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¿Tu Que Haces Aquí?

Autor: MuSubi GR
last update Fecha de publicación: 2022-03-27 10:23:26

Los días fueron pasando, Bruno le mostraba la distribución de las mesas en el jardín de la casa de Santino, quería que todo fuera perfecto y que ella también diera su opinión de ese día, era su boda tenía que sentir algo de emoción pero no la había, solo veía y asentía con indiferencia, como si le diera igual,— aquí va estar nuestra mesa— una mujer con una tablet los seguía con una sonrisa, era la mujer que había contratado para algunas cosas de la boda— verdad señorita Alcanzar

—Si, si la señorita Palmieri quiere cambiar algo se puede hacer— Bianca negó con la cabeza, 

—Todo es como Bruno quiere pues así se hará— dio media vuelta, ya había sido suficiente por ese día su amabilidad con el. Comenzó a caminar mirando la ventana de su habitación, después de la fiesta de compromiso no había podido entrar.

—Te siento tensa podemos ir a tu habitación y ya sabes— se acercó Bruno a besar su hombro ella se retiró, ya se había prometido que no volvería a pasar nada entre ellos, 

—No, ahora tengo que ir a la grabación de la novela— subió a su mini Cooper, al fin Bruno la había dejado manejar su auto siempre y cuando no dejará atrás a su hombre que la seguía a todos lados— adiós— Bruno se acercó a darle un beso pero Bianca se voltio fingiendo que buscaba algo— me voy— miro a Bruno para que se hiciera a un lado, Bruno sonrió, no importaba sus desplantes, su desamor al final iba ser su esposa para toda la vida. Bianca iba pensando en la última escena de la novela, una boda feliz, algo que ella no tendría, no era la boda de sus sueños, no era el hombre que su corazón latía, no era los arreglos, ni la comida, y menos quería que fuera el circo que Bruno había planeado, eran tan distintos que no sabría cómo iba llevar su vida con él. Y para terminar tendría un mundo de gente cuidando la fiesta, era como si tuviera miedo que algo afectará su día, pero quién, el único era Dante pero el no, estaba dios sabe dónde con cadenas, por dios pensaba la manera de sacarlo del lugar donde Bruno lo tuviera, dejarlo libre y que fuera feliz.— maldito Bruno— golpeó el volante, no tenía duda que había sido un poco hombre, y de seguro en su afán de molestar, de herir a Dante le había dicho que habían estado juntos, que la había tomado solo esperaba que Dante no pensará lo peor de ella. Que comprendiera el infierno que estaba sufriendo cada vez que lo tenía cerca. Cerro los ojos en el alto, pensando en la reacción de Dante lleno de irá y sin poder tocarle un cabello a Bruno, como había deseado que las armas de utilería fueran reales, que tuvieran balas reales y matarlo, y librarse de él; aunque tuviera que ir a la cárcel.

Al llegar al canal habían varios reporteros de espectáculos esperaban entrar para entrevistar al productor y de paso algún que otro actor para saber cuál sería su próximo proyecto pero a ella su tema era la boda, se acercaron como la miel a su coche y lo primero en preguntar;

—¿Estas  nerviosa por tu boda?— solamente sonrío, 

—¿Esta listo el vestido Bianca?— pero no iba a contestar, estaba harta de ese circo de fingir estar emocionada con un evento que si fueran otras las circunstancias estaría feliz pero eso no era la realidad, porque no había podido casarse con Dante, siendo esposos ahora no estaría a un día de ser la esposa de Bruno. 

—Hay querida tenemos que hacer algo con estás ojeras y tus ojos hinchados, ¿Has estado llorando?— Tintino estaba por comenzar a maquillarla para la novela, no podía decirle que no deseaba casarse con él, no podía decirle más de que ya había dicho en la fiesta de compromiso

—Solo ocúltalas tu eres un mago para eso— sonrió sin ganas, desde pasado mañana su vida sería triste, sería de mucho llanto. Tintino logro cubrir esas imperfecciones de su rostro se veía hermosa como siempre.

Se grabó la última escena, Bianca como siempre fue una profesional haciendo perfectamente su papel, mostrando a la novia perfecta. 

Al terminar todos se acercaron a felicitar a los actores y al productor por el éxito de su novela que era la de mejor rating en la televisora. Estaban todos ocupados cuando Bianca vio a Pía por dios tenía un mes sin verla que con dificultad salió corriendo, era en la única que podría confirmar

—Bianca dinos si así de feliz estarás en ti boda

—Bianca…

 Bianca ignoró a los reporteros, ya no quería escuchar las mismas preguntas, quería que ese día pasará, 

—Hay Pía no sabes cuánto te necesito— dijo al abrazar a su amiga, Pía pensaba que Bianca iba estar molesta con ella por su traición nunca pensó que la recibiera así

—Vamos al camerino— las dos se alejaron del mundo de los reporteros que solo querían tener las palabras de su dichosa boda— ¿dime porque sigues con esto?—le pregunto al entrar al camerino— tu nunca aceptarías algo que te imponga tu padre

—No, claro que no, pero Bruno tiene a Dante— Pía abrió los ojos, ahí estaba la explicación por la que había ido a Venecia y no lo había encontrado en ningún hospital, y realmente nunca supo dónde había estado con Bianca— si no sigo con esto lo va matar y no quiero, no puedo ser la culpable de su muerte

—Lo siento amiga— la abrazo— si te hubiera ayudado tal vez estarías lejos pero Bruno tenía a mis papás— Bianca no se sorprendió, tenía que ser algo muy importante para Pía para que hiciera eso, y Bruno era un infeliz que era capaz de muchas cosas, entre ella secuestrar. Cada vez conocía las cosas más oscuras de él y cada vez temía por ella.

—Entiendo…

—Amor vine por ti tenemos nuestra…— se detuvo al ver a Pía junto a ella, Bianca apretó con fuerza la mano de Pía, no quería que se fuera— oh Pía tenía tiempo sin verte, dime ¿Cómo están tus papás?

—Bien,

—Amor tenemos nuestra despedida de soltero en el mejor antro del país— Bianca se limpio las lágrimas,— así que cámbiate o quieres que te ayude

—No yo puedo sola, ahora vete— miro a Pía— me ayudas por favor— Bruno se molestó estás semanas sin esa amiga entrometida todo iba bien

—Si amiga además tengo que contarte de mi viaje— miro con rencor a Bruno— si nos permites es una conversación entre amigas

—Me voy pero espero que su amiga no hable mal del novio porque ya sabes lo que puede suceder— Pía entrecerró los ojos de nuevo la estaba amenazado

—Tu no eres tan importante para hablar— Bruno gruñó, como no si era el amor de la vida de Bianca y su esposo…—Bianca sonrió, con lo egocéntrico que era Bruno las palabras de Pía lo habían molestado— dime qué pasó porque veo terror, tú no eres así

—A ti no puedo ocultar nada, el abuso de mi aquí— soltó con las lágrimas saliendo— no sabes cuánto lo odió y deseó que mañana no llegue a la boda…

Bianca escuchaba la música en otro momento saldría a bailar pero no, no podía porque Bruno aprovecharía para estar tocándola, 

—Brindemos por los novios— grito Catherine, al llegar había pedido disculpas a Bianca y le daba igual, si ese había sido horrible el resto de su vida sería así. Bianca tomo la copa de vino y la bebió hasta el fondo. 

—Amiga vamos a casa estás muy mal— Bianca se sentía flotando, era extraño que el vino le hiciera perder así los sentidos

—¿Bruno?— quiso voltear pero sentía los ojos muy pesados

—No lo sé, creo que se fue por ahí— Bianca solo veía las luces del lugar, estaba muy mareada y sentía unas ganas de vomitar— Bianca estás bien

—No, me siento muy mal, quiero vomitar— y sintió el impulso de sacar todo

—Pues hazlo— dijo al estar en la calle cerca de uno de los hombres de Bruno, Bianca ya no pudo detener lo de su estómago

—¡Señorita!— dijo con asco el sujeto que esa noche estaba encargado de la seguridad de Bianca, el contenido del estómago de Bianca había caído en sus zapatos— ¿Dónde está el jefe?

—Aun está adentro— dijo Pía que abría la puerta de su auto— yo llevaré a Bianca a su casa— el hombre no podía entrar ya los demás tendrían que encargarse de él pero si dejaba a la señorita a él le iría muy mal— yo voy con ustedes

—Como quiera— dijo Pía que lo dejo subir a su auto. Y arranco yendo a la casa de Amellie. Pía miraba por los espejos, al tener al hombre de Bruno sin nadie más era más fácil descontarlo, antes de llegar los detuvo el semáforo— tranquila amiga vas a salir de aquí— al decirlo un hombre con una capucha entro golpeando al hombre de Bruno y lo saco del auto dejándolo tirado en medio de la calle— ahora a dónde vamos

—Tu sigue a casa de Amellie el plan de Dante es otro— dijo Alfonzo, entraron a su casa sin ningún problema, Alfonzo con todo cuidado dejo Bianca en su cama— es un sedante natural, la hará dormir toda la noche y mañana estará lista para la boda ahora vámonos— Pía no entendía porque no llevársela ahora que podía.

—¿Por que no ahora?— Alfonzo tampoco sabía porque no ahora…

—Dante ven— comenzó a hablar Bianca, de pronto una sombra grande cubrió su cuerpo— Dante bésame— y sintió como esa sombra le daba pequeños besos en su rostro con mucho cariño, con amor— no me dejes Dante— sintió como su cama se hundía por el peso de un cuerpo grande sonrió sintiendo sus manos recorriendo su pierna, sintió su perfume que la cubría, podría decirse que estaba soñando pero le parecía tan real, sentir sus labios besando su cuello, sus manos apretando con fuerza a su cuerpo, de nuevo ese sentimiento de seguridad se instalaba en ella, sentía paz. 

—Te lo prometí, tu y yo estaremos juntos— ella sonrió al escuchar su declaración, y por primera vez en semanas sentía que había una luz.

****

Señor se llevaron a la señorita Palmieri — dijo el hombre a Bruno que estaba aún un poco aturdido por la copa de vino que había tomado, despertó sin saber cuándo tiempo había estado inconsciente con la camisa desabotonada y una sensación extraña

—¡Eres un imbécil!— grito lleno de furia, y comenzó a gritarles a todos tenían que salir por las calles a buscar a Bianca, ella era suya y nadie podía apartarla de su lado—¿dime fue Dante?— se tocó la cabeza le dolía mucho

—No lo sé tenía la cara cubierta— colgó no había otra que ese imbécil había vuelto que no lo había matado. Mandó a todos a buscar el auto de Pía ahora sí cumpliría con su amenaza, le haría pagar muy caro que no tuviera a Bianca en sus manos

—Busquen el auto de Pía ahora—todos salieron por las calles buscando el auto. Se tocó la cabeza le estaba doliendo horrible. Pero más le dolía saber que podía perder a Bianca para siempre. Pasaron las horas buscando a Bianca por la ciudad sin ningún resultado que tuvo que decirle a Santino

—Su hija se la llevó Dante—dijo al escuchar que descolgaba, 

—¿Que estás diciendo?—estaba amaneciendo—Bruno te sientes bien

—No, ese se llevó a mi Bianca

—Eso no es cierto yo acabo de llamar a Amellie para preguntar a qué hora quieren el auto si no estuviera ella me lo hubiera dicho—Bruno abrió los ojos que había pasado, y sin esperar fue directamente a la casa de Amellie y entro mirando a Bianca desayunando en el comedor, 

—¿Tu que haces aquí?...

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Último capítulo

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    Los días pasaron muy rápido a Sophie le habían dado el alta y ahora estaba en casa de Dante jugando feliz con Angello que al verla corrió feliz a su encuentro, Dante estaba abrazando a Bianca y disfrutando el sonido de las risas de los niños, la mamá de Anabella fue junto a su nieto habían sido tres días sin verlo que tenía planeado en cuanto lo viera le daría los besos que no había recibido estos días, —¿Estas feliz?— Bianca le acarició su mejilla con ternura, el la miro como siempre con amor, —Si, estoy muy feliz— todo había cambiado tanto, ya no era ese hombre que buscaba a las mujeres para satisfacer sus necesidades, no porque ahora estaba completo con Bianca, su otra mitad,— te tengo a ti, ya está aquí mi hija, sabes se parece tanto a mi mamá— Bianca sonrió— está conmigo Angello que haré un hombre de bien, —Te creo— acarició su cabello— mi amor, organice una pequeña reunión para darle la bienvenida a Sophie, no te molesta —Por supuesto que no, así ella va ir conociendo a la

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