INICIAR SESIÓNDoña Anabella fue a Venecia— Bruno sonrió al escuchar lo que su hombre le contaba, no había duda que había ido a ver a su bastardo,— saco a una señora y dos niños de la casa y se los llevo
—¿A dónde?
—Aun no lo sabemos— el vio por la ventana del viejo edificio estaba harto de estar ahí, pensando solamente el sabía de un niño, sería que tenía otro pero quién sería el padre, y pensando solamente llegó a la conclusión que fuera su padre, por dios esos niños podían ser sus hermanos, no había otra respuesta o si…
—¿Han dado con mi Bianca?— el hombre comenzó a temblar apenas tenía unas horas buscandola pero hasta ese momento no habían dado con su paradero
—Nadie sabe donde está la señorita Bianca señor— Bruno golpeó con fuerza un costal de box, Anabella lo había llevado para que ya no se hiciera más daño, por consejo de ella le había pedido que no saliera, que cuando fuera conveniente ella le diría pero eran casi dos días sin saber dónde estaba Bianca que lo necesitaba, había soñado con ella que lo llamaba que lo necesitaba que no quería estar con Dante y eso lo había tomado con un llamado de su alma.
—Son una bola ineptos— aventó una taza que tenía a la mano, quería destruir el lugar— no puedo creer que nadie de con ella
—Señor es que con todo esto de la boda y que tuvimos que salir para evitar ser arrestados nadie pudo ir detrás de ellos,— gruñó de desesperación el muy maldito lo tenía todo muy bien planeado— ya fuimos a la casa de su amiga, de su madre hasta su departamento pero ni una mosca se a parado en esos lugares, también ya fuimos al departamento del guardaespaldas pensando que la hubiera llevado ahí pero nada.
—Pues sigan buscando, no quiero errores, porque tengo que ir por Bianca ella me necesita— el hombre temió al ver sus ojos rojos llenos de odió— quiero matar a ese hombre con mis propias manos…
—Señor ya sabemos dónde está la señorita Bianca— Bruno sonrió al escuchar las palabras del hombre que entraba con un celular en la mano
—¿Donde?
—Fue a ver a Santino,— le mostró el momento que llegó, como Dante la abrazaba y como al estar dentro del edificio la besó pero la noticia era que Bianca Palmieri al final se casaría con el amor de su vida. Todos los portales de chismes tenían tomada una fotografía de la mano de Bianca con un nuevo anillo, un anillo sencillo nada ostentoso
—Quiero que organicen todo vamos a ir por ella ahora
—Pero señor doña Anabella ordenó
—¿Quién manda aquí?— dijo mirando a los dos hombres, que ya no dijeron más, entendían que no podrían ir contra de él— quiero que todos los hombres estén listos, y también quiero tener lista mi sorpresa, desde hoy nadie podrá separar a Bianca de mi lado, no en esta vida en la otra
******
—Esta todo listo amor— acaba de terminar la llamada a su superior— ya tenemos el permiso para ver a tu papá
—Solo voy por mi bolsa— le dio un pequeño beso en los labios para después subir corriendo a su cuarto por la bolsa, pero Dante la tomo de la muñeca con suavidad para detenerla y así le pusiera atención a su detalle
—Antes que te vallas necesito que lleves está pulsera contigo— Bianca sintió el frío metal que tocaba su piel, era una pulsera de plata muy ligera, con una piedra en el centro, estaba muy bonita— y durante el tiempo que estemos a fuera no soltarás mi mano y cuando regreses a nuestra casa no te separes del hombre que puse para tu cuidado— Bianca sonrió lo haría, no quería estar lejos de este lugar que ahora era su hogar
—Si señor le prometo que así lo haré— Dante soltó su mano, tenía miedo que algo le pasará a Bianca mientras el no estuviera cerca para protegerla, sabía que Bruno era un hombre peligro y que no dejaría de buscarla hasta tenerla de nuevo y eso no lo iba a permitir. Al salir miro la casa tenía varias cámaras de seguridad que vigilaban todos los puntos de la casa, y en la puerta había dos hombres que estaba cuidando las entradas y salidas de las personas, y vigilaban la calle esperando notar algún movimiento extraño. Busco el Mercedes de Dante pero no estaba por ningún lado en la entrada ahora estaba un convertible azul, Dante abrió la puerta del copiloto; Bianca se sentó ajustándose el cinturón, Dante llama a los hombres— este día mi prometida saldrá conmigo, tu— señaló a un pelirrojo que era más pequeño que Dante— toma un auto y nos vas a seguir, cuando termine todo la regresarás a casa sana y salva, si no sucede deberán buscar otro empleo está entendiendo— los dos hombres asintieron, y señaló al segundo hombre— y tú te quedarás aquí si ves algo extraño le informas a Alfonzo y a mi inmediatamente está claro
—Si señor— sin esperar más subió al auto y tomo la mano de Bianca
—Lista— ella respiro después del circo que se había vuelto la boda no había salido de esa casa
—Si— el trayecto fue largo, nunca pensó que la casa de Dante estuviera a las afueras de la ciudad, en un residencial muy conocido en la ciudad.
Al llegar a la comandancia miro el edificio, como podía ser que Santino estuviera en ese lugar tan frío. Dante bajo del auto mirando a todos lados y se encontró con una varias personas con cámaras y micrófonos debían estar ahí por Santino queriendo saber lo que había sucedido, corrió abrir la puerta de Bianca al tomar su mano la jalo a su cuerpo para protegerla de los reporteros que estaban ya acercándose para comenzar con todas sus preguntas
—¿Es cierto lo que dicen de tu papá Bianca?...
—¿Bianca vas a levantar una denuncia en contra de Bruno?
—¿Bianca vas ayudar a tu papá en este problema?
—Bianca… Bianca…
Bianca paso ignorando a los reporteros. Dante la ayudo a caminar entre esa muchedumbre recibiendo uno que otro empujón pero no sé detuvo, hasta que llegó a la puerta y la atravesó daba gracias a Dios que no pudieran entrar porque sabía que no dejarían en paz a Bianca.
—Lo siento agente De Luca, están desde el sábado en la noche y cada persona que entra y sale que este relacionado con Palmieri los hostigan con una lluvia de preguntas— Dante miro a Bianca
—¿Estas bien?— ella asintió, y sonrió al ver su preocupación— ahora tengo que pensar la manera que salgas sin que ellos te molesten— tomo su rostro entre sus manos y le dio un pequeño beso. No faltaron los flash de las cámaras que se encontraban por fuera de la comisaría— vamos cara mía, ya dimos mucho espectáculo
—Vamos— tomo su mano. Camino hasta una habitación que tenía un escritorio, de seguro era la nueva oficina de Dante, la hizo entrar y llamo por el teléfono a alguien. Bianca solo miraba todo pero sin mirar, estaba muy nerviosa esperando ver en cualquier momento entrar a Santino.— amor no me vas a dejar
—No, si tú quieres aquí me voy a quedar— Bianca le sonrió agradeciendo que estuviera con ella en ese momento. De pronto unos toques en la puerta la hicieron brincar, era el momento— adelante— tan pronto Dante uso esas palabras la puerta se abrió dejando ver a un Santino por primera vez sucio, con señas que le estaba saliendo la barba y tenía bolsa debajo de los ojos. Santino al verla no pudo evitar correr hasta donde ella estaba
—Hija perdóneme— y Bianca por primera vez lo veía llorar— perdóname— se hincó mirando el suelo no tenía cara para verla a ella, no después de todo lo que había pasado por su culpa
—Santino te perdonó pero necesito sanar para poder volver a llamarte papá— al escucharla se levantó limpiándose las lágrimas,— necesitas que te traiga algo
—No, lo único que necesitaba era verte y pedir perdón,— Bianca lo ayudo a levantarse para que se sentara en la silla frente de ella— hoy me trasladan a la cárcel
—¿Por qué lo hiciste?— Santino sonrió con amargura
—Por que los necesitaba de mi lado para llegar a la presidencia, Rafaello era el que gobernaban el bajo mundo— si ese había sido su motivo,— yo lo ayudaría, mientras el impulsaría mi carrera cuando fuera necesario. Pero llegó el nuevo secretario de seguridad y empezó a decomisar el cargamento, sabes cuánto dinero se pierde con cada decomisó, es muchísimo, y Rafaello comenzó a desesperarse y fue que te amenazó, yo debía darle una ruta nueva, una que el secretario de seguridad ni ninguno de sus hombres pusieran encontrar
—¿Qué pasó después Santino?
—Murió Rafaello cuando iba cumplir con la amenaza y apareció Bruno quitó la amenaza contra ti, ahora a mi me tenía agarrado del cuello con mostrar unas fotografías— bajo la vista, estaba seguro que no tardaría en sacarlas a la luz solo porque ella ahora estaba con Dante
—¿Qué fotografías?
—Lo siento y dile a Valente que me perdone, pero yo no quería hacerlo— comenzó a llorar más amargamente, Dante lo miro, eso no le estaba gustando por dónde iba— una noche yo llegue borracho, acaba de festejar mi candidatura a alcalde de la ciudad, la mamá de Valente me reclamo mi estado, y que venía oliendo a perfume barato de mujer, ella era muy celosa, yo le grite que se callara que estaba muy feliz y que había ido a festejar con mujeres porque ellas si me entendían, con ellas si me divertía y no eran una locas celosas, ella comenzó a golpearme la espalda con el puño y yo por inercia la aventé hacía atrás y se pegó en la esquina del filo de la mesa, y ahí la deje me fui a dormir a mi habitación, hasta el día siguiente descubrí que estaba muerta. Y organice todo para que pareciera un accidente en su auto. Con lo que nunca conte fue que alguien del servicio tomo fotos, y días después me llegaron amenazando que saldrían a la luz yo las guardé y pague el silencio de la persona. Yo tenía guardadas esa fotos en una caja fuerte de mi oficina, sin saber que era el peor lugar para esconderla, Bruno las encontró y con eso me tenía amenazado….
—Por Dios— Bianca se abrazo a Dante que al escuchar todo sintió como Bianca lo necesitaba—¿Por qué nunca?
—Por querer la presidencia, por ser la familia perfecta ante todos…
Después de escuchar las palabras de su papá lo estaba asimilando, nunca en su vida lo había visto así como el sé describió, nunca lo había visto tomar tanto, por dios no sabía cómo le diría esto a Valente, era su hermano y no quería que sufriera ni que sintiera odió por su padre
—Estas bien— negó con la cabeza,— lo siento cara mía nunca me imaginé esto de Santino
—Creo que nadie, por favor que no salga nada de esto a los medios— Dante acarició su mejilla
—No, te prometo que esto no saldrá de aquí— la abrazo quería volver con ella a casa para abrazarla pero no podía— ¿te quieres ir?
—Si, estos días he tenido mucho sueño, quiero descansar un poco— se levantó sintiendo un mareo, Dante la sostuvo— creo que esto me afectó mucho, Santino es
—Shhh, fue un accidente cara mía— sintió como sus lágrimas mojaban su camisa— ya calma
—No puedo esto es…— y de pronto se desmayo en los brazos de Dante
—Amor, Bianca que tienes— no respondió— ¡Un médico!— grito con toda su fuerza mientras la acomodaba en su regazo en el sillón de su oficina— cara mía que tienes.
Un hombre entro con la bata blanca— ayudarla doctor— le pidió Dante el doctor la revisó mientras Bianca volvía en sí
—¿Qué sucedió?
Los días pasaron muy rápido a Sophie le habían dado el alta y ahora estaba en casa de Dante jugando feliz con Angello que al verla corrió feliz a su encuentro, Dante estaba abrazando a Bianca y disfrutando el sonido de las risas de los niños, la mamá de Anabella fue junto a su nieto habían sido tres días sin verlo que tenía planeado en cuanto lo viera le daría los besos que no había recibido estos días, —¿Estas feliz?— Bianca le acarició su mejilla con ternura, el la miro como siempre con amor, —Si, estoy muy feliz— todo había cambiado tanto, ya no era ese hombre que buscaba a las mujeres para satisfacer sus necesidades, no porque ahora estaba completo con Bianca, su otra mitad,— te tengo a ti, ya está aquí mi hija, sabes se parece tanto a mi mamá— Bianca sonrió— está conmigo Angello que haré un hombre de bien, —Te creo— acarició su cabello— mi amor, organice una pequeña reunión para darle la bienvenida a Sophie, no te molesta —Por supuesto que no, así ella va ir conociendo a la
¿Te gusta la pizza?— Bianca estaba en la cocina junto a Ágata mirando al pequeño Angello comer con gusto la rebanada de pizza de pepperoni que él había pedido—Si señorita— dijo con la boca llena, Bianca sonrió al ver al niño comer bien—Dime Bianca Angello— le dijo dulcemente al pequeño que sonrió— toma aquí está una rica agua de naranja— tomo el vaso con gusto y le dio un gran trago— como Angello— dijo al separarse para ver hablar con Ágata, estaba preocupada por la Sophie que había pasado para que llegará al hospital— ha llamado Dante Ágata—No niña Bianca, espero no sea nada grave— eso mismo deseaba Bianca, miro la ropa sucia de Angello, no tenían con que cambiarlo si querían que se diera un buen baño —Hay que limpiar tres habitaciones Ágata— asintió— y hay que comprar algo de ropa para Angello y Sophie…— comenzó a sonar el timbre de la puerta—Ahora regreso niña Bianca— Bianca sonrió porque no podía decirle solamente Bianca, regreso junto a Angello que estaba feliz comiendo—Do
Dante sintió un golpe en la boca del estómago, su hija, la niña que estaba buscando la tenía ahí cerca, en ese hospital pero enferma, ¿Qué podría tener para la llevarán al hospital? ¿Sería grave? Fueron las preguntas que se formulo en la cabeza, sin saber en qué momento comenzó a sentir como las lágrimas rodaban por su rostro, y de pronto sintió la mano de Bianca sobre su hombro, sentirla fue grato para él, porque sintió que estaría a su lado, le agradeció con la un gesto en la cabeza y de nuevo miro a Angello que estaba mirándolos a los dos— ¿Qué tenía tu hermanita?— el niño levantó los hombros en señal que no sabía—No sé, mi abu dijo que tenía mucha fiebre—¿Dónde está ella?— le pregunto tragando el nudo en la garganta, tenía que calmarse, no podía ver el panorama negro—Por ahí— dijo señalando atrás de él— ven te llevo— Dante tomó la mano de Angello que lo llevo por el pasillo por dónde había venido y al final dieron vuelta a la izquierda y siguieron el pasillo hasta que llegaron
Santino había logrado salir del país con su pasaporte falso, con el que había estado saliendo para ir a ver a Bianca que estaba en España, estando ya fuera de Italia, se enteró que su empresa estaba ya en la quiebra, la mayoría de los contratos se habían roto, porque nadie quería trabajar con él, no querían que lo relacionarán con él, también le habían mandado su despido del senado y aparté ya se había interpuesto una denuncia por la muerte de su primera esposa, así que el nombre de Santino Palmieri estaba ya marcado y tendría que parecer que había muerto, cerró el portátil, y antes de salir de la habitación del hotel se miro en el espejo, en cambio de color de cabello le había quedado bien. Sonrió pensando en la casa que visitaría, dónde comenzaría su nuevo negocio, tenía claro que debía manejar un perfil bajo, y sobretodo no saliera su asentó italiano, nadie podía saber dónde podría encontrarlo, y de eso estaba seguro porque casi nadie conocía su otro nombre, daba gracias a su madre
El día había llegado para Santino, el que tanto había esperado, con el que había soñado toda su vida, ser nombrado el candidato oficial del partido social democrático a la presidencia. Después que Sandro dejará que De Luca se la quitará, no sabía nada de él y era mejor, estaba harto de escuchar sus lloriqueos, no había sido lo suficientemente hombre para lograr que Bianca se volviera a enamorar de él, no había logrado estar con ella y hacerle creer que ese engendro que crecía en el vientre de su hija fuera de él y no De Luca, había llamado antes de ir a Lucca y la mujer de servicio le había confirmado que Sandro estaba en casa con una botella en mano y muchas pastillas en la mesa, al escuchar eso Santino estaba convencido que Sandro había vuelto a consumir, el niño no tenía control, pero eso sirvió para sus planes, si no había hablado con su papá lo tenía en sus manos, tendría su apoyo incondicional en las elecciones internas y mientras los demás militantes lo vieran tenía el votó de
Bianca no podía creer lo que escuchaba, ¿siempre había buscado su bien?, Pero cuál era su bien en obligarla a casarse con Bruno, dónde estaba su bien alejarla del único hombre que la amaba, que siempre estaba buscando su bien, que de bien tenía entregarla en las manos de Sandro que había sido el primero en abusar de ella, aunque tenía que reconocer que está vez en España se había comportado bien. Todo lo malo que le había pasado últimamente era su culpa, el abuso de Bruno había sido porque lo tenía amenazado con unas fotografías, y ahora lo dudaba que existiera, porque eran socios en los negocios sucios, si no hubiera estado coludido con ellos tampoco hubiera comenzado con las amenazas que eran a su persona— por eso vengo a pedir que favor no me denuncies— dijo Santino, y para Bianca todo quedó estaba quedando claro comenzó a re







