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Abusó

Autor: MuSubi GR
last update Fecha de publicación: 2022-03-24 09:54:51

Los días fueron pasando no tan rápido como quería Bruno, pero ya estaba cada vez más cerca la fecha en que Bianca fuera su esposa, no había podido estar con ella con la intimidad que le hubiera gustado, si no estaba el tonto de Tintino era Amellie, pero Bianca no dejaba que se fuera, los estaba usando de escudo pero eso tarde o temprano cambiaría, solamente había tenido uno que otro beso que él lograba robarle, como había sido que se hubiera equivocado, supuestamente en su experiencia a las mujeres les gustaba cuando les robaban el beso pero con Bianca era diferente, no respondía como el quería, no había ese fuego que quería de su parte, no había nada cálido entre ellos, al contrario siempre Bianca se comportaba fría, la llegaba presionar siempre con el tema de Dante. Todos los días cuando lo veía lo primero que le preguntaba siempre era por Dante, queriendo saber que estuviera bien, no podía ser algún día diferente, que le preguntará cómo estaba él, que era su prometido. Para mantenerla tranquila le decía;

—Si está bien—le acarició la cabeza con cariño— lo tengo encadenado como un perro para que no sé escape y no venga corriendo debajo de tus faldas— Bianca odiaba que se expresará así de él, pero por dentro sentía una esperanza para que cuando estuviera bien se logrará escapar, por dios cuánto deseaba volverlo a ver. 

—Quiero verlo antes de la boda sino…— quién era ella para poner sus condiciones, el era quien mandaba en esa relación, ella no vendría a imponer más su voluntad, levantó su mano, estaba fastidiado que ella no dejará de pensar en él, hasta cuando dejaría que el entrará en su corazón.  Bianca al ver su mano levantada no dio un paso atrás al contrario se puso delante de él— anda pégame pero tengo que decirte una cosa hasta que sea el último día de mi vida Dante De Luca estará en mis pensamientos y nada y nadie lo podrá sacar de ahí—Bruno se separó no podía pegarle era la mujer que amaba. Bianca levantó más el rostro no le mostraría miedo, aunque estaba temblando un poco, ya ningún hombre le volvería a poner la mano encima,

—¡Aaah!—grito dando media vuelta tenía que salir de ahí, antes de cometer una tontería, no quería ser como su ex Sandro que había sido violento con ella, quería ganarse su corazón

—Tu te casarás conmigo si lo ves o no, porque si no te escucho en el altar, si aceptó en ese momento el tendrá una bala en su cabeza—Bianca abrió los ojos no podía ser que Bruno logrará eso,— ahora alístate que tenemos que ver la iglesia de San Francisco, creo que será la mejor opción para nuestra boda. Bianca respiro odiaba tener que doblar las manos pero sino lo hacía Dante pagaría las consecuencias y eso no se lo perdonaría

—Yo solamente quería saber que está bien—dijo en tono triste, esperaba que Bruno se compareciera de ella y le marcará a la persona que lo tenía, solamente quería escuchar su voz, nada más

—Pues confórmate con mi palabra— tuvo que respirar para no volver a levantar la mano, esa mentira cada vez se estaba haciendo más grande, si le decía que no lo tenía que había sido una forma para mantenerla controlada y que no lo dejará en ridículo ella se enojaría y hasta buscaría la manera de escapar para ir a buscarlo pero no tenía a dónde ir, Dante De Luca había muerto si no ya hubiera aparecido para llevársela de su lado—te espero en el estacionamiento.

Después de aquel día Bruno era el que veía todo lo de la boda, le pedía opinión a Bianca y ella le decía que lo hiciera como él le gustará, en pocas palabras le daba todo en lo único que ella veía era el vestido que ya le había hecho miles de arreglos y aún no estaba conforme era como si quisiera hacer más tiempo pero él no dejaría que pasará otra semana sin que ella se volviera su esposa, como estuviera ese vestido así se cesaría con ella. Santino le dijo que la recepción sería en su casa, ahí tendría control quien si entraba y quién no. Una tarde viendo lo de las invitaciones entro Anabella muy preocupada, habían vuelto a detener un cargamento y los clientes exigía de vuelta su dinero 

—¿Que vamos hacer?—Bruno seguía mirando lo del banquete como si no le importaba el trabajo de su padre

—No sé, tu arreglarlo— Anabella soltó un gruñido— no ves que estoy preocupado con que servir en la boda

—Eso es una cosa menor, si no arreglar esto tú no disfrutaras el banquete de bodas— le quitó los papeles de la mano para que la viera a los ojos— dile a tu suegro que nos ayude a liberar el cargamento—tomo el teléfono marcando el número de Santino

—¿Que quieres?—contesto molesto Santino

—Yo solo necesito que nos ayudes a liberar el cargamento que iba a España— miro a Anabella que echaba humo por las orejas, y estaba roja de molestia

—Dile a tus hombres que arreglaré todo está noche para que entren pero no va ser fácil necesitaremos algo de dinero para los sobornos

—Te mando Anabella ella será la encargada de todo—dijo colgando y mirando a Anabella— dice que está noche los deja entrar dónde está la carga pero necesitas llevar dinero para sobornar— y de nuevo volvió a los papeles del banquete

—Para esto mataste a tu padre, para ser la organizadora de bodas—dijo muy molesta, Bruno se levantó y la tomo del cuello

—No vuelvas a repetir eso, el responsable de la muerte de mi papá ya pagó entiendes—miro sus ojos que estaban llenos de odió y noto algo era como si su padre lo estuviera viendo de nuevo. La soltó tocándose la cabeza— ya vete

—Tu no mereces ser el jefe de esta organización, eres un maldito perfumado egoísta que solamente piensa en él— tomo su barbilla para que la viera— eres una m*****a niña y te puedo asegurar que Bianca nunca dejará de pensar en Dante porque el es un verdadero hombre…— gritó de irá e intento de nuevo tomarla del cuello pero está vez ella sujeto su brazo y lo llevo para atrás de su espalda— Rafaello me enseñó a defenderme así que nunca vuelvas a querer hacerme daño— soltó a Bruno y salió del despacho muy molesta porque los números estaban mal y ya tenía algunos de sus socios inquietos tenía que hacer algo pronto si no los enemigos de su padre terminarían quitándoles su lugar, su territorio.

—Esta noche anunciaremos nuestro compromiso no te emociona— Bianca se estaba desmaquillado después de la grabación, no sabía que hacer para evitar que llegara esa m*****a fecha, solo faltaba una m*****a semana. Había pensaba que Dante pudiera escaparse e ir o ella lograr escabullirse de los hombres de Bruno pero aún no había tenido ocasión de hacerlo, ya había pensado a dónde iría, era el lugar que menos ellos pensarían en ir a buscarla.

—Algo,— dijo con indiferencia— no te preocupes yo llego a la casa de Santino

—No amor yo iré por ti y llegaremos juntos a casa de tu papá— tomo barbilla para darle un beso como ya se le estaba volviendo costumbre— te gustó el vestido que te escogí, al menos en este no hay nada de supersticiones por sabes me hubiera gustado ver tu vestido de novia puesto en ti antes de la boda pero…

—Pues no me gustó pero que más puedo hacer— Bruno apretó los dientes, porque no podía se diferente, más amable con el— el color no me va, y está un poco vulgar no tiene la elegancia que yo acostumbro usar

—Es solo un regalo de verdad no te gusto— negó con la cabeza,— entonces vamos a la tienda y escoge en vestido que quieras para que está noche seas la más hermosa

—Eso no es necesario, me pondré el que tú quieres— se levantó queriendo huir de su presencia

—No sabes cuánto me encantas Bianca— la abrazo por la espalda besando su cuello, ella intento retirarse pero Bruno la abrazo con más fuerza por la cintura mientras su mano derecha comenzó a subir por su pierna izquierda

—No Bruno suéltame— pero el estaba ciego de deseó, habían sido años deseando estar así con ella que ya no podía aguantar las ganas

—No amor tú serás mía, serás mi mujer desde ahora— la voltio en sus brazos, Bianca intento empujarlo pero no pudo él la tomo de la cintura mientras sus labios besaban su boca, no podía dejarla ahora, era como una droga poder sentir y besar su piel. Bajo besando su cuello hasta el nacimiento de sus pechos, por dios era la gloria para el poder tocarla besarla;

—Suéltame Bruno no quiero— pero Bruno había cerrado sus oídos, no la escuchaba, ella intentaba con todas sus fuerzas empujarlo quitarlo de su cuerpo pero no podía, cada vez la apretaba más, volvió besando sus labios y aprovecho para morder el labio inferior de él

—¡Aaaah!— se separó tocándose el labio por dónde salía un poco de sangre, y lleno de furia levantó su mano dándole con el dorso en la mejilla haciendo que volteara la cara,— eres una m*****a perra porque no entiendes de una vez que eres mía— tomo su rostro con una sola mano, le apretó las mejillas— por esto tu maldito guardaespaldas lo va pagar

—Eso no creo que pase, el te romperá todos los usos cuando sepa lo que quisiste hacer— Bruno sonrió por la confianza que le tenía, si estuviera vivo ya habría aparecido

—Lo dudo olvidas que está amarrado como un perro,— miro su escote y lambiéndose los labios bajo su rostro para besarla de nuevo— ya me cansé serás mía por las buenas o por las malas…— tomo su blusa partiéndola en dos, miro su sujetador de encaje y se acercó a besarlo con cariño, Bianca lo empujó dándole una patada en su muslo, al verse libre intento correr fuera del camerino tomando su blusa para que nadie viera que estaba rasgada pero Bruno la detuvo antes que pudiera salir y la hizo caer al suelo y se subió sobre ella sujeto sus manos juntas arriba de su cabeza mientras con la otra desabrochaba sus pantalones para dejar libre su miembro, subió la falda de ella— no sabes cuánto he soñado con esto, cuando seas mía todo cambiará— Bianca lo miro con odió

—No Bruno déjame, suéltame— estaba luchando con todo para que él no abusara de ella, pero era inútil, cuando sintió la punta de su miembro rosando su feminidad sintió el mayor asco. Bruno lo guío y gimió cuando sintió su feminidad, estaba tan cerca de hacerla suya de marcar la y ya nadie más la tomaría, y de una estocada entro en ella, Bianca grito de dolor había sido muy brusco— maldito Bruno— grito con odio a él no le importo, beso su cuello y su pecho mientras se movía en su interior, Bianca comenzó a llorar  había querido evitarlo pero no había podido, su lucha había sido inútil Bruno había logrado su cometido, se quedó mirando la pared mientras el abusaba, deseaba que terminará pronto su tortura. 

—Oh dios si— sintió su aliento en su oído, cerro los ojos, como deseaba estar en otro lado no en ese frío piso. Al fin sintió como llegaba a su clímax— oh Dios— grito y se dejó caer sobre el cuerpo de ella— no sabes cuánto quería esto— beso su hombro. Bianca soltó lágrimas, ahora como podría estar con… sintió como Bruno salía de ella y se levantaba, de inmediato ella se hizo un ovillo— la próxima será diferente te lo prometo— se acomodo su ropa y le aventó su saco para que se lo pusiera— ahora vamos que tenemos una fiesta amor…

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Último capítulo

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