FAZER LOGINEl juez no había reconocido a Dante cuando había ido a solicitar el matrimonio civil, pero ahora que los veía a los dos juntos tomados de la mano reconoció primero a Bianca Palmieri, la actriz de molde de amor, la novela que acaba de terminar como la mejor novela de todo el país. La mayoría del país sabían que había pasado en la anterior boda de ella pues Bruno había querido que se transmitirá para que todos sus fans fueran testigos de su amor y aunque no hubieran visto la transmisión, fue noticia en las redes lo que sucedió en medio de la boda cuando Dante ingresar a la iglesia impidiendo que ella se casará, Bianca al verlo no había dudado y corrió corriera a sus brazos, y después hubiera el destapé de la realidad de esa boda, el juez podía ver la diferencia tan notoria de ese día Bianca no emitía la luz, la felicidad que emitía ésa tarde que estaba en su oficina, estaba radiante, siempre mirando a su futuro esposo con amor y con una sonrisa llena de felicidad, en ningún momento se habían soltado las manos. No había duda que ellos realmente se amaban y que nadie podría separarlos.
Con alegría termino con las siguientes palabras para hacer verdad los papeles que ya habían firmado apenas unos segundos— por el poder que me confiere la república de Italia los declaró marido y mujer— Bianca miró a Dante que tomaba su cara entre sus manos para acercarse a besarla mientras su familia aplaudía felicitando a los recién casados.
—Gracias señor juez— Dante con la mano libre se la extendió para estrecharla con el juez— cuando estará lista nuestra acta
—En unos días señor De Luca— contesto con una sonrisa— si me permiten quisiera tener un recuerdo de este día, quisiera tomarme una foto con los recién esposos…— saco su teléfono esperando que la pareja aceptará tomarse la foto con él, Bianca que estaba acostumbrada acepto pero Dante se puso renuente eso no era lo que ha él le gustaba,
—Anda amor solo una— Bianca lo miro de una manera que no pudo seguir negándose
—Pero no siempre te vas a salir con la tuya— le había susurrando en el oído— y me voy a cobrar este favor está noche querida señora De Luca— Bianca se mordió el labio inferior pensando en la manera que lo haría. A terminar de tomarse la foto con él juez todavía Alfonzo pidió una foto más con todos juntos por fuera de la oficina.
Después de las fotos dieron unos pasos a la pequeña iglesia, ya solo faltaba que los unieran el sacerdote ante los ojos de Dios y ya nadie podría separarlos y sus hijos crecerían en hogar lleno de amor, pensaba en Sophie que aún no la conocía pero tenía la esperanza que pronto daría con ella y pronto la tendría en su casa y estaba seguro que Bianca la aceptaría como su hija.
—Sean bienvenidos a la casa de nuestro señor— salió el sacerdote listo para oficiar la celebración. Dante soltó la mano de Bianca y fue a esperarla al frente, junto con Amellie y Pía, Alfonzo iba grabando todo, Leonardo puso el brazo a Bianca que aceptó, y comenzaron a entrar Pía por medio de su teléfono puso la marcha nupcial, Bianca agradeció con la cabeza a su amiga; Dante no podía dejar de verla, recordando ese primer momento que la vio, cuando sus miradas chocaron, con solo mirarla se había dado cuenta que era una mujer fuerte, pero el había frenado su sentir por qué ella era la persona que debía cuidar, no podía fijarse en ella, no podía romper la regla de oro. Y cuando la rompió se había vuelto el hombre más feliz, si no la hubiera roto ahora no estaría con el corazón hinchado de orgullo por tener a Bianca Palmieri a su lado; su abuelo le entrego la mano de Bianca;
—No soy su padre, pero escucha estás palabras como si lo fuera respeta y ama a esta niña que es la flor que fue creada para ti— Bianca se le llenaron de lágrimas los ojos, no podía creer las palabras que le había dicho el abuelo de Dante, no pudo evitar no hacer la comparación con Santino que nunca diría algo así. Entrelazaron sus manos mirando al sacerdote que comenzaba a iniciar con la boda;
—Hermanos estamos aquí reunidos para ser testigos de la unión en matrimonio de esta pareja que desean crear un vínculo entre sus almas para siempre— Bianca dejo de ver al padre, para centrar su atención en Dante que no dejaba de ver al frente, le daba gracias al destino o a Dios quién fue el que lo puso en su camino, el era su seguridad, era una mujer fuerte, pero saber que compartiría su vida con él se sentía más fuerte y se completaba por completo— el amor es el más bello sentimiento que puede sentir el ser humano, el que encuentra el amor tiene un tesoro entre sus manos, verdad Dante y Bianca— Dante sonrió asintiendo con la cabeza, ella era el más grande tesoro de su vida, Bianca dijo “si” mirándolo a Dante, el era un tesoro que había llegado a su vida— vamos a celebrar con ellos este amor, y vamos a ser testigos de las promesas que van hacer aquí delante de nuestro señor— dijo mirando señalando al Cristo que estaba a sus espaldas.
La ceremonia se llevó sin ningún contratiempo, hasta que llegó la hora de decir cada uno sus promesas, Dante abrió los ojos no se había acordado de los anillos, y no los traía consigo, y de reojo vio como se acercaba Valente con un pequeño cojín y en medio traía dos anillos, uno delgado y pequeño y el otro un poco más grueso y grande, inclinando un poco la cabeza agradeció que él si se hubiera acordado de los anillos. Dante tomo el anillo más delgado que debía corresponder a Bianca, y mirándola directamente a los ojos comenzó introduciendo poco a poco el anillo en el dedo— yo Dante De Luca te prometo hacerte feliz, que siempre te cuidare, me muero por vivir contigo que me queda por andar, pedirle a Dios que cambie el tiempo y lo vuelva eternidad, para estar a tu lado siempre tendrás este amor, te prometo que siempre respetare tus decisiones, y siempre te apoyaré en lo que tú quieras hacer, y en esta tarde acepto convertirme en tu esposo,— Dante llevo su delicada manos sus labios y con un beso sobre el anillo sellaba su promesa;
—Es tu turno hija— Bianca tomo el anillo e igual sin apartar los ojos de Dante comenzó
—Yo Bianca Palmieri prometo que este amor que no es una simple emoción sino un sentimiento y una necesidad, mi necesidad de estar siempre a tu lado será para siempre, prometo cuidarte y respetarte tus decisiones, prometo siempre hacerte feliz, prometo siempre apoyarte en cada momento de tu trabajo, y acepto feliz compartir cada día de mi vida por siempre contigo, acepto ser tu esposa hasta que la muerte nos separe— introdujo por completo el anillo en el dedo de él e igual que Dante llevo su grande mano a su labios sellando su promesa;
—Por el poder que me da la santa madre iglesia los declaro marido y mujer— se escucharon los aplausos de los presentes que celebraban con ellos la alegría de ser testigos de su amor— puede besar a la novia— Dante tomo el rostro de Bianca entre sus manos y lentamente se acercó a ella sin apartar la vista de sus ojos, ya estaban casados, ya nadie podría separarlos, hasta que sintió sus labios cerro los ojos y la beso tiernamente, despacio, disfrutando el primer beso de esposos, era el primero de muchos que le daría Bianca De Luca.
Al terminar la celebración, Alfonzo tomo unas fotografías dentro de la iglesia con todos, al salir fueron todos de regreso a casa a celebrar con ellos; pusieron música e hicieron que bailarán como ya esposos— cara mía aceptas bailar conmigo— Bianca miró su mano que tenía un brillo
—Si con gusto— dieron unos pasos hasta donde habían dejado un espacio en medio de la sala donde se había quitado los muebles para tener más espacio. Después llegó el brindis dónde cada uno les deseaba lo mejor a Dante y Bianca. Cuando ya todo estaba por terminar Bianca se fue a la habitación, al entrar el olor del perfume de las flores lleno la habitación, no eran muchos pero eran suficientes para lograr su cometido. También habían puesto velas que daban ese toque romántico, sonrió de felicidad al solo pensar que llevaría en su mente y corazón este día. La penumbra luz de las velas dejó ver lo que había hecho Pía, había conseguido chocolates en forma de corazón y con ellos en medio de la cama formó sus iniciales “B y D”. Cerro los ojos al sentir los brazos de Dante rodeándola por la cintura, sus labios habían llegado besando su cuello, por estar inversa en la decoración no había escuchado sus pasos al entrar;
—Nunca antes había deseado tanto que llegará la noche— le había susurrando en su oído mientras besaba detrás de este— te necesito tanto cara mía— Bianca disfrutaba sus labios y sus manos que irradiaban un calor especial atraves de la tela del vestido— estás feliz por esto, no te arrepientes…
—No, porque lo más importante fue igual a lo que imaginé,— rodó en sus brazos— porque estuvimos rodeados de nuestros seres queridos, porque ahora puedo decir con más verdad que tú eres mío, que me perteneces— se puso de puntitas para besarlo, quería que supiera lo feliz que estaba, ya nadie los podría separar, ahora sus almas estaban unidas más que nunca. Bianca metió sus manos debajo del sacó que aún traía, hizo que él quitará sus brazos para que el saco cayera al suelo, la corbata había desapercibido hacía unas horas, sin dejar de besarse ella fue desabrochando su camisa lentamente, al terminar igual que con el saco metió sus manos pero está vez fue acariciando su torso hasta llegar a sus fuertes hombros y la quito dejándola caer al suelo haciendo un montón con el saco, sus labios fueron besando su mejilla, su cuello dando una que otra mordida, Dante la dejo que hiciera lo que quisiera sintió sus pequeñas manos que comenzaba a desabrochar su cinturón y pantalón, mientras sus pequeños labios besaban su pecho, no pudo evitar soltar un gruñido cuando sintió sus labios cerca de su masculinidad, y miro como ella se hincaba aún con el vestido, era algo que nunca podría olvidar, sus manos ya había bajado sus pantalones junto con sus bóxer así que ella con sus delicadas manos tomo su masculinidad y la acaricio de arriba a bajo, mientras sus labios dejaban un camino de pequeño besos, volvió a gruñir cuando sintió la pequeña lengua en la punta de su masculinidad, estaba disfrutando tanto que quería que él tiempo se detuviera en esa habitación para disfrutar por horas hacer el amor con Bianca. Estaba haciendo el mejor sexo or@l de su vida, pero aún no quería acabar, no aunque le doliera la tomo de los brazos a Bianca la levantó y con una habilidad que no sabía que tenía bajo el cierre del vestido, se lo quitó dejándola solamente con su ropa interior blanca, beso sus labios que tenían un sabor un poco salado, se estaba probando en ella, sus manos no dejaron de trabajar y desabrochó su sostén y se lo quitó dejando en libertad sus pechos, los tomo en sus manos y los masajeo, bajo su rostro para besar su cuello al igual que ella le dio pequeñas mordidas, escucho como soltaba un gemido cuando jugaba con sus dedos con sus pezones, ya estaban duros, y muy sensibles. Quitó sus manos y dejo que sus labios disfrutarán de ellos, mientras el le quitaba sus bragas blancas que estaban ya mojadas, sonrió ya estaba lista para el. Al tenerla así la tomo en sus brazos y subió con ella lentamente a la cama, era el momento que más había esperado de la noche.
—Te amo, y no sabes cuánto estoy disfrutando está noche— puso uno de los chocolates en su feminidad, quería que ella suplicará, bajo besando hasta ese lugar secreto y mordió el chocolate que tenía un relleno cremoso que cayó sobre los labios, con habilidad lambio cada gota haciendo que Bianca apretara con fuerza las sábanas de la cama
—Dante por favor— tenía la necesidad de sentirlo, sintió como subió sobre su cuerpo besándola, ella lo abrazo; sintió como él de una sola embestida en ella, clavó sus uñas en la espalda de él, al sentir el movimiento de sus caderas que fueron aumentando en velocidad. Dante no se quedado callado le susurraba palabras tiernas, hasta que los dos juntos llegaron al clímax, cada uno grito el nombre del otro, Dante se derrumbó sobre ella cuidando no aplastarla, beso su rostro y su cuello sin salir aún de ella— gracias— dijo con la voz entrecortada— gracias por este día
—De nada cara mía— le quitó unos de los mechones que estaban sobre su rostro— te prometo que tendrás muchos días así, siempre buscaré tu felicidad…
Los días pasaron muy rápido a Sophie le habían dado el alta y ahora estaba en casa de Dante jugando feliz con Angello que al verla corrió feliz a su encuentro, Dante estaba abrazando a Bianca y disfrutando el sonido de las risas de los niños, la mamá de Anabella fue junto a su nieto habían sido tres días sin verlo que tenía planeado en cuanto lo viera le daría los besos que no había recibido estos días, —¿Estas feliz?— Bianca le acarició su mejilla con ternura, el la miro como siempre con amor, —Si, estoy muy feliz— todo había cambiado tanto, ya no era ese hombre que buscaba a las mujeres para satisfacer sus necesidades, no porque ahora estaba completo con Bianca, su otra mitad,— te tengo a ti, ya está aquí mi hija, sabes se parece tanto a mi mamá— Bianca sonrió— está conmigo Angello que haré un hombre de bien, —Te creo— acarició su cabello— mi amor, organice una pequeña reunión para darle la bienvenida a Sophie, no te molesta —Por supuesto que no, así ella va ir conociendo a la
¿Te gusta la pizza?— Bianca estaba en la cocina junto a Ágata mirando al pequeño Angello comer con gusto la rebanada de pizza de pepperoni que él había pedido—Si señorita— dijo con la boca llena, Bianca sonrió al ver al niño comer bien—Dime Bianca Angello— le dijo dulcemente al pequeño que sonrió— toma aquí está una rica agua de naranja— tomo el vaso con gusto y le dio un gran trago— como Angello— dijo al separarse para ver hablar con Ágata, estaba preocupada por la Sophie que había pasado para que llegará al hospital— ha llamado Dante Ágata—No niña Bianca, espero no sea nada grave— eso mismo deseaba Bianca, miro la ropa sucia de Angello, no tenían con que cambiarlo si querían que se diera un buen baño —Hay que limpiar tres habitaciones Ágata— asintió— y hay que comprar algo de ropa para Angello y Sophie…— comenzó a sonar el timbre de la puerta—Ahora regreso niña Bianca— Bianca sonrió porque no podía decirle solamente Bianca, regreso junto a Angello que estaba feliz comiendo—Do
Dante sintió un golpe en la boca del estómago, su hija, la niña que estaba buscando la tenía ahí cerca, en ese hospital pero enferma, ¿Qué podría tener para la llevarán al hospital? ¿Sería grave? Fueron las preguntas que se formulo en la cabeza, sin saber en qué momento comenzó a sentir como las lágrimas rodaban por su rostro, y de pronto sintió la mano de Bianca sobre su hombro, sentirla fue grato para él, porque sintió que estaría a su lado, le agradeció con la un gesto en la cabeza y de nuevo miro a Angello que estaba mirándolos a los dos— ¿Qué tenía tu hermanita?— el niño levantó los hombros en señal que no sabía—No sé, mi abu dijo que tenía mucha fiebre—¿Dónde está ella?— le pregunto tragando el nudo en la garganta, tenía que calmarse, no podía ver el panorama negro—Por ahí— dijo señalando atrás de él— ven te llevo— Dante tomó la mano de Angello que lo llevo por el pasillo por dónde había venido y al final dieron vuelta a la izquierda y siguieron el pasillo hasta que llegaron
Santino había logrado salir del país con su pasaporte falso, con el que había estado saliendo para ir a ver a Bianca que estaba en España, estando ya fuera de Italia, se enteró que su empresa estaba ya en la quiebra, la mayoría de los contratos se habían roto, porque nadie quería trabajar con él, no querían que lo relacionarán con él, también le habían mandado su despido del senado y aparté ya se había interpuesto una denuncia por la muerte de su primera esposa, así que el nombre de Santino Palmieri estaba ya marcado y tendría que parecer que había muerto, cerró el portátil, y antes de salir de la habitación del hotel se miro en el espejo, en cambio de color de cabello le había quedado bien. Sonrió pensando en la casa que visitaría, dónde comenzaría su nuevo negocio, tenía claro que debía manejar un perfil bajo, y sobretodo no saliera su asentó italiano, nadie podía saber dónde podría encontrarlo, y de eso estaba seguro porque casi nadie conocía su otro nombre, daba gracias a su madre
El día había llegado para Santino, el que tanto había esperado, con el que había soñado toda su vida, ser nombrado el candidato oficial del partido social democrático a la presidencia. Después que Sandro dejará que De Luca se la quitará, no sabía nada de él y era mejor, estaba harto de escuchar sus lloriqueos, no había sido lo suficientemente hombre para lograr que Bianca se volviera a enamorar de él, no había logrado estar con ella y hacerle creer que ese engendro que crecía en el vientre de su hija fuera de él y no De Luca, había llamado antes de ir a Lucca y la mujer de servicio le había confirmado que Sandro estaba en casa con una botella en mano y muchas pastillas en la mesa, al escuchar eso Santino estaba convencido que Sandro había vuelto a consumir, el niño no tenía control, pero eso sirvió para sus planes, si no había hablado con su papá lo tenía en sus manos, tendría su apoyo incondicional en las elecciones internas y mientras los demás militantes lo vieran tenía el votó de
Bianca no podía creer lo que escuchaba, ¿siempre había buscado su bien?, Pero cuál era su bien en obligarla a casarse con Bruno, dónde estaba su bien alejarla del único hombre que la amaba, que siempre estaba buscando su bien, que de bien tenía entregarla en las manos de Sandro que había sido el primero en abusar de ella, aunque tenía que reconocer que está vez en España se había comportado bien. Todo lo malo que le había pasado últimamente era su culpa, el abuso de Bruno había sido porque lo tenía amenazado con unas fotografías, y ahora lo dudaba que existiera, porque eran socios en los negocios sucios, si no hubiera estado coludido con ellos tampoco hubiera comenzado con las amenazas que eran a su persona— por eso vengo a pedir que favor no me denuncies— dijo Santino, y para Bianca todo quedó estaba quedando claro comenzó a re







