FAZER LOGIN— Quédate tranquila Elena, Belinda no es una niña.
— Eso lo sé, pero es una niña en más de un sentido y me siento responsable de ella, viste como juega y se olvida de reparos, es muy inocente, no hay malicia en ella, no quiero que Dante la interprete mal.
— Mira reconozco que Dante es un perro; en más de un sentido, pero no es un violador, ella está a salvo con él, a menos que ella no quiera estar a salvo y si es así, no es nuestro problema.
— Bueno ella es una chica sensata y parece bastante convencida de hacerse monja, la hermana Teresa me pidió que trate de convencerla de esperar, de ver más de la vida antes de tomar una decisión tan definitiva, pero Dante, él es mucho para que experimente.
Pablo se echó a reír.— Por favor Elena, Belinda estuvo en un liceo, en una universidad, vas a creer que no tiene algo de experiencia.
— Es así, yo misma no tuve ningún tipo de experiencia antes de Sergio mi ex esposo, y lo conocí en la universidad.
— Me dices que no habías tenido ni un noviecito que te diera besitos.
— Pues no, el orfanato nos tenía de lo más resguardada y al menos yo era muy tímida y algo patética, con mi extraño sentido de la moda y mis lentes de pasta gruesa, eran los que duraban más y las hermanas no tenían el dinero para estar cambiándolos, eran horribles hoy en día están de moda, pero cuando yo era una jovencita era un arma formidable contra chicos.
— Cambiaste Elena, eres una mujer segura de ti misma y de éxito.
Elena se le aguó un poco los ojos.— Gracias Pablo, hay veces que extraño esa joven opaca, ella estaba llena de esperanzas, en su vida no había cinismo todo era una oportunidad, un libro en blanco por escribir, era bastante parecida a Belinda, pero nunca quise ser monja, yo si quería mi propia familia.
— La vida nos lleva por un camino y nuestras decisiones nos dirigen por diferentes cruces, debías pasar por lo que pasaste para estar en este punto, pero básicamente siempre es nuestro camino ya que las personas no cambian.
— En otro momento de mi vida yo no estaría contigo de la manera en la que estamos, yo me casé virgen, como manda la iglesia y ahora soy divorciada que no es lo que yo pensaba, así que ni casarme en la iglesia, ni volver a ser virgen ese tren ya partió.
— A mí me parece que es mejor estar con los pies en la tierra que vivir una vida de apariencia, y si es algo disoluta, pero siendo sincero es lo correcto o ¿Preferirías seguir con tu esposo?
— No, no hubiera podido seguir aguantando mi situación, hoy en día estoy mucho mejor, pero aún faltan cosas en mi vida.
— Elena eres una mujer prospera, joven, hermosa, diría que puedes conseguir todo lo que quieras en la vida, mientras sigas manteniendo los pies en la tierra.
—Sí, muy bien, ahora mismo veo algo que me gusta y voy por ello —Elena abrazó a Pablo por el cuello.
— Pero no me ahorques —le dijo jugando.
— ¿Conoces a Dante desde hace mucho tiempo? —Elena cambio el tema. Aún no estaba preparada para apartarse de Pablo y eso era sin duda lo que debía pasar, dejar que fluya, tenía que hacerlo.
— Bastante, Fuimos juntos a la universidad, desde entonces hemos sido amigos y más tarde socios.
— Entonces se conocían antes de irte a Francia, él estuvo contigo cuando ocurrió lo de tu compromiso roto.
— Claro que sí —dijo Pablo riendo—, él era el padrino y es hermano de la novia fugitiva.
— ¡Que…! Tu ex es hermana de Dante, no debió ser fácil para ustedes.
— No hablamos del tema, no era de su incumbencia y no tenía que ver con nuestra sociedad o amistad.
— Supongo que ya la has visto desde que volviste, o incluso antes, me dijiste que no eran amigos pero…
— Sí, la vi después de que volví, hablamos, pero no me cae bien.
— ¿Aún esta con el hombre con el que se fue?
— No, es soltera, el papá de Dante murió, él las mantiene a ella y a su madre.
— Tenía la impresión que las traiciones que sufrimos eran iguales, pero no, lo que a ti te hizo ella es peor de lo que sufrí, ustedes no se habían casado, seguro la querías, cuando yo me divorcie ya no quería a Sergio, ya él había matado lo que sentía por él.
— No lo sé, recuerdo que sentí mucha rabia, humillación, es decir yo era la mejor opción de matrimonio, un soltero cotizado. Está bien era un muchacho arrogante, pero dolor por ella, el corazón roto, eso no. ¿Y tú, lo dejaste de querer cuando te puso los cuernos? Eso no es así, siempre hay más.
— Cuando me casé, lo hice enamorada, sabía que él no era perfecto pero lo justificaba, yo era lejos de ser perfecta, lo malo comenzó cuando nuestra empresa empezó a crecer, Publicidad Arango era mi sueño y pronto comenzó a irnos bien, la primera vez que se desapareció un fin de semana creí que me había abandonado, me iba volviendo loca, el regresó con su cara muy lavada, luego se hizo rutina que desapareciera los fines de semana, entonces yo dejé de tomar la píldora anticonceptiva, pensé que si tenía un bebé podría dedicarme a él y no me importaría lo que hiciera Sergio, se puso furioso, que no era el momento, que estaba loca, en fin, así es como comencé a planear como descubrirlo, lo seguí a Margarita lo enfrenté, le pedí el divorcio, allí conocí a Berni, justamente era el hotel que tú vas a reconstruir.
— Empezaste de cero y te fue mucho mejor.
— Con ayuda de Berni por supuesto, pero si me da un fresquito haber logrado algo mucho mejor para mi vida.
— ¿Qué pasó con publicidad Arango?, la dividieron supongo.
— No, le dije que se lo podía quedar todo, solo quería mi casa, Publicidad Arango había sido mi sueño, pero lo dejé a cambio de un nuevo comienzo, yo sabía que podría levantarme rápidamente, mi habilidad para el marketing no sólo lo estudié, nací con eso, se me da bien encontrar la manera de vender y multiplicar las ganancias.
— Entonces mi tío te ofreció la gerencia del restaurante.
— Fue algo extraño, Berni no lo planeó, habíamos decidido ser amigos, me invitó a conocer el hotel de Caracas y a Sebasthian, te juro que cuando entré al restaurante, me enamoré, resulta que el gerente, iba abrir su propio restaurante y Berni pensaba entregar la concesión, allí se le ocurrió y yo me vi a mi misma allí, como si algo hubiera encajado correctamente, supe en mi interior que lo haría muy bien, ahora estoy aquí.
— Yo quería ser alguien por mi cuenta, cuando me gradué podía utilizar la fortuna de mi padre y hacer lo que quisiera, pero yo preferí comenzar desde abajo, me asocie con Dante alquilamos una oficina y comenzamos a trabajar, por supuesto mi familia me ayudó, mis primeros trabajo me los consiguió mi papá, cuando me fui a Francia lo hice con sus recursos, pero solo al principio, pronto Dante y yo comenzamos a trabajar allá, hoy en día el proyecto del Larsson Margarita es el más caro y gigante que he tenido, tengo esa oportunidad porque mi tío es el dueño, el proyecto lo debería tener una empresa de construcción más grande, mi familia lo utilizó en parte como excusa para traerme a Venezuela.
— ¿Volverás a Francia?
— No lo sé, no a corto plazo, el hotel de Margarita llevará tiempo, pero en Francia me sentía bien, aunque me hacía falta mi familia, a la que no he visto aún, ya que no han regresado de un crucero y Sebasthian que lo veré en Margarita en algún momento, también está ocupado en Estados Unidos.
— Sí allá sin duda está ocupado, piensa casarse —dijo Elena triste.
— ¿Y porque lo dices en ese tono?
— Oh, ¿Estás celoso Pablo?
— Claro que no.
— Anda dime que te pusiste celoso —dijo Elena coqueta dándole besos en la cara—, lo que pasa es que Brenda y Sebasthian, tienen algo así como una historia y yo tenía esperanza de que ellos dos pudieran entenderse.
— Elena Sandoval, eres una romántica sin remedio.
— Y eso es malo, ya lo sé.
— No me imagino al bonachón de Sebasthian con Brenda, que está buenísima, es obvio, pero ellos dos, me hubiera encantado verlo.
— ¿Por qué dices que Sebasthian es un bonachón?
— Él siempre ha sido correcto, no sé, él nunca se metía en problemas, la verdad no podía, Sebasthian siempre ha sido blanco de grandes expectativas, sabes que mi tío no es precisamente un santo, así que se esperaba que el fuera peor, mujeriego, parrandero, eso vende noticias, a cada paso de Sebasthian siempre fue seguido por paparazzi y la mayoría son buitres, les encanta inventar, tergiversar y debido a eso se vio obligado a ser serio y responsable, prefiere no dar motivo a chismes, mientras crecimos, era un chiste entre los amigos, si querías ser noticia, que anduviera Sebasthian bastaba, y si queríamos pasar desapercibidos, mi primo no es precisamente fácil de ocultar con sus casi 2 metros de altura y siendo el perseguido favorito.
— Por eso Brenda no quiso nada serio o estable con él, en una oportunidad fueron fotografiados en el Gym, una foto en las redes sociales inocente, pero comenzaron los rumores, Brenda, bueno sabes que es huérfana, su infancia fue muy dura, y ella, pues ella es dura como el acero, pero oculta una terrible inseguridad, ella pensó que haría daño a La imagen de él.
— Sebasthian no le importa lo que dicen los medios de él.
— Hablarían de ella, que te puedo decir, no se cree a la altura de la princesa que debería tener Sebasthian, el mundo se hace a la idea que el debería estar con una chica de sociedad y no una instructora ex peleadora, yo sé que es estúpido, pero ella lo ve así.
— Supongo que Sebasthian sabe eso, francamente no creo que a él le importe si quiere a Brenda, incluso él siempre disfrutó del combate, yo he practicado con él, su gancho de izquierda es una caricia que no quisiera repetir.
— Brenda es una magnifica peleadora, o eso dicen, yo nunca tuve el valor de ver una de sus peleas.
— ¿Cómo llega una chica de un orfanato de monjas a ser peleadora?
— Cuando éramos adolescentes, teníamos que vender panes para ayudar con los gastos, las hermanas nos encargaban a las mayores la tarea, yo empecé a llevar los panes a las bodegas de la zona, les dejaba mejor precio si compraban cantidad, así empezó a subir la demanda.
— Siempre atenta a subir las ganancias.
— Bueno resultó que vinieron unas hermanas para ayudar con los panes, hicieron panes multigranos, integrales, con cereales, esos no eran fácil de vender en las bodegas, así que se me ocurrió ofrecerlo en los gimnasios.
Pablo se echó a reír, Elena continuo el relato.— Claro la gente que va a los gimnasios hace dietas, y los panes tenían fibras, nutrientes, cualquier cosa que pudiera decir para venderlos, que fuera verdad claro.
— Una comerciante honesta —Pablo seguía riendo, esta Elena era todo un personaje, jamás conoció una mujer como ella, Elena continuó.
— Brenda fue a vender en un gimnasio, no sé porque tuvo que pelear, no era raro que ella peleara, la vio una instructora que se hizo su mentora y la enseñó a pelear a nivel competitivo, gran parte de lo que sabe es por esa señora que en paz descanse, ya murió.
— El hombre ejemplar y la buscapleitos, crees que son compatibles, pero son bastante opuestos.
— Los polos opuestos se atraen.
— Es un hecho de la física después de todo.
— Y ¿Cómo eras tú, mientras crecías? No bonachón como Sebasthian.
— Tampoco era malo, solo que yo sí podía disfrutar de mi juventud como cualquier muchacho, es decir mi papá es rico, pero no mediático, las veces que fui fotografiado era porque perseguían a Sebasthian, mi mamá nos crío como hermanos, pero yo siempre quise ser arquitecto y marcar un rumbo propio, decidí que debía casarme, seguir el ejemplo de mi papá, el noviazgo con ella, era muy resguardado, nunca podía ser yo mismo, su madre la cuidaba como a una niña, realmente no nos conocíamos, al quedar plantado, me tocó ver la vida diferente, ahora pongo mis prioridades en lo tangible.
***
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BRENDA LA VALKIRIA.
2 años después. Elena estaba muy embarazada, pero era la inauguración del Hotel Larsson Margarita, Pablo insistió en que Elena debía quedarse en Caracas, pero ella no hizo caso, este era un sueño alcanzado tanto para Pablo como para ella, como se le ocurría que se lo iba a perder, ella estaría allí cuando cortaran la cinta del hotel y atendería los primeros clientes de Välsmakande Margarita, el pequeño David Alexander no quería los brazos de su abuela, llevaba el nombre de sus abuelos, era un apuesto niño de cabello oscuro y ojos azules, lloraba desconsolado pidiendo ser cargado por su madre, el pequeño aun tenia 1año y ahora tendría una hermana, Elena cargó al pequeño y lo montó encima de su enorme vientre, secó sus lágrimas y sobó su pequeña espalda, el niño se calmó, estaba en el lobby del nuevo hotel, todo en acero y cristal, arreglos de flores adornaban la barra de recepción y encima las elaboradas letras en color oro Hotel Larsson Margarita, El
Elena estaba vestida para hacer un viaje relámpago a Venecia, la boda fue muy hermosa con Rebeka y Belinda como damas de honor y Brenda y Sebasthian como padrinos de boda, las damas fueros de rosado satín y fajines negros, Brenda había llevado un bello traje plateado brillante como una armadura de sueños había dicho Sebasthian, ahora estaba terminando de arreglar su maleta con Brenda en su habitación del hotel, Pablo estaría muy ocupado en Margarita ahora que había cortado relaciones comerciales con Dante Martino, a petición de Elena no lo denunciaron, pero rompieron sociedad y amistad. — Me vas hacer mucha falta Elena. — Vendré 3 días por semana, no dejaras de verme. — Sí bueno, quizás yo también viaje lo estoy pensando, igual no sé si pueda conservar el trabajo con Discovery. — Es por Sebasthian, siguen mal, pero que necia eres Brenda. — Elena yo para Sebasthia
Una vez en la comisaria, Pablo le dijo al detective que la llamada indicando el paradero de Elena había sido anónima, el detective no vio razones para desconfiar, Pablo no sabía cómo su amigo se había enterado, aun le faltaba ir a casa de Dante. Pablo dio un apretón de mano al detective Raúl. — Muy agradecido amigo, sepa que estoy en deuda con usted y no dude en llamarme si algún día llega a necesitar algo de mí. — No se preocupe, Larsson, es mi trabajo, esperó no tener que visitarlo por trabajo, quizás vaya por visitar a la bonita parlanchina. Pablo sonrío. Elena despertó en la cama de una clínica, se sentía bastante mejor, tenía una vía pegada al brazo, de un frasco el suero caían ráp
Elena quería quedarse encerrada en el baño lejos de Sergio, pero quizás podría escapar cuando viniera el servicio, o pudiera pegarle con algo a Sergio y escapar corriendo, así que se armó de valor, mirándose al espejo notó que tenía el cabello lleno de costras de sangre, el golpe que le dio Sergio en la cabeza, la había rotó y aunque ya no botaba cantidad de sangre seguía húmedo y dolía, quizás necesitaría puntos de sutura, en cuanto salió consiguió a Sergio inhalando polvo por la nariz, así que eso era, Sergio estaba drogado, él no tenía ese vicio mientras estuvieron juntos, ahora entendía su locura. — Sergio, esto es una locura, no podemos estar aquí eternamente, yo me siento mal debo ir a un médico. — Estas bien, solo fue tu primer viaje —Sergio
Dante estaba sorprendido. Se sentó en el sofá cuando sintió el peso de la locura que había hecho su hermana, Donna se privó llorando y no le salían las palabras. Dante Pasó sus manos por el cabello y se obligó a escuchar y ver como hacía para librar a su hermana esta vez.— Yo no sabía que era un asesino, yo solo quería que se desapareciera con la tal Elena y que Pablo pensara que ella lo había traicionado, y entonces él la rechazaría y yo podría tener oportunidad de recuperar a Pablo. Dante abofeteo a su hermana, era la primera vez que lo hacía, no pudo controlarse y se arrepintió en el acto, Donna no era más que una niña malcriada y mucho era su culpa, pero esta vez se había pasado de la raya, Sonia intervino.
Elena despertó, sentía la boca seca y un terrible dolor de cabeza, en realidad le dolía todo el cuerpo, abrió los ojos lentamente ya que el sol le daba de frente a su rostro, estaba en un auto, acostada en el puesto trasero, Sergio iba conduciendo. — Por fin despertaste amor. Amor, Sergio siempre la había llamado amor. — Si a esto que haces le llamas amor, que será si me odiaras. — Ahora eres muy respondona, esa gente te han cambiado, eres presumida y malvada. — Tú me secuestras y yo soy la malvada, ya está bueno Sergio, di tu precio ¿Cuánto por dejarme ir? — No, tú te quedarás conmigo y empezaremos otra vez, tendremos la vida que ese Bernhard nos arrebató. — Sergio es que estás demente, yo no te quie







