INICIAR SESIÓNUn día normal me levanté temprano como siempre y me puse a trabajar . La rutina era la misma . Patrullar por la calles , estar pendiente del enemigo y sobrevivir.
Habían pasado ya un mes desde que había regresado de casa . Pero había algo que no me estaba dejando vivir tranquilo, una situación me estaba inquietando demasiado.Sabana tenía varios días que no me me escribía y tampoco me contesta las llamadas . en este país no era fácil llamar por teléfono. era muy peligroso hacerlo por eso la mayoría de las veces nos comunicábamos a través de cartas. Eran más seguro para nosotros y para nuestros familiares.pero habían pasado ya varios días y no había recibido ni una sola carta de sabana , tampoco contestaba su teléfono las veces que podía llamarla desde un teléfono seguro.le escribí una carta haciéndole saber mi preocupación y también para recordarle lo mucho que la amaba.Entregué mi carta al soldado encargado de llevarlas y espere ansioso la respuesta. Pero no hubo una contestación .El desespero se apoderó de mí así que me las arregle para poder llamarla nuevamente. su teléfono sonaba pero nadie contestaba, así que me atreví a hacer otra llamada pero esta vez a mi madre.Contestó mi hermana y después de saludarla y preguntar por mamá le pregunté muy preocupado.Loren _ ¿ Que pasa con Sabana ? _ tengo mucho tiempo que no recibo ninguna carta de ella y las llamadas que le hago no las contesta , tampoco responde una carta que le envié._¿ Sabes que sucede ?_Ella se quedó callada y no se atrevía a decirme nada . Entonces yo le insistí_¿ Que pasa ? _ pregunte ansioso y bastante preocupado me imaginé lo peor.Ella con un tono de voz temeroso me dice.Hermano , hace unos días mamá tuvo una discusión con sabana ._¿ Que , porque ? _ pregunto extrañado . nunca se habían peleado .Mi hermana con su tono de voz extraño me dice _ Hay rumores de la gente que dicen que Sabana está saliendo con un compañero de trabajo . Su nombre es Dereck y parece que la han visto últimamente muy cerca de él.Me dijo ella con la un tono de voz tímido , se notaba que no quería decirme .Yo quedé congelado . lo que me decía Loren era algo que simplemente no podía aceptar era algo imposible de creer para mí. Así que en vez de enojarme yo le busqué rápidamente una explicación a esos rumores.No . eso es imposible ! Sabana y yo nos amamos . seguramente hay una explicación para todo eso.le dije a mi hermana justificando aquella situación porque no podía aceptar que la mujer que amaba había dejado de amarme a mí.Desesperado porque los días pasaban y Sabana no se comunicaba conmigo decidí pedir un permiso especial para poder regresar a casa y aclarar toda la situación. era algo para mí imposible de creer me estaba volviendo loco con tantos pensamientos al mismo tiempo en mi cabeza.Al volver a casa lo primero que hice fue ir a buscar a Sabana, necesitaba hablar con ella necesitaba una explicación . Era como una pesadilla lo que estaba viviendo.Cuándo toque su puerta ella la abre , al verme se asombro. pude ver en su rostro y en su mirada que no era la misma mujer que yo amaba . Habia algo totalmente diferente .Ella me pregunta con un tono de voz serio _ ¿ Que haces aquí ?Yo la miré asombrado y me pregunte _ ¿ dónde estaba mi novia ? ¿ Quies es esta mujer ?Sorprendido de su recibimiento le dije..Estoy aquí porque no sé qué es lo que está pasando , dejaste de escribirme no contestas mis llamadas y .. ¿ahora me recibes de esta manera ? _ No entiendo que pasa ! _ le dije desesperado .Ella me miró fijamente y de una manera tan cruel me dijo.Todos estos días estuve pensando cómo decirte esto . Escribí varias cartas y al terminar las las leía y las rompía. No tenía las palabras suficientes para decirte que he dejado de amarte que ya no quiero casarme contigo.Yo conocí a alguien en mi trabajo hace un par de meses, y me enamoré de él .Eso me dijo ella tan tranquilamente . Mientras yo sentía que mi corazón se rompía en mil pedazos . escuchaba sus palabras pero mi mente no estaba en ese momento allí. era como si estuviera flotando .No podía creer lo que estaba escuchando , de un momento a otro todo había terminado. No hubo más preguntas , no tuve más que decir .Sabana entro y de un cajón saco el anillo que yo le había dado con tanta ilusión hacia solo dos meses atrás . Lo puso en mi mano y así como así , cerró la puerta dejándome el corazón hecho pedazos .Regrese a mi mundo de soledad , pero está vez destrozado y amargado , estaba hecho pedazos . No tenía ganas de vivir . Todos los días me hacía la misma pregunta¿ Que hice mal ? Eso me rompía la cabeza . todo el perfecto mundo que había planeado se había venido abajo así de repente. Era una pesadilla cada día , en la noche soñaba con ella y al despertar el dolor era más fuerte .pasaron los meses y nuevamente llegó a mis manos aquel permiso qué me permitía regresar a casa por una semanas. Pero no tenía ganas de hacerlo , así que en vez de regresar me quedé a embriagarme y hacer algo nunca había hecho . Estar con otra mujer que no fuera Sabana .Pero eso me hacía sentir aun más vacío . al terminar las semanas de descanso volví a mi labor de siempre. pero yo no era el mismo de siempre me había llenado de amargura de rabia de dolor.No tenía ni idea qué mi vida estaba apunto de dar un giro inesperado , un giro qué traería a mi vida a una persona totalmente diferente a todo lo que yo había conocido antes.Una noche estábamos patrullando las calles como siempre lo hacíamos. Pero esta vez las cosas no fueron las mismas.De repente nos empezaron a disparar de varias partes al mismo tiempo. rápidamente corrí detrás de un auto y comencé a ubicar a mis enemigos. Eran muchos , Estábamos atrapados .Nos disparaban de todos lados ! era como si ya todo estuviera planeado , no había duda , era una emboscada . con desesperación veía caer uno a uno de mis compañeros . yo no sabía a dónde disparar de tantos lugares de los cuales me atacaban .De repente me ví prácticamente solo . Cuando una voz me dijo_¡Ven , oye corre hacia aquí , apúrate !_Mire hacia atrás y una chica me gritaba desde una vieja alcantarilla. Estaba escondida allí .Yo me quedé mirando asombrado sin reaccionar . _ Así que ella me grita más fuerte ._¡Oye ven aquí ! _ ¿ Quieres que te maten ? _ me dijo ella desesperada y bastante enojada.yo reaccioné y rápidamente corrí hacia donde ella . entrando en la alcantarilla rápidamente rodamos la tapa de esta .Estaba oscuro y mal oliente . pero era nuestro único refugio en ese momento . No sabía quién era , pero me había salvado la vida .Se abrazaron con una desesperación desesperada, como dos náufragos que logran aferrarse a la balsa de salvación en medio de la peor de las tormentas oceánicas. Canela apoyaba la cabeza en el hombro empapado de David, sollozando sin control, liberando a través de sus lágrimas todos los días de agonía, las noches de insomnio, la humillación de la huida y el vacío insoportable que la ausencia de él había dejado en su vida. David la sostenía con fuerza, hundiendo el rostro en el cabello suelto de la joven, inhalando el aroma familiar a vainilla que la tormenta no había logrado borrar. Sentía que el corazón, que creía marchito y seco, volvía a latir con una fuerza inmensa, llenándole las venas de un calor vivificante que desafiaba el frío invernal de la ciudad. —Peróname, David... por favor, perdóname por ser tan tonta, por no escucharte esa mañana, por haber ido a la casa de esa infeliz a dejar que se burlara de nosotros —decía Canela entre sollozos, apretándose más contra su pecho—
El reloj de la terminal de autobuses del pueblo marcaba las cuatro y cuarto de la mañana cuando David compró su boleto con destino a la capital. La terminal era un lugar desolado a esa hora; solo unos pocos comerciantes abrían sus puestos de café y pan, y el aire olía a humo de diésel y a tierra mojada. David subió al viejo autobús de pasajeros, acomodándose en un asiento junto a la ventana en la parte media del vehículo. Sostenía la mochila contra su pecho, como si dentro de ella llevara el talismán que le devolvería la vida. El motor del autobús arrancó con un rugido ensordecedor que hizo vibrar toda la estructura de metal. El vehículo comenzó a avanzar lentamente saliendo del pueblo, adentrándose en la autopista oscura que serpenteaba entre las montañas. David apoyó la cabeza contra el vidrio frío, mirando el paisaje exterior que apenas comenzaba a vislumbrarse con los primeros tonos grises del amanecer. No había podido dormir en toda la noche, pero no sentía cansancio. Su me
La llegada de Canela a la ciudad fue un choque cultural y emocional absoluto. El apartamento de la tía Elena estaba ubicado en un tercer piso de un edificio antiguo en un barrio residencial de clase media alta, rodeado de grandes avenidas, edificios de oficinas y un tráfico incesante que no se detenía ni un segundo. Para una joven acostumbrada al silencio del campo y al ritmo pausado del pueblo, el ruido de las bocinas, el murmullo constante de las multitudes y la velocidad con la que se movía la gente resultaban abrumadores. Elena, la hermana menor de Sol, era una mujer soltera, jefa de enfermeras en un hospital público importante. Era una persona pragmática, activa, pero dotada de una gran sensibilidad. Recibió a Canela con un enorme plato de sopa caliente y un abrazo sincero que reconfortó un poco el espíritu de la joven. —Sé que las circunstancias por las que vienes no son las mejores, mi niña —le dijo Elena esa primera noche, mientras compartían la cena—. Tu madre me contó
El amanecer del día siguiente llegó con una neblina densa que cubría los campos del pueblo, como si la naturaleza misma se uniera al ambiente de tristeza que rodeaba la casa de Canela. Eran las cinco y media de la mañana. El motor de un automóvil de alquiler roncaba suavemente frente a la entrada principal, rompiendo el silencio de la madrugada. En la cocina, Sol servía café caliente en unas tazas de porcelana, mientras Patrick terminaba de amarrar la maleta grande en el maletero del auto. El rostro del hombre reflejaba el cansancio de una noche de insomnio; las ojeras marcaban su semblante, y su actitud, usualmente enérgica, se notaba apagada. Canela bajó las escaleras lentamente. Vestía unos pantalones de mezclilla cómodos, una sudadera holgada y llevaba el cabello recogido en una coleta sencilla. No llevaba maquillaje; su rostro lucía lavado, pálido, y sus ojos reflejaban una madurez amarga que no correspondía a sus pocos años. Sostenía una pequeña mochila con sus pertenencia
En el otro extremo del pueblo, en una pequeña casa de paredes blancas y tejas de barro, David se encontraba encerrado en su habitación. El cuarto estaba en penumbras; las cortinas permanecían cerradas, impidiendo el paso de la luz del sol. David estaba sentado en el suelo, con la espalda apoyada contra la base de su cama y las rodillas pegadas al pecho. Tenía la misma ropa de la noche anterior, arrugada y con el olor del sudor de la fiesta y de la desesperación. Su mente era un caos de imágenes que se repetían en un bucle tortuoso. Recordaba el momento exacto en que salió del baño, sintiéndose el hombre más afortunado del mundo por tener a Canela como novia. Recordaba la aparición repentina de Caterine, sus palabras venenosas, su mirada fría y calculadora. Y luego, el movimiento rápido y felino con el que ella lo había empujado contra la pared del pasillo. David había intentado zafarse, pero Caterine se había aferrado a su camisa con una fuerza sorprendente, estampando sus labios c
El silencio en la habitación de Canela se sentía denso, casi sólido. Las paredes, que alguna vez habían sido testigos de sus risas, de sus tardes de música y de las largas llamadas telefónicas con David, ahora parecían cerrarse sobre ella como un recordatorio constante de su desgracia. Sobre la cama matrimonial de sábanas gastadas descansaba una vieja maleta de lona azul, abierta de par en par, esperando ser llenada con los restos de una vida que Canela deseaba desesperadamente dejar atrás. Con las manos temblorosas, la joven doblaba una blusa blanca. Sus ojos, hinchados y enrojecidos por las horas de llanto ininterrumpido, fijos en la nada. Cada prenda que guardaba se sentía como un clavo más en el ataúd de sus ilusiones. Recordaba el vestido azul de la fiesta, aquel que se había puesto con tanta emoción, pensando que esa noche sería mágica. Ahora, ese vestido estaba arrugado en el fondo del armario, una reliquia maldita de la noche en que su corazón se partió en mil pedazos. —







