INICIAR SESIÓN—Te lo dije que Bianca te golpearía— le había dicho Valente entre la risa que no pudo evitar cuando Dante le contó lo que había pasado cuando su hermana había despertado, para Dante no había sido más que una caricia, era la prueba que no estaba en un sueño, aunque si tenía que reconocer que tenía la mano algo pesada. Después que Amellie y todos entrarán a ver a Bianca, a abrazarla habían dejado que se bañará y se cambiará con lo que habían traído de su ropa, ya cómoda solamente con unos pantalones deportivos, una camiseta y su cabello recogido en una coleta bajo junto a Dante que no había podido evitar estar con ella, había entrado al baño junto a ella y habían tenido su momento íntimo, algo que los dos querían, al salir de la habitación felices y dichosos, se reunieron con todos. el primero en hablar fue Dante que les contó que cuando ella despertó le jugó una muy mala broma y el había caído como un tonto,— “si tengo que reconocer que mi picolla es una excelente actriz—“ había dicho abrazando ha Bianca y besando su cien y después les dijo lo de la cachetada, Valente al escucharlo no pudo evitar soltar la carcajada,— conozco muy bien a mi pequeña hermana— Bianca sonrió a su hermano, desvío la vista a Dante que no dejaba de verla con amor,
—Si le pegue porque tardo mucho en ir por mí,— Bianca levantó su mano a su mejilla y la acaricio— todas las noches esperaba verte entrar por mi ventana, y me llevarás contigo, en tus brazos— Dante no podía evitar no sentir como su pecho se inflaba al escuchar esas palabras ella siempre lo había esperado y el pensando que lo había olvidado que había creído en las palabras de Sandro y Santino
—¿Desde cuando lo supiste todo?— le pregunto Pía con curiosidad,
—Cuando estaban con una terapia, al principio querían hipnotizarme, creo que querían hacer que se borrará mis recuerdos…
—Si escuché que hace tiempo que lo estaban haciendo con personas que querían borrar los malos momentos de su vida— había interrumpido Amellie, Bianca asintió, lo bueno todo eso había sido que no lo pudieron conseguir
—Al ver qué no podía hipnotizarme comenzaron con una terapia dónde me mostraban fotos de mi infancia, mi adolescencia, las primeras fueron de mis cumpleaños, después de cuando Valente me acompañó a ese evento de premios que fue cuando gane ese premió juvenil, y recordé que todas las fotos que me mostró las tenía en un álbum en mi departamento, así que estaba convencida que de ahí las había sacado Santino, cuando creyó que le tenía confianza me hizo preguntas de Dante, y yo le conté todo…
—También lo que llegaste hacer para que me fuera— Bianca se sonrojo recordando cada una de las cosas, cuando se había cambiado enfrente de él, eso lo había hecho para llamar su atención, y cuando deseó que esa mano grande cumpliera con pegarle si se volvía a escapar como aquella primera noche. Dante vio su rostro sonrojado si se había acordado, como quería estar a solas con ella para recordar la noche en Venecia, como la había amado.
—Si, todo hasta la golpiza que le diste a Sandro, le dije que eso había salido en las redes, así que para probarme que Dante no existía me soltó su teléfono para que buscará ese evento— todos estaban atentos escuchando no perdiendo ningún detalle— que buscará algo de ti en las redes, así lo hice pero mi sorpresa fue grande cuando no encontré nada, no estaban las fotos de Dante y mías saliendo del antro, me desesperé pensando que realmente no existías y después saco las fotos de Sandro, que supuestamente había en las redes, de nuevo me soltó el teléfono para que las viera y me convenciera de que Sandro y yo realmente nos habíamos casado, me mostró una foto de Sandro dónde supuestamente me está pidiendo matrimonio que mirándola de cerca, me di cuenta que no era Sandro sino tu— miro a Dante que cariño— alguien la tomo y la manipuló para que yo creyera que era Sandro, y después saco las fotos de la boda, solamente fotos, debía haber algún vídeo ¿no?, En ese primer día me negué a creer y más cuando la doctora tomará de nuevo su celular pude ver la fecha no había pasado cinco años, me estaban mintiendo, fingi una crisis, quería que se fueran, no sé que me dieron que me quedé dormida— miro a su mamá que estaba a su lado— al despertar solamente les seguí el juego, nunca creí que tú, Valente y Pía no estuvieran, quería ver hasta donde llegaban. Pero la verdad ya me estaba volviendo loca, sin poder hacer las cosas sola, teniendo siempre a uno de los hombres detrás de mí, o Sandro fingiendo estar preocupado por mí, solamente querían controlar mi vida como siempre.
—Lo siento por tardar tanto en ir por ti— dijo su madre que tenía su mano— es que realmente no sabíamos como estabas, no queríamos que tuvieras una crisis y afectará el bebé— Bianca miró su vientre, días atrás había comenzado con las náuseas y había sido difícil ocultarlas delante de Sandro, temía que en cualquier momento se dieran cuenta
—Por eso usamos la misma droga que ellos— dijo Dante— gracias a la enfermera supimos que en vez de diazepam te daban una solución de valeriana,
—Yo me encargue en dártela— dijo Amellie con orgullo— y el tonto de Sandro nunca me reconoció
—Ni yo, la noche fue magnífica para que ustedes entrarán— se recargo en el hombro de Dante— al único que mi corazón reconoció de inmediato era a tí— Dante la abrazo era lo mejor que podía decirle— tus ojos color ámbar me decían todo
—¿Y a mí no verdad?— pregunto Valente mostrando su mejor perfil
—La verdad no,— contesto con franqueza,
—Yo era Jaime— dijo engrosando su voz, Bianca abrió los ojos, el había estado junto a ella— yo les ayude a entrar en las cámaras de seguridad, a decirle cuántos hombres había y Dante siempre me preguntó por ti— miro a su nuevo cuñado— es el primer hombre que veo que está dispuesto a todo por ti, que daría su vida por protegerte— Dante asintió, ella era su otra mitad, su alma estaba incompleta sin ella que si no estaba en este mundo el la seguiría al otro— y eso se lo tengo que agradecer, porque se que siempre te va cuidar y respetar, y si no lo hace lo agarras a cachetadas— todos soltaron una carcajada por las últimas palabras de Valente, Bianca estaba feliz, parecía que por fin estaría feliz con Dante, no pudo evitarlo pensó en Santino el debía enfrentar las consecuencias de sus actos, como era posible que fingiera un arrepentimiento que nunca sintió.
—¿Cómo fue que Santino salió de la cárcel?— sintió como Dante se tensaba era algo tenía que solucionar, y más ahora que tenía a Bianca a su lado
—Aun no sabemos quién pero alguien robo las evidencias de la comisaría y también las que tenía Alfonzo en su poder— cerro los ojos tenía que haber sido Sandro, él debió haber sobornado alguien para que las desaparecieran y las oficinas de Alfonzo contratar alguien para lo hiciera— el abogado se movió rápido para sacarlo de la comisaría— no podía evitar sentir un coraje por ese hombre— yo no pude evitarlo porque que estaba como loco buscándote, te habían sacado del hospital, tu en estado de coma y nos enteramos que estabas embarazada, estaba desesperado…
—Si, no dormía, no comía— dijo Pía sin importarle la mirada dura que le estaba dando Dante— hasta se desmayo
—Cierto, fue ver caer un edificio— dijo Valente que había estado ahí— para levantarlo y ponerlo en la camilla fue todo un trabajo, es un hombre muy pesado, además tenía una pequeña herida— Bianca miró a Dante, con preocupación, sabía que era un hombre que ante los demás siempre se mostraba duró, hasta podía decirse frío pero con ella era distinto;
—No fue nada, solamente que no tenía nada de apetito, y no podía dormir sin saber dónde estaban ustedes— tocó su vientre,— desde que te vi te volviste lo más importante de mi vida y ahora con un hijo nuestro creciendo en tu vientre fue más fuerte mi protección hacía ustedes— dejo un beso casto en sus labios— y lo de la herida, al protegerte un vidrio de una ventana me hirió en la altura de la costilla pero solamente fueron tres puntadas— Bianca iba a protestar cuando llegó un hombre mayor, su cabello era totalmente blanco, Dante se levantó y fue a recibirlo y Bianca comprendió que era su abuelo
—Que gusto verte— dijo al separarse de él— ¿como estuvo el viaje?
—El gusto es mío— le cacheteo la mejilla con cariño— y el viaje estuvo muy bien, y dónde está mi nieta y mi bisnieto— Dante sonrió tendiendo la mano a Bianca que estaba ya muy cerca de él
—Abuelo te presento a mi prometida Bianca Palmieri— el hombre mayor le tendió la mano, y como Dante la llevo a sus labios, Bianca ahora comprendía de quien había aprendido ese gesto— amor es el Leonardo Vitali mi abuelo materno— ella abrió los ojos al escuchar ese apellido, comprendía entonces de dónde lo había sacado Dante para presentarse ante Sandro
—Es un gusto— dijo Bianca
—El placer es mío— miro a su nieto— cuando me dijiste que Bianca era hermosa te quedaste corto— miro de nuevo a Bianca— es la flor más hermosa del mundo, con esa luz que irradia, y esa fuerza, has escogido bien hijo,
—Gracias don Leonardo…
—No, dime solamente Leonardo por favor— Bianca asintió,— ahora me pondré mi bata y seré tu médico y vamos a revisar cómo va mi bisnieto. El abuelo de Dante miro a todos y los saludo , mientras Bianca y Dante subían a la habitación donde esperarían a su abuelo para que la revisará.
—¿Cómo está?— pregunto Dante que no en ese momento había dejado a Bianca sola;
—Todo parece que va bien— guardo su estetoscopio en el maletín— les recomiendo que hagan pronto una cita con algún ginecólogo— tomo el pequeño tubo de ensayo dónde llevaba la muestra de sangre de Bianca, la iban analizar para ver cómo iba todo
—Claro que lo vamos hacer— contesto Dante que era el más emocionado, ya quería escuchar el corazón de su hijo o hija, quería ver cómo se iba formando en su vientre,— ¿tu crees que pueda ser alguna de los ginecólogas de tu hospital?
—Sabes la respuesta, el hospital está a tu entera disposición— dijo tomando el maletín— creo que debes guardar un poco reposo, tanto sobresalto no es bueno para el bebé, descansa y por favor toma estás vitaminas— Dante tomo la receta que le estaba dando a Bianca— ahora me voy…
—¿Ya se va?— pregunto Bianca un poco preocupada, no quería que se fuera aún, quería conocer más de Dante de su vida de infancia
—No querida, voy a quedarme, solamente voy a revisar está muestra de tu sangre tu tranquila— miro a Dante— ahora mando a alguien por estás vitaminas y que le suban algo de comer a tu prometida— Dante agradeció su atención para Bianca. Cuando cerro la puerta Dante se recostó en la cama y comenzó a hablarle al vientre de Bianca
—Tal vez no me escuches aún pero yo soy tu papá y no sabes cuánto deseó tenerte en mis brazos— Bianca acarició su cabello feliz escuchando lo que Dante le decía a su hijo— amo tanto a tu mamá que haría cualquier cosa para verla feliz
—Cualquier cosa— dijo Bianca con una sonrisa, Dante asintió y ella se acercó a darle un beso, quería estar en sus brazos en ese instante, quería sentir ese amor con cada beso que le diera, con cada caricia.
Los días pasaron muy rápido a Sophie le habían dado el alta y ahora estaba en casa de Dante jugando feliz con Angello que al verla corrió feliz a su encuentro, Dante estaba abrazando a Bianca y disfrutando el sonido de las risas de los niños, la mamá de Anabella fue junto a su nieto habían sido tres días sin verlo que tenía planeado en cuanto lo viera le daría los besos que no había recibido estos días, —¿Estas feliz?— Bianca le acarició su mejilla con ternura, el la miro como siempre con amor, —Si, estoy muy feliz— todo había cambiado tanto, ya no era ese hombre que buscaba a las mujeres para satisfacer sus necesidades, no porque ahora estaba completo con Bianca, su otra mitad,— te tengo a ti, ya está aquí mi hija, sabes se parece tanto a mi mamá— Bianca sonrió— está conmigo Angello que haré un hombre de bien, —Te creo— acarició su cabello— mi amor, organice una pequeña reunión para darle la bienvenida a Sophie, no te molesta —Por supuesto que no, así ella va ir conociendo a la
¿Te gusta la pizza?— Bianca estaba en la cocina junto a Ágata mirando al pequeño Angello comer con gusto la rebanada de pizza de pepperoni que él había pedido—Si señorita— dijo con la boca llena, Bianca sonrió al ver al niño comer bien—Dime Bianca Angello— le dijo dulcemente al pequeño que sonrió— toma aquí está una rica agua de naranja— tomo el vaso con gusto y le dio un gran trago— como Angello— dijo al separarse para ver hablar con Ágata, estaba preocupada por la Sophie que había pasado para que llegará al hospital— ha llamado Dante Ágata—No niña Bianca, espero no sea nada grave— eso mismo deseaba Bianca, miro la ropa sucia de Angello, no tenían con que cambiarlo si querían que se diera un buen baño —Hay que limpiar tres habitaciones Ágata— asintió— y hay que comprar algo de ropa para Angello y Sophie…— comenzó a sonar el timbre de la puerta—Ahora regreso niña Bianca— Bianca sonrió porque no podía decirle solamente Bianca, regreso junto a Angello que estaba feliz comiendo—Do
Dante sintió un golpe en la boca del estómago, su hija, la niña que estaba buscando la tenía ahí cerca, en ese hospital pero enferma, ¿Qué podría tener para la llevarán al hospital? ¿Sería grave? Fueron las preguntas que se formulo en la cabeza, sin saber en qué momento comenzó a sentir como las lágrimas rodaban por su rostro, y de pronto sintió la mano de Bianca sobre su hombro, sentirla fue grato para él, porque sintió que estaría a su lado, le agradeció con la un gesto en la cabeza y de nuevo miro a Angello que estaba mirándolos a los dos— ¿Qué tenía tu hermanita?— el niño levantó los hombros en señal que no sabía—No sé, mi abu dijo que tenía mucha fiebre—¿Dónde está ella?— le pregunto tragando el nudo en la garganta, tenía que calmarse, no podía ver el panorama negro—Por ahí— dijo señalando atrás de él— ven te llevo— Dante tomó la mano de Angello que lo llevo por el pasillo por dónde había venido y al final dieron vuelta a la izquierda y siguieron el pasillo hasta que llegaron
Santino había logrado salir del país con su pasaporte falso, con el que había estado saliendo para ir a ver a Bianca que estaba en España, estando ya fuera de Italia, se enteró que su empresa estaba ya en la quiebra, la mayoría de los contratos se habían roto, porque nadie quería trabajar con él, no querían que lo relacionarán con él, también le habían mandado su despido del senado y aparté ya se había interpuesto una denuncia por la muerte de su primera esposa, así que el nombre de Santino Palmieri estaba ya marcado y tendría que parecer que había muerto, cerró el portátil, y antes de salir de la habitación del hotel se miro en el espejo, en cambio de color de cabello le había quedado bien. Sonrió pensando en la casa que visitaría, dónde comenzaría su nuevo negocio, tenía claro que debía manejar un perfil bajo, y sobretodo no saliera su asentó italiano, nadie podía saber dónde podría encontrarlo, y de eso estaba seguro porque casi nadie conocía su otro nombre, daba gracias a su madre
El día había llegado para Santino, el que tanto había esperado, con el que había soñado toda su vida, ser nombrado el candidato oficial del partido social democrático a la presidencia. Después que Sandro dejará que De Luca se la quitará, no sabía nada de él y era mejor, estaba harto de escuchar sus lloriqueos, no había sido lo suficientemente hombre para lograr que Bianca se volviera a enamorar de él, no había logrado estar con ella y hacerle creer que ese engendro que crecía en el vientre de su hija fuera de él y no De Luca, había llamado antes de ir a Lucca y la mujer de servicio le había confirmado que Sandro estaba en casa con una botella en mano y muchas pastillas en la mesa, al escuchar eso Santino estaba convencido que Sandro había vuelto a consumir, el niño no tenía control, pero eso sirvió para sus planes, si no había hablado con su papá lo tenía en sus manos, tendría su apoyo incondicional en las elecciones internas y mientras los demás militantes lo vieran tenía el votó de
Bianca no podía creer lo que escuchaba, ¿siempre había buscado su bien?, Pero cuál era su bien en obligarla a casarse con Bruno, dónde estaba su bien alejarla del único hombre que la amaba, que siempre estaba buscando su bien, que de bien tenía entregarla en las manos de Sandro que había sido el primero en abusar de ella, aunque tenía que reconocer que está vez en España se había comportado bien. Todo lo malo que le había pasado últimamente era su culpa, el abuso de Bruno había sido porque lo tenía amenazado con unas fotografías, y ahora lo dudaba que existiera, porque eran socios en los negocios sucios, si no hubiera estado coludido con ellos tampoco hubiera comenzado con las amenazas que eran a su persona— por eso vengo a pedir que favor no me denuncies— dijo Santino, y para Bianca todo quedó estaba quedando claro comenzó a re







