เข้าสู่ระบบMe establecí en un tranquilo pueblo costero humano.La vida aquí era lenta. Me despertaba cuando quería, compraba comida fresca en el mercado junto al mar y cocinaba para mí misma.Después de comer, hacía voluntariado en un grupo de conservación de vida silvestre, ayudando a rescatar criaturas marinas heridas.En mi tiempo libre, simplemente caminaba, sin pensar en nada en absoluto, con la mente deliciosamente vacía.Las noticias de la manada seguían llegando a cuentagotas a través de correos electrónicos encriptados. Como el anuncio de mi desvinculación, que había sacudido todo el territorio. Y cómo Kael y Liam estaban tomando su venganza contra Dahlia con una eficiencia despiadada.Liam la había expuesto por robar mi propuesta. Dahlia, antes una heroína celebrada, ahora era una mentirosa y una ladrona.Además de eso, Kael y Liam habían confiscado cada regalo costoso y activo que alguna vez le habían dado.Dahlia, la omega que había jugado con magia oscura, fue completamente re
Kael y Liam buscaron a Elara como locos.Usaron cada contacto y cada centavo de su inmensa fortuna. Contrataron investigadores privados e informantes, poniendo el continente de cabeza. Nada.Una desesperación y un arrepentimiento interminables arañaban sus almas de lobo.Pero, con el consuelo diario de Dahlia y sus suaves palabras de tranquilidad, comenzaron a culpar inconscientemente a Elara por ser tan «extremista».Incluso desarrollaron una dependencia enfermiza y retorcida hacia el «apoyo inquebrantable» de Dahlia.—Alfa, Liam… por favor, no estén tan tristes —decía ella, con los ojos siempre llenos de lágrimas—. Elara solo está enojada. Tal vez vuelva cuando se calme.Su «altruismo» era un veneno que calmaba a los lobos que deberían haber estado enfurecidos.Después de que todos sus esfuerzos fracasaron, un Liam desesperado usó una antigua conexión familiar para encontrar a una vidente ciega que vivía en las afueras de la ciudad, una mujer de la que se decía que hablaba con
En el coche, el rostro de Kael era tormentoso.«El número que ha marcado se encuentra fuera de servicio».Tres veces, la misma voz fría y mecánica.Cambió de número y le marcó a Liam. El teléfono sonó una y otra vez antes de que contestaran. La voz de Liam sonó como algo desgarrado y roto.—Estoy en el Salón del Consejo… Kael. Ven. Ahora.La terrible sensación en el estómago de Kael explotó. Sus ojos ardieron con una energía feroz.—¡Más rápido! —le rugió al conductor.El conductor pisó el acelerador a fondo.Dahlia tiró suavemente de su manga.—Alfa, por favor, no se ponga así. Me está asustando.Normalmente, Kael habría suavizado su expresión y la habría atraído a un abrazo reconfortante. Pero ahora, solo le lanzó una breve mirada antes de volver a fruncir el ceño.Una oleada de pavor denso lo invadió. Dahlia lo intentó de nuevo, con voz lastimera.—Alfa, ¿cree que… de verdad le pasó algo a Elara? A ella le encanta verse hermosa, y le tiene tanto miedo al dolor…Kael dej
El jet privado aterrizó en una pequeña y perfecta isla.Era propiedad privada de Kael. Y ahora, todo en ella estaba decorado al gusto de Dahlia.Esa tarde, mientras tomaba el sol con Dahlia en la playa privada, Kael navegaba distraídamente por el foro interno de la manada.Vio un anuncio fijado.Indicaba que un miembro de alto rango de la manada había cortado permanentemente sus vínculos la noche anterior. El ritual se había completado. Su identidad ahora estaba sellada.Debido a la extrema privacidad del asunto, el nombre no sería revelado.Se consideraba que aquel miembro había renunciado a todos los derechos y deberes dentro de la manada.El dedo de Kael se detuvo. Luego pasó de largo el aviso, sumido en sus pensamientos por un segundo.—Alfa, vamos, sonríe.Dahlia levantó su teléfono, inclinándose cerca de él.El tenue aroma de flores silvestres llenó sus sentidos. Kael pasó el brazo por su hombro, posando para la foto.—Esta quedó bien, ¿no cree?Dahlia levantó la vist
Ese día, el salón de baile de la casa de la manada era un mar de oro.Se trataba de una fiesta de celebración, organizada exclusivamente para Dahlia. Todos los miembros de élite de la manada estaban allí, celebrando su premio de «Estratega del Año».Kael presionó una mano contra su pecho, sentía una punzada aguda apretándose alrededor de su corazón. El peso constante de las responsabilidades de la manada estaba agotando a su lobo.Pero ver la sonrisa radiante de Dahlia hacía que todo valiera la pena.Cuando comenzó la fiesta, él se encontraba en el centro de todo. Un traje negro a medida se ajustaba a su poderosa figura. Una sonrisa orgullosa se dibujaba en su rostro.—¡Todos, un brindis! ¡Por la nueva estrella de nuestra manada, Dahlia!Los aplausos retumbaron. El tintinear de las copas de champán fue claro y nítido.Dahlia se sonrojó, aceptando tímidamente las felicitaciones de todos.—Gracias a todos. Solo estaba haciendo mi parte.Su voz era dulce. Hacía que cada lobo en l
Era ese brazalete. Mi madre me lo había colocado en la muñeca con sus propias manos mientras yacía moribunda. Me dijo que simbolizaba el vínculo eterno entre nosotras.Era el último recuerdo cálido que tenía de ella en este mundo.Un destello de vergüenza y enojo cruzó el rostro de Liam.—Elara…Dahlia ya había bajado la cabeza, con lágrimas en los ojos, extendiendo la mano con torpeza para quitarse el brazalete.—Lo siento mucho, no sabía que era de la antigua Luna. Lo devolveré ahora mismo.Las lágrimas corrían por su rostro mientras hablaba.El corazón de Liam se ablandó al instante.—¡Dahlia, no te lo quites! ¡Yo te lo di! —Luego se giró hacia mí, con la voz fría—. Es solo un brazalete, Elara. A Dahlia le gustó, así que se lo di. Puedo comprarte una docena mejores que ese.En ese momento, sentí como si me estuvieran desollando el alma. Mi voz tembló.—Era el regalo de mamá para mí, Liam. No tienes derecho a tomar esa decisión por ella.—Además —escupí—, ¡preferiría verlo
Hoy era el aniversario de la muerte de mi madre.Me encontraba sola frente al monumento de piedra en el terreno sagrado de nuestra familia, vestida con un largo vestido negro.El nombre de mi madre estaba grabado en la lápida: «Marian Moonstone».Habían pasado cinco años desde su muerte, pero aún
Bajo las luces difusas de la fiesta que se celebraba en la azotea, saqué a relucir el tema de nuestra pospuesta Ceremonia de emparejamiento con Kael por última vez.Era ya la tercera vez.El aire se volvió cortante y frío. Todo sonido desapareció, absorbido por un vacío.El murmullo de los jóvene







