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Su Hija

Autor: MuSubi GR
last update Data de publicação: 2022-03-31 11:42:05

¿Cómo se ha portado mi princesa?— cuando supo que estaba embarazada ya había hecho lo que le fue ordenado, matarlo, matar al hombre que le daba de nuevo la alegría de ser mamá, cuando Rafaello lo supo la mando lejos, a todos le había dicho que por su bien trabajo le había dado una vacaciones que duraron seis meses,

“—Siempre hay cosas bonitas en este trabajo— le dijo al tener a esa pequeña en sus brazos— lamentablemente sabes que no puedes quedarte con ella Anabella, 

—Si lo sé, la dejaré con mi mamá como lo hice con Angello— beso su cabecita, ella había sido hecha con el más grande amor, era tan bella tan frágil que deseaba tener a Dante a su lado cuidándola.” 

Después de aquel día cada año los veía, Rafaello le daba dos días para ir a ver cómo estaban y darles un regalo, Angello no la había dejado de querer a pesar del abandono, pero Sophie era distinto, era más fría, ella no comprendía ese abandono por su parte, pero era lo mejor no quería que estuviera con ella que se hundía cada día más en el fango, en la pudrición del mundo que lo rodeaba. 

—Mamá ¿cuando te quedaras conmigo?

—Pronto hija— acarició su pequeño rostro, le dolía que fuera así, con su madre era distinto, con ella era cariñosa

—Ya quédate con nosotros mamá— sus palabras le calaron hasta lo más hondo de su pecho, no podía hacer eso, no cuando estaba a nada de conseguir su sueño, ser la jefa de la organización de su padre, por eso tenía que hacer este sacrificio para mantener a salvó a sus hijos, nadie más que Rafaello los conocía, para el nunca hubo secretos

—Aun no puedo princesa, tengo que trabajar para que tú y tu hermanito tengan que comer— la niña comenzó a llorar desde que tenía conciencia su mamá no estaba solamente su abuelita que los cuida— mamá no me veas así

—Mira como haces sufrir a tu hija, yo nunca me aleje de ti— cerro los ojos, no podía creer que su mamá tampoco la apoyará— tu padre murió no entiendo a quien quieres impresionar, quien quieres que este orgulloso de ti

—El, va estar orgulloso de mi desde el más allá, va ver qué yo llevó su nombre a lo más alto— su madre negó con la cabeza, no podía entender que su hija prefería eso que estar con sus hijos, ya se había perdido muchas cosas, sus primeras palabras, sus primeros pasos, solamente hubo un tiempo que vivió con Angello, cuando necesito la ternura de su hijo para ganarse la simpatía de ese hombre— mamá gracias por esto, tu más que nadie sabe mi sueño, seguir los pasos de Rafaello, que todos sepan que la hija de Rafaello Capello es tan buena como cualquier hombre que este al mando

—¿A qué viniste?

—Pues vine a que cambien de casa, aquí no es seguro ya— Bruno sabía de ellos y como estaba de loco era capaz de usarlos para conseguirlos para atraer a Dante, y amenazarla a ella para que siguiera haciendo lo que el pidiera— Bruno supo de mi pequeño Angello— acaricio su cabeza, no los había movido por qué sabía perfectamente que la tenía vigilada pero ahora que estaba bajo su poder, que no podía salir porque la policía lo estaba buscando tenía que aprovechar para moverlos— y sé que él es un peligro para ellos— abrazo a sus hijos, eran su mayor tesoro y como tal los protegería— así que tengo que cambiarlos ya tengo una nueva casa, hasta es más grande que está y con gran jardín y un huerto así que empaca todas las cosas

—¿Vamos contigo mami?— pregunto Angello con ilusión, Anabella soltó un lágrima

—No, pero estarán más cerca de mi— beso su rostro— sabes que esto lo hago por tu bien

—Mi bien es estar contigo mami— dijo dando la vuelta para encerrarse en su habitación

—Esta creciendo y cuando menos los esperes el te reprochará esto, él y yo no entendemos que pongas primero tu sueño que él— Anabella sintió como bajaban sus lágrimas por el rostro, si era tonto para los demás pero no podía dejarlo cuando estaba muy cerca de conseguirlo— ellos necesitan a su mamá no la jefa de un grupo criminal entiéndelo de una vez. 

Vio solamente la espalda de su madre que llevaba a su hija tomada de la mano, tenía claro que estaba perdiendo cosas importantes pero su deseo de poder era más grande, teniendo a la organización en sus manos sus hijos estarían en los mejores colegios, irían a la universidad que ellos quisieran y tendrían una carrera y serían buenos ciudadanos aunque nunca pudiera compartir con ellos esos momentos. También había pensado en Dante, ahora que no estaba Rafaello podría decirle a la existencia de su hija, al momento reaccionaria con molestia, con irá y con justa razón, le había ocultado que de su romance había nacido su pequeña, se había quedado para ella ese tesoro.

—Vi que me has mentido todo este tiempo— su madre regreso con unas cajas para comenzar a empacar las cosas de la cocina— él sigue vivo, lo vi en las redes rescatando a esa actriz— si gracias a eso se había vuelto un hombre muy famoso de hecho había visto algunos comentarios referiendose a lo guapo que era y que daría cualquier cosa por tener a un hombre así a su lado, ella lo había tenido y lo había dejado ir, nunca había visto que la mirara con miraba a Bianca, era con amor, con admiración, la admiraba ¿Qué podía admirar de ella?

—Yo pensé que lo había matado— intento salir pero las palabras de su mamá la detuvieron

—Deberías decirle de Sophie tiene derecho, y deberías dársela te aseguro que el será un excelente padre— Anabella giró sobre si para ver a su madre que se había vuelto loca, como se la entregaría, el ahora estaba feliz con la mujercita esa, ella podía darle los hijos que quisiera

—No, nunca ella y Angello se quedarán conmigo, son mis hijos solamente y no necesito a nadie más— su madre negó con la cabeza estaba cometiendo un grave error— se cruzó de brazos él esta con alguien más y no soportaría que esa persona tratará mal de ellos— su madre soltó un suspiro tenía que decirle la verdad— además a mí me odia, lo vi en sus ojos hace semanas, tu crees que me perdonaría que nunca le dije que íbamos hacer papas— negó— no mamá, el nunca me lo perdonará y me los quitará

—Tal vez eso sea lo mejor— Anabella abrió los ojos que estaba diciendo su mamá, era mejor mantener que le quitarán a sus hijos— tu nunca los ves, solamente te encargas de mandar dinero, dime cuándo fue la última vez que se enfermo Angello, no, no sabes porque quién estuvo cuidándolo fui yo— Anabella comenzó a llorar las palabras de su mamá le dolían sabía que tenía razón pero había algo que no podía que dejará dar media vuelta y se alejara de ese mundo— Dante es un buen hombre, amo Angello como su hijo sin serlo, y si supiera de Sophie te aseguro que ya hubiera venido por ella, y le daría el amor que no le das, no dejará que nadie le hiciera daño, el sería un excelente papá y no estaría ausenté— Anabella cerro los ojos olvidaba que su mamá tenía a Dante en un altar, nunca había estado de acuerdo la forma que lo traicionó solamente por querer tener a su padre contento, sin importar que su corazón sufriera

—Yo les doy amor, mira la casa, no les falta nada

—Entiende que les faltas tú, que siempre les faltará tu amor…

****

El sonido de los cantos de los pájaros la fue despertando poco a poco, sonrió al recordar la noche anterior al principio sintió miedo cuando se enteró que la mujer que lo había traicionado estaba viva, y que había estado muy cerca de ella, si hubiera sabido que era le hubiera reclamado por dañar el corazón de un tan maravilloso como Dante, pero después pensando gracias a eso ella lo había conocido, y ahora estaba juntos durmiendo en una amplia cama. Ya estaba segura que no, no había sido un sueño realmente estaba en la habitación de la casa de Dante, había tenido una noche mágica en ese lugar que ahora se había vuelto en su lugar favorito del mundo. Se estiro pensando que sentirá el cuerpo de él detrás de ella pero no fue así, lanzó su mano buscando su cuerpo pero el lugar estaba frío y solo, se levantó de golpe, 

—Buenos días cara mía— Dante noto sus movimientos a través del espejo, le dolía no poder estar más tiempo con ella en la cama pero su trabajo lo esperaba, volvía a ser agente de investigación, haría lo que tanto quería. Bianca respiro de alivió al verlo de frente al espejo peinando su hermoso cabello negro, sus ojos color ámbar le sonreían,— no pude despertarte por qué te veías como un ángel, mi ángel que bajo del cielo— ella sonrió y se estiro dejando caer las sábanas que cubrían su desnudes y con voz perezosa lo saludo

—Buenos días amor— descaradamente se levantó sin importar que las sábanas quedaban atrás, quería ver los ojos de su futuro esposo recorriendola— ven de nuevo a la cama conmigo— Dante no pudo evitar ir hasta es cama ya abrazar ese cuerpo que había tenido toda la noche— quiero seguir abrazada a ti— fue desabotonando la camisa mirando como su guardaespaldas estaba a nada de caer, y fue dejando un beso tras otro y cuando pensó que lo tenía intento jalarlo a la cama con ella

—No…— la volvió a besar— no puedo— se separó al ver sus ojos— tengo que ir a trabajar— Bianca se tensó, iba ir a trabajar de guardaespaldas nuevamente, y si cuidaba a una muy descarada que se le insinuara, que quisiera tener una pequeña aventura, por dios sabía que él nunca caería pero no podía confiar en las mujeres, 

—¿A quien vas a cuidar?— Dante sintió su cambio de actitud, la iba conocido cada vez más,— espero Alfonzo te mandé a cuidar a un hombre, o un niño no sé pero por favor que no sea una mujer, de ninguna edad— soltó una risita estaba nerviosa por los que pudiera suceder, pero tenía que dejarle claro que su trabajo era otro, y que mientras estuviera con ella no podría ver a nadie más

—Realmente voy  a trabajar en mi antiguo trabajo— ella soltó un suspiro de alivió, Dante no pudo evitar reír más fuerte, su picolla había estado celosa— y si llegó a trabajar de nuevo como guardaespaldas te juro que a nadie voy a proteger como a tí— besa su cuello— no te pongas celosa

—Yo no estoy celosa— soltó un suspiro al sentir como sus labios estaban muy cerca de sus pechos— solamente que no quiero trabajes con cualquiera de esas largatonas, porque tú eres mío

—Como tu siempre serás mía— la miro a los ojos— eres mía solamente…

Después vestirse y bajar a desayunar Bianca pensó que debía ir a ver a su padre, estaba solo, la relación con Valente había quedado muy mal, y como era su hermano por un tiempo no lo iría a ver— quiero ir a ver a Santino— Dante sonrió, aunque estuviera muy molesta con su papá ella no podía dejar de sentir tristeza por los que estuviera viviendo Santino,— ¿Cuando puedo verlo?

—Hoy mismo si tú quieres cara mía— Dante apretó su mano, podía sentir lo nerviosa que estaba 

—¿Estás segura que quieres verlo después de todo?— le pregunto Amellie, 

—Si mamá, quiero saber a qué se refería Bruno— le daba vuelta una y otra vez lo que Bruno le había dicho, ¿A qué se refería? 

—No te preocupes solo hago una llamada…

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