INICIAR SESIÓNLos días iban pasando sin aún poder encontrar la manera de rescatar a Bianca de las manos de Sandro, Santino había pagado mucho por tener a su hija segura o mas bien escondida de Dante. Pero no había valido de nada, ahora estaba muy cerca aunque pensará que estaba lejos. Santino para mantener tranquilo a Sandro había mandado vigilarlo y gracias a Ágata que siempre estaba alerta se dieron cuenta de un auto que permanecía a unos metros de su casa mirándola, y el mismo hombre permanecía de día y de noche sentado. Dante al saberlo, le dijo su plan a Ágata para que ayudará al hombre de Alfonzo entrar a la casa, cambiarse con ropa suya y después saliera de la casa, y así lo hizo Ágata, tan pronto saliera el auto de Dante el otro comenzó su marcha, a una distancia prudente, el sujeto que se había disfrazado como Dante le decía todo lo que veía a Alfonzo y seguía las instrucciones de su jefe, llegó hasta la comandancia y tomo el lugar de Dante. El hombre que estaba vigilando la casa de Dante ahora estaba dos edificios atrás vigilando el lugar de trabajo, a las tres de la tarde el hombre de Santino vio salir a varios oficiales y se le hizo fácil ir e investigar sobre su objetivo, lo que no sabía el hombre de Santino era que tenían consigna de decir que Dante estaba en su lugar de trabajo. Llegó junto a ellos en un puesto de comida que estaba en la esquina y comenzó a sacar la plática;
—Soy amigo de Dante De Luca, ¿de casualidad el se encuentra ahora?— los oficiales lo miraron de arriba a bajo— son un viejo que tengo mucho sin verlo y me enteré que regreso a ser agente de investigación— los oficiales lo miraron, sabían que nadie podía soltar la lengua así que contestaron
—Si él se encuentra en su oficina— dijo uno de ellos
—Muchas gracias amigo,— se escuchó el sonido de la radio— lo siento tengo trabajo después paso a verlo pero por favor que nadie sepa, quiero que sea una sorpresa— los dos aceptaron y vieron como el hombre daba media vuelta, Alfonzo dedujo de inmediato que iría a decirle a Santino. Una media hora después vio por las cámaras que había hackeado que Sandro había recibido una llamada de Santino, ahí estaba lo que tanto querían que se sintieran confiados para planear muy bien como llevarse a Bianca— ¿estás seguro que no vendrá a buscarme?— escucho la respuesta de Santino que casi podía asegurar que le estaba diciendo que no se preocupará por él, que se había olvidado de Bianca— si sucede eso, si vuelve a golpearme te juro que…— Santino lo silencio, pero que iba a decir Sandro eso lo tenía que investigar. Segundos después colgó pero aunque le dijeron eso no podía decirse que estuviera confiado y tranquilo.
La puerta de la habitación se abrió, Alfonzo miro de reojo a Dante que entraba, venía sudando había salido a correr un poco para sacar un poco el estrés de no encontrar un momento para ir por ella, para poder tenerla de nuevo en sus brazos.
—¿Mi doble está ahora en la oficina?— Alfonzo asintió— espero que pronto esto llegue a sus oídos,— Alfonzo sonrió eso ya había pasado
—Pues ya pasó— Dante se detuvo mirándolo, que le estaba diciendo— hace un momento Sandro recibió una llamada de Italia, me imagino que fue tu suegro porque estaba muy preocupado que fueras a buscarlo— Dante soltó una maldición, si tenía ganas de darle una buena paliza para que no se volviera a meter con algo que era suyo, porque Bianca era suya— Santino le dijo algo más tal vez que ya te has olvidado de ella— aventó la botella de agua que traía en manos, por eso no quería hacer esto, la primera vez que le habían dado la idea el se negó, no quería que Bianca pensará que no la quería porque no era así, siempre la llevaba en su corazón divido, pero hablando con Amellie le hizo ver las cosas, si bajaban un poco la guardia ellos tendrían una oportunidad ya después cuando la tuvieran en sus brazos le explicaría por qué lo había hecho, Alfonzo había intervenido y le había dicho que sería bueno también porque sus jefes ya lo querían de vuelta en la comisaría, pero el no volvería hasta que tuviera de nuevo a Bianca a su lado, así fue que terminó aceptando esa loca idea— mira va salir— señaló las pantallas dónde se movía Sandro— y como quieren hacerle creer a Bianca que tú no existes no creo que le mencioné algo de ti— Sandro tomo el auto, no quería que fuera con el Jaime— no te preocupes, ella nunca va pensar que realmente te olvidaste de ella— Dante soltó el aire, en eso no había pensado
—Aparte de todo esto ¿Hay algo nuevo?— se quitó la camiseta que estaba húmeda por su sudor, tomo otra limpia pero no quitaba los ojos de la pantalla donde se podía ver a Bianca en la capilla, como le dolía que creyera en las mentiras de Sandro, que creyera que estaba delante de los restos de su familiares, no podía creer que Santino fuera capaz de eso, voltio a ver a Alfonzo que se había quedado callado, y fijar su vista en él noto una sonrisa de confirmación
—Si, fíjate que si te tengo una excelente noticia, Sandro va ofrecer un cóctel el fin de semana,— era la oportunidad que estaban esperando, su corazón se aceleró con la sola idea que pronto la tendría a su lado de nuevo, respiro calmando sus nervios, tenía que tener la cabeza fría, para planear muy bien que harían, como la sacarían de ahí sin que ella sufriera un daño.
—Quiero estar en ese cóctel— exigió, tenía que ser él quién la sacará de ese lugar, era su mujer y tenía que protegerla con su vida
—Ya sabía que dirías eso, y ya estoy trabajando para que tú puedas entrar sin ningún problema,— tecleó algo en la computadora— dime sabes algo de los vinos, porque si no tendremos mucho trabajo que hacer para convertirte en el mejor catador de vinos del mundo— Dante abrió los ojos, el vino era de las pocas bebidas que le gustaba así que no tenía conocimiento de nada de eso, pero por Bianca lo haría lo que fuera,— mira— Alfonzo estaba trabajando en algo, puso su foto de su actual aparecía en algunas planillas dónde decía su nombre y lo anunciaba como el mejor catador del mundo, después hizo las redes y anunciaba que en los días siguientes estaría en ese pequeño pueblo— con esto vas a tener la invitación asegurada y también vas a tener a Bianca muy cerca— termino con la planilla— así que comienza a ver todo lo que hace un catador de vinos— Dante sonrió claro que lo haría, si era la forma que tendría para sacar a Bianca de esa casa no duraría en hacerlo;
—Genio, eres un genio Alfonzo— le palmeo el hombro,— ¿Qué día va ser?
—Eso te lo puedo decir más tarde, creo que salió con su asistente para ver ese asunto— siguió trabajando en la página de las redes— toma está tableta y comienza a estudiar.
—Bianca ¿sigue en la capilla?— Alfonzo puso la imagen de Bianca, ahí seguía, por Valente sabían que ella no estaba enterada que Sandro la vigilaba por las cámaras que había instalado en el interior de la casa, en la capilla y en los alrededores del viñedo.
—Si, pero creo que ya se va— se puso en pie, Dante la siguió pero camino hasta el altar y ahí se hincó, o eso parecía. Pensó en ella tal vez llorando por creer que ahí estaba su hermano y su mamá, eso no debía pasar, no era justo que su padre le hiciera sufrir diciendo que su familia había muerto, no lo podía creer de lo que era capaz Santino. Alfonzo se retiró dejándolo un momento dándole privacidad.
—Tranquila amor te juro que pronto estaremos juntos— acarició la pantalla, sobre su cabeza rubia que era lo único que se veía— no sabes cuánto extraño tocar tu cabello, sentir tus labios, mirarme en tus ojos, eres la más bella del mundo— le decía sin perder de vista solamente su cabeza que estaba inclinada sobre algo— te prometo que todo esto acabará, que sabrás la verdad y vas a estar con tu familia cara mía— los minutos fueron pasando, y ella no cambiaba de posición, estaba solamente ahí sin ningún movimiento, eso no le gusto, no era normal de ella, sintió miedo que algo malo le estuviera pasando,— esto no es normal, algo está pasando,
—¿Porque crees eso?— pregunto Alfonzo que volvía en la silla a ver los monitores
—No lo sé Bianca no es de estar tanto tiempo en un solo lugar, además Sandro la deja dos horas a solas— Alfonzo trato de ver las demás cámaras, pero no encontraba nada— llama a Valente tiene que ir a ver qué le pasa— saco su teléfono y marco rápidamente a Valente que no tardó en contestar
—Bueno— se escuchó que hablo con voz baja,
—Necesito que vallas a la capilla y averigües si Bianca está bien— Dante le quitó el teléfono a Alfonzo. El quería escuchar que le podía decir Valente que era el único que podía estar cerca de ella.
—Voy en seguida— escucho como caminaba, llegó hasta la puerta de la capilla, y se escucho como hablaba con uno de los hombres, que no lo dejo pasar— quiero pasar, solamente quiero rezar por mi papá que ha fallecido— Dante no podía creer lo que estaba escuchando, Valente también había matado a su padre en mentira, y para el eso no era un juego, el hombre de Sandro le negó tajantemente la entrada, cuando Bianca estaba dentro nadie podía entrar, insistió pero no pudo— ya escucharon no me dejaron entrar— Dante maldijo en sus adentro— esperen encontré algo— Dante sintió una esperanza de saber algo de Bianca, tal vez se había desmayado y esos ineptos que estaba en la puerta ni cuenta se habían dado que algo malo le estuviera pasando a Bianca, Valente mantuvo la comunicación hasta que dio con una pequeña puerta que daba al interior de la capilla— chicos encontré algo— Dante sintió como se le aceleraba el corazón que había encontrado, estaba en ansías por saber que había descubierto Valente— hay una pequeña puerta, que no pensé que existiera, ya entré, y Bianca no está aquí, dejo una peluca reclinada,— Dante sonrió, estaba feliz que siguiera siendo la misma que se escabullía cuando no quería tener a personas a siempre detrás de ella,
—Gracias Valente— dijo con más alivio Dante— ¿Sabes a dónde habrá ido?— se tocó la barbilla pensando, tenía una hora de más ahí, en una hora no podría ir al pueblo y regresar así que debía estar por los alrededores de los viñedos
—No lo sé, yo creo que puede estar caminando en estos viñedos en la ala sur— Dante le agradeció la ayuda a Valente, termino la llamada y tomo una chaqueta negra y las llaves de un auto.
—Ahora vuelvo, apagada las cámaras de la entrada sur en veinte minutos— era más importante ir a ver a Bianca que estar ahí estudiando algo que aprendería en menos de veinte minutos
—¿Qué vas hacer?— le pregunto mientras lo veía ponerse los lentes y acomodarse el cabello, estaba claro que saldría y no había duda que iría en busca de Bianca— Dante no hagas una locura que eche todo a perder— dijo con preocupación, si él era el primero en querer rescatar a Bianca debía pensar antes de actuar. Si tanto la amaba debía pensar en ella;
—No te preocupes, además tenemos que hacer un plan de escape, ¿no?— Alfonzo miro al techo, si ya estaba decidido ir era en vano que le dijera que no, nadie sería capaz de hacerlo cambiar de opinión.
Los días pasaron muy rápido a Sophie le habían dado el alta y ahora estaba en casa de Dante jugando feliz con Angello que al verla corrió feliz a su encuentro, Dante estaba abrazando a Bianca y disfrutando el sonido de las risas de los niños, la mamá de Anabella fue junto a su nieto habían sido tres días sin verlo que tenía planeado en cuanto lo viera le daría los besos que no había recibido estos días, —¿Estas feliz?— Bianca le acarició su mejilla con ternura, el la miro como siempre con amor, —Si, estoy muy feliz— todo había cambiado tanto, ya no era ese hombre que buscaba a las mujeres para satisfacer sus necesidades, no porque ahora estaba completo con Bianca, su otra mitad,— te tengo a ti, ya está aquí mi hija, sabes se parece tanto a mi mamá— Bianca sonrió— está conmigo Angello que haré un hombre de bien, —Te creo— acarició su cabello— mi amor, organice una pequeña reunión para darle la bienvenida a Sophie, no te molesta —Por supuesto que no, así ella va ir conociendo a la
¿Te gusta la pizza?— Bianca estaba en la cocina junto a Ágata mirando al pequeño Angello comer con gusto la rebanada de pizza de pepperoni que él había pedido—Si señorita— dijo con la boca llena, Bianca sonrió al ver al niño comer bien—Dime Bianca Angello— le dijo dulcemente al pequeño que sonrió— toma aquí está una rica agua de naranja— tomo el vaso con gusto y le dio un gran trago— como Angello— dijo al separarse para ver hablar con Ágata, estaba preocupada por la Sophie que había pasado para que llegará al hospital— ha llamado Dante Ágata—No niña Bianca, espero no sea nada grave— eso mismo deseaba Bianca, miro la ropa sucia de Angello, no tenían con que cambiarlo si querían que se diera un buen baño —Hay que limpiar tres habitaciones Ágata— asintió— y hay que comprar algo de ropa para Angello y Sophie…— comenzó a sonar el timbre de la puerta—Ahora regreso niña Bianca— Bianca sonrió porque no podía decirle solamente Bianca, regreso junto a Angello que estaba feliz comiendo—Do
Dante sintió un golpe en la boca del estómago, su hija, la niña que estaba buscando la tenía ahí cerca, en ese hospital pero enferma, ¿Qué podría tener para la llevarán al hospital? ¿Sería grave? Fueron las preguntas que se formulo en la cabeza, sin saber en qué momento comenzó a sentir como las lágrimas rodaban por su rostro, y de pronto sintió la mano de Bianca sobre su hombro, sentirla fue grato para él, porque sintió que estaría a su lado, le agradeció con la un gesto en la cabeza y de nuevo miro a Angello que estaba mirándolos a los dos— ¿Qué tenía tu hermanita?— el niño levantó los hombros en señal que no sabía—No sé, mi abu dijo que tenía mucha fiebre—¿Dónde está ella?— le pregunto tragando el nudo en la garganta, tenía que calmarse, no podía ver el panorama negro—Por ahí— dijo señalando atrás de él— ven te llevo— Dante tomó la mano de Angello que lo llevo por el pasillo por dónde había venido y al final dieron vuelta a la izquierda y siguieron el pasillo hasta que llegaron
Santino había logrado salir del país con su pasaporte falso, con el que había estado saliendo para ir a ver a Bianca que estaba en España, estando ya fuera de Italia, se enteró que su empresa estaba ya en la quiebra, la mayoría de los contratos se habían roto, porque nadie quería trabajar con él, no querían que lo relacionarán con él, también le habían mandado su despido del senado y aparté ya se había interpuesto una denuncia por la muerte de su primera esposa, así que el nombre de Santino Palmieri estaba ya marcado y tendría que parecer que había muerto, cerró el portátil, y antes de salir de la habitación del hotel se miro en el espejo, en cambio de color de cabello le había quedado bien. Sonrió pensando en la casa que visitaría, dónde comenzaría su nuevo negocio, tenía claro que debía manejar un perfil bajo, y sobretodo no saliera su asentó italiano, nadie podía saber dónde podría encontrarlo, y de eso estaba seguro porque casi nadie conocía su otro nombre, daba gracias a su madre
El día había llegado para Santino, el que tanto había esperado, con el que había soñado toda su vida, ser nombrado el candidato oficial del partido social democrático a la presidencia. Después que Sandro dejará que De Luca se la quitará, no sabía nada de él y era mejor, estaba harto de escuchar sus lloriqueos, no había sido lo suficientemente hombre para lograr que Bianca se volviera a enamorar de él, no había logrado estar con ella y hacerle creer que ese engendro que crecía en el vientre de su hija fuera de él y no De Luca, había llamado antes de ir a Lucca y la mujer de servicio le había confirmado que Sandro estaba en casa con una botella en mano y muchas pastillas en la mesa, al escuchar eso Santino estaba convencido que Sandro había vuelto a consumir, el niño no tenía control, pero eso sirvió para sus planes, si no había hablado con su papá lo tenía en sus manos, tendría su apoyo incondicional en las elecciones internas y mientras los demás militantes lo vieran tenía el votó de
Bianca no podía creer lo que escuchaba, ¿siempre había buscado su bien?, Pero cuál era su bien en obligarla a casarse con Bruno, dónde estaba su bien alejarla del único hombre que la amaba, que siempre estaba buscando su bien, que de bien tenía entregarla en las manos de Sandro que había sido el primero en abusar de ella, aunque tenía que reconocer que está vez en España se había comportado bien. Todo lo malo que le había pasado últimamente era su culpa, el abuso de Bruno había sido porque lo tenía amenazado con unas fotografías, y ahora lo dudaba que existiera, porque eran socios en los negocios sucios, si no hubiera estado coludido con ellos tampoco hubiera comenzado con las amenazas que eran a su persona— por eso vengo a pedir que favor no me denuncies— dijo Santino, y para Bianca todo quedó estaba quedando claro comenzó a re







