FAZER LOGINAmellie venía triste, su hija no era la misma, tenía una tristeza en sus ojos, la misma cuando había sido ingresada en la clínica, pero está vez parecía que se estaba hundiendo en un pozo, cuando había hablado de su guardaespaldas sus ojos por un momento se llenaron de vida, no algo había extraño en la historia de Santino, su hija no sería tan débil para enamorarse de su agresor. Miro a Bruno que desde que había llegado no había dejado la casa de Santino, y cada vez que la veía preguntaba por ella, si era un buen muchacho, un buen amigo que tal vez necesitaba. Bruno no le quita la mirada, viendo que viene con charola de comida como había subido eso quería decir que seguía sin despertar, el maldito de Santino se había pasado con el sedante y al golpearla, desde que se había vuelto su prometida nadie podía ponerle una mano encima, ni su padre.
—Ya despertó, pero está mal, no quiso comer nada— le mostró la charola, no quería que entrará en una depresión, no porque temía que fuera a caer— hay Bruno tu eres su amigo no la dejes sola
—Claro que no Amellie, yo nunca la dejaré sola— le quitó la charola de la comida para ponerla en una mesita— ella es muy importante para mí, y lo único que quiero es verla feliz
—Gracias Bruno— dejo que los brazos de Bruno la reconfortarán con un abrazo— Bruno tengo miedo de que vuelva a las drogas…
—No diga eso Amellie le aseguro que ella va superar toda esta pesadilla que sufrió con ese hombre— tenía un plan y en el tenía que estar Amellie de su lado, teniendo a su madre de Bianca comiendo de su palma de la mano estaba seguro que Bianca lo aceptaría. Y cuando por fin fueran marido y mujer, sus pensamientos serían solamente para él, y ese Dante sería solamente un mal recuerdo— además me tiene a mí, yo no la voy a dejar
—De nuevo muchas gracias Bruno— le sonrió separándose de él— ahora iré a llevar está charola a la cocina— Bruno miro las escaleras tenía que aprovechar esta etapa de vulnerabilidad para acercarse y ganarse su corazón
—Puedo ir a verla— dijo suplicante, Amellie lo pensó un momento, tal vez con el tendría la confianza, era su amigo y él se veía muy interesado en ella así que con su corazón podría ayudarla a salir de la etapa de negación, si era verdad lo que Santino le había dicho
—Si, pero solo unos minutos— Bruno sonrió de una manera que se le iluminó el rostro
—Muchas gracias— le dio un beso en la mejilla, dio media vuelta subiendo de dos en dos los escalones. Al llegar reconoció de inmediato cuál era su habitación, era la única que tenía un guardia en la puerta, Santino lo había puesto para cuando despertará Bianca y ella intentará salir de la habitación lo evitará, desde que la habían recuperado no querían perderla de la vista en ningún momento.— vete— le hablo con despreció al hombre de negro que veía solamente al frente
—El señor Palmieri me ordeno que no me moviera de aquí— y así lo hizo no se movió, no podía perder su trabajo por desobedecer
—Esta bien, voy a ver a mi novia— se acomodo el sacó— y tú tápate los oídos, este día Bianca conocerá a un hombre de verdad— Bruno entro despacio mirando el bulto de Bianca cubierto por una pequeña manta azul— hola amor me dijo tu mamá que no quieres comer— espero a escuchar su voz pero nada, de seguro estaba enfadada con él por qué había hablado a escondidas sobre ella con su papá,— para que te animes mañana iremos juntos a la grabación de la novela, y ahí tengo planeado decir lo de nuestro compromiso— espero a que ella se levantará y le dijera algo pero nada, estaba realmente molesta pero le daría el tiempo para que se calmara, para que comprendiera que todo era por amor y su bien— no sabes cuánto deseó que pase volando la semana para que ya sea el próximo sábado, ¿sabes porqué?— guardo un momento silencio para escuchar que preguntará— bueno te lo voy a decir, el próximo sábado te conviertas en mi esposa, ya tengo lista la iglesia, te aseguro que te va gustar, los arreglos tengo dos que tal vez te gusten cuando los veas espero que escojas el que más te guste, y las invitaciones espero te gusten las escogido Pía, es una excelente amiga, mañana ella se va encargar de mandarla a nuestro amigos y conocidos después de dar la noticia en los medios, espero que no te moleste que halla invitado a trescientas personas, unos son invitados de tu padre que no se podía dejar de invitar y otros son amigos de nosotros del medio,— paso lentamente sobre la silueta que se marcaba, quería que en ese momento poder tocarla, que dejará ella ser amada por él— dime porque quiero que todo sea a tu gusto, quiero que sea el día más feliz de tu vida amor— Bianca no respondió, no podía ser que estuviera tan molesta con él, si solamente habían ido por ella para rescatarla de ese hombre que solamente estaba jugando con ella, que la había secuestrado, por dios no podía ver el daño que le hacía. Respiro hondo tratando de mantener la calma, si seguía ahí sin que ella se moviera estallaría, la quería pero nunca había soportado ser ignorado— amor tú tienes que escoger el vestido, porque sería de mala suerte que yo lo vea, ya el diseñador te espera para que veas los vestidos que tiene preparados para ti, la cita está programada para pasado mañana, no sabes como deseo verte de blanco entrando en la iglesia,— miro el bulto, ya no podía aguantar más ese silencio,— ya amor no puedes estar enojada conmigo por siempre, seremos una familia dentro de una semana por dios dime algo— quitó la manta para que Bianca lo viera a los ojos,— m*****a sea— no estaba, de nuevo Bianca se había ido, en su lugar había solamente almohadas y cojines acomodados. Miro la ventana, no estaba cerrada, no había otra manera que ella se fuera, dio media vuelta para abrir la puerta— eres un imbécil ella se escapó por la ventana, habla por radio que no dejen salir a Bianca de la casa— el de inmediato se comunicó con el personal de la puerta, tenían claro que ella apenas podría ir saliendo de la casa de su padre, pero ella no sabía que no la dejarían ir, que la detendrían en la puerta— imbéciles Bianca no puede salir de la propiedad, está claro
—Si señor— todos los hombres disponible salieron corriendo en busca de Bianca por el amplio jardín, mientras escuchaban las órdenes por radio,
—No quiero ningún rasguño en ella, entendido idiotas— todos escucharon si ella tenía algún rasguño serían castigados, ya lo había dicho Bruno.
Amellie vio todo el movimiento en la casa y el jardín, que de inmediato pensó en su hija, algo había pasado con ella, tal vez el hombre ese habría ido por ella, salió en busca de Bruno; en el camino a la habitación se encontró a Bruno que venía corriendo con un radio en la mano, su rostro estaba desencajado
—¿Qué sucede Bruno?— pregunto angustiada, Bruno sonrió tratando de evitar que Amellie entrará en una histeria porque su hija se había escapado
—Bianca se ha ido— Amellie jadeo si, ya lo sospechaba con tanto moviento en la casa era por eso, por dios su hija se había ido en busca de Dante, que por palabras de Santino sabía que estaba muerto, y si era verdad ¿a dónde se había ido? Si el cuerpo de Dante De Luca se había ido, si había desapercibido ¿a dónde iría Bianca a buscarlo?— por favor manténgase tranquila, ya los hombres la están buscando no se preocupe
—Yo los voy ayudar es mi hija— Amellie salió al jardín, no podía quedarse ahí solamente sentada mientras su hija estaba tratando de huir o ya se había ido.
Bianca sonríe al asegurarse que su mamá se había ido acomodo unas almohadas y cojines que simulaban que era ella, las cubrió con una manta y viendo que todo estaba perfecto corrió a la ventana, era la única forma de salir de la casa de su padre, esperaba que no hubiera cambiado nada por dónde ella se había escapado varias veces antes, era un punto ciego de las cámaras de vigilancia, y por ahí nunca había mucha vigilancia, bajo con cuidado por la red de plantas hasta llegar al suelo, por dios tenía varios años sin hacer eso que esperaba no terminar lastimada, miro a todos lados no había nadie que la pudiera descubrir, corrió rápido por el camino esperando que nadie la viera llegó hasta la cerca baja por por dónde de un salto la brinco, ya fuera fue corriendo no tenía más remedio que ir con su amiga Pía ella sería la única que podría ayudarla a ir en busca de Dante, si el estaba realmente como decía su padre ella también moriría lentamente, no podía pensar en que el se hubiera ido sin ella, no cuando el había prometido estar con ella, había prometido que se casarían, por dios que había hecho su padre para que Dante la saliera por la ventana, todo había sido tan rápido, cuando se abrió la puerta de la habitación esperaba ver a Dante no a Santino, y en cuanto la tuvo no la soltó de la mano hasta que la hizo subir a la lancha, al voltear lo había visto salir del agua, iba por él, pero quién era la mujer que le apuntaba con el arma, esa había sido la causante que su Dante estuviera herido, si no fuera por eso hubiera llegado con ella a la lancha y juntos hubieran dejado a Santino solo, sin lograr su propósito de regresarla a casa. Pero no había sido así, solo le pedía a Dios que no le pasará nada, porque no podría vivir sin él, estaría muerta en vida.
Al llegar toca con desesperación, mirando a todos lados sabía que era un mal lugar para ir pero no tenía otro lugar seguro, no porque Dante se había convertido en su seguridad, dónde el estuviera ella lo estaría— Bianca ¿Qué haces aquí?— la abraza, después que Santino llamará a Bruno para decirle dónde estaba su amiga la había dejado ir.
—Santino me encontró y me trajo— entro rápidamente, no quería estar mucho tiempo fuera— por favor me puedo quedar contigo
—Claro amiga el tiempo que necesites— le ofreció un vaso de agua— ¿y Dante?
—Santino dijo que está muerto— al fin volvió a llorar, de solo decirlo sintió un golpe en la boca del estómago. Pía la abrazo, no podía creer que Bruno cumpliera con su propósito, no podía ser que se saliera con la suya
—No lo puedo creer— sentía como su amiga lloraba con mucho dolor
—Ni yo por eso necesito que me ayudes necesito ir a Venecia— Pía asintió claro que la ayudaría para que ella fuera feliz,— necesito buscarlo, tal vez Ágata o Harry sepan cómo está, si me vas ayudar
—Si Bianca, vamos juntas deja reservó los boletos para esta misma tarde— marco el número del aeropuerto espera poder salir antes que Bruno llegará, porque ese no la dejaría ir, no la dejaría ser feliz por su m*****a obsesión— listo vamos por unas cosas y salimos al aeropuerto— Bianca agradeció pronto estaría con Dante nuevamente, de pronto la puerta se abrió de golpe, Bianca soltó un grito, al escuchar el estruendo, Bruno entro con el rostro lleno de odió y miro a Pía
—Gracias estás haciendo lo correcto…
Los días pasaron muy rápido a Sophie le habían dado el alta y ahora estaba en casa de Dante jugando feliz con Angello que al verla corrió feliz a su encuentro, Dante estaba abrazando a Bianca y disfrutando el sonido de las risas de los niños, la mamá de Anabella fue junto a su nieto habían sido tres días sin verlo que tenía planeado en cuanto lo viera le daría los besos que no había recibido estos días, —¿Estas feliz?— Bianca le acarició su mejilla con ternura, el la miro como siempre con amor, —Si, estoy muy feliz— todo había cambiado tanto, ya no era ese hombre que buscaba a las mujeres para satisfacer sus necesidades, no porque ahora estaba completo con Bianca, su otra mitad,— te tengo a ti, ya está aquí mi hija, sabes se parece tanto a mi mamá— Bianca sonrió— está conmigo Angello que haré un hombre de bien, —Te creo— acarició su cabello— mi amor, organice una pequeña reunión para darle la bienvenida a Sophie, no te molesta —Por supuesto que no, así ella va ir conociendo a la
¿Te gusta la pizza?— Bianca estaba en la cocina junto a Ágata mirando al pequeño Angello comer con gusto la rebanada de pizza de pepperoni que él había pedido—Si señorita— dijo con la boca llena, Bianca sonrió al ver al niño comer bien—Dime Bianca Angello— le dijo dulcemente al pequeño que sonrió— toma aquí está una rica agua de naranja— tomo el vaso con gusto y le dio un gran trago— como Angello— dijo al separarse para ver hablar con Ágata, estaba preocupada por la Sophie que había pasado para que llegará al hospital— ha llamado Dante Ágata—No niña Bianca, espero no sea nada grave— eso mismo deseaba Bianca, miro la ropa sucia de Angello, no tenían con que cambiarlo si querían que se diera un buen baño —Hay que limpiar tres habitaciones Ágata— asintió— y hay que comprar algo de ropa para Angello y Sophie…— comenzó a sonar el timbre de la puerta—Ahora regreso niña Bianca— Bianca sonrió porque no podía decirle solamente Bianca, regreso junto a Angello que estaba feliz comiendo—Do
Dante sintió un golpe en la boca del estómago, su hija, la niña que estaba buscando la tenía ahí cerca, en ese hospital pero enferma, ¿Qué podría tener para la llevarán al hospital? ¿Sería grave? Fueron las preguntas que se formulo en la cabeza, sin saber en qué momento comenzó a sentir como las lágrimas rodaban por su rostro, y de pronto sintió la mano de Bianca sobre su hombro, sentirla fue grato para él, porque sintió que estaría a su lado, le agradeció con la un gesto en la cabeza y de nuevo miro a Angello que estaba mirándolos a los dos— ¿Qué tenía tu hermanita?— el niño levantó los hombros en señal que no sabía—No sé, mi abu dijo que tenía mucha fiebre—¿Dónde está ella?— le pregunto tragando el nudo en la garganta, tenía que calmarse, no podía ver el panorama negro—Por ahí— dijo señalando atrás de él— ven te llevo— Dante tomó la mano de Angello que lo llevo por el pasillo por dónde había venido y al final dieron vuelta a la izquierda y siguieron el pasillo hasta que llegaron
Santino había logrado salir del país con su pasaporte falso, con el que había estado saliendo para ir a ver a Bianca que estaba en España, estando ya fuera de Italia, se enteró que su empresa estaba ya en la quiebra, la mayoría de los contratos se habían roto, porque nadie quería trabajar con él, no querían que lo relacionarán con él, también le habían mandado su despido del senado y aparté ya se había interpuesto una denuncia por la muerte de su primera esposa, así que el nombre de Santino Palmieri estaba ya marcado y tendría que parecer que había muerto, cerró el portátil, y antes de salir de la habitación del hotel se miro en el espejo, en cambio de color de cabello le había quedado bien. Sonrió pensando en la casa que visitaría, dónde comenzaría su nuevo negocio, tenía claro que debía manejar un perfil bajo, y sobretodo no saliera su asentó italiano, nadie podía saber dónde podría encontrarlo, y de eso estaba seguro porque casi nadie conocía su otro nombre, daba gracias a su madre
El día había llegado para Santino, el que tanto había esperado, con el que había soñado toda su vida, ser nombrado el candidato oficial del partido social democrático a la presidencia. Después que Sandro dejará que De Luca se la quitará, no sabía nada de él y era mejor, estaba harto de escuchar sus lloriqueos, no había sido lo suficientemente hombre para lograr que Bianca se volviera a enamorar de él, no había logrado estar con ella y hacerle creer que ese engendro que crecía en el vientre de su hija fuera de él y no De Luca, había llamado antes de ir a Lucca y la mujer de servicio le había confirmado que Sandro estaba en casa con una botella en mano y muchas pastillas en la mesa, al escuchar eso Santino estaba convencido que Sandro había vuelto a consumir, el niño no tenía control, pero eso sirvió para sus planes, si no había hablado con su papá lo tenía en sus manos, tendría su apoyo incondicional en las elecciones internas y mientras los demás militantes lo vieran tenía el votó de
Bianca no podía creer lo que escuchaba, ¿siempre había buscado su bien?, Pero cuál era su bien en obligarla a casarse con Bruno, dónde estaba su bien alejarla del único hombre que la amaba, que siempre estaba buscando su bien, que de bien tenía entregarla en las manos de Sandro que había sido el primero en abusar de ella, aunque tenía que reconocer que está vez en España se había comportado bien. Todo lo malo que le había pasado últimamente era su culpa, el abuso de Bruno había sido porque lo tenía amenazado con unas fotografías, y ahora lo dudaba que existiera, porque eran socios en los negocios sucios, si no hubiera estado coludido con ellos tampoco hubiera comenzado con las amenazas que eran a su persona— por eso vengo a pedir que favor no me denuncies— dijo Santino, y para Bianca todo quedó estaba quedando claro comenzó a re







