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No Quiero Guardaespaldas

Autor: MuSubi GR
last update Fecha de publicación: 2022-02-09 08:47:50

Al escuchar Bianca primero sintió como la sangre se le va a los pies, y analizando las palabras “¿una amenaza contra mi?”; por Dios ¿Por qué?, ella nunca se había metido con nadie, sabía muy bien que siempre su padre era quien había recibido amenazas por había contratado a dos guardaespaldas, ella le llamaba sus perros falderos pero ahora

—Tranquilo papá no va pasar nada— lo dijo tan relajada, de una manera quería hacer sentir bien a su papá— yo me cuidaré— su papá negó con la cabeza, no sería así de fácil— además solo fue una amenaza para intimidarte de seguro para que no te seas candidato a la presidencia…

—No Bianca Palmieri está no es una amenaza vana— su padre cambio su tono de voz por algo más autoritario, y cuando él le decía por su nombre era que estaba preocupado— así que he tomado medidas que tú tendrás que acatar, hermosura— eso último no le gusto a Bianca, su padre le acarició la mejilla tratando de dominar el temperamento de ella, ya veía venir los insultos, pero se detuvo porque estaba en shock asimilando las palabras de su padre.

—¿Qué haz hecho?— pregunto con miedo 

—Lo que tiene que hacer un padre, hermosura esto lo hago para mantenerte segura…

En la otra sala Dante esperaba para conocer en persona a Bianca Palmieri, tenía quince minutos esperando cuando se abrió la puerta, 

—Señor un joven lo busca— Dante se levantó debía ser la persona que había mandado Alfonzo a recoger el sobre. Saco el sobre de su chaqueta con un pañuelo

—Dile a Alfonzo que esté el sobre, espero pronto los resultados

—Si señor como diga— un muchacho tomo el sobre con el pañuelo y se fue por el mismo lugar. 

—Señor De Luca, el senador lo espera— Rita había dejado su teléfono para abrir la puerta a Dante, que sonrió ya no tenía mucho humor en esperar más a Palmieri.

—Gracias— se abrocho el saco, y entro con su seguridad que lo denominaba, y lo primero que vio fue a Bianca Palmieri echando de gritos, si esa era la reacción que había esperado, la niña mimada no quería ser cuidada por él, pero tendría que aguantarse porque ya había firmado un contrato y su prioridad sería mantenerla segura

—Entiende papá, no pienso traer a un perro todo el tiempo conmigo— Dante levantó las cejas al escuchar la referencia hacía él— se cuidarme sola, soy una mujer independiente que no necesita que la estén cuidado las veinte cuatro horas, no puedo llegar mañana al llamado con un sujeto cuidándome por favor no me hagas esto— Dante solo la observa, de verdad en persona es una mujer más hermosa que ha visto— no quiero que ese hombre se meta en mi vida privada, que tal si quiero tener relaciones y el ahí por dios…

—¡Bianca Palmieri respeto!— Santino está molesto se le puede ver una vena del cuello saltando

—Es que no quiero tener a alguien todo el tiempo detrás de mí…— Bianca  deja sus protestas en el aire en cuanto voltea viendo a un hombre detrás escuchando todo, es joven, alto 

—Señor aquí estoy— su voz es dura y varonil, Bianca lo ve de arriba a bajo, por lo menos tiene treinta centímetros más que ella,

—Bianca hija él es Dante De Luca tu guardaespaldas— Bianca cierra la boca, mirando al hombre que estará detrás de ella por sepa cuánto tiempo, no está mal vestido más bien parece modelo de trajes de vestir, porque ese traje negro le queda perfectamente a la medida, no puede apartar la vista de él, hasta deja de respirar por ver a ese hombre atlético, aunque lleva ese traje se notar los músculos de sus brazos bien definidos, su cabello negro bien patinado hacía atrás deja ver perfectamente sus ojos color ámbar que le dan un toque interesante, 

—Señorita— al escuchar su voz Bianca levanta su vista chocando con la de él, es tan intensa que se siente abrazada, lo ve da dos pasos con seguridad, con elegancia,— es gusto trabajar para usted— Dante le estira la mano. No puede dejar de verla, sus ojos azules lo miran igual con la misma intensidad, en su interior comienza a formarse un deseo, por Dios eso no puede ser, ella es solo la persona que debe cuidar se dice así mismo. Ella mira su mano y como magnetismo pone la suya, los dos sienten una descarga que los recorre por todo su ser. Dante mira su mano teniendo entre ella la pequeña mano de Bianca, sus dedos delgados perfectos para tocar un piano o…

Bianca mira la mano grande y fuerte de él, por dios este hombre es tan guapo y sus manos son suaves que desea ser recorrida por ellas pero es solo un tonto pensamiento de ella. El calor comienza a subir un poco entre ellos;

—Todo está listo señor De Luca— la voz de Santino los saca a ambos de sus pensamientos, Bianca mira a su papá cruzando los brazos en su pecho

—Nada está listo yo no he aceptado— su padre se toca la cabeza no está para eso tipo de reacciones de parte de su hija— no quiero al señor De Luca

—Ya deja de hacer tu berrinche hermosura, el señor De Luca se irá contigo y no han más que decir— toma a su hija por los hombros— ya te dije que eres mi tesoro y si te pasa algo yo me muero, por favor acepta— Bianca se suelta de su padre, va por su bolsa que dejó en el diván, mientras su padre y el guardaespaldas están hablando más cosas

—Ya esta siendo analizando el sobre, si llega otro por favor avíseme y que nadie lo agarre— Santino mira a su hija que lo veo con coraje, aunque le duele lo está haciendo por su bien

  

—Le estoy dejando a mi tesoro más preciado en sus manos así que cuídela— le ordena Santino— Bianca te amo y lo hago por tu bien entiende— mira a su hija que está saliendo de su oficina, Dante le da un apretón de manos 

—No se preocupe señor— Bianca al escuchar su voz de nuevo voltea mirando que sonríe con arrogancia— está en buenas manos—al escuchar esa afirmación ya no aguanto más y salió a toda prisa de la oficina, 

—Ya se va señorita…— por salir corriendo ni se despide de Rita, quiere salir huyendo muy lejos, nunca le había gustado la idea de ser cuidada por un hombre, y menos después de salir de la rehabilitación había aprendido a ser independiente. Llama el ascensor, necesitaba salir de ahí lo más pronto, alejarse de él, se abre el ascensor y al ingresar su pie se atora, va en caída cuando siente que alguien la sujeta por la cintura y la atrae a un cuerpo fuerte y firme, voltea viendo cerca los ojos color ámbar De Luca, su mano se pone sobre su brazo, es fuerte, cierra los ojos disfrutando la sensación de seguridad que había perdido hace años. Dante salió dando zancadas largas para alcanzarla, al verla salir de la oficina de su padre noto la molestia, su berrinche no había salido como a ella lo esperaba, de verdad era una niña mimada pero desde ahora ella no haría su voluntad, ahora estaba bajo su protección y la cuidaría. La vio esperando el ascensor, llegó detrás de ella justo cuando se había tropezado, al sentir su pequeño cuerpo sus sentidos respondieron, sus labios desearon poder besar su fino cuello, y sus manos sintieron su vientre plano, era  “Dante es tu objetivo de protección nada de pensamiento” se decía así mismo. Ella miro sus labios carnosos, tenía mucho que unos labios no la besaban y nunca había deseado como en ese momento que él tomará sus labios, estar en un lugar los dos solos

—Suelteme por favor— dijo con desesperación, no podía permitir ese tipo de pensamiento y menos con su guardaespaldas

—Solo quise evitar que cayera al suelo señorita— le susurra al oído ella cierra los ojos disfrutando el aliento sobre su oreja, por dios esto sería muy mala idea— ya podemos irnos— tan pronto dejo de sentir el calor que emanaba de él, sintió frío. Camino dentro del ascensor y se quedó a un lado lejos de Dante, no podía aceptar los pensamientos que tenía hacía un hombre que acaba de conocer. Por primera vez se sentía nerviosa, ni quería levantar la vista por temía que supiera lo que estaba pensando o sintiendo. 

Al llegar a planta baja las puertas del ascensor se abren, Bianca sale a toda prisa queriendo dejará De Luca muy lejos 

—Adios señor…— Vance la vio salir, ella no le presta atención, en ese momento no escucha a nadie está sumergida en sus pensamientos, pensando que haría con él, si le provocaba cosas que nunca había sentido, ni con Sandro había sentido el deseo tan fuerte de querer estar en sus brazos.

Dante camina detrás de ella, no puede perderla de vista más sin saber cuándo podrían hacer realidad la amenaza, pasa la banda de seguridad y comienzo está a sonar la alarma

—Maldita sea— por ir de prisa detrás de ella se había olvidado del arma que había ingresado 

—Señor como entro el arma?— pregunta Vance con desconcierto

—Lo siento amigo pero a mí amiga nunca la dejo, ella va conmigo a todos lados, hasta pronto— sigue caminando más aprisa, Bianca a salido ya al estacionamiento…

*****

—¿Por que has puesto presión a la cabeza de Bianca?— un hombre joven entra a la oficina con una bola de papel en las manos. Otro hombre estaba plácidamente sentado en un amplia silla de cuero, toma un puro de una caja de madera que tiene, mirando con burla al recién llegado prende el puro, haciendo enfadar más al joven— m*****a sea contesta ya— golpea el escritorio con fuerza

—Tranquilo hijo, es solo una forma de presionar a Palmieri, necesito que ayude con algo— le hecha una calada sobre su rostro— te juro que no le voy hacer nada— el joven lo mira desconfianza, no sabe si creer en su palabra.

—¿De verdad meo juras papá?

—Te doy la palabra de un Capello, y cuando te he fallado— el joven comienza a pensar en sus palabras, cuando había sido un niño ese hombre que se hacía llamar su padre le había matado su mascota, todo para enseñarle que esos sentimientos lo hacían débil, que no debía encariñarse con nada porque al final eso un día faltaría, aquella noche había llorado por su conejo que había sido el último regaló de su madre— además porque no quieres que la haga daño a esa chiquilla

—Por nada, solo que no quiero que paguen inocente la culpa de otros— su padre se levanta de su silla 

—En está vida desgraciadamente los inocentes a veces pagan por la culpa de otros— llegó a su lado— y sabes bien que no me gusta tus debilidades, y si ella es esa zorra por con mayor gusto terminaré con ella

—No, no le has nada papá, perdón me tengo que ir …— el joven salió rápidamente, no podía aceptar que amaba a Bianca desde hace mucho tiempo

—La quiere ¿verdad?— la mujer morena sale detrás de una cortina, ella era su sombra

—Si señor, 

—Entonces tendré que mantener esto en secreto para el, si no fuera mi hijo ya lo hubiera matado…

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Último capítulo

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    Los días pasaron muy rápido a Sophie le habían dado el alta y ahora estaba en casa de Dante jugando feliz con Angello que al verla corrió feliz a su encuentro, Dante estaba abrazando a Bianca y disfrutando el sonido de las risas de los niños, la mamá de Anabella fue junto a su nieto habían sido tres días sin verlo que tenía planeado en cuanto lo viera le daría los besos que no había recibido estos días, —¿Estas feliz?— Bianca le acarició su mejilla con ternura, el la miro como siempre con amor, —Si, estoy muy feliz— todo había cambiado tanto, ya no era ese hombre que buscaba a las mujeres para satisfacer sus necesidades, no porque ahora estaba completo con Bianca, su otra mitad,— te tengo a ti, ya está aquí mi hija, sabes se parece tanto a mi mamá— Bianca sonrió— está conmigo Angello que haré un hombre de bien, —Te creo— acarició su cabello— mi amor, organice una pequeña reunión para darle la bienvenida a Sophie, no te molesta —Por supuesto que no, así ella va ir conociendo a la

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