FAZER LOGIN— Brenda yo quiero aprender defensa personal —continuó Rebeka, quiero empezar en el Gym y que me enseñes.
— Con gusto, comienza a ir, allí te enseñaré lo básico.
— Dentro de 3 días la odiaras —dijo Sebasthian.
— Claro que no —dijo Brenda sonriendo—, todos exageran cuando dicen que soy una tirana, veras que después de una semana no te dolerá nada.
Elena se sentía muy contenta por Brenda, últimamente sonreía a menudo, sabía que era por Sebasthian, ojala pudieran lograrlo, al menos ella sabía que ambos se amaban, solo debían entenderse, Elena pensó “que caprichoso es el destino, yo que siempre soñé con tener una familia propia, hijos y un marido que me amara, y ahora estoy con una familia hermosa, el hombre que quiero no quiere el compromiso y el que me quiere no quiere los hijos, ahora una extraña desgracia me obliga a alejarme de ambos”
— Elena.
— Ah, perdón señora Mercedes, ¿Qué me decía?
— Todo esto los tiene preocupados que barbaridad, te decía que si debes viajar muy pronto, quizás puedas irte después del cumpleaños de Pablo.
— Sí claro, quiero esperar, me voy inmediatamente después.
— Mamá deja eso, en este momento no hace falta fiesta, Elena debe viajar y yo tengo mucho trabajo.
— Pablo, pero es algo pequeño, danos gusto a tu novia y a mí.
— No es el momento mamá, apreció la intención, pero no.
Todos callaron por el momento incomodo, Bernhard pidió atención
— Préstenme atención por favor, les doy las gracias por estar aquí, estoy muy orgulloso de ustedes que son mi familia, todos incluyendo a estas 3 chicas, a las que quiero mucho, estoy pasando por un momento lamentable, y es un llamado de atención, esa chica quien fue víctima de asesinato, yo la conocí, quizás solo conocí un alter ego, pero sé que no merecía ese triste destino, y que yo no me haya preocupado por saber de ella es algo que me pesa en la conciencia, es por eso que no puedo seguir llevando mi vida así, hasta mi publicista me reprocha, me pidió que no anduviera con ninguna mujer en público hasta que esto se resolviera y lo voy hacer, voy a enderezar mi vida, porque ya no soy un niño, procuraré poner los pies en la tierra y buscar alguien permanente para mi vida.
— Que bueno, sería justicia —dijo Mercedes—, querido cuñado te deseo, consigas una mujer como yo, porque hay que ser fuerte y tener un corazón muy grande para querer a un Larsson.
Después de un rato se despidieron la familia de Pablo se quedaría en el hotel, estaban decididos a permanecer unidos a Bernhard, mientras él los necesitara, Pablo dijo que tenía que regresar a Margarita cuanto antes.
Pablo y Elena estaban en la habitación de Pablo, Elena seguía hablando, Pablo estaba serio y pensativo, él no hizo nada por ir a la habitación de ella, aunque tampoco la corrió cuando ella muy tranquila entró a la de él.
— De verdad, que Sebasthian y Brenda se ven bien, no sé cómo lograron entenderse, pero estoy muy feliz por ellos, hoy cuando Verónica le dijo a Sebasthian que se reconciliara con su antigua novia así fuera de apariencia, casi le grito, no déjalo en paz, pero él no accedió.
— Elena ¿Cuándo debes irte? sé que te sientes obligada a quedarte por mi cumpleaños, pero no es necesario.
— Pablo, estoy obligada a irme, yo quiero quedarme contigo.
— Elena una vez me dijiste que si mi tío te ofrecía monogamia, y permanencia lo hubieras aceptado, ahora está dispuesto a dar eso que no quiso darte antes.
— Pero te conocí a ti, y ahora todo cambio.
— Mi tío fue noble, te dejó que buscaras lo que él no quería darte y se quedó cerca, quizás no es solo nobleza sino la mejor estrategia, el caso es que, me preguntó si ahora no me tocará a mí apartarme.
— ¿Estás terminando conmigo? ya no quieres estar conmigo.
— Nena sí quiero estar contigo. Pero Elena, yo no quiero casarme, no ahora al menos y francamente creo que nunca.
Elena pasó una mano por su cabello, bajó la cara y luego dio un suspiro.
— No te saco nada en cara, no te pido que te cases conmigo, no pretendía que me lo pidieras.
— Y si mi tío si quiere darte matrimonio, entonces sería yo el egoísta.
— Me brindas solo tu amistad entonces, estoy viviendo un deya vu.
— Quiero que viajes, ve a Milán y piensa tus opciones.
Elena se veía acongojada, pero entonces enfureció.
— Sabes que tienes razón, debo alejarme de ti, porque por ti me perdí a mí misma, porque no es justo seguir aquí entregándome a ti sin exigirte nada, esperando que te dieras cuenta que yo valía la pena, pero como voy a valer la pena si yo misma no me doy mi valor —se le quebró la voz y una lagrima corrió por su mejilla, ella rápidamente la limpió, te crees muy noble Pablo Larsson, pues fíjate que no me importa tu nobleza, me tenías aquí, repetidas veces te dije que era tuya y no me quisiste, ahora pues bien, ya no te estorbaré más.
Elena salió de la habitación de Pablo cerró la puerta sin hacer bulla, entró a su habitación y lloró hasta dormirse, al otro dia no tenía que ir al restaurante, menos mal, porque no tenía ganas de nada, se quedó viendo al techo llorando de nuevo, se decía a sí misma que esta vez todo era muy similar, Pablo se retiraba y ella iba Milán, la vez pasada Berni se retiró y ella comenzó una nueva vida en Caracas, en Milán podría encontrar felicidad, o al menos concentrarse en sus propósitos comerciales, pero antes no dolió, ahora se sentía tan rota, no tenía fuerzas de volver a empezar, era tanta la pena que gustosa aceptaba ser eternamente la amante de Pablo, pero que no se alejara, se regañó así misma, ya está bueno, nunca se había dejado arrastrar por la autocompasión, debería ser fuerte, pero para mañana, hoy dormiría y lloraría.
— Pablo se regresó a Margarita, ni siquiera durmió en el hotel, no se despidió de nadie, agarró de nuevo su pequeño equipaje y se fue al aeropuerto, no podía quedarse allí sabiendo que Elena estaba al lado, consiguió un vuelo a primera hora, llegó a Margarita de mal humor y cansado por la falta de sueño, pero no quiso ir a dormir, fue a trabajar, a pensar en cualquier cosa menos en Elena, en su gran sonrisa y lindos ojos, Dante lo mandó a dormir en varias ocasiones, Pablo no lo escuchó, prefirió ir hasta la obra y ayudar a los obreros, se duchó y cambio allí mismo no quería ir al apartamento donde había estado conviviendo con Elena, su recuerdo lo lastimaba, sabía que era tonto, que ella quería estar con él sin condiciones, pero estaba su tío en el medio, él no podía perder a su tío por una mujer, Patricia y Dante se habían ido desde hace bastante rato, pero Pablo siguió en su mesa de trabajo, ya se le caían los parpados, lo mejor era descansar, escuchó que llamaron a la puerta.
— Hola —dijo tímidamente Donna desde la puerta, Pablo vio su reloj 8:45pm.
— Dante no está Donna, pero seguro no vienes a buscarlo a él.
Donna llevaba una mini falda blanca y blusa azul, se veía muy bien, sobre todo sexi, con su mirada gatuna.
— No, tienes razón, vengo a buscarte a ti —Donna pasó a la improvisada sala de estar de la oficina y cerró la puerta—, quiero saber cómo estás, con todo ese asunto de tu tío y esa chica, los medios de farandula y también los de noticias importantes, no hablan de otra cosa.
— Gracias por tu interés, espero que todo se resuelva muy pronto.
— Claro que me intereso, tú me importas, Pablo no mereces sufrir, tú siempre has sido leal y bueno, y no has tenido suerte, como me duele no haberte valorado antes, esa chica Elena está involucrada con tu tío, contigo solo pasó el rato, y yo, bueno yo solo pienso que es mi culpa si yo no hubiera sido una estúpida antes, ahora estaríamos juntos.
— No pierdas tu tiempo pensando en él hubiera Donna, no vale la pena.
— Y el ahora, que tal vivir el ahora.
— Donna, tú y yo, eso ya no existe, no voy a volver contigo, y mucho menos me voy a casar contigo.
Pablo pensó que era la segunda vez en menos de 24 horas que repetía que no se casaría, aunque el sentimiento al decirlo era diferente, pero claro Donna era muy irritante, pero como sabia meter el dedo en la llaga.
— Pablo si algo he aprendido en este tiempo, es a no presionar las cosas, ese fue el error cuando estuvimos comprometidos, Pablo no nos permitieron ser nosotros mismos, y es que somos dinamita pura.
— Eso fue otro tiempo, tú y yo no somos los mismos ahora.
— Exacto, pero tú y yo hoy podemos ser simplemente un hombre y una mujer, solos en una habitación y con muchas frustraciones internas —Donna se acercó a él—, si me hubieses mostrado antes el hombre apasionado y ardiente que puedes ser
Se acercó más, Pablo estaba parado sin moverse con las manos en los bolsillos, Donna puso sus manos en el pecho y fue subiéndolas para acercarlo a ella, Pablo la dejó hacer, era muy sencillo perderse en la neblina del sexo y no pensar más en la mujer que lo volvía loco y consideraba ajena, Donna lo besó apasionadamente, Pablo le correspondió y comenzó a tocarla, metiendo su mano por dentro de su blusa hasta llegar a sus pechos.
2 años después. Elena estaba muy embarazada, pero era la inauguración del Hotel Larsson Margarita, Pablo insistió en que Elena debía quedarse en Caracas, pero ella no hizo caso, este era un sueño alcanzado tanto para Pablo como para ella, como se le ocurría que se lo iba a perder, ella estaría allí cuando cortaran la cinta del hotel y atendería los primeros clientes de Välsmakande Margarita, el pequeño David Alexander no quería los brazos de su abuela, llevaba el nombre de sus abuelos, era un apuesto niño de cabello oscuro y ojos azules, lloraba desconsolado pidiendo ser cargado por su madre, el pequeño aun tenia 1año y ahora tendría una hermana, Elena cargó al pequeño y lo montó encima de su enorme vientre, secó sus lágrimas y sobó su pequeña espalda, el niño se calmó, estaba en el lobby del nuevo hotel, todo en acero y cristal, arreglos de flores adornaban la barra de recepción y encima las elaboradas letras en color oro Hotel Larsson Margarita, El
Elena estaba vestida para hacer un viaje relámpago a Venecia, la boda fue muy hermosa con Rebeka y Belinda como damas de honor y Brenda y Sebasthian como padrinos de boda, las damas fueros de rosado satín y fajines negros, Brenda había llevado un bello traje plateado brillante como una armadura de sueños había dicho Sebasthian, ahora estaba terminando de arreglar su maleta con Brenda en su habitación del hotel, Pablo estaría muy ocupado en Margarita ahora que había cortado relaciones comerciales con Dante Martino, a petición de Elena no lo denunciaron, pero rompieron sociedad y amistad. — Me vas hacer mucha falta Elena. — Vendré 3 días por semana, no dejaras de verme. — Sí bueno, quizás yo también viaje lo estoy pensando, igual no sé si pueda conservar el trabajo con Discovery. — Es por Sebasthian, siguen mal, pero que necia eres Brenda. — Elena yo para Sebasthia
Una vez en la comisaria, Pablo le dijo al detective que la llamada indicando el paradero de Elena había sido anónima, el detective no vio razones para desconfiar, Pablo no sabía cómo su amigo se había enterado, aun le faltaba ir a casa de Dante. Pablo dio un apretón de mano al detective Raúl. — Muy agradecido amigo, sepa que estoy en deuda con usted y no dude en llamarme si algún día llega a necesitar algo de mí. — No se preocupe, Larsson, es mi trabajo, esperó no tener que visitarlo por trabajo, quizás vaya por visitar a la bonita parlanchina. Pablo sonrío. Elena despertó en la cama de una clínica, se sentía bastante mejor, tenía una vía pegada al brazo, de un frasco el suero caían ráp
Elena quería quedarse encerrada en el baño lejos de Sergio, pero quizás podría escapar cuando viniera el servicio, o pudiera pegarle con algo a Sergio y escapar corriendo, así que se armó de valor, mirándose al espejo notó que tenía el cabello lleno de costras de sangre, el golpe que le dio Sergio en la cabeza, la había rotó y aunque ya no botaba cantidad de sangre seguía húmedo y dolía, quizás necesitaría puntos de sutura, en cuanto salió consiguió a Sergio inhalando polvo por la nariz, así que eso era, Sergio estaba drogado, él no tenía ese vicio mientras estuvieron juntos, ahora entendía su locura. — Sergio, esto es una locura, no podemos estar aquí eternamente, yo me siento mal debo ir a un médico. — Estas bien, solo fue tu primer viaje —Sergio
Dante estaba sorprendido. Se sentó en el sofá cuando sintió el peso de la locura que había hecho su hermana, Donna se privó llorando y no le salían las palabras. Dante Pasó sus manos por el cabello y se obligó a escuchar y ver como hacía para librar a su hermana esta vez.— Yo no sabía que era un asesino, yo solo quería que se desapareciera con la tal Elena y que Pablo pensara que ella lo había traicionado, y entonces él la rechazaría y yo podría tener oportunidad de recuperar a Pablo. Dante abofeteo a su hermana, era la primera vez que lo hacía, no pudo controlarse y se arrepintió en el acto, Donna no era más que una niña malcriada y mucho era su culpa, pero esta vez se había pasado de la raya, Sonia intervino.
Elena despertó, sentía la boca seca y un terrible dolor de cabeza, en realidad le dolía todo el cuerpo, abrió los ojos lentamente ya que el sol le daba de frente a su rostro, estaba en un auto, acostada en el puesto trasero, Sergio iba conduciendo. — Por fin despertaste amor. Amor, Sergio siempre la había llamado amor. — Si a esto que haces le llamas amor, que será si me odiaras. — Ahora eres muy respondona, esa gente te han cambiado, eres presumida y malvada. — Tú me secuestras y yo soy la malvada, ya está bueno Sergio, di tu precio ¿Cuánto por dejarme ir? — No, tú te quedarás conmigo y empezaremos otra vez, tendremos la vida que ese Bernhard nos arrebató. — Sergio es que estás demente, yo no te quie







