Home / Romance / Emplatado / Capitulo 15

Share

Capitulo 15

Author: Lady Santos
last update publish date: 2025-06-16 10:45:46

Esta vez, no fue una alegría mirar el sol salir tras el horizonte en una demostración de su gran gloria y poderío.

En su lugar, lo sentí amargo.

A estas alturas del día me veía junto a Raphael, lejos de este lugar de porquería y gozando de los inicios de lo que podría ser una nueva vida.

Yo misma me arrebate todo eso.

Ahora vivo encadenada a la muerte de ese hombre en la habitación matrimonial.

Mi esposo, el que yo mate con mis propias manos con la estúpida idea de ser libre de él. Al final sol
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Emplatado   Capítulo 94

    Despertar fue una experta extraña.Cuando lo hice y mire a mi alrededor, no me encontraba en la cama de la casa de campo que compré hace muchos años para poder pasar el tiempo junto a mi querida amiga y mi hija.En su lugar la cama era grande, con sábanas suaves y con tantas almohadas que hasta me costaba acomodarme entre ellas.Cuando traté de moverme, me di el lujo de mirar a mi alrededor. La habitación era basta, con paredes pintadas de color negro puro y columnas blancas que resaltaban a la vista. Este lugar no era mi casa. No era mi casa en la ciudad, ni mucho menos mi casa de campo.Ni siquiera es posible que fuera mi restaurante.No sabía dónde estaba. Mi desconcierto era grande, y solo iba en aumento al pensar en que antes de cerrar los ojos yo me encontraba con Moros, degustando un pan de chocolate.No recuerdo de qué hablamos, mucho menos que sucedió después de que termine de comer.Más bien, comienzo a dudar de que ese hombre en verdad estuviera ahí.—¿Hola? —Hice un llama

  • Emplatado   Capítulo 93

    Pan de chocolate. Puede sonar sorprendente, pero con mis vastas cualidades culinarias y siendo poseedora de unas manos capaces de preparar hasta los postres más difíciles, al final decidí preparar mi postre favorito de toda la vida. Pan de chocolate. Suave por dentro, crujiente al ser tostado por el calor del horno. Dulce, con espeso relleno de chocolate. Estando caliente, se ve aún más apetitoso. La última vez que lo probé fue a mis 40, cuando un doctor me regaño diciendo que moriría joven si seguía comiendo mal. Por un lado, sonaba alentador, al fin lograría estar junto a mi amado después de 20 años y tanto de espera. Pero al recordar que tenía una hija que aún dependía de mí, eliminé por completo esa posibilidad y comencé a cuidar de mi misma solo para seguir junto a ella. Hoy finalmente me vuelvo a dar el gustó, recordando a la perfección mis días de juventud y como Moros siempre me regalaban pan de chocolate para que yo comiera. Me senté en la mesa, mirando

  • Emplatado   Capítulo 92

    Los años ya habían pasado facturas. Lo sé porque ahora cada vez que me miro al espejo, las arrugas predominan en mi piel. Una muestra de cómo el peso de los años ya hacían su debido efecto.Y aún así a pesar de ello, a pesar de que ahora carecía de la belleza de mi juventud y de esa gran energía.Seguía amando a la vida como nunca. Ya que hoy, 12 de julio de 1975. Cumplía 70 años de haber conocido a mi amiga, la única amiga que he tenido en toda mi vida. Esa mujer que sabes de mí confidente, mi compañera y mi todo. La que me acompañaba en cada locura, siempre dispuesta a hablar conmigo de cualquier tema al azar, de criticar juntas cada error de los demás como si nosotras no fuéramos humanos y nos equivocamos también. Esa mujer que para mi hija fue como una tía, casi hasta una madre. Ya que a pesar del paso de los años, ella nunca tuvo hijos. Y disfruto de la mía como si fuera suya. Y hoy, 12 de junio de 1975, faltaba tan solo unas cuantas horas para que mi hija cumpliera su cump

  • Emplatado   Capítulo 91

    —Te sienta bien el color blanco, mamá. —Perdí la cuenta del paso de los años, o al menos desde la última vez que vi a Moros.No me quejo, tuvo razón que disfrutaría mi vida con los placeres humanos por muy banales que parezcan a los dioses.Pero por mucho que disfrutara de los viajes, buenas comidas e incluso de vez en cuando los coqueteos de algún caballero que buscaba algo conmigo, nada se compara a esos pequeños momentos junto al dios de la muerte.Tan majestuoso, repleto de su gloria enclaustrada en un pedestal, esperando por su amada.Una amada caprichosa, el conoce a su enamorada a la perfección.La conoce tanto al punto en que no asistió ni una sola vez a buscar esas almas en pena, vagando por culpa de los platillos de su querida.Él era consciente de que solo hacía esa labor para llamar su atención, para obligarlo a llegar hasta ella y verse de nuevo bajo de la silenciosa luna, quien nunca acusó a la pareja por sus encuentros bochornosos en el pasado.—Muchas gracias, hija. —A

  • Emplatado   Capítulo 90

    La noche llegó en menos de lo esperado, y por mucho sueño que sentía traté de permanecer despierta. Las horas fueron pasando de forma lenta, ya era más allá de la una de la madrugada y no tenía ninguna señal de Moros. Quería verlo, era claro. La última vez que lo vi fue hace unos cuantos meses —más en específico, poco más de un año —Solo recibiendo una miseria de su atención cuando ese mendigo dio fin a su vida consumiendo los alimentos que le proporcione. ¿Su hija?Ignorantemente pensé que no lo veía desde que nació, hoy me enteré de lo equivocada que estuve todo el tiempo.Tan grande es mi deseo por verlo, que no dudó en asomar mi cabeza al cuarto de la niña cada 10 minutos. Con la esperanza de que la venga a ver, justo como ella me explicó que hacía. Aún así, a pesar de que siempre me asomaba a su cuarto, solo la veía a ella durmiendo en la cama, abrazando ese dibujo que esperaba mostrar a su Papá con tanta emoción.Pero a la una de la madrugada ya me resigne a que lo hiciera, m

  • Emplatado   Capítulo 89

    Quizás haber esperado una solución inmediata fue algo… estúpido.Pasaron meses y no lo volví a ver, mucho menos a saber de él.¿Mi hija? Dejó su curiosidad de lado, no volvió a preguntar por quién se supone es su padre.De cierta forma, eso me hirió.Mi corazón egoísta aún no comprende que mi corta vida no es nada comparado a su inmortalidad, que él no va a apreciar estos pequeños momentos de la misma forma.Que él no le dará mucha importancia a ver a su hija crecer, mucho menos al paso de los años ya que él puede esperar hasta millones de años por mi si tuviera que hacerlo.Como Dios es difícil apreciar el paso del tiempo.Y en especial, siendo Dios de la muerte, es difícil apreciar la vida, por mucho que él lo intente.Aún así, yo tomo en cuenta sus enseñanzas, adorando cada momento y recuerdo junto a mis seres queridos.Y convirtiéndo a la vida misma en mi mayor adoración, a pesar de que está me hizo mucho daño en su momento.—Mami, mira el dibujo que hice. —Hoy como cualquier día,

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status