Inicio / Romance / Ella es Mía / Primer Ataque

Compartir

Primer Ataque

Autor: MuSubi GR
last update Fecha de publicación: 2022-02-10 01:36:29

—Odio correr detrás de una mujer— dice al ver cómo Bianca corre por la calle, le extraña no verla correr a su mini Cooper que esta estacionado a tres metros— ¿Dónde está la mujer que vi en la oficina de su padre?— dice mientras camina más a prisa para alcanzarla, al verla defendiendo sus derechos, le pareció una mujer independiente e inteligente, pero ahora verla huir de él con unos enormes tacones se asienta más la idea de ser una niña mimada y el sería el guardaespaldas de ella.

Bianca corre quiere irse al fin de mundo donde no existiera esa m*****a amenaza, dónde no tuviera que tener a un hombre detrás de ella sepa por cuanto tiempo, de pronto su celular suena, lo toma y mira la pantalla es Pía que le ha mandado un mensaje, llega a un pequeño parque donde se detiene a leer el mensaje de seguro tendría que ver con la salida de la noche, se agarra de un árbol para tomar un poco de aire, y mira el mensaje

“Sandro ha vuelto, me dijo Javi que está preguntando por ti”

—Por Dios no— dice mirando al cielo, porque cuando estaba mejor tenía que aparecer de nuevo en su vida él, ya era su pasado y así tenía que quedar, pero la angustia se adueñó de su cuerpo, tendría que ser él, por él Santino de seguro había contratado a De Luca solo para que el no sé acercará, si esa era la amenaza que otra cosa— si es eso no voy a dejar que mi padre me ponga un perrito faldero, yo no volveré a caer en las manos de Sandro…

Dante llega al pequeño parque, mirando a todos lados, no podía ser que a los primeros minutos ya había perdido a su sujeto de cuidado,

—Maldición dónde se metió— de pronto ve un auto negro, de él sale un hombre con una arma, ve a dónde está dirigido, Dante corre más rápido, Bianca está recargada sobre un árbol— no puede ser— mira el auto y a Bianca, observa cuando disparan, y se avienta sobre el cuerpo de ella para protegerlo con el suyo, siente como algo le pega en la espalda. Bianca se sobre salta cuando siente que alguien la tumbó al pasto y ha dado tres vueltas con ella,

—No se mueva— siente de nuevo el cálido aliento de Dante sobre su oído, no entiende que ha pasado, pasan los minutos hasta que está seguro que no hay ningún peligro, se incorpora un poco, no podía creer que en su primer día y ya la había atacado,— ¿está bien?— ve su perfecto rostro, parece que había estado llorando, baja un poco la vista para ver esos pequeños labios que había deseado cuando la escucho discutiendo con su padre, su corazón estaba un poco acelerado, al sentir ese cuerpo debajo del suyo. Aún confundida asiente— ¿Como es que puede correr con esos tacones?— mira a todos lados y no hay a la vista del vehículo negro,

—Es solo equilibrio— contesta mirando la mano que le ofrece Dante para ayudarla a ponerse en pie, al sentir libre del cuerpo de él pierde lo que había sentido unos minutos, una paz que le hacía falta unos minutos y seguridad—¿Qué sucedió?

—Pues alguien nos jugo una pésima broma— Dante se quita el saco viendo en su espalda una mancha de pintura— han arruinado un excelente traje— sonríe tratando de calmar su cuerpo que había sentido una sensación cálida al tener a Bianca debajo.

—Sabes eres la primera mujer que huye de mi— lo dice con arrogancia, y tenía razón la mayoría de las mujeres con las que había estado después de ella lo habían buscado a él, al escuchar ese comentario Bianca se cruza de brazos enfada por ese tonto comentario

—Ni que estuvieras tan guapo— dice levantó los hombros con indiferencia, pero al verlo de nuevo ahí delante de ella nota mejor su rostro fino, su perfecto cabello peinado ahora está desalineado por el esfuerzo que hizo persiguiendo la y cuando supuestamente estaba salvando su vida— para que yo valla detrás de usted cómo….— Dante se acerca para escuchar lo que decía pero ella se silencia solo al verla— además ya se de dónde viene la amenaza, así que le aseguro que nada pasará— Dante la mira con el ceño fruncido de que estaba hablando, como era que ya supiera de dónde venía la amenaza,

—Si sabe dígamelo señorita y le juro que la dejaré en paz— Bianca sonrió con triunfo, pensando que sabía perfectamente porque lo había hecho

—Me lo promete que si le digo quien es el causante de que mi papá lo contratará me dejara en paz— Dante levanta su mano derecha como señal de promesa— está bien te lo diré— suelta un suspiro— es mi ex novio, Sandro ha vuelto y por eso mi papá lo contrató, no quiere que el se acerque a mi, de eso estoy segura— mira a Dante que no se mueve— ya te puedes ir y dejarme sola, yo puedo cuidarme

—Pues aquí esta la prueba que la amenaza es real— le muestra la marcha sobre su saco negro— y no me voy a mover de aquí, ahora usted es mi responsabilidad— Bianca suelta un resoplido, no puede creer que su padre hiciera todo ese teatro solo para que ella acepte a Dante como su guardaespaldas— y sobre su ex, yo no sé nada— la mira por un largo rato no puede dejar de verla, ese carácter de imponerse le estaba gustando— ahora volvamos por su mini Cooper— dobla su saco para ponerlo en su brazo, con su mano libre la sujeta del su antebrazo

—Por que no entienden que no lo quiero todo el tiempo siguiéndome, quiero que mi vida siga con normalidad— se detiene sintiendo como Dante intenta hacer que camine, la jala con sutileza pero ella no se mueve, así que él la acorrala contra el árbol

—Mil perdones si a la princesa no le gusta pero su padre me ha contratado así que no me ire a ningún lado— una brisa suave sopla haciendo que Dante la respiré, un perfume suave pero a la vez fuerte— respira hondo tratando de calamar un poco los latidos de su corazón, mira de nuevo esos pequeños labios color cereza, son tan apetecibles, con un impulso de aleja, obedece su lado racional que se lo está pidiendo, Bianca ve su comportamiento algo extraño

—¿Que le sucede? no me vuelva a tocar— ella por su parte también su corazón está latiendo a gran velocidad, era algo que hace tiempo no sentía, así estaba su corazón cuando conoció a Sandro, pero poco a poco el mismo fue apagando todo, aunque ella cegada no se había dado cuenta cuando ya estaba muy metida en las drogas, respira hondo tratando de controlar ese calor que siente cada vez que él la mira o la toca esto no será nada fácil con este súper Man

—Es mi trabajo, estos días vamos a estar juntos para todos lados— Bianca se sonroja imaginándolo en su habitación con solo sus pantalones, él al verla sonríe casi leyendo lo que está pensando— no se preocupe señorita no muerdo.

—Tal vez yo sí— suelta con enfado, pero al instante se da cuenta que no debía decirlo, ve un brillo en los ojos ámbar de Dante que hace más estragos

—Me han dicho que soy muy delicioso,— Bianca comienza a caminar, no tiene que contestarle y menos para que él se burle de ella, camina de regreso por el parque sintiendo muy de cerca De Luca, ya más calmada le responde

—Pues no creo que tenga buen sabor, yo creo que puede estar desabrido— sonríe al verlo de perfil nota su molestia. Sin darse cuenta se habían enfrascado en un juguetón coqueteo.

—Ah se me olvidaba que a usted le gusta otro tipo de carnes— dice mirando como su molestia va creciendo, esa niña no le iba a ganar

—¡Mire! si va estar detrás de mi como perrito no me dirija la palabra, solo será para lo esencial— camina hasta su auto ya más deprisa sin hablar con él.

—Si señorita como diga— llegan ante el auto de Bianca— mi auto está ahí, no intente nada porque voy a ir detrás de usted— Bianca asiente la verdad era que deseaba estar ya en su casa descansando, y tratando de olvidar que iba a tener a otra persona como su sombra para todos lados…

******

—Señor tiene una llamada de un inversionista— Santino le extraña, nunca ningún inversionista de la empresa lo llamaba a su oficina

—¿Quién Rita?

—No dijo señor

—Esta bien pásame la llamada— espero unos segundos cuando escucho la voz

—Mira idiota no estoy jugando, si no me ayudas con mi transporte por mar tu hija pagará las consecuencias— Santino comenzó a temblar, no podía permitir que le hicieran algo a su hija

—Yo no puedo ayudarlo Capello, tengo las manos atadas— se escuchó en la otra línea la carcajada del hombre— además el nuevo agente de investigación está dejando tus negocios en paz

—Mira tu sabes que necesito vía libre para que mis barcos no sean revisados, y que los de la aduana se mantengan con la boca cerrada— guarda un momento silencio— no sé que hagas pero quiero lejos de mis barcos al nuevo encargado de la seguridad, sé que es un perro para esto pero lo quiero lejos

—Deja veo que puedo hacer, pero deja a mi hija— de nuevo se escucha como se ríe

—Ya vi que le has contratado a un guardaespaldas, si no hubiera sido por él ahora tu hija tendría una mancha en su pecho roja— Santino se levantó de su silla, no entendía que había pasado, mira por la ventana y los ve subir a sus autos— un excelente hombre, pero con él a su lado tu hija va morir si no cumples

—Por favor Capello dame tiempo, Capello…— ya había colgado dejando a Santino angustiado más.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • Ella es Mía   Ella Es Mía

    Los días pasaron muy rápido a Sophie le habían dado el alta y ahora estaba en casa de Dante jugando feliz con Angello que al verla corrió feliz a su encuentro, Dante estaba abrazando a Bianca y disfrutando el sonido de las risas de los niños, la mamá de Anabella fue junto a su nieto habían sido tres días sin verlo que tenía planeado en cuanto lo viera le daría los besos que no había recibido estos días, —¿Estas feliz?— Bianca le acarició su mejilla con ternura, el la miro como siempre con amor, —Si, estoy muy feliz— todo había cambiado tanto, ya no era ese hombre que buscaba a las mujeres para satisfacer sus necesidades, no porque ahora estaba completo con Bianca, su otra mitad,— te tengo a ti, ya está aquí mi hija, sabes se parece tanto a mi mamá— Bianca sonrió— está conmigo Angello que haré un hombre de bien, —Te creo— acarició su cabello— mi amor, organice una pequeña reunión para darle la bienvenida a Sophie, no te molesta —Por supuesto que no, así ella va ir conociendo a la

  • Ella es Mía   Tú Eres Mi Papá

    ¿Te gusta la pizza?— Bianca estaba en la cocina junto a Ágata mirando al pequeño Angello comer con gusto la rebanada de pizza de pepperoni que él había pedido—Si señorita— dijo con la boca llena, Bianca sonrió al ver al niño comer bien—Dime Bianca Angello— le dijo dulcemente al pequeño que sonrió— toma aquí está una rica agua de naranja— tomo el vaso con gusto y le dio un gran trago— como Angello— dijo al separarse para ver hablar con Ágata, estaba preocupada por la Sophie que había pasado para que llegará al hospital— ha llamado Dante Ágata—No niña Bianca, espero no sea nada grave— eso mismo deseaba Bianca, miro la ropa sucia de Angello, no tenían con que cambiarlo si querían que se diera un buen baño —Hay que limpiar tres habitaciones Ágata— asintió— y hay que comprar algo de ropa para Angello y Sophie…— comenzó a sonar el timbre de la puerta—Ahora regreso niña Bianca— Bianca sonrió porque no podía decirle solamente Bianca, regreso junto a Angello que estaba feliz comiendo—Do

  • Ella es Mía   Mi Hija

    Dante sintió un golpe en la boca del estómago, su hija, la niña que estaba buscando la tenía ahí cerca, en ese hospital pero enferma, ¿Qué podría tener para la llevarán al hospital? ¿Sería grave? Fueron las preguntas que se formulo en la cabeza, sin saber en qué momento comenzó a sentir como las lágrimas rodaban por su rostro, y de pronto sintió la mano de Bianca sobre su hombro, sentirla fue grato para él, porque sintió que estaría a su lado, le agradeció con la un gesto en la cabeza y de nuevo miro a Angello que estaba mirándolos a los dos— ¿Qué tenía tu hermanita?— el niño levantó los hombros en señal que no sabía—No sé, mi abu dijo que tenía mucha fiebre—¿Dónde está ella?— le pregunto tragando el nudo en la garganta, tenía que calmarse, no podía ver el panorama negro—Por ahí— dijo señalando atrás de él— ven te llevo— Dante tomó la mano de Angello que lo llevo por el pasillo por dónde había venido y al final dieron vuelta a la izquierda y siguieron el pasillo hasta que llegaron

  • Ella es Mía   ¡Papá Dante!

    Santino había logrado salir del país con su pasaporte falso, con el que había estado saliendo para ir a ver a Bianca que estaba en España, estando ya fuera de Italia, se enteró que su empresa estaba ya en la quiebra, la mayoría de los contratos se habían roto, porque nadie quería trabajar con él, no querían que lo relacionarán con él, también le habían mandado su despido del senado y aparté ya se había interpuesto una denuncia por la muerte de su primera esposa, así que el nombre de Santino Palmieri estaba ya marcado y tendría que parecer que había muerto, cerró el portátil, y antes de salir de la habitación del hotel se miro en el espejo, en cambio de color de cabello le había quedado bien. Sonrió pensando en la casa que visitaría, dónde comenzaría su nuevo negocio, tenía claro que debía manejar un perfil bajo, y sobretodo no saliera su asentó italiano, nadie podía saber dónde podría encontrarlo, y de eso estaba seguro porque casi nadie conocía su otro nombre, daba gracias a su madre

  • Ella es Mía   Sueños Rotos

    El día había llegado para Santino, el que tanto había esperado, con el que había soñado toda su vida, ser nombrado el candidato oficial del partido social democrático a la presidencia. Después que Sandro dejará que De Luca se la quitará, no sabía nada de él y era mejor, estaba harto de escuchar sus lloriqueos, no había sido lo suficientemente hombre para lograr que Bianca se volviera a enamorar de él, no había logrado estar con ella y hacerle creer que ese engendro que crecía en el vientre de su hija fuera de él y no De Luca, había llamado antes de ir a Lucca y la mujer de servicio le había confirmado que Sandro estaba en casa con una botella en mano y muchas pastillas en la mesa, al escuchar eso Santino estaba convencido que Sandro había vuelto a consumir, el niño no tenía control, pero eso sirvió para sus planes, si no había hablado con su papá lo tenía en sus manos, tendría su apoyo incondicional en las elecciones internas y mientras los demás militantes lo vieran tenía el votó de

  • Ella es Mía   ¿Estás Son Las Fotos?

    Bianca no podía creer lo que escuchaba, ¿siempre había buscado su bien?, Pero cuál era su bien en obligarla a casarse con Bruno, dónde estaba su bien alejarla del único hombre que la amaba, que siempre estaba buscando su bien, que de bien tenía entregarla en las manos de Sandro que había sido el primero en abusar de ella, aunque tenía que reconocer que está vez en España se había comportado bien. Todo lo malo que le había pasado últimamente era su culpa, el abuso de Bruno había sido porque lo tenía amenazado con unas fotografías, y ahora lo dudaba que existiera, porque eran socios en los negocios sucios, si no hubiera estado coludido con ellos tampoco hubiera comenzado con las amenazas que eran a su persona— por eso vengo a pedir que favor no me denuncies— dijo Santino, y para Bianca todo quedó estaba quedando claro comenzó a re

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status