se observaba las uñas con aire despreocupado, luciendo una sonrisa que pretendía aparentar tranquilidad, pero que a él solo le alteraba los nervios. —Te estás ahogando en un vaso de agua, Edmundo —comentó Pamela sin levantar la mirada, con un tono impregnado de un desdén refinado—Morgana no es más que una chiquilla despechada jugando a ser fuerte. Toda esa fachada de rebelde se le va a caer en cuanto la citen a declarar. Se acobardará y huirá como siempre lo ha hecho.—No la conoces, Pamela —replicó Edmundo, girándose con la mandíbula apretada—O al menos no a la versión en la que se ha convertido. Se alió con Elías.Pamela dejó escapar una risa suave, casi burlona, acompañándola con un gesto indolente de la mano.—Mi sobrino Elías es un muchacho pretencioso con un título costoso y demasiada arrogancia. Cree

  • El arte de la Revancha   Capítulo 30: Sombras de Dinero Sucio

    Elías evaluó un detalle adicional, Edmundo no era un enemigo fácil de derrotar, de modo que no podía pasar por alto ninguna posibilidad.—Rivas, no quiero que a Edmundo Solano le quede la suficiente liquidez ni para pagarse un abogado de oficio.—Abogado Cuervo, ese hombre no es alguien fácil de tratar…—Lo sé y no le tengo el menor temor—interrumpió Elías, con una frialdad que helaba la sangre—Si Edmundo intentó jugar sucio amenazando a la persona equivocada, me voy a encargar de que aprenda lo que significa la verdadera ruina.Rivas poseía una moral bastante fluida y había conocido lo peor de la sociedad, pero, aun así, una parte de él le temía genuinamente a Elías Cuervo, sabía que su jefe se había graduado con honores en una prestigiosa facultad, sin embargo, su posición actual no se debía únicamente a sus méritos académicos.—Y una última cosa, Rivas—agregó Elías, apretando el volante con fuerza—Asegúrate de que le anulen el pasaporte.Rivas se sorprendió ante la astucia de una m

  • El arte de la Revancha   Capítulo 29:Tregua y Devastación

    —No te confundas —susurró Morgana, con la voz entrecortada—Esto no significa nada.Elías sonrió con cinismo, aunque su respiración lo traicionaba. —Por supuesto nena … esto es nada —repitió, como si la palabra fuera una mentira compartida.—No me llames nena — protestó Morgana golpeando ligeramente su pecho.Elías y Morgana sabía que sus encuentros era un pacto silencioso, para todos, debido a su pasado, eran enemigos, dos villanos que se detestaban, pero desde que se reencontraron algo se activó en ellos, y pese a que ambos eran solteros, debían mantener oculto su vínculo.Con el asunto de la demanda los dos eran conscientes de que era preferible que nadie supiera lo bien que se llevaban.Elías deslizó sus manos por la espalda de Morgana, como si quisiera memorizar cada curva de su cuerpo, besaba los tatuajes de su espalda y Morgana lo miraba con desafío, pero en sus ojos brillaba algo más que deseo: un miedo a rendirse, a ser la primera en pronunciar palabras que pudieran romper el

  • El arte de la Revancha   Capítulo 28: La grieta en el control de Elías

    Terminaron de comer envueltos en una atmósfera curiosamente muy cálida, ambos bromearon sobre lo excelente que estaba la comida, a lo que Elías, recuperando su pose implacable, se jacto que por el precio que había pagado más le valía que así fuera, o de lo contrario al día siguiente los demandaría por publicidad engañosa.Morgana negó con la cabeza, dejando escapar una sonrisa leve mientas se limpiaba los labios con una servilleta.Elías guardó silencio un segundo, observándola, con una lentitud calculada, se levantó del taburete y rodeó la isla de granito, sus pasos eran lentos, y pesados como los de un depredador que no tiene prisa porque sabe que su presa no intentará huir.Se detuvo justo detrás de ella, Morgana sintió el calor de su cuerpo antes de que llegara a tocarla; y sin darle tiempo a reaccionar, Elías colocó las manos sobre los bordes de la isla, encerrándola sutilmente entre sus brazos.Se inclinó despacio hasta que su respiración cálida le rozó la piel sensible de la nu

  • El arte de la Revancha   Capítulo 27:Pragmatismo y Comida China

    Elías negó con la cabeza y comenzó a desempaquetar las cajas térmicas con una parsimonia estudiada, sacando los contenedores de comida china aún humeantes junto a dos pares de palillos de madera.—Sabía que no habías tenido tiempo de hacer las compras para la despensa—respondió sin mirarla, con la voz grave y neutral—Y no puedo permitirme el lujo de que te desmayes en medio del proceso. De nada me sirve una clienta desnutrida, Morgana. La anemia arruina la imagen de eficiencia que proyectamos.Morgana negó lentamente con la cabeza y dejó escapar una risa suave, de esas que rara vez regalaba al resto del mundo, sabía perfectamente que una excusa barata y torpe, un poco impropia de un abogado que cobraba fortunas por cada palabra que pronunciaba.Sin embargo, el gesto la conmovió mucho e hizo que la herida en su pecho que produjo Edmundo con sus duras palabras ya no le doliera tanto.Que él estuviera allí, rompiendo su estricta rutina de adicto al trabajo solo para traerle su comida fav

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status