تسجيل الدخولLuciana
Me estoy riendo. Por primera vez en mucho tiempo me estoy riendo en serio. Sin pensar en Alonso, en Santiago o en nadie más que mí misma. La comida es deliciosa, el vino también y César es un amor de hombre. Es gracioso, es afable, y es extremadamente gentil, me encanta su compañía, aunque no soy ciega ante e
Nota del autor y próximas novelasMe guastaría agradecer a todas las lectoras que se han tomado el tiempo para terminar esta novela. Y les ofrezco una disculpa si tuvo que ser momentáneamente interrumpida en otra plataforma.Sé que quedaron algunas interrogantes fuertes pero si han leído antes ya están acostumbrados a que todas las interrogantes de una novela normalmente se resuleven en otra.
Santi.El teléfono suena y arrugo el ceño, porque no se supone que este teléfono suene. Nunca. Es el nuevo celular encriptado que Mateo me puso en las manos hace tres meses, el día que Leisy y
LucianaLe doy el codazo que se merece, porque ya sabíamos los dos que iba a meter en problemas a Ruben con lo de la boda de Thiago y Layla, pero igual lo hizo sólo por molestar a mi hermano.
Tres meses despuésGrillo.—¿Sabes qué? —mi Solecito se sienta sobre mis piernas y rodea mi cuello. Me besa con una picardía tan sugerente que sé que está a p
LucianaEl silencio parece hacerse extenso, agotador, mientras sólo nos miramos a las caras como extraños. Me resulta increíble que Nico pueda estar aquí, pero confío en Grillo cuando me dice que está de nuestro lado y más allá… es mi hermano.
XGrilloSolecito se prende de mi cuello y llora, no sé si de alivio o de tensión, en el mismo momento en que Mateo nos avisa que tienen a nuestra hija. No es que no me preocupe lo que pueda pasar con nosotros, pero si tengo que pelear por nuestras vidas, y estoy seguro de que tendré que hacerlo, me tranquiliza que ninguno de mis hijos tenga que presenciarlo.







