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Buscando a Bianca

Autor: MuSubi GR
last update Fecha de publicación: 2022-04-26 10:01:02

Peter regreso a casa de Santino sin ninguna noticia de Bianca y Dante, de los vuelos que llegaban de España ninguno había llegado, ni Pía, ni Amellie, Peter pregunto si una hora antes habría llegado algún vuelo de España y la señorita le contesto que no, hasta pregunto por algún vuelo privado pero de ese nadie le pudo dar información, ¿Si no habían regresado a Italia a dónde la había llevado?, En los medios no había ninguna noticia de Bianca, Dante desde la explosión había mantenido todo en silencio, gracias a eso había logrado sacar a Bianca del hospital, y se la había llevado a España, teniendo a los Marchetti de su lado estaba seguro que podría dejar quedar su pequeño tropezón en el olvido. Miro el tablero de ajedrez tenía hecho un movimiento y había perdido ahora debía recuperar a la reina ¿pero como? Y si había llegado y el inepto de su empleada no los había reconocido, Sandro no lo había hecho, y si habían llegado a Italia Dante tenía que llevarla directamente a su casa, tomo su teléfono y salió rápidamente, 

—El auto— dijo al mayordomo que salió rápidamente a pedir el auto, no tardó nada en cuanto el estaba en la puerta ya el auto lo esperaba, subió y de inmediato les dijo a dónde quería ir, tendría que manejar de nuevo el arrepentimiento, y hacer que su hija la aceptará nuevamente, no podía permitir que todo lo que hizo se fuera a la basura, cuando se la llevaron y supieron que estaba en coma pensaron que pasarían años en que despertara no días, pero ya había despertado y tenía que fingir que habían pasado años, que Dante no existía, y la supuesta boda de Sandro y ella, el problema era ese bebé que complicaba las cosas, si Sandro hubiera sido capaz de seducirla no le hubiera cruzado en la cabeza la idea de hacer que lo perdiera, además nunca le había gustado que su sangre se mezclara con alguien como Dante un simple policía, ahora inspector pero nada más, para sus nietos quería un padre que tuviera más poder, aunque tenía que reconocer que Dante era la mitad del hombre que había querido para su hija, solamente le faltaba tener un padre influyente. Y seguía pensando que realmente el no era un buen hombre para ella, y él lo sabía así que tenía que hacer algo para que se dieran cuenta ella. Llegó a la casa y comenzó a golpear la reja con todas sus fuerzas— ¡Dante sal se que estás ahí!— no le gustaba dar ese tipo de espectáculos pero tenía que hablar primero con Bianca antes que Dante le dijera que le metieron— ¡Dante sal a dar la cara!— sonrió la ver cómo la puerta principal se habría, pero la que salió fue una mujer madura vestida con un traje negro, tenía el ceño fruncido al irse acercando a él 

—¿Quién es usted?— pregunto Ágata detrás de ella venía un hombre con un pantalón negro y una camisa blanca— ¿Por qué está haciendo este escándalo? 

—Claro que me conoces sirvienta estupid@— dijo con molestia— quiero ver a mi hija, se que está aquí así que no me la niegues— Ágata abrió los ojos al escuchar como la estaban insultando, fuera un senador no tenía por que ir ahí a insultarla, Harry se quiso ir contra Santino pero Ágata lo detuvo, te respondió con total tranquilidad

—Aquí no está la niña Bianca— Santino negó, si lo habían engañado con un sujeto que entraba y salía de esa para que fingiera que era Dante también podía mentir diciendo que ellos no estaban en esa casa, no Bianca debía estar dentro de esa casa, respiro tenía que calmarse, no podía protagonizar ningún escándalo,— le pido que por favor no venga aquí a hacer ningún escándalo, vallase por favor— Santino miro a lo largo de la calle ya se estaba acercando las personas y chismosear de lo sucedido, y estaba claro que esas personas no lo dejarían entrar.

—Dile a tu patrón que voy a venir con una orden para arrestarlo por secuestro— Ágata soltó una carcajada escuchando lo que estaba diciendo, si el primero en secuestrar había sido él, ella estaba enterada de todo no la podía engañar

—No creo que le convenga, si levanta esa demanda en contra de Dante el podría alegar lo mismo— Santino apretó la mandíbula, en eso tenía razón la sirvienta está, y más cuando Bianca se diera cuenta de la mentira, y ella no se quedaría con eso, ella no lo perdonaría, respiro tenía que pensar que tenía a Marchetti ya con él tenía una carta a su favor,  así que no podía tener un escándalo de nuevo y menos cuando el padre de Sandro estaba convencido de la relación de su hijo con Bianca— y hay prueba que usted lo hizo, así que creo que a usted no le conviene lanzar esa amenaza. 

—Dígale a Dante que esto no se va quedar así, que pagará por quitarme a mi hermosura— dio media vuelta no había nada que pudiera hacer, Bianca se daría cuenta de la mentira y ahora sí la perdería para siempre, como había perdido a Valente, que no quería escucharlo. Tenía que encontrar una manera que ellos volvieran, que lo aceptarán como su padre, ya Sandro había perdido su oportunidad ahora tenía que jugarse su carta de arrepentimiento, y llorar lo más que pudiera para ganarse su perdón.

Al entrar Ágata a la casa no dudó en llamar a Dante y decirle que Santino se había presentado en la casa buscando a Bianca, si había hecho eso era que al final Dante se había salido con la suya, había rescatado a la niña Bianca de su padre, marco el número de su celular, era el único medio que podría comunicarse además que no había manera que alguien pudiera rastrear la llamada, 

—Hola Ágata, todo bien— escucho su felicidad en su voz, y eso la hizo sentirse feliz

—Si , solo llamo para saber si es verdad— Dante sonrió ya sabía a qué se refería y estaba claro que Santino ya había ido a su casa a buscar a Bianca,— ¿mi niña Bianca está contigo ya?— Dante miro a Bianca que estaba besando su pecho, habían estado de nuevo juntos, amándose, acariciándose con tanto amor, que ninguno había salido de la habitación a tomar la charola de comida que les habían llevado y agradecía que no los molestaran

—Si, ella está aquí junto a mí— Ágata soltó un grito de jubiló, en Venecia había visto el amor que se tenían y que merecían disfrutar— dime qué pasó

—Pues vino el señor Palmieri— Dante gruñó de solo pensar a en ese hombre queriendo ver a Bianca— quería ver a mi niña Bianca, pero no lo dejé pasar,

—Esta muy bien, espero no vuelva molestarte querida Ágata— la mujer soltó una pequeña risita, cuando le decía con así era por que estaba feliz

—No lo creo, de hecho me dijo que vendría con una orden de cateo porque tú habías secuestrado a mi niña Bianca— Dante no pudo evitar carcajearse por la amenaza de Santino, el que primero en secuestrar era él— pero yo le dije que lo hiciera, por que mi niña y tú lo harían lo mismo

—Muy bien querida Ágata, con eso ya no te molestará— miro a Bianca que estaba recostada sobre su estómago,— cualquier cosa llámame, pero estoy seguro que Santino ya no te molestara de aquí en adelante.

—Si mi niño, ¿Cuándo van a venir a casa?

—No lo sé, pero quiero volver loco a Santino buscándonos— pensando como él, estaba convencido que en ese momento estaba en el departamento de Bianca pero el muy tonto se llevaría la sorpresa del año, porque ahí tampoco los encontraría, después iría a casa de Amellie y tampoco ahí los encontraría ya se imaginaba su peregrinar por todo Italia buscando a Bianca— cualquier cosa llámame Ágata

—Si niño— colgaron, Dante se quedó pensando, mirando la cabeza rubia de Bianca recostada en su abdomen, 

—¿Qué te dijo Ágata?— Bianca levantó su rostro mirándolo directamente a los ojos

—Primero te mando saludar y segundo tu papá fue a buscarte a nuestra casa— Bianca gruñó, en ese momento no quería verlo, no cuando le había mentido con algo muy grave— me dijo Ágata que casi me amenazó con mandarme a la cárcel por tu secuestro— Bianca comenzó a reír por lo que Santino había dicho, al que debían levantar una demanda era a él, que si la había secuestrado. Dante se quedó pensando mirando el dedo de Bianca el anillo de compromiso que el le había dado, se lo había vuelto entregar esa misma tardé después que se acordará que lo traía colgando al cuello. 

—Quien me secuestro primero fue él, tú me rescate…— escucho que le decía algo pero su cabeza estaba pensando como hacer para que Santino no pudiera separarlos, para que los dejará en paz viviendo su amor

—Vamos a casarnos— lo soltó mirando a Bianca con una sonrisa— es la única manera para que tú padre no dejé amarnos libremente, para que no meta su cuchara, estando casados no creo que haga algo como esto nuevamente,— Bianca sonrió lentamente,  

—Si, vamos hacerlo, vamos a casarnos aquí, lo más importante es que nosotros nos queremos y queremos compartir nuestra vida juntos — entrelazó su mano con al de él— tenemos a nuestra familia aquí, junto a nosotros, con los que podemos compartir este momento tan importante, nuestra unión, acepto casémonos mañana mismo— Bianca subió un poco en el para darle un beso en los labios y así sellar su plan, no tenía importancia el vestido, los doscientos invitados, ni la comida, lo importante era unir su vida eternamente, una unión que nadie pudiera separar jamás. Beso sus labios agradeciendo que aceptará es loca idea

—Entonces mañana a estás horas serás mi esposa, la señora De Luca— con su otra mano rodeó su cintura para mantenerla sobre él— y podré gritarlo a todos diciendo que eres solamente mía— Bianca le respondió con otro beso, 

—Si tuya,— soltó una risita de alegría pensando en que ya nada ni nadie podría gobernar su vida, y que uniría su vida a él, el hombre que había conocido como su guardaespaldas, y ahora se convertía en el hombre de su vida, sintió sus manos recorriendo su cuerpo, de nuevo deseaba que él la amará que esa oscura habitación fuera testigo del amor que se tenían, que se quedará un rastro de felicidad que sentían en ese momento pensando que la siguiente noche serían esposos por todas la leyes, que al final uno de sus sueños se estaba volviendo realidad, que unirían su vidas, sus almas y sus sueños para siempre. Que hiciera lo que hiciera Santino no podría ya separarlos nunca más.

***

¿Ya fueron al departamento de Dante?— le preguntaba a otro de sus hombres, el se había encargado de ir al departamento de Bianca había podido entrar por ser dueño del edificio, pero ese lugar se veía descuidó, tenía meses sin ser habitado por alguien, después fue a la casa de Amellie y la sirvienta le había dicho que su exesposa había salido a un viaje de un nuevo crucero, no lo creyó porque sabía perfectamente que estaba con Bianca pero dónde, y solo quedaba el departamento de Dante De Luca

—No señor, el lugar está vacío— Santino aventó contra la pared el teléfono, no podía creer que no hubiera podido dar col ellos en todo el día, y recordó Venecia talvez habían ido para allá…

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Último capítulo

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