Mag-log inPov Malika
Nos dirigimos a la fiesta junto a mi madre, ella se veía tan hermosa como una princesa
Al llegar ella saludó a una mujer y nos presentó, me dio vergüenza en ese momento
Vi a mis amigos, así que salí rápido de allí sin mirar atrás
-Hola Mali, te ves linda. Dijo mi mejor amiga Tania.
-Gracias, tú también lo estás. Le sonreí y nos fuimos a jugar.
Estaba escondida de Tania cuando vi a mi madre irse creo que se dirigía al baño
Cuando vi hacia la pista de baile la mujer que conocía mi madre estaba siendo molestada por un tipo note que ella no quería bailar con él así que me acerque
-oye puedo bailar contigo. Le agarra la mano y la alejé del tipo.
-A Malika, claro que si ven te enseñaré unos pasos. Dijo alejándonos aún más del tipo ese
A lo lejos vi a mi madre sentada, pero se levantó y la vi caminar hacia donde se encontraban los ancianos.
Seguía bailando con la mujer, pero no podía seguir, su ritmo era muy energética.
Sentí un olor no muy agradable y cuando dirigí mi mirada hacia el bosque vi una sombra.
Solté la mano de la mujer y comencé a caminar así el bosque. Ella me preguntó adónde iba y yo solo le dije que la sombra me llamaba.
No sé qué era, pero se me puso la piel de gallina mientras más me adentraba hacia el bosque.
De repente escuche algo camine hacia esa dirección y lo que vi me causo miedo y pánico me quedé inmóvil mirando la escena
Frente a mí se encontraban dos lobos grandes y estaban desgarrando el pequeño cuerpo de mi amiga Tania, lágrimas comenzaron a salir de mis ojos, no lo podía creer, había sangre por todas partes. De repente uno de los lobos comenzó a olfatear el aire y se giró en mi dirección, sus ojos negros como la noche encontraron con los míos. Y el lobo comenzó a acercarse a mí, en ese momento lo único que pude hacer fue gritar y cerré los ojos.
Sentí como algo, me golpeó y caí al suelo.
A lo lejos escuché a mi madre gritar.
Y de repente ya estaba en los brazos de mi madre, ella estaba corriendo, yo solo pude sentir el olor de esos lobos y era horrible. Sabía que se estaban acercando a nosotras.
Escuché la voz de Dante y luego la de mi madre. Pero detrás de nosotras se escucharon aullidos.
Sentí como mi madre se ponía tensa. Y giró para mirar de donde habíamos salido corriendo.
Cuando de repente los vi eran los lobos que vi y no estaban solos.
-ve celeste y protege a los niños. Dijo dante poniéndose delante de nosotras.-
-ten cuidado. Le dijo mi madre y salió corriendo aún conmigo en sus brazos.
-niños síganme ahí que ir a la cabaña de los ancianos allí es seguro. Dijo mi madre gritando.
Cuando entramos a la caballa ella me dejó en un rincón.
-Malika, escúchame, no tengas miedo, todo estará bien, no salgas hasta que yo venga a buscarte sí. Dijo mi madre tomándome de los hombros y luego abrazándome.
-mamá es peligroso, ellos no son buenos. Eso fue lo único que pude decirle antes de escuchar gritos afuera.
-Ágata quédate con ellos y protegerlos, yo me encargaré de los lobos. Dijo mi madre y luego salió corriendo.
Pov Celestia
Esto no puede estar pasando, estoy segura, son renegados, tengo que mantenerlos lejos de los niños.
-antia, necesitamos luz ahí que alejar a los rouges de la aldea.
-sí, (LUX). Grito antia y una esfera de luz se alzó sobre nosotras, dispersándose en pequeños fragmentos, dirigiéndose a distintos puntos de la aldea.
-¿dónde está Artiz?, necesito que guíe a los guerreros. Dije buscando con la mirada.
Él está en la zona oeste luchando. Me dijo Antia y asentí.
-ve yo me encargo de esta zona, celestia no te reprimas. Me dijo yo la miré sería.
-no lo are. Salí corriendo.
Celestia en el camino se encontró con un rouges arrancando la cabeza de un aldeano.
Ella levantó sus manos en dirección donde se encontraba aquella escena
VOLARE. Ella gritó y el rouger salió volando. Golpeando fuerte con una de las cabañas
Ella tomó un pico y corrió saltando en el aire, cayendo y clavando el mismo en la cabeza del rouger acabando con su vida. La sangre le salpicó y manchó su rostro.
Ella se paró, vio a un costado y allí estaba dante, él estaba luchando con un rouger
Ella estaba a punto de ayudar, pero, él negó con la cabeza, ella sabía que él podría solo.
Dante clavó su daga en el ojo del rouger, este por el dolor mordió el brazo de Dante. Él soltó un grito. EXPLODARE. Grito y la cabeza del rouger explotó, trozos de él, salieron disparados por todas partes. Dante sonrió. Y salió corriendo a ayudar a quien pudiera.
Celestia se encontraba corriendo, tenía que llegar donde Artiz.
Uno de los rouger saltó encima de ella haciendo que rodaran juntos. Ella gimió de dolor, se levantó con dificultad, el router no lo dudo y clavó sus garras en la espalda de celestia haciendo que esta gritara de dolor. Cayó de rodillas, el rouger quiso morderla, pero ella fue más rápida y giró hacia su costado se levantó tomó una rama gruesa la cual tenía punta corrió saltó sobre una rota asentó sus piernas tomando impulso dio una vuelta en el aire tirado la rama con fuerza, la rama se incrustó en la pierna del rouger el cual aulló, ella calló y se levantó antes de que él se recuperara. SUPPRIMERE.
El rouger comenzó a aullar de dolor, este se estaba contrayendo y de un golpe callo en seco al piso su cuerpo estalló, llegando a manchar a celestia compartes de sus intestinos. Ella se limpió los ojos y comenzó a caminar hacia donde ya veía a Artiz. Justo a él había tres brujos y dos rouger sin vida.
-celestia ¿estás bien? Dijo corriendo hacia mí.
- no te preocupes, no es mi sangre. Dije con una sonrisa maliciosa.
-no te contuviste. Dijo y sonrió. Yo asentí.
-ya hemos levantado una barrera, nada entrará y nada saldrá. Dijo con un tono seguro.
-cómo es que llegaron tan lejos, y porque son tantos. Dije mirando con confusión.
-por lo que me di cuenta son rouger, pero estos se comían a sus víctimas. Eso no lo había escuchado antes. Dijo con un tono serio. Yo asentí.
-si todo está controlado aquí volveré. Los miré y me di la vuelta.
-celestia estás herida. Grito él, yo lo miré sobre mi hombro.
-Estoy bien, esto no es nada. Dije de salir corriendo.
Cuando Celestia se acercaba a la aldea observó que había cuerpos desmembrados. De los brujos, al igual que de los rougers. Las cabañas destrozadas, la única luz que había era la que antia había creado.
-FUEGO. Se escuchó un grito. De repente, el resplandor del fuego empezó a iluminar. Celestia levantó la mirada y sus ojos se abrieron de par en par. La cabaña en donde ella había dejado a Malika estaba en llamas, ella corrió trato de entrar, pero el fuego se hizo más grande.
El miedo comenzaba a llenar la Celestia. Mientras escuchaba los gritos y llantos de los niños desde dentro.
-NO. Grite.
Este capítulo está narrado desde dos puntos de vista que se entrelazan a lo largo de la escena. En algunos momentos no se indica explícitamente quién está hablando, pero las emociones, pensamientos y acciones permiten entender de quién se trata.El crujido de las ramas rompió el aire y me tensé al instante.De entre las sombras emergió el lobo negro. Lo reconocí de inmediato: era el mismo que había enfrentado a Lyra. Su pelaje parecía absorber la luz y sus ojos rojos brillaban con una violencia antinatural que me heló la sangre. No estaba solo; dos lobos más lo flanqueaban, moviéndose con una coordinación inquietante, como si pensaran igual.Di un paso al frente y me interpuse entre ellos y Lyra.No se acercan a ella.El cambio me atravesó sin que intentara detenerlo. Sentí cómo mis huesos se quebraban y se reacomodaban, cómo mis músculos crecían desgarrando mi piel desde dentro. Dolía, pero no importaba. Nada importaba más que protegerla.El oso emergió, masivo e imponente. Solté un
Pov KierEl aullido le atravesó el pecho.No fue solo un sonido. Fue un llamado.Kier alzó la cabeza de golpe, los músculos tensándose al instante. Lo sintió en la sangre, en los huesos, en algo más profundo que no sabía nombrar… pero que lo obligaba a moverse.Giró apenas el rostro.Detrás de él, el campo de batalla seguía ardiendo. Gruñidos, choques de cuerpos, órdenes gritadas, el caos desplegándose sin pausa. Los suyos seguían luchando.Y por un segundo dudó.Solo un segundo.Después, aprovechó.Nadie lo detuvo cuando retrocedió un paso. Nadie notó cuando se giró. Nadie lo siguió cuando echó a correr.El bosque lo recibió de nuevo, cerrándose a su alrededor mientras avanzaba a toda velocidad. Sus zancadas eran largas, firmes, impulsadas por algo más que urgencia.La estaba buscando.La estaba encontrando.Entonces lo sintió.El olor.Sangre.Frenó apenas un instante, el cuerpo tensándose con violencia. Su mandíbula se apretó y el aire pareció volverse más pesado en sus pulmones
Pov LyraEl bosque se abría ante mí como una herida viva.Corría en mi forma de lobo, baja al suelo, dejando que el instinto guiara mis patas más que el pensamiento. La humedad de la tierra se mezclaba con el olor a sangre vieja, metal y algo más… algo que no pertenecía a este lugar. El rastro era claro, pesado, cargado de una magia que raspaba el aire.No sabía exactamente a quién seguía. Solo sabía que debía hacerlo.Las ramas me azotaban el lomo al pasar, el viento silbaba entre mis orejas y el latido de mi corazón marcaba el ritmo de la persecución. Cada tanto dudaba. Cada tanto, una voz en mi mente susurraba que no era mi lugar, que debía volver, que no me correspondía estar allí.Podría darme la vuelta ahora, pensé. Nadie lo notaría.Reduje la velocidad cuando el rastro cambió. El olor se volvió más reciente. Más intenso. Y entonces lo escuché.Voces.Frené en seco, clavando las patas en la tierra húmeda. Mi cuerpo reaccionó antes que mi mente. Me deslicé hacia un grupo de arbu
El primer choque partió el aire.No hubo advertencia ni rugido previo: los cuerpos colosales se encontraron en pleno cielo abierto, y el golpe fue tan violento que las nubes cercanas se deshicieron como humo. Kaida fue la primera en resistir el impacto del dragón negro, que cayó sobre ella con todo su peso, empujándola varios cuerpos hacia atrás. Las alas chocaron con un estruendo seco, las garras se cerraron con furia, arrancando escamas y sangre que se dispersó en el aire.Kaida rugió, un sonido profundo que vibró desde lo mas profundo de su pecho, y respondió con un golpe directo. Sus colmillos se cerraron sobre el cuello del dragón negro, no para matarlo, sino para quebrar su fuerza. El se retorció, clavó sus garras en el costado de Kaida y ambos giraron descontrolados, cayendo entre capas de nubes antes de separarse a la fuerza.Más abajo, Atos embistió al dragón marrón con una violencia brutal. No hubo elegancia: solo fuerza pura. El dragon respondió con un golpe de cola que lan
Mi corazón latía tan fuerte que lograba escucharlo. Tragué en seco, me di media vuelta. Miré a Zaiden, él estaba listo, todos lo estaban, asentí. —Artiz, Sebastián, ustedes irán al frente. —Asintieron al instante.Artiz se acercó a Cinnia y juntaron a los guerreros. Todos se movían; en el aire lo sentía, había tensión, miedo, claro, ¿cómo no estarlo? Si íbamos hacia una probable muerte, pero daríamos batalla; para eso estábamos entrenados.—Zaiden, ve con mamá, es hora de que nos vean. —Me sonrió. —Oh, hermana, claro que nos verán. —Dijo y se apresuró hacia madre.—Atos, Avior, es el momento para demostrar que están de nuestro lado. —Ambos asintieron y se alejaron, perdiéndose por el bosque. —Malika, no te preocupes, yo me encargo de ellos. —Dijo Kaida con una sonrisa. —Ve y ten cuidado, Sebastián me mataría si algo te pasa. —Le dediqué una media sonrisa y la vi partir.Cuando me acerqué a Kier lo noté tenso. Era de esperarse, esto era algo que ya había vivido, también lo atormen
ación de Kaida.Con un poderoso batir de alas, Kaida salió volando hacia el cielo, moviéndose ágil entre los árboles. Sebastián la siguió, esquivando ramas y troncos, sintiendo la adrenalina recorrerle todo el cuerpo. Cada giro y cada salto entre los árboles eran peligrosos, pero nada podría detenerlos ahora que la guerra a comenzar.Malika se acercó a Celestia e Irina y les dijo, con voz firme: -Vayan al frente, no deben saber que llegamos.Ellas asintieron, caminando a paso firme, decididas a cumplir la orden sin revelar su presencia.Luego, Malika llamó a Aine y Antia: -Necesito que establezcan una carpa para tratar a los heridos.Aine asintió, seguida de Antia, y ordenó al grupo de extracción que las acompañara, moviéndose con eficiencia y disciplina.Artiz y Cinnia se acercaron a Malika y le informaron que se marchaban a cubrir el perímetro. -Vayan con cuidado.-les dijo ella, preocupada pero confiadaLos vio marcharse junto a unos diez guerreros, atentos a cada movimiento del


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