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Acepto

Autor: MuSubi GR
last update Fecha de publicación: 2022-02-09 08:31:57

Deja a un lado el teléfono, no quería ser una niñera de esa chica, así que Alfonzo tendría que buscar a otro que lo hiciera. Baja a su cocina a preparar algo de comer, olvidando por completo el nuevo trabajo. Al llegar la noche decide ir a un bar, tiene la necesidad de olvidar el fracaso de su vida, y el dolor de perder a sus amigos. Solo llegar a la barra del bar ya estaba siendo visto por una mujer alta, que le guiña un ojo y levanta su copa en señal de saludo, Dante la ignora tomando el vodka que ha pedido, ve como la mujer llama al bartender y le susurra algo pero no pasa desapercibido para Dante que lo señala, segundos después el bar ténder se acerca a él

—Lo manda la señorita de la esquina— le entrega una copa de whisky, Dante mira a la mujer que le sonríe y vuelve a guiñarle el ojo, Dante levanta la copa en forma de agradecimiento y de un solo trago se lo toma. Escucha como suena su teléfono, lo saca viendo una notificación de su correo personal.

Era de Alfonzo:

“La paga es buena y Santino no quiere a otro, de hecho ofrece el doble, te dejo la información de Bianca, piénsalo bien, creo que no nos conviene rechazar esto.” 

Desliza la pantalla más abajo encontrando un archivo adjunto, con dudas presiona la pantalla, tarda un poco en abrir hasta que por fin lo hace…

—Tan tarde ¿y aún trabajando?— la mujer que le había invitado la copa estaba detrás de él,

—Algo así— oculta un poco su celular, al voltear para verla su rostro no es el que había hace unos momentos, es de ella, con un movimiento brusco le da un manotazo que hace que ella caiga al suelo de un sentonaso, todos los presentes voltean a ver al escuchar el grito de furia de la mujer

—Idiota, eres un patán— con ayuda de algunas mujeres se levanta, Dante agacha la cabeza, no podía creer que le afectará así recordar el rostro de ella, los hombres se adelantan protegiendo a la mujer mientras Dante sale del bar a toda prisa, no sabía que había sido lo que le había pasado, siempre había respetado a las mujeres y nunca le había puesto la mano encima, pero ver de nuevo ese rostro lleno de maldad su defensa fue golpearla, sabía que había hecho mal pero no lo había podido evitar. 

Al llegar a su departamento saca su teléfono de nuevo revisando el archivo adjunto que había puesto en pausa al llegar la mujer desconocida; desbloquea su teléfono y en cuanto lo hace lo primero que se encuentra es con la foto de Bianca Palmieri, es joven, rubia y con una sonrisa angelical, sus piernas largas y esbeltas son perfectas se puede notar el trabajo que ha hecho con el ejercicio, su cabello recogido en una trenza, baja un poco el archivo encontrando la discreción de la chica

“Ella es Bianca Palmieri, hija menor de Santino Palmieri empresario de transporte y senador de Italia, nació el 22 de junio de 1994, su madre la actriz Amelly De Simone actriz desde los catorce años, termina con excelencia sus estudios básicos, cuatro años de duro trabajo logrando mucha fama a nivel nacional e internacional. En su quinta novela conoce a su ex novio Sandro Marchetti hijo de Sandro Marchetti dueño de la empresa de entretenimiento del país después de unos años de relación terminaron, entre muchas cuestiones que se llevaron de especulación sobre su rompimiento y más cuando a él lo enviaron a Rusia y ella entro en una clínica de desintoxicación aquí mismo en Italia durante dos años, aunque fue totalmente secreto porque dijeron que se había ido a Londres, al salir retomó su trabajo como actriz, pero cada semana tiene una sesión con su psicóloga, ahora quiere abrir una escuela de actuación junto a su mejor amiga con ayuda de su padre la están asesorando. Todos los días sale a correr al parque que está al frente de su casa…”

Llega un nuevo mensaje de Alfonzo

“Piénsalo como puedes ver más abajo la paga será muy buena”— le aconsejo a Dante, que lo piensa poniendo en una balanza las cosas, la niña era guapa pero sus ojos estaban opacos. No apartaba la vista de su foto, era realmente muy linda. Al escuchar ese pensamiento lo suprime no puede verla como mujer, pero ver de nuevo sus ojos lo convenció de aceptar, aún tenía sus dudas pero necesitaba trabajar. Toma él teléfono y comienza a teclear su respuesta y manda el mensaje a Alfonzo.

“Acepto el trabajo”— sonríe con incomodidad, comienza a sonar su teléfono viendo en la pantalla la foto de Alfonzo, y sin pensar mucho le contesta— sí

—Que bueno que aceptaste, ahora mismo te digo la dirección a donde tienes que presentarte mañana— medio sonríe, si tenía este trabajo tal vez podría olvidar y mantener su mente ocupado— te presentarás mañana a las dos de la tarde en la oficina de Palmieri, ya el te dirá cuándo comienzas 

—Esta bien, pásame la dirección…

El reloj marca cinco minutos antes de las dos, Dante deja su Mercedes en el estacionamiento. Siempre se ha caracterizado por ser puntual, se abrocha su traje negro que es a su medida, una camisa blanca y una corbata azul que hace juego con sus ojos, se abre paso al entrar al edificio de tres niveles, todo en él se ve impecable y muy varonil, al entrar de inmediato observa el lugar, una cámara en diferentes esquinas del lugar mirando a todos lados, en una pared de enfrente ve una pantalla con los nombres de los senadores que tienen sus oficinas ahí, da unos pasos para pasar una banda de seguridad, toma su cintura sintiendo el arma que nunca deja en ningún lado. Muy seguro llega a recepción donde una pequeña rubia le sonríe coquetamente, mira al anciano guardia de seguridad;

-Buenas tardes vengo hablar con el senador Palmieri- Dante le regresa la sonrisa, ¿por qué no ser cortés?— soy Dante De Luca

—Sí un momento— Dante mira el lugar mientras la recepcionista se ocupa de comunicarse con la secretaria de Palmieri,— Rita Dante De Luca se encuentra ya aquí— espera un momento — pase señor De Luca— le indica el camino— en esta canasta deje sus pertenencias antes de entrar por favor—  dice la rubia, Dante se quita su reloj, de sus bolsillos saca su celular, una navaja, las llaves, en un movimiento rápido saca su arma y la desliza entre sus pantalones para después sutilmente patear la al otro lado de la banda, pero en el movimiento sin querer le pega a la mujer, ella voltea para verlo con una sonrisa coqueta;

—Una disculpa— Dante medio sonríe mirando a la rubia, ella se muerde el labio inferior, al sentir sin querer su cadera

—No sé preocupe cariño— ella le vuelve a sonríe y descaradamente sube su mano por su torso siento su fuerte cuerpo— ya puede pasar— Dante pasa la barra de seguridad sin problema alguno, quedando un poco atrás de la rubia en un movimiento rápido se agacha a tomar su arma y volverla a su lugar en la espalda a la altura de su cintura.

La mujer mueve sus caderas de una manera coqueta, Dante agacha la cabeza soltando una pequeña risita, pensando que ha llegado tarde porque ya tomando a un sujeto bajo su ala ya no puede estar distraído con ese tipo de cosas, adiós al alcohol y al sexo por unos días, semanas o meses todo depende del cliente. Al llegar al ascensor ella presiona el botón para llamarlo, Dante se concentra ven el ruido de éste y cuando se abre las puertas entra rápidamente evitando así que ella ingresé— Muchas gracias señorita

—Podemos ir por una…— el ascensor se cierra antes que ella pueda concentrar una cita con él.

Al llegar al piso Dante se encuentra con un escritorio donde una joven de cabellos rojizos lo recibe 

—Señor De Luca el senador Palmieri lo espera— lo lleva hasta una gran puerta café, toca dos veces, detrás se escucha una voz que les da el paso, el hombre que se protege con su escritorio se pone de pie al tener de frente a Dante,

—Señor De Luca es un gusto conocerlo en persona— un hombre de estatura media, de cabellos rubios y ojos azules saluda a Dante desde el costoso escritorio— tome asiento— le indica una silla frente a él— ¿algo de tomar?

—No gracias— Dante al entrar más a la oficina ve la cámara en la esquina superior izquierda y derecha,

—Son por seguridad, pero no guardan sonido— Dante lo mira sin ninguna expresión, se dio cuenta de su observación

—Es un placer conocerlo senador Palmieri— toma la silla para sentarse, se desabrocha en saco se su traje y mira al senador sonriendo que toma de su cajón un folder amarillo

—Tiene muy buenas referencias— Dante mira como va pasando hoja tras hoja— fue agente de investigación, con una excelente puntería, con muchos casos resueltos, al convertirse en guardaespaldas ha sido un éxito, veo que sus referencias son excelentes y una reputación impecable— Dante solo sonríe, claro el nunca ha fallado como hombre de seguridad— 100% de efectividad 

Dante sabe perfectamente que está haciendo, elevar su ego pero no sé deja engañar, siente que algo esconde que solo es una fachada una máscara, la noche después de aceptar busco por su cuenta sobre la familia Palmieri, sus esposas que ha tenido cuatro, la primera fue hija de un empresario con que tuvo un hijo que se parece a él, Valente Palmieri, él ahora está a cargo de la empresa mientras su padre juega a ser político, la madre de Valente murió de una manera un tanto extraña, fue un accidente pero la familia de ella afirmó que Santino la había matado aunque nunca hubo pruebas, de su segundo matrimonio con Amelie De Simone nació la preciosa Bianca que gracias a dios se parecía a su mamá, el matrimonio duro diez años, no hubo más hijos, al divorciarse la señora De Simone ganó una buena pensión y la custodia de Valente junto a la de Bianca. No duró mucho tiempo solo Santino y se casó con una modelo diez años menor que él, de ese matrimonio no hubo hijos y duro solo tres años, y el cuarto matrimonio fue con su asistente que iba saliendo de la universidad, con ella tampoco ha tenido hijos hasta la fecha de hoy.

—Su dinero ya está en la cuenta de la agencia— la voz de Santino saca de sus pensamientos a Dante— firme este contrato señor De Luca— le pone enfrente un papel y una pluma, Dante lee cuidadosamente cada palabra, discreción, no puede hablar con nadie más que con superior, y el tiempo es indefinido para cuidar a su hija, también tendría que ir a vivir a su casa por el tiempo que Santino dijera— todo esta aceptado por su superior, al terminar el tiempo, usted no podrá dar ninguna entrevista

—Señor Palmieri, yo no soy de esas personas— plasma su firma en el papel, se lo devuelve— cuando quiere que comience

—Ya, mi hija no tarda en llegar—  toma una carpeta negra— ahí tiene toda la información de mi hermosura, ella es mi tesoro señor De Luca— afirma Santino, Dante no levanta la vista es parte de su rutina diaria— proteja a mi hija, señor De Luca— en su voz se nota la preocupación

—¿De que exactamente?— le habla con firmeza sin ningún titubeo, Santino toma la perilla del cajón a su izquierda saca un sobre amarillo y se lo entrega a Dante. Él de inmediato lo toma y en su interior saco dos hojas una con el rostro de Bianca y en otra con una frase hecha con diferentes letras de periódico y revista.

“Bianca Muerta”


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Último capítulo

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    Los días pasaron muy rápido a Sophie le habían dado el alta y ahora estaba en casa de Dante jugando feliz con Angello que al verla corrió feliz a su encuentro, Dante estaba abrazando a Bianca y disfrutando el sonido de las risas de los niños, la mamá de Anabella fue junto a su nieto habían sido tres días sin verlo que tenía planeado en cuanto lo viera le daría los besos que no había recibido estos días, —¿Estas feliz?— Bianca le acarició su mejilla con ternura, el la miro como siempre con amor, —Si, estoy muy feliz— todo había cambiado tanto, ya no era ese hombre que buscaba a las mujeres para satisfacer sus necesidades, no porque ahora estaba completo con Bianca, su otra mitad,— te tengo a ti, ya está aquí mi hija, sabes se parece tanto a mi mamá— Bianca sonrió— está conmigo Angello que haré un hombre de bien, —Te creo— acarició su cabello— mi amor, organice una pequeña reunión para darle la bienvenida a Sophie, no te molesta —Por supuesto que no, así ella va ir conociendo a la

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