FAZER LOGIN¿Dónde está?—Alfonzo le pregunto a una mujer mayor que estaba en la cocina limpiando la barra
—En la sala de ejercicio, desde que el doctor le dio permiso va una hora al día— Alfonzo dio media vuelta para ir a dónde Ágata le había dicho, llevaba en sus manos el último informe de Santino Palmieri. Entro a la habitación mirándolo enfrente del gran ventanal que tenía la mejor vista del mar, no podía creer que estuviera ahí de pie levantando unas pesas, cuando había regresado para decirle algo más de Sandro vio a una distancia prudente todo, como Santino se llevaba a su hija y cuando Dante caía al agua herido, el canal llevaba dos hilos de su sangre, queriendo tener las fuerzas intento ir a la lancha de Santino pero no le fue posible se hundió en el bajo canal. Mientras Juliette discutía con Bruno Alfonzo aprovecho el momento para ir en ayuda de su amigo, lo tomo del brazo y se oculto debajo de un puente—resiste Dante
—Tengo que ir por ella—dijo con debilidad, Alfonzo negó no había manera que ahora él la rescatará
“—Quiero su cuerpo como un trofeo—“ escucho la orden, ese estaba totalmente loco como podía querer tener a su amigo como un animal que había sido casado. Cómo pudo salió del canal llevando a un débil Dante, estaba perdiendo mucha sangre, dio unos pasos cuando apareció Harry y sin decir nada lo ayudo llevándolo a un lado de la casa de Dante que era una puerta discreta que se usaba para el servicio, al entrar lo llevo al sótano que tenía una habitación secreta, Alfonzo se sorprendió al ver la habitación estaba equipada con utensilios médicos, no cabía la duda que Dante la había mandado hacer para algún evento así y si lo llegarán a buscar ahí no lo encontrarán.
—Por Dios Dante—entro Ágata corriendo con los ojos llorosos, ver al nieto de su señora así era muy doloroso, tomo unas toallas que estaban en una repisa y presionó en dónde estaba las heridas de bala
—¿Hay algún médico discreto?— pregunto Alfonzo mirando a su amigo ya inconsciente
—Si, Harry irá por el— Ágata miro a su marido que salió rápidamente en busca del doctor. Alfonzo se acercó a su amigo, pensando como habían dado con él, si era muy cuidadoso tenía un programa en su celular que mandaba la señal telefónica a todos lados del mundo así que era difícil de rastrearla, pensando un poco más las cosas no había otra manera que Santino y Bruno lo habían mandado seguir, él los había llevado a su amigo y ahora estaba entre la vida y la muerte y por el nieto que había mandado matar a sus padres.
—Lucha Dante no puedes morir me escuchas—se acercó para darle ánimos,— te necesitan, ellos te necesitan— le recalcó su amigo, Dante medio inconsciente sonrió, esto no lo vencería. No tardó mucho Harry cuando llegó con un médico que era mayor, su cabello era blanco y su rostro con algunas arrugas, pero su caminar y sus movimientos eran fuerte. Alfonzo al verlo soltó un suspiro tenía esperanza que con su ayuda su amigo se salvará.—¿necesita algo doctor?— le pregunto Alfonzo mientras veía los orificios del arma. El doctor negó, mirando a Ágata
—Usted se va lavar muy bien sus manos y se pone estos guantes—sobre una mesita había dejado su maletín y ahí saco los guantes que dejó para cuando se volviera— y perdóneme pero tiene que esperar afuera mientras yo saco las balas— Alfonzo asintió y no tardó en salir dejando al doctor haciendo su trabajo. Una hora después había salido el doctor para dar un informe de la salud de Dante
—Ha perdido mucha sangre—Alfonzo pensaba como conseguirla sin decir para quien era— es necesario una transfusión de sangre
—¿Será posible moverlo?— el doctor negó con la cabeza
—No lo recomiendo aún está muy delicado le explicó la primera bala estuvo a nada de darle en la columna, y la segunda casi perfora el pulmón pero esa si afecto una arteria que si no hubiera quedado incrustada ahí tal vez su amigo no hubiera resistido estado a nada de darle en la columna y la segunda casi le perforaba un pulmón— Alfonzo apretó con fuerza el puño, esos malditos habían querido muerto a su amigo y casi lo conseguían—yo le sugiero que lo mantenga aquí, lo único que yo puedo hacer es conseguir la sangre
—Hágalo— el doctor salió de la casa con ayuda de Harry que estaba vigilando a los hombres de Bruno que iban canal abajo buscando a Dante. Media hora después regreso con la unidad de sangre y la conecto—¿cómo está doctor?
—Un poco débil—saco un medicamento e introdujo una jeringa para después administrárselo a Dante—esto es para bajar un poco la fiebre que está comenzando a subir, si despierta le darán solamente agua en cucharadas, y seguirá una dieta blanda por una semana, caldos y purés—Alfonzo miro Ágata que escuchaba atenta las indicaciones del médico— por ahora no puedo hacer nada
—Gracias doctor, ¿cuánto se le debe?— saco si billetera
—Nada Dante es mi nieto y no puedo cobrar por salvar su vida—Alfonzo abrió los ojos, que bien tenía guardado está información Dante que ni el lo sabía— soy el padre de su mamá me hubiera gustado tenerlo yo pero su abuela me suplicó criarlo y no me pude negar,— acaricio su cabeza,— más tarde vendré a ver cómo está—estrecharon las manos y el doctor se retiró. Alfonzo se quedó ahí cuidando a su amigo que había salido bien de la cirugía.
Las horas fueron pasando todo tranquilo que Alfonzo se quedó dormido en la sala, no quería irse sin saber si había salido del peligro Dante. Eran casi las dos de la mañana cuando escucho los gruñidos de Dante subiendo por las escaleras, de inmediato Alfonzo fue corriendo a ver qué sucedía,
—¿A dónde vas hombre?— lo miro como iba sudando por el esfuerzo que estaba haciendo, le dolía la espalda bastante pero no podía dejar a Bianca en manos de ellos
—Voy por Bianca, que no ves que es mi mujer, la mujer que amó— dio otro paso, Alfonzo miro la vendas que se estaban poniendo de color rojo
—Dante te abriste las heridas, aún no puedes ir a ningún lado— tomo su brazo e hizo que se apoyará en él— vamos a la cama, ¿Qué puedes hacer así?
—Maldición Alfonzo déjame ir por ella— Alfonzo lo hizo regresar en su camino,— tengo que ir por ella entiende
—No es el momento hay hombres de Bruno buscando tu cuerpo— Dante comprendió porque la casa estaba a oscuras— por ahora creen que estás muerto y así debe ser hasta que estés bien
—Pero Bianca me necesita, Santino es un maldito que va darle su hija a ese idiota— gruño de dolor cuando intento dar media vuelta para querer salir— te juro que si le tocan un pelo los voy a matar no me va importar que el sea su padre
—Tranquilo intentaré buscar la manera de ir por ella pero por el momento necesitas recuperarte— lo dejo de nuevo en la cama pero no conforme con sus palabras, veía su desasosiego por ir en busca de ella, nunca antes lo había visto así, ni por Juliette había tenido esos sentimientos.
—Dante ¿Qué has hecho?— entro su abuelo con Ágata detrás
—Abuelo tengo que ir por ella— su abuelo miro las vendas con la mancha de la sangre,— necesito ir
—Tu ahora no puedes ir a ser nada,— comenzó a quitarle las vendas para ver cuántos puntos se habían abierto por el esfuerzo de él— tendré que sedarte hay que volver a coser
—No abuelo, necesito ir por Bianca, necesito estar despierto— su abuelo miro a Ágata que venía con una charola con dos jeringas y dos pequeños frascos
—Tu entiende que ahora no puedes hacer nada— preparó el sedante y agarrando su brazo introdujo la aguja en la vena de su brazo— duerme Dante, tranquilo— poco a poco se fue quedando dormido sin dejar de decir juramentos
—Les romperé los huesos si la tocan… voy a matar a Bruno si la tocó… lo juro que lo ha… haré…
—Ya hizo efecto vamos de nuevo a suturar— preparto la aguja con la seda.
Después de aquella noche Dante no volvió intentar irse, dos semanas después su abuelo le dio el alta que podía viajar pero no podía ir a Italia aún no porque no estaba del todo recuperado Dante así Alfonzo lo llevo a una casa que tenía en la costa de la Toscana cera de Lucca. No había dejado de llevarle informes de las actividades de Santino, había descubierto lo evidente el padre de Bianca estaba coludido con la familia de Bruno, desde que estaba en el poder tenía comprado a los policías para que dejarán que los embarques de Capello salieran del país rumbo a Japón, España y América. Pero al llegar el nuevo secretario de seguridad que era un hombre recto, que siempre tenía la ley como bandera comenzó afectar a Rafaello y por eso su recurso para presionar a Santino fue amenazar a Bianca, su hija que decía amar. Con la muerte de Rafaello Capello las cosas habían cambiado seguía ayudando a su hijo pero aún no sabían que tenía Bruno contra Santino, porque lo estaba amenazado y logrando que se casará con Bianca, por qué para Santino su hija era la llave para estar muy bien en la política, y se había enterado que ya estaba apalabrado una boda con el hijo del presidente del partido, ¿Por qué había cambiado de opinión y de opción?
—Salió Bianca y Bruno en la revista en su fiesta de compromiso— Dante dejo las pesas en el suelo y tomo la revista necesitaba verla, en la anterior revista había salido anunciando su boda y ese infeliz la había tenido todo el tiempo tomada de la mano, y hasta la había besado, apretó con fuerza la revista, si le había tocado se lo haría pagar muy caro. Y ahora está que podía ver qué Bianca había perdido su brillo en los ojos, por dios que le había hecho ese infeliz. Los más jóvenes de la agencia habían echo trabajo de campo, vigilando la casa de Santino y al saber que ella estaba en casa de Amellie de habían ido para allá para mantener informado a Alfonzo que todo le comunicaba a Dante que se sentía impotente por no poder aún levantarse de la cama y cuando al fin pudo Alfonzo no dejo que fuera hacer una tontería, tenía que planear muy bien y ver cuándo sería la ocasión para ir por ella. Miro la revista de chismes, estaban en la m*****a portada y ese infeliz estaba besándola
—Maldito, ¿Con que la está amenazando?— podía ver qué Bianca estaba sufriendo con él,— tengo que ir por ella
—En dos días será la boda— Dante sonrió era el día perfecto— no, no, no, conozco esa sonrisa si han tenido súper vigilada a la señorita Palmieri no dudo que ese día tengan al maldito ejército
—Mejor si tienen al ejército yo puedo entrar en las filas— Alfonzo elevó los ojos al cielo, no podía creer lo que estaba escuchando.
—Y hay otra cosa Santino ayudo a Capello para que sacarán su carga del resguardo, si llega esto al secretario de seguridad su aspiración presidencial se acabará antes de ser candidato— Dante tomo los informes, después de saber de sus nexos con los Capello lo habían mandado seguir hasta intervenido sus teléfonos— también tengo informes que la gente de Capello no está muy contenta con el, sabes que todo este mes se la paso organizando su boda y dejo los negocios de lado si no fuera por Juliette ya la organización hubiera muerto— ¿pero porque no había ella asumido el control de la organización?
—Tengo una idea…
Los días pasaron muy rápido a Sophie le habían dado el alta y ahora estaba en casa de Dante jugando feliz con Angello que al verla corrió feliz a su encuentro, Dante estaba abrazando a Bianca y disfrutando el sonido de las risas de los niños, la mamá de Anabella fue junto a su nieto habían sido tres días sin verlo que tenía planeado en cuanto lo viera le daría los besos que no había recibido estos días, —¿Estas feliz?— Bianca le acarició su mejilla con ternura, el la miro como siempre con amor, —Si, estoy muy feliz— todo había cambiado tanto, ya no era ese hombre que buscaba a las mujeres para satisfacer sus necesidades, no porque ahora estaba completo con Bianca, su otra mitad,— te tengo a ti, ya está aquí mi hija, sabes se parece tanto a mi mamá— Bianca sonrió— está conmigo Angello que haré un hombre de bien, —Te creo— acarició su cabello— mi amor, organice una pequeña reunión para darle la bienvenida a Sophie, no te molesta —Por supuesto que no, así ella va ir conociendo a la
¿Te gusta la pizza?— Bianca estaba en la cocina junto a Ágata mirando al pequeño Angello comer con gusto la rebanada de pizza de pepperoni que él había pedido—Si señorita— dijo con la boca llena, Bianca sonrió al ver al niño comer bien—Dime Bianca Angello— le dijo dulcemente al pequeño que sonrió— toma aquí está una rica agua de naranja— tomo el vaso con gusto y le dio un gran trago— como Angello— dijo al separarse para ver hablar con Ágata, estaba preocupada por la Sophie que había pasado para que llegará al hospital— ha llamado Dante Ágata—No niña Bianca, espero no sea nada grave— eso mismo deseaba Bianca, miro la ropa sucia de Angello, no tenían con que cambiarlo si querían que se diera un buen baño —Hay que limpiar tres habitaciones Ágata— asintió— y hay que comprar algo de ropa para Angello y Sophie…— comenzó a sonar el timbre de la puerta—Ahora regreso niña Bianca— Bianca sonrió porque no podía decirle solamente Bianca, regreso junto a Angello que estaba feliz comiendo—Do
Dante sintió un golpe en la boca del estómago, su hija, la niña que estaba buscando la tenía ahí cerca, en ese hospital pero enferma, ¿Qué podría tener para la llevarán al hospital? ¿Sería grave? Fueron las preguntas que se formulo en la cabeza, sin saber en qué momento comenzó a sentir como las lágrimas rodaban por su rostro, y de pronto sintió la mano de Bianca sobre su hombro, sentirla fue grato para él, porque sintió que estaría a su lado, le agradeció con la un gesto en la cabeza y de nuevo miro a Angello que estaba mirándolos a los dos— ¿Qué tenía tu hermanita?— el niño levantó los hombros en señal que no sabía—No sé, mi abu dijo que tenía mucha fiebre—¿Dónde está ella?— le pregunto tragando el nudo en la garganta, tenía que calmarse, no podía ver el panorama negro—Por ahí— dijo señalando atrás de él— ven te llevo— Dante tomó la mano de Angello que lo llevo por el pasillo por dónde había venido y al final dieron vuelta a la izquierda y siguieron el pasillo hasta que llegaron
Santino había logrado salir del país con su pasaporte falso, con el que había estado saliendo para ir a ver a Bianca que estaba en España, estando ya fuera de Italia, se enteró que su empresa estaba ya en la quiebra, la mayoría de los contratos se habían roto, porque nadie quería trabajar con él, no querían que lo relacionarán con él, también le habían mandado su despido del senado y aparté ya se había interpuesto una denuncia por la muerte de su primera esposa, así que el nombre de Santino Palmieri estaba ya marcado y tendría que parecer que había muerto, cerró el portátil, y antes de salir de la habitación del hotel se miro en el espejo, en cambio de color de cabello le había quedado bien. Sonrió pensando en la casa que visitaría, dónde comenzaría su nuevo negocio, tenía claro que debía manejar un perfil bajo, y sobretodo no saliera su asentó italiano, nadie podía saber dónde podría encontrarlo, y de eso estaba seguro porque casi nadie conocía su otro nombre, daba gracias a su madre
El día había llegado para Santino, el que tanto había esperado, con el que había soñado toda su vida, ser nombrado el candidato oficial del partido social democrático a la presidencia. Después que Sandro dejará que De Luca se la quitará, no sabía nada de él y era mejor, estaba harto de escuchar sus lloriqueos, no había sido lo suficientemente hombre para lograr que Bianca se volviera a enamorar de él, no había logrado estar con ella y hacerle creer que ese engendro que crecía en el vientre de su hija fuera de él y no De Luca, había llamado antes de ir a Lucca y la mujer de servicio le había confirmado que Sandro estaba en casa con una botella en mano y muchas pastillas en la mesa, al escuchar eso Santino estaba convencido que Sandro había vuelto a consumir, el niño no tenía control, pero eso sirvió para sus planes, si no había hablado con su papá lo tenía en sus manos, tendría su apoyo incondicional en las elecciones internas y mientras los demás militantes lo vieran tenía el votó de
Bianca no podía creer lo que escuchaba, ¿siempre había buscado su bien?, Pero cuál era su bien en obligarla a casarse con Bruno, dónde estaba su bien alejarla del único hombre que la amaba, que siempre estaba buscando su bien, que de bien tenía entregarla en las manos de Sandro que había sido el primero en abusar de ella, aunque tenía que reconocer que está vez en España se había comportado bien. Todo lo malo que le había pasado últimamente era su culpa, el abuso de Bruno había sido porque lo tenía amenazado con unas fotografías, y ahora lo dudaba que existiera, porque eran socios en los negocios sucios, si no hubiera estado coludido con ellos tampoco hubiera comenzado con las amenazas que eran a su persona— por eso vengo a pedir que favor no me denuncies— dijo Santino, y para Bianca todo quedó estaba quedando claro comenzó a re







